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jueves, 12 de marzo de 2015

Daredevil: Guía de lectura

Netflix, la plataforma de televisión online, no deja de sorprendernos a los espectadores con sus nuevas y rompedoras propuestas: primero llegaron House of Cards y Orange Is the New Black, que se ganaron el beneplácito del público y de la crítica, y después han ampliado su catálogo adentrándose en géneros como el terror (Hemlock Grove), la comedia (la secuela de Arrested Development) y la ficción histórica (Marco Polo). En 2015 llegan dos nuevas apuestas del cada vez más prestigioso canal, en concreto Bloodline, una saga familiar mezclada con elementos negrocriminales, y Daredevil, la adaptación del cómic de Marvel que supone una nueva fase en el ambicioso plan de hacer que todos los héroes posibles de la Casa de las Ideas converjan cine. Pero ¿quién es Daredevil?


Estamos ante un personaje secundario de Marvel, en comparación con Spider-man, el Capitán América o los X-Men, pero no por ello menos querido. Nació hace cincuenta años, cuando, debido al éxito abrumador de The Amazing Spider-man, Stan Lee recibió el encargo de crear otra serie dedicada a un acróbata solitario. Así nació Matt Murdock, el abogado ciego que combate el crimen en la Cocina del infierno de Nueva York gracias a sus sentidos superdesarrollados. Sus primeros cómics fueron un trasunto de las aventuras del lanzarredes, y bastante bochornosos, pero con la llegada del dibujante Gene Colan a la colección, Murdock vivió su primera gran etapa. Leídas cincuenta años después, las historias del dúo formado por Lee y Colan resultan bastante rocambolescas y absurdas; por ejemplo, Matt Murdock se inventó que tenía un hermano llamado Michael para que nadie sospechase que él mismo se vestía de vigilante en sus ratos libres, llegó a fingir su propia muerte y a intercambiar cuerpos con el Dr. Muerte sin que el villano se percatara de sus poderes. Eso sí, durante esta etapa se afianzó el universo del personaje, con secundarios como Foggy Nelson, Karen Page y una galería de villanos formada por el Búho, el Zancudo, el Superespecialista, Mr. Miedo, Gladiador y el Bufón, que años después siguen dando juego.


El personaje cayó en desgracia y, a principios de los 80, un joven Frank Miller llegó a la serie de Daredevil para hacer historia del cómic. Las tramas se volvieron adultas y se decantaron por la vertiente negrocriminal, mezclada con elementos ninja. El personaje de Elektra irrumpió con fuerza y Bullseye y Kingpin se alzaron como los archienemigos del protagonista. Miller revolucionó la serie y nos dejó multitud de historias para el recuerdo, por ejemplo los duelos contra Kirigi y los ninjas de la Mano, el episodio de las alcantarillas, las guerras de bandas, el órdago de Bullseye contra DD y el número en el que ambos juegan a la ruleta rusa. Este guionista y artista volvió poco después para cerrar su etapa con la mítica saga Born Again y revisitó al personaje en las novelas gráficas Elektra Lives Again y El hombre sin miedo. De los cómics que te marcan y te cambian la vida.


Frank Miller era irreemplazable en Daredevil, así que, conscientes de ello, los autores que recogieron el testigo optaron por seguir su propio camino y no imitar al creador de Sin City. La guionista Ann Nocenti escribió una etapa atípica a finales de los 80 en la que le pasaba de todo a Matt Murdock: volvía a vérselas con Kingpin y con su nueva asesina a sueldo, María Tifoidea, pero también se enfrentaba a los demonios que los X-Men despertaron en Inferno y recorría parte de Estados Unidos en episodios de marcada denuncia social. La propuesta funcionó, más todavía al contar con John Romita Jr., quien acababa de salir de la Patrulla X y, a los lápices de Daredevil, firmó uno de los mejores trabajos de su carrera.


Las siguientes etapas del personaje deambularon entre la imitación del tono de Miller y la búsqueda de historias desenfadadas. Con el nuevo milenio, se apostó por un golpe de efecto que sacudiera la vida del personaje y su colección se incluyó en la línea Marvel Knights. Allí desembarcó Brian Michael Bendis en una longeva estancia que se alejó del tono superheroico y llevó al vigilante a los ambientes sórdidos de los bajos fondos. La etapa resulta demasiado larga en conjunto y también puede que sea un poco exagerado todo lo que le sucedió a Murdock, pues tuvo tiempo de casarse, de que le quemaran vivo, descubrieran su identidad secreta y de que le dieran innumerables palizas (se convirtió en el Batman de Marvel, todo lo malo le pasaba a él). Aun así, hay que reconocer el buen gusto por el género negro de Bendis y la visión que ofreció de Kingpin y Bullseye, además de la parte gráfica a cargo de Alex Maleev.


Bemdis marcó el rumbo que seguir con los cómics de Daredevil, hasta que en 2011 Mark Waid heredó la serie. Este reputado guionista apostó por una vuelta a los orígenes superheroicos y coloridos del personaje, sin olvidarse por completo de su marcado componente negrocriminal. Tras un comienzo titubeante, historias como las dedicadas a la excursión a la nieve o al plan del Hombre Topo nos llegaron al alma a los lectores y nos demostraron que estábamos ante un cómic exigente y maduro, lo cual confirmó la incorporación de Chris Samnee a la colección en calidad de dibujante regular. Juntos, Waid y Samnee han conseguido mezclar ambas vertientes del personaje a la perfección, traer de vuelta a viejos enemigos, plasmar juicios interesantes y explorar la relación entre Murdock y su mejor amigo, Foggy Nelson. Estamos, pues, ante un clásico moderno del cómic, a la altura del Capitán América de Ed Brubaker o de los setenta primeros números de Los muertos vivientes


Este repaso nos lleva al presente y al inminente estreno de la serie de Netflix dedicada al personaje. Por lo visto en el tráiler y en los avances, no apostarán por el estilo de la etapa de Waid y Samnee, sino más bien por el toque de género negro que han explorado autores como Miller y Bendis. Tampoco podemos olvidarnos de que Matt Murdock y compañía ya contaron con su adaptación al cine, la irregular película de 2003 con Ben Affleck de protagonista y Colin Farrell haciendo de Bullseye. Sea como fuere, podemos estar tranquilos: Daredevil seguirá protagiendo la Cocina del infierno del submundo criminal.




viernes, 13 de febrero de 2015

Como un fénix... Cómics

Si la semana pasada repasábamos el cine del último tercio de 2014, hoy toca hablar de otro de los temas estrella de este blog: los cómics. Echaremos un vistazo al panorama de varias editoriales y de lo que he podido leer de ellas, empezando por las propuestas de las dos casas más grandes para continuar con propuestas más modestas e interesantes.


Marvel
La conocida como la Casa de las Ideas puede que nos tenga a todos contentos con su creciente y divertido universo cinematográfico, pero su propuesta editorial deja cada vez más que desear. Los marcoeventos se han convertido en la norma, y de ser algo excepcional han pasado a un mínimo de dos al año, a cada cual más absurdo y vomitivo: Pecado original, Axis y en 2015 nos espera un refrito de las Secret Wars. Muy bien. Se da la tendencia general de que, mientras que las grandes series se ven trastocadas por este tipo de planes, son las más pequeñas y sencillas, aquellas por las que nadie apostaba, las que brillan en el plano creativo y hacen las delicias de los lectores, como las cabeceras recién estrenadas dedicadas al Hombre hormiga y a la Chica ardilla. Mientras el resto de títulos vengadores resultan soporíferos, los Imposibles Vengadores de Rick Remender y del dibujante Daniel Acuña concluyen una saga prolongada que recuerda al tono épico y fatalista de Días del futuro pasado y que conecta con los sucesos de sus etapas en Imposibles X-Force y Vengadores Secretos. Se funden las posibilidades de las mitologías mutante y vengadora y Acuña alcanza su cénit artístico.


La renovación mutante comenzada por Jason Aaron y Brian Michael Bendis ha llegado a su fin. El primero concluyó su ya mítica etapa en Lobezno y la patrulla X de forma más que satisfactoria para luego empezar una nueva cabecera, La asombrosa Patrulla X, resucitar a Rondador Nocturno y huir de mala manera a los seis números. Mientras tanto, Bendis nos contentó a todos con las jugada de traer a los cinco mutante originales al desfigurado presente, pero este truco ya se ha estirado hasta la saciedad y resulta demasiado cargante. 

Por suerte para Daredevil, Mark Waid llegó a la serie y decidió abandonar la faceta oscura que había convertido al cuernecitos en el sufrido Batman de Marvel. Waid escribe historias de corte superheroico (con sus buenas dosis de oscuridad), desarrolla la vida personal de Matt Murdock y nos entrega una etapa memorable junto a los lápices de Paolo Rivera, Marcos Martín y, sobre todo, Chris Samnee. Historias como la del Hombre Topo o la venganza a fuego lento de un viejo enemigo demuestran que es un cómic que de verdad merece la pena leer.


Otro cómic que va a su aire es Ojo de Halcón. Matt Fraction deja de lado la vida de Clint Barton como vengador y se centra en sus enredos personales, con ecos del Peter Parker de los ochenta. Nos cuenta también las desventuras de Kate Bishop, la joven arquera, y de paso brinda a David Aja la posibilidad de jugar con la narrativa y dibujar locuras tan divertidas como el número dedicado al perro.

Mientras tanto, Spider-man hace años que dejó de ser el personaje que yo conocía y los Guardianes de la galaxia protagonizan una serie bastante pobre escrita por Bendis, a años luz del trabajo de Abnett y Lanning que redefinió al grupo estelar.

DC
Desde el reinicio de los nuevos 52, como universo de cómics carece de cohesión alguna. Los nuevos títulos aparecen y con frecuencia son cancelados, pero hay algunas cabeceras que destacan por sus tramas o como mero divertimento, como Harley Quinn. El caballero oscuro celebra sus setenta y cinco años con una serie semanal centrada en Gotham, Batman Eternal, mientras que vive aclamadas etapas gracias a Scott Snyder y Greg Capullo en Batman y a  Buccelato y Manapul en Detective Comics, con las que espero ponerme al día pronto. El hombre de acero protagoniza una correcta etapa en Superman gracias a Geoff Johns y John Romita Jr. en su primer trabajo fuera de Marvel en muchos años, y parece que Grant Morrison va a poder hacer de las suyas en Multiversity


En cuanto al sello Vértigo, es un mero eco de lo que fuera durante los noventa, si bien destacan Hermano Lono, el sangriento spin-off de 100 balas, y la mezcla entre terror y ciencia ficción de El resurgir, de Snyder y Sean Murphy.


Image
Su modelo basado en publicar cómics y dejar que sean los propios autores quienes mantienen los derechos de sus personajes continúa dando sus frutos en una etapa dorada de cómics creativos y transgresores, como algunos de los que recomendamos a continuación.


Brian K. Vaughan y Fiona Staples nos deslumbran en Saga, la mulitpremiada odisea espacial de corte iconoclasta, violenta y muy divertida en la que destacan unos personajes con los que no nos cuesta simpatizar. Otra serie espacial que acaba de comenzar es Copperhead, pero su premisa ya ha cautivado a muchos, pues se trata de una inspectora de policía que llega a un enclave minero alienígena a investigar los crímenes que se cometen en una comunidad cerrada y repleta de oscuros secretos. 

El terror es otro de los géneros cultivados con más mimo por Image. Destacan el final de Fatale y el comienzo de la nueva serie del tándem Brubaker-Phillips, The Fade Out; el comienzo de Wytches, una versión macabra de Las brujas de Roal Dahl, cortesía de Scott Snydery Sean Murphy; y Outcast, acerca de una epidemia de posesiones demoníacas y del elegido para detenerlas. Robert Kirkman continúa con Los muertos vivientes y arranca una nueva e interesante etapa tras el final anticlimático de la guerra abierta contra Negan.

Bastante más particulares resultan propuestas como Southern Bastards y Sex Criminals. La primera es un cómic ambientado en un diminuto pueblo de Alamaba que nos habla del peso del pasado, un tebeo duro, violento y oscuro. La segunda es la alocada apuesta de Matt Fraction y Chip Zdarsky acerca de una joven pareja que puede detener el tiempo mientras hace el amor, ocasión que aprovechan para robar todo lo que pueden. Tiene el lujo de haber sido reconocido como uno de cómics de 2014 en varios medios.


Cómics en línea
Cada vez surgen propuestas más interesantes (y de mucha calidad) que exploran las posibilidades del soporte digital, como por ejemplo The Dreamer, de Lora Innes; Polar, de Víctor Santos, y The Private Eye, el producto estrella de la iniciativa Panel Syndicate, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín.


Y vosotros, ¿qué cómics actuales recomendáis?

domingo, 10 de agosto de 2014

¿Quiénes son los Guardianes de la galaxia?

Probablemente, muchos aficionados al Universo Marvel cinematográfico se estarán haciendo esta pregunta mientras esperan impacientes poder ver la nueva entrega del estudio responsable del éxito de Los Vengadores. Incluso puede que muchos lectores de cómics compartan también esta inquietud, pues estamos ante un grupo atípico y de trayectoria irregular. Para comenzar, reconozco no ser un gran entusiasta de las historias cósmicas, ni de Marvel ni de DC con Linterna Verde, sus guerras y múltiples anillos. Adoro las epopeyas espaciales por excelencia, como Star Wars y StarTrek, pero en cuanto a cómic de superhéroes se refiere, prefiero los ambientes urbanos y las batallas contra invasiones alienígenas a las guerras interplanetarias que se desarrollan en la otra punta de la galaxia y en las que intervienen personajes que poco tienen que ver con Spidey y compañía. Aun así, en el caso de Marvel he disfrutado de grandes sagas de fuertes componentes cósmicos, especialmente de las relacionadas con el imperio Shi'ar y el Fénix durante la legendaria etapa de Chris Claremont en X-Men, e incluso buena parte de las aventuras de Thor podrían considerarse cósmicas, dada su fusión de mitología con ciencia ficción.


Volviendo a los Guardianes de la galaxia, el grupo en cuestión nació en 1968. Fue creado por Arnold Drake y Gene Colan como un equipo de superseres capitaneado por el Mayor Vance Astro y Halcón Estelar que defendían la Tierra y sus proximidades en en el año 3007. Estos aventureros del siglo XXXI no gozaron de demasiado éxito y pronto pasaron a ser un grupo de personajes de tercera fila dentro de Marvel, aunque autores como Steve Gerber y el legendario Sal Buscema se encargaron de narrar sus intermitentes historias. Los Guardianes contaron con apariciones esporádicas, como por ejemplo su intervención en La saga de Korvac junto a los Vengadores, y finalmente desaparecieron por completo, sumidos en el olvido, durante la década de los 90.


Este aparente fin de la historia nos lleva hasta 2008. El tándem creativo formado por los guionistas Dan Abnett y Andy Lanning se propuso revitalizar el panorama cósmico de Marvel, lo cual consiguieron con la saga Aniquilación, en la que las hordas de pérfidos seres como Annihilus y Ultrón amenazaron con conquistar el universo. A su conclusión, un grupo de variopintos personajes se dieron cuenta de que el tejido mismo del espacio-tiempo corría el peligro inminente de desmoronarse, comenzando así el fin de nuestro universo, por lo que unieron fuerzas bajo el nombre de los Guardianes de la galaxia. El grupo estaba formado por personajes de distinta índole como Quasar, Adam Warlock, Cosmo (un perro espacial de la Unión Soviética), Bicho, Drax el destructor, Gamora (estos dos últimos creaciones de Jim Starlin, padre de Thanos, el titán loco), Mantis, Groot y Mapache Cohete (pintoresco personaje que nació en una miniserie de cuatro números de 1985 acerca de un mundo de animales parlantes dibujada por Mike Mignola), todos ellos capitaneados por el medio humano Peter Jason Quill, alias Starlord. Esta nueva encarnación de los Guardianes gozó de una serie propia en la que se enfrentaron a amenazas de distinta índole, siempre relacionadas con fisuras en el espacio-tiempo, como los fanáticos de la Iglesia Universal de la Verdad, los Skrull, una revuelta en la Zona Negativa, una guerra de reyes entre los Inhumanos y los Shi’ar, y finalmente lucharon contra Thanos. La serie siempre mantuvo un tono desenfadado, mezclando humor socarrón con ciencia ficción pura y aventura, y muchos consideramos que ésta es la etapa más recomendable para acercarse al grupo que hoy nos ocupa.


Al terminar su colección, algunos de los integrantes de los Guardianes murieron. A casi todos nos sorprendió Marvel cuando anunció en verano de 2011 la puesta en marcha de una película dedicada a estos personajes, a su última encarnación. En mayo de 2012, la Casa de las Ideas lanzó al mercado una nueva cabecera titulada Vengadores, ¡reuníos! en la que aprovechaba el éxito de la película y nos presentaba a un grupo con la misma formación, ahora dentro de continuidad. Escrito por Brian Michael Bendis y dibujado por Mark Bagley, este cómic nos presentó al Capitán América y los suyos enfrentándose a una nueva formación de Zodíaco, hazaña que les llevó a darse de tortas con Thanos y a conocer a unos recuperados de Guardianes de la galaxia, formados ahora por Drax, Gamora, Bicho, Groot, Mapache Cohete y un resucitado Starlord. Aunque intrascendente, esta saga de ocho números resultó sumamente entretenida y sentó las bases de la siguiente fase.


En medio del relanzamiento de Marvel Now!, la editorial publicó una nueva serie dedicada en exclusiva a los Guardianes en 2013. Destinada a revitalizarlos y a preparar el camino para la película, contó con Brian Michael Bendis, uno de los arquitectos de Marvel, al frente del guión. Esta nueva etapa comienza justo donde terminó la mencionada saga de Vengadores, ¡reuníos! Nos presenta al núcleo básico de los Guardianes, a quienes se les van uniendo personajes invitados que comprenden a Iron Man, Ms. Marvel, Veneno y hasta Ángela, de Neil Gaiman, mientras detienen a los Badoon (amenaza en la sombra desde los tiempos de Abnett y Lanning) o colaboran con los X-Men del pasado traídos al presente. Gracias a la labor de Bendis y de dibujantes de primera línea como Steve McNiven (El viejo Logan), Sara Pichelli (Spider-men) o Nick Bradshaw (Lobezno y la Patrulla X), este cómic goza actualmente de un notable éxito de ventas (los cómics gratis de Marvel de 2014 han estado dedicados a ellos y a Mapache Cohete), si bien resulta una serie algo insípida e insustancial debido a los argumentos alargados de Bendis, que convierten a los Guardianes en una versión espacial de sus Vengadores, y a la sucesión constante de bromas entre los personajes.


Las aventuras espaciales y cósmicas están garantizadas gracias a las múltiples etapas que ha vivido este pequeño grupo de defensores espaciales. Mientras esperamos con ganas su película, no es mal momento en absoluto para acercase a los cómics donde nacieron.

sábado, 22 de febrero de 2014

X-Men: La batalla del átomo

Los mutantes cada vez están más divididos. La llegada al presente de los cinco integrantes originales de la Patrulla X ha contribuido a incrementar el cisma en vez de traer nueva esperanza. Además, ha puesto en serio peligro el continuo espacio-tiempo, lo cual se hace evidente con la aparición inesperada de una Patrulla X del futuro que viene a devolver a los jóvenes mutantes al pasado al que corresponden. Sin embargo, no son pocos quienes sospechan que los mutantes del futuro ocultan oscuros secretos.

Personalmente, el panorama de los mutantes me resulta bastante atractivo desde los sucesos de Cisma hace casi dos años: Jason Aaron aportó frescura y recuperó el pasado de Claremont con la puesta en marcha de Lobezno y la Patrulla X, y el desembarco de Bendis en los mutantes me está resultando bastante divertido, sobre todo los contrastes que plasma en La nueva Patrulla X. Lo único que no me ha convencido hasta ahora ha sido el crossover de Vengadores vs. Patrulla X, demasiado largo y repetitivo. En los últimos dos meses hemos podido disfrutar de otro macroevento que ha unido a las cuatro colecciones mutantes principales para narrarnos una aventura digna de viajes temporales, poder y responsabilidad, y de más tensión si cabe en el seno de la familia mutante.

Como arquitecto detrás de este evento se encuentra Brian Michael Bendis, quien vuelve a jugar con los viajes en el tiempo, las paradojas temporales y las alteraciones del tejido espacio-tiempo como ya hiciera en su etapa final en Los Vengadores con resultados dispares. Le acompañan el mencionado Jason Aaron y Brian Wood, quienes dejan a un lado las tramas que pueblan sus propias colecciones para seguir las instrucciones de Bendis. En su conjunto, La batalla del átomo constituye una lectura digna y divertida, repasa lo que ha sucedido en el universo mutante durante los últimos meses y plantea nuevas amenazas y cuestiones que los personajes deberán afrontar a corto plazo, la gran mayoría de ellas relacionadas con la estancia de los mutantes originales en el turbulento presente y con el creciente poder de la joven Jean Grey. También hay que reconocer que la saga no se alza como ninguna maravilla ni obra a tener en estima dentro del rico panorama actual del noveno arte, tampoco es que aspire a ello, ni siquiera a dar una vuelta de tuerca a los mutantes y su condición de héroes proscritos; pero sí es un cómic entretenido, de ágil lectura y una pieza más dentro del fascinante escenario en el que se hallan inmersos los herederos del sueño de Xavier.


El apartado gráfico es mucho más variado que el plantel de escritores, pues nos encontramos a Frank Cho al frente de dos números especiales, Stuart Immonen sigue obrando maravillas en la su propia cabecera, lo cual no se puede decir del irregular Chris Bachalo en La imposible Patrulla X. Por su parte, tanto David López como Giuseppe Camuncoli realizan trabajos sencillos pero dignos en X-Men y en Lobezno y la Patrulla X, respectivamente; éste último sustituyendo al inigualable Nick Bradshaw. 


Los efectos de esta escaramuza entre mutantes ya pueden observarse en las nuevas entregas de las series regulares: Lobezno pedirá cuentas a SHIELD por poseer Centinelas en su arsenal, Kitty Pryde y los cinco jóvenes originales cambian de bando, y además tenemos más viajeros temporales estancados en el presente para enmarañar todavía más el tejido espacio-tiempo, por no mencionar la puesta en marcha de Amazing X-Men, cabecera que promete mucho. En conjunto, La batalla del átomo entretiene de principio a fin, revuelve el mundo mutante y enfrenta a nuestros protagonistas a inminentes amenazas.

martes, 7 de enero de 2014

Mike Lee's Selection for 2013

Acabamos de estrenar año, y nada mejor que darle la bienvenida a 2014 con un repaso a las películas que más me han llamado la atención de entre las estrenadas a lo largo del pasado año. Además, terminaremos con un breve recordatorio de cuáles pueden ser los cómics y las series a los que no hay que perder la pista durante 2014.


Como es habitual, en 2013 hemos podido disfrutar de todo tipo de cine. La variedad ha sido el rasgo predominante entre los estrenos cinematográficos, que nos han permitido disfrutar del salvaje Oeste según Quentin Tarantino (Django desencadenado), de nuevas versiones de novelas ya clásicas (El gran Gatsby), del regreso del terror casero (The Conjuring: Expediente Warren), de varias versiones del Apocalipsis (Guerra Mundial Z, Pacific Rim), y por supuesto de nuevas entregas superheroicas (Iron Man 3, Thor 2). En general, continúa la tendencia de la nostalgia y de las secuelas de grandes sagas que, como es costumbre, seguirá acentuándose durante los próximos años. Hoy traemos una modesta selección de las películas que más me han entusiasmado a lo largo de 2013, además de un pequeño adelanto.


*Zero Dark Thirty (La noche más oscura): Los nuevos métodos en la "guerra contra el terror" quedan plasmados en esta película que nos narra la obsesión de su protagonista por una misión que se alarga en el tiempo, ofreciéndonos la mejor interpretación de Jessica Chastain hasta el momento. 

*Bestias del sur salvaje: El debutante Benh Zeitlin nos sumerge en el mundo mágico y a la vez desgarrador de la pequeña Hushpuppy, un ejercicio de poesía visual y musical que nos dejará sin aliento.

*Trance: Danny Boyle regresa a Londres después de los Juegos Olímpicos con una película dura, llena de trampas y engaños que resulta trepidante en todo momento. 

*Star Trek: Into Darkness: El rompetaquillas del año, JJ Abrams revive a la tripulación de la USS Enterprise siguiendo los cánones del cine de aventuras de Spielberg y Lucas, a la vez que ofrece a Benedict Cumberbatch la oportunidad de consagrarse como villano.

*Rush: El irregular Ron Howard sorprende con este drama deportivo acerca de la rivalidad y la amistad que unió a los pilotos de Fórmula 1 Niki Lauda y James Hunt, además de que incluye un señor homenaje a Días de trueno

*The Way Way Back (El camino de vuelta): La comedia independiente del año nos presenta las tribulaciones de un joven obligado a convivir con su desestructurada familia un verano al mismo tiempo que se encuentra a sí mismo gracias a personajes inesperados que se cruzan en su camino.

*Mud: Después de las brillantes Shotgun Stories y Take Shelter, Jeff Nichols vuelve con otro drama sureño, esta vez acerca del poder de la amistad, del amor y de la confianza, protagonizado por unos recuperados Reese Witherspoon y Matthew McConaughey.

*Capitán Phillips: Thriller acerca del drama de la piratería actual y de quienes se ven implicados en ella. Lejos de heroísmos baratos, ofrece un retrato crítico e imparcial que nos trae de vuelta al gran actor que es Tom Hanks.

*The World's End: Edgar Wright y Simon Pegg cierran su trilogía del Cornetto y la sangre con una divertida parodia de las película apocalípticas y de alienígenas, que además incluye interesantes reflexiones acerca del paso del tiempo, la amistad y la infinita estupidez humana.

*Gravity: Con una puesta en escena absorbente y espectacular, Alfonso Cuarón nos cuenta la odisea de una astronauta que luchará por perdonarse a sí misma y por regresar a la Tierra.

*12 años de esclavitud: La película del año para mí, supone la consagración de Steve McQueen como director, quien nos narra de modo visceral la tragedia de la esclavitud en los Estados Unidos de 1850, sin mostrar piedad para nadie y destacando la increíble labor de un reparto capitaneado por Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender

*American Hustle: A punto de estrenarse en España, el nuevo trabajo de David O. Russell engancha desde su primera escena y avanza gracias a las ambiciones de unos personajes brillantes inmersos en una trama retorcida y divertida, interpretados por un reparto de verdaderos titanes.

Tras estas doce elegidas, aún me quedan muchas películas de 2013 que ver que, o bien se me han escapado de las salas, o bien aún no han llegado a la cartelera, como All Is Lost, The Wolf of Wall Street, Dallas Buyers Club, Inside Llewyn Davis, o Her.


En el plano comiquero, 2013 también ha sido un año variado, marcado por ciertas jugadas editoriales y por la consagración del sector independiente personificado por Image Comics. Vamos ahora con mis humildes recomendaciones acerca de los cómics que han definido 2013.

*Los Muertos Vivientes: La obra magna de Robert Kirkman ha perdido su frescura y fuerza iniciales, pero todavía mantiene el interés después de superar las 100 entregas y de una década de vida, máxime cuando se nos avecina una guerra abierta entre los supervivientes.

*Invencible: Seguimos con Kirkman, quien ha demostrado que la vida de Mark Grayson como superhéroe todavía puede complicarse mucho más, siempre que lo permitan los viltrumitas y sus múltiples enemigos en las sombras.

*Ladrón de ladrones: Tras un comienzo simplón, nos damos cuenta de que los problemas del ladrón de guante blanco conocido como Redmond con el FBI y con los cárteles no han hecho más que empezar, y serán mucho más intensos si los sigue ilustrando Shawn Martinborough.

*Locke & Key: Joe Hill y Gabriel Rodríguez nos han desvelado parte de los oscuros secretos de la Casa de las llaves, y también nos han dejado a los lectores sin uñas de esperar la conclusión de las aventuras de los hermanos Locke.

*Fatale: Ed Brubaker y Sean Phillips nos invitan a viajar a través del tiempo junto a Josephine y la maldición que la persigue gracias a una narrativa ejemplar y a una fusión de género negro con terror de herencia Lovecraftiana.

*Batman Incorporated: Grant Morrison pone punto final a su etapa al frente de Batman resolviendo incógnitas, trayendo de vuelta a viejos conocidos y ante todo rindiendo culto a la figura del hombre murciélago como mito contemporáneo.

*Ojo de Halcón: La revelación del año ha venido de manos de Matt Fraction y David Aja, quienes han conseguido mostrarnos el lado menos glamouroso de la vida del conocido vengador con mucho humor.

*The Private Eye: Brian K. Vaughan y Marcos Martín unen fuerzas y talento en un cómic distribuido en formato digital que nos muestra una trama detectivesca ambientada en un futuro cercano en el que la información de la "nube" de Internet explotó, dejando los secretos de todo el mundo al descubierto y obligando a las personas a esconderse detrás de máscaras.

*Universo X: Gracias al talento combinado de Jason Aaron y de Brian Michael Bendis he recuperado la fe en los mutantes. Estos dos arquitectos han conseguido rendir homenaje el espíritu de las historias de Claremont en Lobezno y la Patrulla X, traer a los X-Men del pasado al confuso momento presente, hacer que nos cuestionemos si Cíclope está loco o si es un visionario, y de paso sembrar multitud de dudas y paradojas temporales con la presente Batalla del átomo, que nos deja un panorama intenso y apasionante para los mutantes en el que casi todo puede suceder. 

Terminamos con el panorama seriéfilo, en el que me gustaría destacar la consolidación de series como Juego de tronos o Person of Interest, cada una con su universo propio; la mirada crítica de The Newsroom, el éxito arrollador de The Walking Dead, los estrenos interesantes de House of Cards y Ray Donovan, protagonizadas por unos inmensos Kevin Spacey y Liev Schreiber, respectivamente; y, por encima de todas, la triunfal despedida de Breaking Bad, que nos ha dejado una de las series más intensas y brillantes de la historia de la televisión, de las que de verdad merece la pena seguir, protagonizada por el inolvidable Walter White.


Y para vosotros, ¿qué películas, cómics y series han marcado 2013?

Desde What's the rumpus? recibimos el nuevo año con ilusión y, mientras preparamos la celebración del cercano sexto aniversario, no queda más que dar las gracias a los lectores que hacen posible este blog y desearles un 

¡Feliz 2014!

lunes, 9 de septiembre de 2013

El panorama de Marvel Now

Probablemente buscando una forma de responder al reinicio del Universo DC y el comienzo de los Nuevos 52, en la Casa de las Ideas decidieron llevar a cabo una maniobra editorial similar con el nombre de Marvel Now. Seis meses después de su inicio, con el nuevo panorama asentado, llega el momento de reflexionar acerca del cambio general en la editorial de Spider-man y del estado de las colecciones actuales de Marvel.


Aunque en principio era bastante reticente a la jugada de Marvel Now por miedo a que perpetraran una barbaridad similar al reinicio del Universo DC (si echamos un breve vistazo a los Nuevos 52 no tardaremos en observar que el personaje que ha salido mejor parado es Batman, curiosamente quien ha sufrido menos cambios en su continuidad), borrando años de historias en beneficio de las ventas, debo reconocer que la estrategia editorial no ha resultado tan calamitosa, pues más bien se ha tratado de un lavado de cara a los cómics de Marvel con el fin de nivelarlos con su universo cinematográfico; y de un reajuste de autores, apostando por nuevos guionistas estrella como Jonathan Hickman, Rick Remender y Jason Aaron para encargarse de los pilares de la editorial mientras que Brian Michael Bendis, el arquitecto del Universo Marvel de la última década, ha pasado a explorar nuevos terrenos. En líneas generales, el cambio de equipos creativos ha dado buenos resultados, con giros interesantes para la plana mayor marvelita. En las próximas líneas comentaré mis impresiones acerca de las colecciones que sigo de esta nueva etapa de personajes que nos acompañan desde hace mucho tiempo:

-Nuevos Vengadores: La colección que más me ha gustado hasta el momento. Jonathan Hickman, el maestro de las tramas-puzzle, da un giro radical a los Vengadores urbanos de Bendis y recupera a los Illuminati, quienes se encargan de acabar con las amenazas más peligrosas desde las sombras. En esta ocasión se enfrentan a una crisis en el multiverso que llevará a nuestros héroes a tomar decisiones inesperadas y polémicas. Un cómic de grandes diálogos ilustrado por el siempre elegante Steve Epting. La colección apenas acaba de arrancar y nos deja con montones de incógnitas que tardarán en resolverse.

-Imposibles Vengadores: Nacida de las cenizas del conflicto entre la Patrulla X y los Vengadores, esta serie responde a la necesidad de incorporar mutantes en las filas de los héroes más poderosos de la Tierra. El guionista Rick Remender firma una colección ágil a la que se trae los cabos sueltos de las tramas desarrolladas en sus recomendables etapas en Imposibles X-Force y Vengadores secretos, añadiendo la presencia de villanos como Cráneo Rojo y Kang el Conquistador. John Cassaday (uno de mis dibujantes favoritos) se encarga del primer arco y luego es relevado por Daniel Acuña, que está bastante en forma.



-Capitán América: También escrita por Remender, rompe con el tono de espionaje de la célebre etapa de Ed Brubaker para sumergirnos en una trama de ciencia ficción de serie B en la que se respira el espíritu de Jack Kirby. Aunque comenzó con fuerza, respetando la personalidad de Steve Rogers y mostrándonos emotivos flashbacks de su pasado durante la Gran Depresión, un cambio tan brusco no le ha sentado demasiado bien a la serie, cuyo primer arco argumental se está alargando demasiado. A la espera de su conclusión, podemos disfrutar del dibujo de John Romita Jr., más en forma que en sus último trabajos para Los Vengadores y Kick-Ass.


-Lobezno y la Patrulla X: La divertida revisión de la Patrulla X que nos trae Jason Aaron se vio bastante perjudicada por el conflicto entre mutantes y Vengadores, que retrasó el desarrollo de las tramas. El relanzamiento de Marvel Now ha pillado a este cómic en todo el medio, si bien ha sabido adaptarse, retomar las tramas planteadas al principio, homenajear etapas clásicas, recuperar personajes olvidados (Perro) y mostrar la preocupación de Logan por el futuro de las nuevas generaciones de mutantes. Aunque no goza de la frescura de sus inicios, el trabajo de dibujantes como Nick Bradshaw o Ramón Pérez le ayudan a mantener el nivel. 

-La Nueva Patrulla X: La premisa de traer al presente a la Patrulla X original parecía absurda, pero Bendis ha sabido adaptarse al universo mutante y ha cimentado los primeros números en el fuerte contraste que experimentan los jóvenes Cíclope, Jean Grey, Ángel, Bestia y Hombre de Hielo al presenciar la convulsa situación mutante actual y cómo se han corrompido los ideales del sueño de Xavier. El trabajo de Stuart Immonen, uno de los mejores dibujantes en el panorama superheroico, en el apartado gráfico es otra de las razones que hace que merezca la pena leer este cómic, si bien es cierto que es una serie con fecha de caducidad, pues es muy complicado mantener a los X-Men originales en el presente de forma indefinida sin que la fórmula acabe agotándose.

-Guardianes de la galaxia: Nunca me ha apasionado la vertiente cósmica del Universo Marvel, pero Bendis consigue acercarnos al mundo de los Guardianes de una forma amena, probablemente enfocada a la venidera adaptación cinematográfica, y nos ofrece una lectura gamberra y muy divertida con personajes bien perfilados. Le falla el baile de dibujantes entre Steve McNiven y Sara Pichelli dentro de un mismo número, y la presencia de Iron Man en el equipo no termina de convencer.


-Ojo de Halcón: Matt Fraction, guionista bastante limitado y autor de bodrios como Miedo encarnado, sorprende con esta revisión de Clint Barton, personaje que no ha gozado de demasiado éxito fuera de Los Vengadores. En la misma línea que su trabajo en El Immortal Puño de Hierro, Fraction nos narra las aventuras urbanas de Ojo de Halcón apoyándose en la magistral narrativa de David Aja, heredero de David Mazzuchelli. Un cómic desenfadado y muy divertido.

-Deadpool Kills Deadpool: En pocas ocasiones me había acercado al mercenario bocazas, pero esta miniserie escrita por Cullen Bunn y dibujada por Salva Espín (siempre es una alegría contemplar sus trabajo) es la parodia que necesita el actual Universo Marvel, con paradojas entre multiversos incluidas y el bueno de Wade Wilson en medio de todo.


Me queda la duda de saber qué tal estarán las colecciones de Hulk y de Thor escritas por Mark Waid y Jason Aaron, respectivamente, que todavía no he tenido ocasión de leer. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido la jugada de Marvel Now? ¿Qué cómics seguís? ¿Cuáles recomendáis?

viernes, 8 de febrero de 2013

Vengadores, ¡reuníos!


Una nueva formación del renacido grupo terrorista conocido como Zodíaco consigue hacerse con distintos objetos de poder a lo largo del mundo, lo cual pone en alerta a los Vengadores. Una pintoresca alineación de los Héroes más poderosos de la Tierra compuesta por el Capitán América, Thor, Iron Man, Hulk, la Viuda Negra y Ojo de Halcón sigue la pista de los villanos, lo cual les lleva a un viaje interestelar e interdimensional en el que se las verán con un belicoso imperio alienígena, entidades cósmicas e incluso con el mismísimo Thanos. ¿Qué trama en esta ocasión el Titán Loco?

Coincidiendo con el estreno de la película de Los Vengadores, en Marvel decidieron aprovechar la ocasión para lanzar al mercado una nueva colección que contase con la misma formación que la versión fílmica del cómic para captar nuevos lectores y de paso aumentar las ventas. El encargado fue, cómo no, Brian Michael Bendis, el guionista estrella de la editorial y máximo responsable de este grupo de héroes en su etapa actual. Además, en el inicio de esta colección contaría con la ayuda de un viejo amigo, el dibujante Mark Bagley, con quien ya trabajó en Ultimate Spider-man durante más de cien números.


A primera vista, Vengadores, ¡reuníos! puede parecer una colección realizada únicamente para aprovecharse del éxito de la película, totalmente innecesaria (será que no hay muchas que no lo son en Marvel). Sin embargo, la lectura de sus ocho primeros números demuestra que Bendis ha hecho un buen trabajo contando una historia épica y entretenida, a la altura de lo que estos héroes merecen. Libre de eventos editoriales que condicionen el desarrollo del cómic, Bendis recupera el concepto clásico de Vengadores, el de grandes héroes unidos frente a una amenaza común, y deja de lado las tramas urbanas de sus Nuevos Vengadores para contarnos una historia divertida en la que se respira el espíritu de la aventura a cada página y la espectacularidad y los fuegos de artificio priman por encima de lo demás. Sin embargo, hay que reconocer que el desarrollo de los personajes queda un poco de lado y que la influencia de la película se nota demasiado, sobre todo con la participación de Los Guardianes de la Galaxia y de Thanos como villano.

Podría decirse que el trabajo de Mark Bagley a los lápices es lo más destacable de este cómic. Bagley narra como pocos, con una fluidez y un dinamismo propios de los grandes autores del cómic de superhéroes. Sus caracterizaciones de personajes tan emblemáticos como Hulk, Iron Man o el Capitán América son sensacionales, y las batallas cuentan con todo lujo de detalles. El único punto negativo del apartado gráfico son las tintas de Danny Miki, un entintador bastante sucio que ya estropeó el trabajo de Carlos Pacheco en Ultimate Avengers y aquí hace lo mismo con el de Bagley.


En su arco argumental inicial, Vengadores, ¡reuníos! nos ofrece una historia sencilla, llena de acción y aventuras, fiel al espíritu clásico de los héroes más poderosos de Marvel que además supone la oportunidad ideal para acercar a los cómics a todos aquellos que quedaron encantados con la reciente película. Eso sí, dudo que merezca la pena seguirla, pues Bendis y Bagley abandonan la colección, que promete convertirse en un título más de los Vengadores en manos del nuevo equipo creativo.

jueves, 25 de octubre de 2012

Los Vengadores: El regreso de Norman Osborn


Después de que Norman Osborn perdiera el control de sus Vengadores Oscuros y fuera encarcelado por el equipo del Capitán América, una facción de seguidores del Duende Verde que comprende a miembros de las organizaciones conocidas como Hydra, La Mano e I.M.A. ha trabajado en la sombra para planear su regreso. Así, Osborn consigue escapar de prisión y pone en marcha una elaborada estratagema para dejar fuera de combate a Los Vengadores y ridiculizar a Los Nuevos Vengadores de Luke Cage con el objetivo final de hacerse con el control del sistema de defensa de Estados Unidos.

Una vez terminado el conflicto de Miedo encarnado y los aburridos números relacionados con él, el guionista Brian Michael Bendis ha tenido la oportunidad de retomar su línea de trabajo propia y desarrollar una saga que une las dos cabeceras vengadoras que escribe y que ha terminado convirtiéndose en el mejor arco argumental desde el relanzamiento de La Edad Heroica. A lo largo de cuatro meses, los lectores hemos podido disfrutar del regreso de Norman Osborn, villano al que Marvel consiguió resucitar y dar un nuevo e interesante enfoque gracias al trabajo de Warren Ellis y Andy Diggle en Thunderbolts y del propio Bendis en Vengadores Oscuros.

Esta saga ha destacado por lo bien construida que está y por cómo se entrecruzan los sucesos de Vengadores con los de Nuevos Vengadores, recordándonos al espíritu de sagas clásicas y apartándose de los interminables arcos argumentales que suelen aportar poco o nada. Bendis se centra más en la acción, los dobles juegos de ciertos personajes y sobre todo en lo que supone ver a los Vengadores desprestigiados y con la opinión pública en contra por culpa de los planes de un maníaco, lo cual proporciona al guionista la oportunidad de establecer ciertos paralelismos con el actual descontento global. Sin embargo, no hay mucho desarrollo de personajes, todos interpretan su papel habitual (el Capitán América hace de líder sufrido e inquebrantable, mientras que Spiderwoman y Ojo de Halcón se convierten en un dúo cómico) y sorprende la incorporación de dos nuevos personajes femeninos: la traidora Carolina WashingtonDaisy Johnson, agente de SHIELD con poderes especiales.



El apartado gráfico es bastante variable. Por un lado, en Vengadores nos encontramos con que el trabajo de Daniel Acuña ha ganado en espectacularidad, su paleta de colores impresiona bastante, si bien sigue mostrando cierto descontrol con los rostros y las proporciones de los personajes. Durante un par de números le sustituye Renato Guedes y, aunque cumple, preferiría que Acuña hubiese aguantado toda la saga, además de que el entintador no le ha hecho ningún favor.  Mientras tanto, en Nuevos Vengadores Mike Deodato sigue deslumbrándonos con sus rompedores estilo y composición de página, si bien en los últimos números necesita la ayuda de Will Conrad para respetar las fechas de entrega.

El regreso de Norman Osborn posiblemente sea una de las sagas más destacables de Bendis en el tramo final de su larga etapa al frente de Los Vengadores. Destaca por una trama intrincada, repleta de acción y muy entretenida y por el regreso de un nuevo villano bajo un enfoque más que interesante. Lástima que en Marvel no den importancia a sagas como ésta, capaz de reunir el aspecto clásico con el actual, y sigan apostando por los macroeventos, cada vez más insufribles.

sábado, 6 de octubre de 2012

¡Feliz cumpleaños, Spider-man!

En agosto de 2012 se cumplió un aniversario muy especial: En 1962 se publicó Amazing Fantasy 15, cómic en el que Stan Lee y Steve Ditko crearon a uno de los superhéroes más queridos por los lectores, el Asombroso Spider-man.

A lo largo de medio siglo, los cómics de Spider-man han recorrido el mundo entero aumentando la popularidad del personaje, que cuenta con series de televisión, videojuegos, películas (la más reciente se estrenó este mismo verano) y tal cantidad de merchandising que el arácnido se ha convertido en todo un icono de la cultura popular. A nuestro amistoso vecino le ha pasado prácticamente de todo: se ha enfrentado a multitud de villanos, desde delincuentes de poca monta y psicópatas hasta alienígenas y dioses; ha conocido nuevos amigos, ha perdido a algunos de sus seres queridos, se ha enamorado, se ha casado, ha visto cómo su mundo se venía abajo por completo, se ha retirado, ha resurgido de sus cenizas, se ha unido a Los Vengadores, ha hecho frente a todo tipo de peligros y amenazas y no siempre ha salido victorioso, lo cual no le ha impedido seguir luchando; incluso se ha enfrentado a cierto demonio (editorial) que le ha robado los últimos años de su vida.


Personalmente, como lector de cómics Spider-man es uno de mis personajes favoritos y guardo un buen recuerdo de muchas de sus aventuras, cada una de ellas rica y emocionante por un motivo distinto, entre las que me gustaría destacar los inicios del personaje a cargo del equipo formado por Stan Lee, Steve Ditko y posteriormente el gran John Romita, la desgarradora muerte de Gwen Stacy a manos del Duende Verde, la saga de Nadie puede detener al Juggernaut de Roger Stern y John Romita Jr. en la que Spidey hacía lo imposible por parar a un enemigo arrollador, la posterior intriga que rodeaba la identidad del Duende, la llegada del traje negro, el enfrentamiento por toda Nueva York entre El Señor del Fuego y un enfurecido Peter Parker, la cruda saga del Comepecados, el anual titulado El hombre del año, La tenebrosa La última cacería de Kraven, la locura desatada durante Inferno, las primeras apariciones de Veneno, y el resurgir que supuso para el personaje la etapa de Straczynski y Romita Jr. También ha habido historias bochornosas que traicionaban al personaje, no nos engañemos, y no he seguido demasiado la etapa actual post-reinicio a parte de la divertida Nuevas formas de morir. Tampoco podemos pasar por alto la reinvención del personaje que el guionista Brian Michael Bendis lleva más de una década escribiendo en las páginas de Ultimate Spider-man, siempre entretenida y recomendable.


Puede que una de las claves del éxito del personaje sea su lado humano, que Peter Parker sea tan importante (o más) que su álter ego arácnido, propiciando que los lectores podamos encontrar un amigo en las viñetas con el que sentirnos identificados y que, pase lo que pase, seguirá acompañándonos. Para terminar de felicitar al trepamuros, me gustaría rescatar las palabras que pronuncia el personaje al final del número 289 de Amazing Spider-man: "Me llamo Peter Parker y seré muchas cosas... pero antes que nada soy el Asombroso Spider-man. Y no es sólo porque se lo deba a Tío Ben o a toda la gente que he ayudado. En el fondo, me lo debo a mí mismo. Y seguiré siendo Spider-man, y no cejaré hasta diez minutos después de muerto y, tal vez, tampoco entonces."


¡Muchas felicidades, Spider-man!

viernes, 13 de julio de 2012

The Amazing Spider-man: Versión Ultimate


La vida de Peter Parker, un joven introvertido de Queens, da un giro inesperado cuando encuentra unos documentos que pertenecieron a su padre en el sótano de sus tíos. Intentando resolver la misteriosa desaparición de sus padres, las pistas llevan a Peter hasta Oscorp, empresa de bioingeniería dirigida por Norman Osborn, en la que por accidente sufre la picadura de una araña modificada genéticamente. Poco después, Peter descubre sus habilidades sobrehumanas, inicia una relación con su compañera Gwen Stacy y se ve obligado a convertirse en el asombroso Spider-man para proteger a la ciudad de Nueva York de la amenaza del álter ego del doctor Curt Connors, El Lagarto.

Hace diez años, el director Sam Raimi demostró con su versión de Spider-man protagonizada por Tobey Maguire que no era imposible rodar una película de superhéroes que entretuviese a la vez que respetaba el material original en que se basaba. Raimi volvió a repetir la fórmula con éxito en la segunda parte, con interesantes escenas que ahondaban en las motivaciones del protagonista; pero las presiones del estudio y de los productores hicieron que la historia de Spider-man 3 resultase demasiado forzada, recargada en exceso y hasta ridícula, con las consiguientes duras críticas. Aun así, las cifras en taquilla impulsaron a los responsables de Sony a llevar a cabo un lavado de cara a la franquicia, un reinicio o reboot que narrase de nuevo el origen del personaje para coincidir con su 50 aniversario.


Aunque nos la venden como "la historia jamás contada", The Amazing Spider-man no nos revela nada nuevo acerca del universo del arácnido, sino que resulta un remake/reinicio innecesario, sobre todo teniendo en cuenta lo cercana que está todavía la trilogía de Sam Raimi. Los guionistas James Vanderbilt (Zodiac), Steve Kloves (Harry Potter) y Alvin Sargent (Spider-man) se han basado en la versión Ultimate del personaje de Brian Michael Bendis y Mark Bagley más que en la original de Stan Lee y Steve Ditko para dar un tono más "actual" al mundo de Spider-man, como prueban la misteriosa desaparición de sus padres, su relación con Oscorp, toda la subtrama de la ingeniería genética y hasta la pelea en el instituto Midtown. Las comparaciones con la trilogía anterior son inevitables, y aunque el Peter Parker de The Amazing Spider-man se aleje del de cómics por su faceta de skater y sus aires demasiado "chulescos", el espíritu de esta versión no dista mucho del de las primeras (no como nos vendían) y sí que podemos disfrutar de una película entretenida en general.

El responsable de "re-imaginar" al hombre araña ha sido Marc Webb, realizador de videoclips que debutó con la comedia indie 500 Días juntos, ya considerada de culto. Webb no arriesga demasiado en la dirección, apuesta por un estilo correcto, nada artificioso, con escenas de acción no mucho más elaboradas que las de Raimi, y su innovación más llamativa son los planos en primera persona que parecen sacados del videojuego Mirror's Edge. En su conjunto, la película tiene buen ritmo, Webb combina momentos dramáticos (la muerte del tío Ben sigue resultando igual de emotiva medio siglo después de que fuera escrita) con las escenas de acción justas, algún que otro guiño a películas emblemáticas como La ventana indiscreta o Parque Jurásico y ciertos toques de humor, algunos con un aire indie que recuerdan a su mencionado debut, como las conversaciones entre Gwen y Peter.


El reparto hace un buen trabajo en general, otra cosa es que el carácter de sus personajes sea similar al de los cómics. Andrew Garfield (La red social) consigue que su Peter Parker congenie con los espectadores, si bien ciertos comportamientos (su actitud en clase o cuando vacila a Flash Thompson) lo alejan del personaje de las viñetas. Algo similar pasa con Gwen Stacy, interpretada por una Emma Stone que logra transmitir interesantes matices con su interpretación; mientras que el doctor Curt Connors de Rhys Ifans tiene mucha presencia en pantalla pero poca profundidad (tal vez la historia de su familia hubiese dado más consistencia al personaje, ¿y por qué su plan se parece tanto al de Loki en Los Vengadores?). El resto de secundarios también cumplen, desde la tía May de Sally Field al capitán Stacy de Denis Leary, incluyendo al gran Martin Sheen como el tío Ben; y por supuesto no podemos pasar por alto el cameo de Stan Lee, tan divertido como siempre.

Los efectos especiales están perfectamente integrados en la película, impresiona bastante ver a un estilizado Spider-man balancearse por Nueva York y El Lagarto convence como criatura digital, si bien recuerda más al Killer Croc de Batman que a su homólogo de las viñetas. No se puede decir lo mismo de la banda sonora: las composiciones de James Horner (Avatar) quedan bien con las escenas a las que acompañan, si bien en general resultan bastante vacías y no tan heroicas como la banda sonora de Danny Elfman para la anterior trilogía.


Al terminar la película, llama la atención la ausencia de ciertos personajes claves en el universo del trepamuros como J. Jonah Jameson o Norman y Harry Osborn, y da la sensación de que si Marvel Studios hubiese estado al mando, tal vez el resultado hubiese sido más completo. Aunque no revele nada nuevo acerca del origen de los poderes de Peter Parker, The Amazing Spider-man resulta una digna película de superhéroes, entretenida desde el principio y con un sólido reparto.