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miércoles, 18 de febrero de 2015

Como un fénix... Series

Vamos ahora con un repaso a algunas de las novedades más destacadas del mundo de la televisión. Las nuevas apuestas de las cadenas estadounidenses son cada vez más inabarcables y demuestran que hay sitio para todo tipo de programas, incluso los suphéroes que ya dominan el cine han encontrado su lugar con bodrios como Gotham y con entretenimientos del calibre de Arrow y Flash. Las apuestas convencionales de temporadas de 24 episodios conviven con otras más rompedoras de difusión en línea que se alzan con el reconocimiento del público y de la crítica: Transparent, de Amazon Studios, y Orange Is the New Black y House of Cards, de Netflix (este último canal nos guarda interesantes sorpresas para 2015 como Bloodline y Daredevil). Los formatos también cambian y empiezan a triunfar las series antologías, del estilo de True Detective, cuya segunda y misteriosa entrega se hará esperar hasta el verano. Veamos algunas de las propuestas más recomendables de la parrilla actual:


·Fargo: La premisa de una serie basada en la icónica película de los hermanos Coen no convencía a nadie, pero esta serie de diez episodios ha sido uno de los grandes triunfos de 2014. Ambientada en el universo del citado filme, nos narra una historia de ambición, crimen y humor negro en el gélido estado de Minnesotta. La trama nos mantiene en vilo en todo momento, nos deja con escenas para el recuerdo y con un reparto entregado en el que destacan Bob Odenkirk, Allison Tolman, Colin Hanks, Martin Freeman (nunca estuvo tan bien desde Sherlock) y un antológico Billy Bob Thorton.


·The Walking Dead: Más de lo mismo, pero en el buen sentido. Desde sus inicios, demostró que no tenía intención de llegar a los niveles de trascendencia ni de salvajismo del cómic, pero sus últimas tres temporadas la han convertido en una serie que no engaña a los espectadores y les ofrece ficción televisiva de calidad. No es Breaking Bad, la joya del canal AMC, pero consigue que las tribulaciones de Rick y los suyos nos interesen. Cada cierto tiempo muere algún personaje para impresionarnos y parece seguir el orden de acontecimientos del cómic. Su enorme éxito de audiencia ha animado a los productores a preparar otra serie ambientada en el mismo universo zombi.


·Brooklyn Nine Nine: Vamos con algo más ligero. La nueva comedia de culto, capaz de recoger el testigo de los mejores años de The Office y Parks & Recreation. Narra el día a día de una comisaría de policía, los casos a los que se enfrentan y los piques internos, que dan para gags recurrentes. De maestros de ceremonias tenemos al incombustible Andy Samberg y a Terry Crews en el papel de su vida.


·Agente Carter: A los superhéroes les llevó su tiempo encontrar un hueco en el cine, y parece que lo mismo pasa con las series. Agentes de SHIELD tuvo un comienzo lamentable, pero ahora nos llega este spin-off centrado en la compañera de batallas del Capitán América. Se trata de una historia de espionaje con numerosos guiños a los cómics (por allí aparecen Hydra, la Roxxon Oil y el mayordormo Jarvis) y una protagonista fuerte y versátil.


·Better Call Saul: Breaking Bad fue una serie perfecta y, tras un descanso, sus creadores regresan al Nuevo México de Walter White para contarnos el ascenso y la caída de uno de los secundarios más carismáticos, el abogado criminal Saul Goodman. Acaba de comenzar, pero la ficción de Vince Gilligan y Peter Gould ya nos ha convencido gracias a la aparición de viejos conocidos y a la excelsa puesta en escena marca de la casa, en la que nada queda al azar.


Y vosotros, ¿qué series veis? ¿Cuáles recomendáis? Para un seguimiento cercano de las ofertas de la ficción televisiva, os recomiendo que os paséis por la joven y recomendable bitácora Reino de series.

lunes, 20 de enero de 2014

A propósito de Llewyn Davis: Camino a la Perdición

A principios de los años 60, Llewyn Davis lucha por hacerse un nombre en la emergente escena de la música folk en el Greenwich Village neoyorkino. Tras múltiples rechazos, Llewyn malvive durmiendo en los sofás de casas ajenas, con lo que decide partir en busca de una nueva oportunidad para alcanzar la fama que le llevará hasta Chicago, iniciando un viaje que resumirá su vida hasta el momento.

A punto de cumplir 30 años desde que se estrenaran en el cine con la sencilla pero retorcida Sangre fácil, los hermanos Coen regresan para demostrar por qué siguen siendo dos de los directores más brillantes actuales. Desde que ganaron el Oscar con No es país para viejos, Joel e Ethan iniciaron una racha de verdaderas joyas que resumían su particular estilo cinematográfico, como las comedias negras Quemar después de leer y Un tipo serio y el western Valor de ley. Tras un descanso de dos años, vuelven con A propósito de Llewyn Davis, película que nos presenta a un protagonista que, lejos de alzarse como un ejemplo de la superación personal y del triunfo ante la adversidad, lo hace como lo que la sociedad occidental denomina "un perdedor", un tipo que no podría estar más alejado de los ideales de éxito.


Con una estructura circular, fuertes ecos de la mitología clásica, en particular del viaje de Ulises, y las similitudes con películas anteriores como Barton Fink y O Brother!, los Coen nos narran el poco afortunado viaje del aspirante a músico en clave de comedia negra en la que el protagonista no goza de un minuto de respiro: no tiene casa propia donde poder dormir, la mujer de sus sueños se va a casar con un amigo y quiere abortar el bebé con el que Llewyn podría haberla dejado embarazada, su música no es apreciada ni vende discos, el compañero con quien formaba un dúo se ha suicidado, y encima ha perdido el gato del único amigo que todavía le da cobijo. Los hermanos Coen combinan el patetismo que rodea la vida de Llewyn con sutiles golpes de humor y con la carga del pasado que soporta el protagonista, todo ello narrado con un ritmo pausado y especial énfasis en los conciertos y pequeñas actuaciones musicales del protagonista.


Para esta odisea musical, los Coen se reúnen con T-Bone Burnett, el productor musical de El gran Lebowski y O Brother!, que nos ha dejado una banda sonora de lujo que resalta el tono de la película y el carácter del protagonista. Con quien no han podido reencontrase ha sido con el director de fotografía Roger Deakins, cuyo lugar lo ha ocupado Bruno Delbonnel (Amelie), quien, si bien no ha ofrecido el mismo resultado que Deakins, se ha encargado de dar a la cinta de un ambiente apagado y grisáceo ideal para el tono de la historia.


Otro viejo conocido de los Coen que ha aportado su gran talento a este película es un recuperado John Goodman, quien cuenta con una breve pero intensa aportación al pintoresco grupo de personajes que se encuentra el protagonista en su viaje y que incluyen a F. Murray Abraham (el mítico Salieri de Amadeus), un adecuado Justin Timberlake que no desentona, a una malhablada Carey Mulligan (Shame) y por supuesto a Oscar Isaac (Drive), el protagonista de la función que demuestra aquí su potencial interpretativo como el sufrido protagonista.


Música, personajes extraños con fuertes opiniones y un demoledor sentimiento de abatimiento se entremezclan en el viaje en busca del triunfo que nunca llega del protagonista. Los hermanos Coen han vuelto a plasmar su particular imaginario en una película cuidada y disfrutable en cada detalle, no se la pierdan.

Ficha de la película.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Mike Lee's Selection for 2011

El año nuevo está a punto de llegar y, como es costumbre en este blog, cerramos estos doce meses con un repaso a las películas que inundaron la cartelera y con mi selección personal de diez títulos que marcaron el año cinematográfico de una forma u otra.


En 2011 hemos podido disfrutar (o sufrir) en las salas de todo tipo de estrenos, desde las tragedias de personajes llevados al límite de Cisne Negro o The Fighter a las eficaces peripecas de ciencia ficción vistas en Destino Oculto, EVA o Sin Límites, pasando por desvaríos varios estilo Sucker Punch, el salto de las viñetas a la gran pantalla de superhéroes como Thor y el Capitán América, películas que han dado mucho que debatir como El Árbol de la Vida, thrillers de policías tan acabados como el protagonista de No habrá paz para los malvados, comedias recomendables como Cómo acabar con tu jefe, y por supuesto un aluvión de secuelas de todo tipo (Piratas del Caribe 4, Cars 2, The Hangover Part II, el final de Harry Potter...) e incluso de precuelas (El Origen del Planeta de los Simios). En resumen, un panorama muy variado.

Sin más preámbulos, os dejo con diez películas que para mí se encuentran entre lo más destacado del año cinematográfico:


*127 Horas: El director Danny Boyle saca el máximo partido a sus característicos y acelerados recursos narrativos en esta angustiosa historia de supervivencia en la que un inconmensurable James Franco interpreta a un excursionista atrapado en un inhóspito cañón de Utah.

*True Grit (Valor de Ley): Los hermanos Coen firman este western de aroma clásico, cuidado hasta el más mínimo detalle, para narrarnos una cuento de venganza por el que desfilan personajes pintorescos interpretados por un reparto inspirado formado por Jeff Bridges, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper y la debutante Hailee Steinfeld.

*Rango: Gore Verbinski deja de lado Piratas del Caribe y se pasa a la animación con una sorprendente película repleta de homenajes al western, a varios clásicos del cine y hasta de humor negro. Además, Johnny Depp da voz (y vida) al antihéroe protagonista.

*Código Fuente: Tras debutar con la fantástica Moon, el director Duncan Jones vuelve a contar con pocos pero bien aprovechados medios para construir una película de altas dosis de ciencia ficción y entretenimiento.

*X-Men. First Class: Bryan Singer vuelve para devolver a los mutantes al lugar de honor que les pertenece dentro del cine de superhéroes. En esta ocasión confía en Matthew Vaughn para narrar los orígenes de Xavier y Magneto, interpretados por unos carismáticos James McAvoy y Michael Fassbender.

*Super 8: J. J. Abrams y Steven Spielberg unen fuerzas en este homenaje a las películas de aventuras juveniles de la década de 1980 como Los Goonies, E.T. y Cuenta Conmigo, ofreciendo un filme con personalidad propia en el que queda patente la forma de entender el cine de entretenimiento del creador de Perdidos.

*Contagio: Steven Soderbergh y Scott Z. Burns reúnen a un reparto de pesos pesados (Matt Damon, Kate Winslet, Bryan Cranston, Marion Cotillard...) para contarnos los distintos puntos de vista ligados a la aparición de un nuevo virus de origen desconocido que amenaza con convertirse en una peligrosa pandemia global. La paranoia está servida.

*Las Aventuras de Tintín. El Secreto del Unicronio: Steven Spielberg se alía con Peter Jackson en esta rompedora película de animación, con la cual la técnica de captura de movimiento avanza a pasos agigantados al mismo tiempo que el espíritu de los cómics de Hergé inunda la pantalla en este regreso a la avenutra pura donde todo puede suceder.

*Misión: Imposible IV - Protocolo Fantasma: Después del baile de directores y registros de las anteriores entregas, el equipo formado por J. J. Abrams, Tom Cruise y Brad Bird consigue una película de factura impecable, trama imparable, reparto equilibrado y escenas espectaculares que no da respiro a los espectadores.

*Drive: Tributo al cine de atracadores, mafias y tipos más duros que el cemento que encuentra su voz propia gracias a una puesta en escena brillante y a un reparto entregado en el que destaca la interpretación de Ryan Gosling como el nuevo héroe sin nombre.


¿Y qué podemos aventurar de 2012? De momento, que vendrá cargado de estrenos, cómo no. Empezaremos por las películas de 2011 que suenan con fuerza para figurar entre las nominadas a los Oscar, como por ejemplo Moneyball, The Descendants, The Ides of March... seguiremos con el regreso de grandes directores como Clint Eastwood (J. Edgar), Martin Scorsese (Hugo), Steven Spielberg (War Horse) y David Fincher (Millenium); continuaremos con más secuelas (Sherlock Holmes 2, Men in Black 3, The Dark Knight Rises) y asistiremos al comienzo de nuevas sagas (John Carter) y a "precuelas" que generan una enorme expectación con sus primeros tráilers como Prometheus y El Hobbit. Pero ya hablaremos de todo esto, de mometo:

¡Feliz año a todos! ¡Que tengáis un estupendo 2012!

viernes, 25 de febrero de 2011

Temporada de premios

Con la ceremonia de los codiciados Oscar que se celebra este domingo termina la temporada de premios para las películas estrenadas a lo largo de 2010.

Personalmente, la actual es una de las ediciones de los Oscar que más he disfrutado, ya sea por los interesantes títulos estrenados o por las distintas nominaciones, acerca de las cuales expresaré mi opinión a continuación.

Nina se prepara para recibir su premio
Mejor Película: Entre las nominadas se encuentras películas que me han fascinado, como Toy Story 3, Origen, 127 Horas, True Grit y La red social, además de otras propuestas recomendables como El discurso del rey, The Fighter y Cisne negro. Todavía no he visto Winter's Bone ni Los chicos están bien, pero creo que la cinta de David Fincher se merece el galardón por distintos motivos (profundidad, trasfondo social...), aunque la sencillez de El discurso del rey sea una dura competidora. En cuanto a las ausentes, se echan en falta alguna nominación más para The Town o Shutter Island.

Mejor Director: Luchan por el premio técnicas tan distintas como el empleo de la steady-cam de Darren Aronofsky en Cisne negro, el toque clásico de los hermanos Coen, la mezcla de documental con televisión de David O. Russell y el ritmo pausado de Tom Hooper. Espero que Fincher sea reconocido por su labor y trayectoria, pero deberían haber nominado a Ben Affleck por el ejercicio de estilo que hace en The Town y me parece una ofensa que no hayan nominado a Christopher Nolan por el enorme esfuerzo de planificación y coordinación que supone Origen.

Actor principal: Todo apunta a que Colin Firth se llevará la estatuilla con su retrato humano del rey tartamudo, premiando también su dilatada trayectoria. Aun así, Jeff Bridges demuestra lo grandísimo actor que es con su Rooster Cogburn (por si alguien lo dudaba a estas alturas), Jesse Eisenberg sorprende con el frío Mark Zuckerberg y James Franco brilla con luz propia al ser capaz de aguantar él sólo el peso de 127 Horas (me gustaría que le premiasen, pero parece poco viable).

Actriz principal: De entre las nominadas, sólo he tenido ocasión de ver a la favorita, Natalie Portman en Cisne negro, película en la que la joven actriz compone a una protagonista obsesa e insegura a quien acompañamos en su desintegración física y psicológica (lo cual recuerda al mítico Robert De Niro en Toro Salvaje, salvando las distancias).

Actor de reparto: El galardón está muy reñido entre el carisma de Geoffrey Rush y la transformación de Chritsian Bale. Me alegro por la presencia del escalofriante Jeremy Renner y echo en falta a Matt Damon por True Grit y a Andrew Garfield por La red social.

Actriz de reparto: Igual de disputado entre Amy Adams, Melissa Leo (The Fighter) y Helena Bonham Carter (El discurso del rey). Eso sí, Hailee Steinfeld debería haber sido nominada en la categoría de actriz principal por la fuerza de su papel protagonista en True Grit.

Guión: en la categoría de original el premio debería reconocer el trabajo de Christopher Nolan en Origen (aunque seguramente sea para El discurso del rey), mientras que en la de adaptado es difícil elegir entre los nominados, tal vez Aaron Sorkin lo merezca por la complejidad de La red social y su brillante carrera como escritor.

Otras categorías: me gustaría que fueran reconocidos la banda sonora de Hans Zimmer para Origen ( una pena que Carter Burwell no esté nominado), la fotografía de Roger Deakins en True Grit, el montaje de La red social o de 127 horas y, por supuesto, el trabajo de los estudios Pixar tanto en largo como en cortometraje de animación.
¿Que no habéis nominado mi película?
En fin, casi todos los aspirantes a las estatuillas merecen estas nominaciones como reconocimiento a su trabajo, aunque será más difícil estar de acuerdo con los resultados de la gala del domingo. Por lo menos, los espectadores podemos disfrutar de unas cuantas películas interesantes de calidad.

domingo, 20 de febrero de 2011

True Grit (Valor de Ley)

Después de robar y asesinar a Frank Ross a sangre fría, el impío Tom Chaney huye sin que nadie lo persiga. Pero no por mucho tiempo. Con sólo catorce años, la decidida y testaruda Mattie Ross emprende un arriesgado viaje en busca del forajido, para lo cual contará con la ayuda del borracho alguacil Rooster Cogburn y del ranger de Texas LaBoeuf, adentrándose juntos en el peligroso territorio indio. Es  la hora de la venganza.

Desde su publicación en 1968, True Grit, de Charles Portis, se ha convertido en una de las novelas populares más apreciadas en Estados Unidos, hasta el punto de que figura en los programas escolares junto a Las aventuras de Huckleberry Finn. Aunque esta conmovedora historia ya fue adaptada al cine por Henry Hathaway con John Wayne de protagonista, los hermanos Coen la tomaron como base para su western definitivo, obteniendo sus mejores cifras en taquilla hasta la fecha y numerosos reconocimientos por su labor.

La nueva versión de True Grit es una película cuidada en todos los aspectos que, con la premisa de la captura de un forajido, nos adentra en el viaje iniciático de la joven Mattie Ross en el cruel mundo de los adultos. A pesar de tratarse de una adaptación de la novela original, Ethan y Joel Coen tienen ocasión de aportar su sello personal al conjunto: con excepción de la protagonista, los personajes actúan movidos por el dinero y son más patéticos de lo que aparentan, además de que el paisaje cobra especial relevancia.


Los Coen optan por un estilo de tintes clásicos a la hora de dirigir, además de encargarse de la producción (con la intervención de Steven Spielberg como productor ejecutivo), el guión y la edición de su nueva película. Para esta ocasión vuelven a contar con la preciosa fotografía de Roger Deakins (quien se merece un Oscar con semejante trayectoria) y la prodigiosa banda sonora de Carter Burwell, capaz de añadir una nueva dimensión a lo que sucede en pantalla.



True Grit supone el descubrimiento de una nueva niña prodigio: Hailee Steinfeld, cuya interpretación de la protagonista deslumbra por la fuerza que transmite al personaje. La acompañan Jeff Bridges, con un Rooster Cogburn que guarda ciertas similitudes con el protagonista de Crazy Heart; un estupendo Matt Damon y las breves pero contundentes apariciones de Josh Brolin y Barry Pepper, actor de pequeños papeles a quien tener en cuenta por la intensidad que les aporta.


Lo único que se le puede reprochar a esta nueva versión de True Grit es el epílogo, el cual rompe con el tono que mantenía la historia hasta el momento y no añade nada en absoluto.
 
True Grit atrapa a los espectadores, sumergiéndolos en el lejano Oeste. De este modo, pasa a formar parte de los westerns de calidad estrenados en los últimos años, como El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, Appaloosa o El tren de las 3:10, cada una magnífica en su estilo.


La venganza está servida.

miércoles, 12 de enero de 2011

Terreno conocido

A lo largo de su filmografía, los hermanos Ethan y Joel Coen han demostrado una fuerte influencia no sólo del género negro, sino también del western: los protagonistas de sus historias suelen ser individuos de la América profunda que arriesgan todo por un sustancioso botín, envolviéndose en una espiral de equívocos y autodestrucción en la que el paisaje actúa como un personaje más.

Ya sean los calurosos desiertos de Texas de Sangre Fácil, la gélida Minnesota de Fargo, la extraña fauna que puebla el estado de Mississippi en O Brother!, el barco casino de Ladykillers o la violenta frontera con México de No es país para viejos; el paisaje siempre contribuye a la soledad e incomodidad que experimentan los avariciosos y peculiares personajes que pueblan las películas de estos dos hermanos.



Finalmente, los Coen decidieron rodar un western en el sentido estricto de la palabra, para lo cual eligieron filmar un remake de la película True Grit (conocida aquí como Valor de ley). Dirigida por Henry Hathaway y adaptación de la novela homónima de Charles Porter, True Grit nos cuenta el viaje que emprende la joven Mattie Ross buscando vengarse del hombre que asesinó a su padre. Además de otorgar a John Wayne el Oscar por su interpretación del viejo Marshall Rooster Cogburn, esta amena película mezclaba ingenio, humor y aventura, y contaba con la participación de unos jóvenes Dennis Hopper y Robert Duvall.

Estrenada a finales de 2010 en EEUU (aquí tiene previsto su estreno en febrero), la versión de los Coen de True Grit promete ser fiel a su peculiar estilo, como ya demostraron ser capaces de hacer en el caso del remake de Ladykillers.Por si esto fuera poco, en el reparto nos encontramos con Matt Damon, Josh Brolin y Jeff Bridges, este último en su segunda colaboración con los Coen tras la mítica El Gran Lebowsky.

Hora de desempolvar los sombreros y ensillar a los caballos.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mike Lee's Selection for 2010

Termina 2010 y, como es costumbre en este blog, concluimos el año con un repaso de las películas más destacadas entre los distintos estrenos. Con temporadas bastante irregulares en las que la cartelera estaba desierta de propuestas interesantes, 2010 se ha caracterizado por la creciente (y preocupante) tendencia de los grandes estudios a jugar sobre seguro con superproducciones basadas en éxitos de la década de los ochenta, ya sean segundas partes como Tron Legacy y Predators o nuevas versiones al estilo de Furia de titanes, El equipo A y Karate Kid, por no mencionar la cantidad de secuelas estrenadas.




Aun así, aquí están los diez títulos que para mí han marcado el año:

*Buried: Habíamos visto a nuestros protagonistas enterrados vivos en capítulos de Alfred Hitchcock presenta y en un par de títulos de Quentin Tarantino, pero esta arriesgada película merece ser alabada por el guión de Chris Sparling, la interpretación de Ryan Reynolds y la eficaz dirección de Rodrigo Cortés, todo para mostrar hasta qué punto la sociedad oprime al individuo.

*Kick-Ass: Gamberra película superheroica con un ritmo trepidante, cortesía de Matthew Vaughn. Acción, mucho humor, un reparto acertado y una adecuada banda sonora nos animan a limpiar las calles de criminales aunque no tengamos superpoderes.

*Fantastic Mr. Fox: Wes Anderson triunfa en su salto a la animación stop-motion con una película muy recomendable. Adaptación de la novela de Roal Dahl que mantiene las constantes de su director y nos ofrece un auténtico espectáculo visual.

*Invictus: El maestro Clint Eastwood retrata la lucha por la paz y el perdón de Nelson Mandela en una película esperanzadora. Un canto a la humanidad y la tolerancia que cuenta además con las brillantes interpretaciones de Morgan Freeman y Matt Damon.

*The Ghost Writer (El escritor): La aclamada película de Roman Polanski nos atrapa con una historia en la que nada es lo que parece. Intrigas políticas, espionaje, actualidad y la labor de actores como Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams y Tom Wilkinson se dan la mano en este trepidante thriller.

*Shutter Island: Martin Scorsese cambia de registro en este inquietante thriller psicológico que puede presumir de reparto y una agobiante puesta en escena. No confíes en nadie, ni siquiera al final.

*Toy Story 3: Aunque se suman a la tendencia de las secuelas, los estudios de animación Pixar nos traen la última entrega de la saga que lo inició todo. Hora de despedirse de Woody, Buzz y compañía en una trepidante aventura repleta de homenajes a grandes películas.

*The Town: Asombroso drama social centrado en un grupo de atracadores de bancos de Charlestown filmado por Ben Affleck con la influencia del cine clásico e impresionantes actuaciones. No dejará indiferente a nadie.

*Inception: Christopher Nolan desarrolla su propio mundo de ficción en una película de factura impecable con un reparto de auténtico lujo. Dos horas y media en auténtica tensión.

*La red social: A partir de la fundación de Facebook, David Fincher y Aaron Sorkin construyen una lucha por el poder con ecos de tragedia clásica que refleja los cambios sociales en la era de Internet. Actores inspirados, técnica perfecta y múltiples lecturas la convierten en la película del año.

Otras propuestas interesantes estrenadas en 2010 serían Un tipo serio, comedia absurda de los hermanos Coen; la ácida visión de la crisis económica que Jason Reitman nos ofrece en Up in the Air; las incisivas críticas de la guerra de Irak mostradas en The Hurt Locker, Green Zone o Los hombres que miraban fijamente a las cabras; la sorprendente actuación de Jeff Bridges en Crazy Heart; el inicio de la prometedora saga cinematográfica de Sherlock Holmes o el homenaje que Danny Trejo se merecía en Machete.

¿Qué nos espera en 2011? Para empezar, llega la temporada de estrenos con muchas posibilidades de ser nominados a los Oscar: Black Swan, Hereafter, 127 Hours, True Grit, The Fighter... Como es de esperar, llegarán más secuelas y remakes, pero también asistiremos al regreso de grandes directores como Terrence Malick con The Tree of Life y Steven Spielberg con Tintín y War Horse.



¡Os deseo a todos un Feliz 2011!

jueves, 25 de noviembre de 2010

Los idílicos años 50

Tal y como ilustra la siguiente selección de películas, no son pocas las veces que el mundo del cine ha retratado los años cincuenta estadounidenses como una época idílica de pulcras áreas residenciales, jóvenes ansiosos por acudir al baile de graduación y una atmósfera reacia al cambio que se produciría en la década posterior. Sin más dilación, a continuación una serie de títulos ambientados en este período (pero rodados posteriormente).



Hace 25 años que Regreso al futuro hizo historia, convirtiéndose en una de las pocas películas perfectas que nunca aburren a los espectadores, por muchas veces que la hayan visto. En la trepidante historia que proponía, el joven Marty McFly viajaba en el tiempo hasta el momento en que se conocieron sus padres, en 1955. Además de paradojas temporales, como heredero de la cultura popular de los 80 Marty causó estragos y creó escuela para los filmes venideros.

Un año después de su estreno, el director Francis Ford Coppola estrenó una película de planteamiento paralelo: Peggy Sue se casó. En ella, el personaje de Kathleen Turner se veía misteriosamente transportado al pasado para revivir su último año de instituto. Entretenida comedia, ofrece una curiosa visión acerca de lo poco que valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, además de que cuenta con la participación de unos jovencísimos Nicolas Cage, Jim Carrey y Sofia Coppola.



Poco más de una década después Pleasantville dio una vuelta de tuerca a la imagen de los años 50 que estas películas ofrecían. Escrita y dirigida por Gary Ross (guionista de Big), esta original y emotiva historia en la que dos hermanos se ven atrapados en una serie de televisión nos invita a reflexionar sobre el miedo a lo desconocido, el racismo y la falta de libertad (con impagables guiños a Matar un ruiseñor y Cadena perpetua). Por si esto fuera poco, esta pequeña gran película puede presumir de la banda sonora compuesta por Randy Newman y de las carismáticas interpretaciones de Tobey Maguire (pocas veces estuvo más inspirado), Reese Whiterspoon, Jeff Daniels, Joan Allen o William H. Macy.



Después del éxito de la sensacional La Milla Verde, Frank Darabont tuvo el valor de adentrarse en el período que hoy nos ocupa con la que quizá sea su película más olvidada: The Majestic. Con la caza de brujas y los ecos de la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo, el filme narra cómo un guionista amnésico es confundido por otro por los vecinos de un apacible pueblo, quienes intentarán ayudarle a recuperar su identidad. Aunque tenga sus altibajos, hay que destacar la labor de Jim Carrey (en uno de sus escasos e impresionantes papeles dramáticos) y la planificación de secuencias que quitan el aliento, como la de la apertura del cine.



A lo largo de su filmografía han diseccionado distintos aspectos de la sociedad estadounidense, por lo que los hermanos Coen no podrían fallar a la hora de sumergirse en los años 50 con El hombre que nunca estuvo allí. Como es característico en sus trabajos, plantean hasta qué punto la avaricia, el dinero y la infidelidad destruyen a quienes se dejan llevar por ellas, afectando en este caso a un apacible peluquero de pueblo que se ve envuelto en una situación que le supera. La habitual Frances McDormand, James Gandolfini y Scarlett Johansson acompañan al atribulado protagonista de Billy Bob Thorton.



No querría terminar sin hacer referencia a la divertida película de animación Planet 51. Estrenada hace apenas un año, da la vuelta a las invasiones alienígenas y nos presenta a un astronauta terrícola que aterriza en un planeta extraterrestre habitado por seres verdes análogos a la sociedad norteamericana de lo década que nos ocupa.



Esta serie de ejemplos demuestran que la ambientación de una historia influye considerablemente a la hora de reflexionar acerca de temas específicos, justo como sucede en el caso de los años 50 norteamericanos, predecesores de la época de profundos cambios sociales que estaba a punto de llegar.

martes, 16 de marzo de 2010

Los hombres que miraban fijamente a las cabras

En busca de acción y una escapatoria de su cada vez más desastrosa vida personal, el periodista local Bob Wilton viaja hasta Irak, donde se encontrará cara a cara con la guerra y el enigmático Lyn Cassady, ex-militar que participó en una división del ejército de Estados Unidos encargada de potenciar las habilidades parapsicológicas de sus miembros para usos bélicos. Poco a poco, Bob descubrirá los secretos de Lyn, su importancia en el presente y de paso aprenderá una valiosa lección.

Por fin se ha estrenado la esperada Los hombres que miraban fijamente a las cabras, primer trabajo como director de Grant Heslov, amigo, productor y guionista junto a George Clooney de películas como Buenas Noches y Buena Suerte o Ella es el partido y que cuenta con él como uno de los personajes principales. En esta ocasión, nos traen una comedia absurda que hará reír a carcajadas a los aficionados a dicho humor, pero que puede resultar algo tediosa para los que no estén familiarizados con él o bien directamente no les agrade. Así, Los hombres que miraban fijamente a las cabras se sitúa en la línea de trabajos de los hermanos Coen como la reciente Quemar después de leer o Crueldad intolerable (ambas con Clooney entre el reparto) o de series como la comentada por este blog Bored to Death; historias que resaltan el patetismo de sus protagonistas situándolos en ambientes que ponen de manifiesto el sinsentido presente en el mundo real.



Resulta una película de realización vistosa para ser la primera vez que Heslov toma el mando, desenvolviéndose con solvencia en la complicada fragmentación de la trama principal, interrumpida en varias ocasiones por flashbacks que nos revelan los orígenes de la subdivisión del ejército dedicada a la parapsicología (hecho verídico, por increíble que parezca, tal y como demuestra en su libro homónimo el escritor Jon Ronston).

Sin embargo, el mayor atractivo del filme es su reparto, compuesto por verdaderos actorazos pasándoselo en grande. Así, nos encontramos con George Clooney en un papel cómico del tipo que tan bien le sienta, similar a sus colaboraciones con los Coen; Ewan McGregor se maneja con soltura en el terreno del humor, Jeff Bridges se atreve a retomar al carismático Gran Lebowski para componer el personaje que aquí interpreta mientras que las breves apariciones de Kevin Spacey y Stephen Lang contribuyen de forma esencial a las situaciones absurdas.

Gracias a este tipo de humor la película es realmente crítica con la realidad que presenta (un tema tan peliagudo como puede ser el de ciertas guerras que continúan hoy en día) y bajo este enfoque saca a la luz aspectos complicados de tratar bajo otros ángulos. Por si esto fuera poco, el epílogo del filme es todo un canto a la esperanza, y hay que resaltar el papel que juega la mítica canción de Boston More than a feeling a lo largo de toda la trama y especialmente en su mencionado final.



Un tipo de comedia que no gustará a algunos, dejará indiferentes a otros y hará las delicias de los fans del humor absurdo, pero aún así es innegable el magnetismo de su reparto y la mordacidad con que ataca temas de máxima actualidad.

jueves, 26 de junio de 2008

Distinguido Sello Coen

Si bien no hubo una clara triunfadora, la película que se hizo con los galardones más codiciados en la anterior edición de los Oscar fue No Country for Old Men (No es país para viejos), basada en la novela de Cormac McCarthy. Así, los hermanos Coen sorprendieron una vez más al llevarse los premios de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Adaptado y Mejor Actor de Reparto para Javier Bardem en un nuevo filme en el que abundan elementos característicos de esta pareja de cineastas y que recuerdan mucho a otra de sus más distinguidas obras, Fargo. He aquí una serie de semejanzas y relaciones entre ambas:



*Los personajes protagonistas de ambas películas son, en lugar de policías corrientes, peculiares agentes de la ley que hacen uso de sus propios métodos detectivescos de acuerdo con sus circunstancias personales. Así, en Fargo tenemos a Frances McDormand resolviendo el misterio relacionado con el secuestro y los dos delincuentes a la vez que soporta los problemas que conlleva su embarazo, mientras que en No Country Tommy Lee Jones interpreta a un veterano sheriff que emplea su larga experiencia para buscar a un asesino atípico e intentar detenerlo.

*En estas dos películas aparecen villanos con peculiares personalidades. Por ejemplo, en Fargo tenemos al hablador e histérico Steve Buscemi con el callado y maníaco Peter Stormare, encontrándonos con el excéntrico psicópata interpretado por Javier Bardem en No Country capaz de acabar con quien sea por seguir unos principios que él mismo se impone.

*El paisaje es un importante elemento y personaje en estos dos filmes. Si bien en Fargo la acción se desarrolla en los helados y gélidos parajes de la invernal Minnesotta, en No Country el árido desierto de Texas contribuye a crear una sensación de soledad y desesperación que invade a todos los que se adentran en él.

*También es curioso el importante papel que juega en ambas un maletín repleto de dinero que todos persiguen y de alguna forma u otra es escondido para evitar caer en las manos del contrario (incluso se dice que han sido muchos los que, tras ver la película, buscaron por si acaso el maletín de Fargo).

*En cuanto al mensaje que las dos transmiten, gira entorno a la violenta naturaleza humana y la avaricia que corrompe a personas comunes como los personajes de William H. Macy o Josh Brolin que son capaces de arriesgar y perder todo lo que tienen por dinero.

Para terminar con el post, otra curiosidad: en la gran mayoría de sus películas los dos hermanos se encargan del montaje y edición de las mismas bajo el pseudónimo Roderick Jaynes.

jueves, 31 de enero de 2008

O Brother!

Aquí está el vídeo de la canción "Man of constant sorrow" de la película O Brother! de los hermanos Coen, su particular versión de la Odisea en la que tres presos de Mississippi corren grandes y pintorescas aventuras mientras buscan el tesoro que uno de ellos, Ulises (interpretado por George Clooney), dice haber escondido.




En la entrada del martes se puede ver el vídeo de la película "El Gran Lebowski", también de los hermanos Coen.

martes, 29 de enero de 2008

El Gran Lebowski

Como ya falta poco para el estreno de la nueva película de los hermanos Coen "No country for old men", aquí está un vídeo de su película "El Gran Lebowski". Se trata de una de las escenas oníricas de la original película en la que the Dude, interpretado por Jeff Bridges, se ve inmerso en una serie de extravagantes circunstancias desde el momento en que "estropean" su alfombra.