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martes, 13 de mayo de 2014

Apuestas ganadoras: La Lego Película y Sin escalas

Intentando recuperar la normalidad del blog (que va a costar), hoy traemos un breve repaso a dos películas que no me llamaba la atención ver en pantalla grande pero que, por casualidades del destino, acabé viendo en el cine y disfrutando gratamente.

La primera de ellas es La Lego Película. Hace unos cinco años, comenzaron a proliferar los rumores del nuevo sector que atacaría la industria del cine tras nutrirse de las historias de los cómics y los videojuegos: los juguetes. Así, desembarcaron los estrenos de la interminable saga Transformers, de G.I. Joe o la bochornosa Battleship, con amenazas de adaptar hasta el Monopoly. Este 2014 nos llegó la película dedicada al mundo de Lego, pues la compañía danesa goza de una envidiable salud gracias a sus imaginativos sets y a las licencias que acumula, que van desde Star Wars a las Tortugas Ninja, pasando por los personajes de Marvel y DC. 


Pues bien, mi sorpresa fue mayúscula cuando presencié los primeros minutos de La Lego Película: se nos presenta a Emmet, un antihéroe que lleva una vida anodina en un mundo de piezas gobernado por un sistema totalitario, con Lord Business mandando a través de su empresa e imponiendo la música que todos deben escuchar o las instrucciones que deben seguir. En medio de este crítico panorama se desata una historia de profecías que deben cumplirse, viajes interdimensionales, la necesidad de encontrarse y aceptarse a uno mismo y finalmente tensas relaciones paternofiliales, todo ello hilvanado con un ritmo endiablado y una animación prodigiosa que recrea el mundo de Lego hasta el más mínimo detalle. Ahí es nada. Para completar esta rica película, en versión original podemos disfrutar del gran trabajo vocal de Morgan Freeman, Elizabeth Banks, Liam Neeson, Will Ferrell, Charlie Day y el emergente Chris Pratt


La otra apuesta a la que hace referencia el título es Sin escalas (Non-Stop), lo nuevo de Jaume Collet-Serra. En su carrera en Hollywood, este director ha demostrado un buen hacer tras la cámara, si bien no ha contado con historias redondas, como ya le sucediera en las interesantes pero irregulares La casa de cera y Sin identidad. Precisamente fue esta última la que le llevó a trabajar con Liam Neeson por primera vez. Tras despuntar en los 90 con papeles históricamente comprometidos como los de La lista de Schindler, Rob Roy o Michael Collins, la carrera del actor norirlandés se difuminó en el nuevo milenio, quién sabe si debido a los midiclorianos. Gracias al éxito sorpresa de Venganza (Taken) en 2008, Neeson reinventó su carrera con papeles de tipo duro de corte Eastwoodiano, de modo que ha seguido repartiendo estopa y miradas gélidas en títulos como The Grey o la secuela de Venganza, y por el momento no tiene intención de parar. 

Si, volvieron a meterse con el hombre equivocado.
En Sin escalas, Neeson es el protagonista absoluto, un air marshal que hace frente a una trama que bebe del misterio de Agatha Christie y del suspense de Alfred Hitchcock: en el vuelo que supervisa, un terrorista anónimo ha prometido matar a un inocente cada veinte minutos a menos que se cumplan sus peticiones, y lo escalofriante es cómo consigue llevar a cabo sus asesinatos, además de la leve crítica a las medidas de seguridad en los vuelos. La trama avanza sin pausa, con mucho ritmo, aprovechando los recursos de desarrollarse en un entorno cerrado en el que Collet-Serra potencia el talento que había dejado entrever en sus anteriores trabajos. Además, a la presencia de Neeson se unen la siempre interesante Julianne Moore, el cumplidor Scoot McNairy y las apariciones anecdóticas del secundario de lujo Shea Whigham y  de Lupita Nyong'o, flamante ganadora del Oscar. Os recomiendo la detallada reseña del amigo Néstor para más información.


Y a vosotros, ¿qué películas os han sorprendido gratamente últimamente?

sábado, 13 de julio de 2013

Monsters University: Cuando Mike encontró a Sully


El joven Mike Wazowski está cada vez más cerca de ver su sueño hecho realidad. Acaba de ser admitido en Monsters University, prestigiosa institución donde estudiará para convertirse en el próximo gran "asustador". Sin embargo, no todo es tan fácil para Mike: le costará adaptarse, tendrá que enfrentarse a nuevos desafíos y conocerá a un monstruo que le cambiará para siempre, el peludo Sully.

En plena temporada veraniega, cuando abundan los estrenos de secuelas, nuevas versiones y reinicios de casi todo tipo de película, hasta los estudios de animación Pixar han sucumbido a esta tendencia e intentan sorprendernos con Monsters University. Lejos de la originalidad y el tratamiento sorprendente de películas como Buscando a Nemo, WALL·E o Up, en Pixar han comprobado lo rentable que les salió la tercera parte de Toy Story y han decidido sumarse a la fórmula de las secuelas con títulos como Cars 2 o la que hoy nos ocupa, Monsters University.

Situada unos años antes de lo sucedido en la indispensable Monstruos S.A., la precuela se centra en el personaje de Mike Wazowsky, su condición de monstruo distinto de los demás que le ha marcado desde la infancia y las aspiraciones que tiene respecto al futuro, por las que trabajará duramente en la universidad. La película no está mal del todo, entretiene, cuenta con momentos simpáticos, un mensaje que invita a aceptarse a uno mismo y respetar a los demás en la línea de lo visto en otras películas de Disney (como la reciente y brillante ¡Rompe Ralph!), contiene varios guiños a otras películas de Pixar y una parodia bastante curiosa del mundo universitario estadounidense y sus convenciones, que ya hemos visto en tantas otras películas. Pero, sinceramente, ¿a quién le interesaba ver cómo se conocieron Mike y Sully? La propuesta es totalmente arbitraria, se nota que busca aprovechar el tirón de unos personajes ya conocidos, y poco o nada aporta a lo ya mostrado en la genial Monstruos S.A. y el divertido e intenso mundo de monstruos que nos presentaba, con todo el asunto de la pequeña Boo y las puertas que daban al mundo de los humanos.


Aparte de algunas bromas simpáticas y del trabajo de actores que dan voz a los personajes en su versión original, como Steve Buscemi, Nathan Fillion, Helen Mirren, Billy Crystal o el imparable John Goodman, poco más se puede destacar de Monsters University. Cuenta con una banda sonora aceptable compuesta por un Randy Newman en horas bajas, personajes secundarios desdibujados, y una recreación de escenarios y de monstruos llamativa, pero no hay mucha más profundidad en esta película de Dan Scanlon, que debuta en la dirección tras llevar años en varios departamentos de Pixar. Como es habitual, un cortometraje de animación precede a la película. En esta ocasión se trata de The Blue Umbrella, una sencilla historia al estilo de Paper Man que presume de nuevas técnicas en animación que aportan un realismo inusual a las texturas.


Como anécdota, Monsters University resulta agradable y entretiene, pero desde luego no alcanza el nivel de la película madre, Monstruos S.A., que no puedo dejar de recomendar desde aquí. Eso sí, la pasión de Pixar por las secuelas no termina aquí, pues dentro de un año tendremos la segunda parte de Buscando a Nemo, titulada Buscando a Dori. Sencillamente, brillante.

Ficha de la película

martes, 12 de marzo de 2013

10 Muestra Syfy de cine fantástico (II)

Después de las sorpresas que nos depararon las jornadas del jueves y del viernes, las películas del sábado presentaban un panorama interesante que incluía hombres lobo, vampiros, virus, zombis y el regreso de Coppola.

Una de las piezas de atrezo de la Exposición de Syfy
La primera proyección fue la de Wolf Children, la nueva película de animación del reputado director japonés Mamoru Hosoda, autor de las recomendables La chica que saltaba a través del tiempo y Summer Wars. Al igual que en sus anteriores trabajos, en Wolf Children se mezclan sentimentalismo, ciencia ficción y costumbrismo japonés, en este caso para contarnos la historia de la relación que mantiene una madre con sus dos hijos, pequeños hombres lobo, y los peligros a los que se enfrentan en sus primeros años de vida. Con una técnica de animación prodigiosa, Wolf Children divierte y deslumbra con escenas de mucha fuerza visual, aunque termina haciéndose un poco larga.


La que sí se hizo demasiado larga fue Twixt, el nuevo trabajo de Francis Ford Coppola. Sorprende que el director responsable de títulos clave en la historia del cine como El Padrino o Apocalypse Now sea también artífice de este película, que nos narra cómo un escritor en horas bajas llega a un pequeño pueblo donde se dedica a investigar extraños crímenes de motivos vampíricos mientras Edgar Allan Poe se le aparece en sueños para conversar sobre el arte de la escritura y de paso le revela pistas del crimen. Tal cual. Una historia farragosa que no lleva a ninguna parte y un acabado visual cutre, inferior a la serie B, sitúan a esta película en el polo opuesto al Drácula de Bram Stoker. Por ella podremos ver desfilar a un irreconocible Val Kilmer, a Ben Chaplin haciendo de Poe y a la joven promesa Elle Fanning (Super 8).


De un director veterano pasamos al debut en la dirección de Brandon Cronenberg, hijo de David. Su ópera prima, Antiviral, nos traslada a un futuro cercano en el que la devoción por los famosos y las estrellas ha llevado a varias empresas a vender los virus que afectan a las celebridades para que sus clientes se los inoculen y se sientan más cerca de las personas que idolatran. La propuesta no podría ser más interesante y da pie a inquietantes y certeras reflexiones acerca del actual culto a la fama. Sin embargo, la trama de esta sangrienta y perturbadora película pronto se diluye en el angustioso viaje de su protagonista, afectado por una de estas enfermedades.


El sábado por la noche se proyectó una de las joyas de la Muestra, The Cabin in the Woods. Ya convertida en una película de culto (la mayoría de los espectadores la habíamos visto por otros medios debido a la absurda decisión de no estrenarla en España), esta vuelta de tuerca a las convenciones del terror cinematográfico inundó la sala de frescura, humor y toneladas de diversión gracias al carisma de los personajes, los giros ingeniosos obra de Drew Goddard y Joss Whedon y a cierto cameo final.


Durante la tarde del domingo presenciamos una nueva edición de Phenomena, la iniciativa de Nacho Cerdá que recupera clásicos del cine de los 70, 80 y 90. En esta ocasión tuvimos el lujo de disfrutar en pantalla grande de dos obras maestras del cine de ciencia ficción, Alien y Desafío total. No importa cuántas veces las hayamos visto ya, mantienen intactas su fuerza visual y su capacidad de asombrar. La película de Ridley Scott consiguió aterrarnos de nuevo (por mucho Prometheus que haya de por medio ahora) al transportarnos a los angustiosos pasillos de la nave comercial Nostromo, donde Ripley y el gato Jones se las verán con una auténtica máquina de matar alienígena.


Unos tráilers antiguos después daba comienzo Desafío total, que deja en evidencia al penoso remake estrenado hace unos meses. La hiperviolencia de Paul Verhoeven, la ciencia ficción de Philip K. Dick y la banda sonora de Jerry Goldsmith nos sumergieron en esta frenética aventura espacial protagonizada por los impagables Arnold Schwarzenegger, Sharon Stone y Michael Ironside.


Tras un breve descanso, llegó una de las sorpresas del día con Cockneys vs. Zombies. Comedia británica que bebe de Shaun of the Dead (sin llegar a sus niveles de ingenio y excelencia, eso sí), nos cuenta cómo un grupo de jóvenes aspirantes a atracadores de bancos y otro de jubilados resisten a una invasión zombi en el East End londinense. Humor negro, salpicaduras de sangre y una legión de muertos vivientes provocaron que las carcajadas no cesaran.


Con la proyección de El último exorcismo 2 (a la que no pude asistir) se puso punto final a esta décima edición de la 10ª Muestra de cine fantástico. Desde aquí me gustaría expresar mi agradecimiento al canal Syfy por organizar, un año más, un festival de cine de género tan divertido.

martes, 8 de enero de 2013

ParaNorman: La noche de los muertos vivientes


En un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, el joven Norman es incapaz de relacionarse con sus compañeros del instituto debido a que posee un don muy especial: puede hablar con los muertos. Repudiado por todos, Norman será la única esperanza de los habitantes del pueblo cuando la maldición de una bruja desate una plaga de zombis que sembrarán el terror en la noche.

Gracias al éxito de películas como 28 días después, Amanecer de los muertos y sobre todo al triunfo del cómic Los Muertos Vivientes y de la serie de televisión basada en él, en la actualidad vivimos un renacer de la subcultura zombi, pues ahora es extraña la obra de ficción en la que estos apestosos seres de ultratumba (reflejo también del estado de la sociedad del momento) no aparecen. Como una nueva reinvención del género nos llega Paranorman, película de animación de los estudios Laika que presume de estar filmada con una prodigiosa técnica de stop-motion, pues no en vano los directores Sam Fell y Chris Butler aprendieron del maestro Henry Selick (responsable de Coraline, película con la que comparte estética).


Paranorman se sirve de varios homenajes al cine de terror y de los clichés de las películas de zombis para contarnos una historia que pronto nos sorprenderá al desviarse de las convenciones para plantearnos temas bastantes duros y ofrecer buenas dosis de crítica social al embrutecimiento de las masas. Además, cuenta con un héroe incomprendido, un joven ignorado por los adultos y el resto de niños (en la línea de la propia Coraline o de Víctor, protagonista de Frankenweenie) que se ve superado ante una situación extraordinaria y acabará mostrando un gran coraje y capacidad de esfuerzo. A todos estos ingredientes tenemos que sumarles abundantes toques de humor y una dirección artística cuidada hasta el más mínimo detalle que hacen de Paranorman una película sumamente entretenida y agradable para los sentidos.

Además de la depurada técnica de animación y de los parajes a los que nos transporta, llama la atención el tono oscuro de Paranorman, que permite a la película tratar temas de fuerte carga dramática en lo que a primera vista podría parecer una película para niños. Como curiosidad, en la versión original podremos disfrutar de las voces de los actores Kodi Smit-McPhee, Anna Kendrick, Casey Affleck o el gran John Goodman.


Homenaje al cine de terror, Paranorman es mucho más que una película de animación sobre zombis, ya que contiene incisivas críticas a la sociedad actual, personajes carismáticos, un lustroso acabado visual y sobre todo mucha diversión.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡Rompe Ralph!: De juego en juego


Cuando el viejo salón de Arcade se queda libre, los personajes de los videojuegos pueden tomarse un respiro y campar a sus anchas por Game Central Station. Rompe Ralph, el villano del juego Arréglalo Félix Jr., lleva más de treinta años haciendo el mismo trabajo y está cansado de que nadie le valore ni tenga en consideración su papel de malo, por lo que decide desafiar las leyes y "saltar de juego" para encontrarse a sí mismo. Por el camino descubrirá nuevos mundos y conocerá a la pequeña Vanellope, un error de programación del videojuego Sugar Rush con quien tiene más en común de lo que pensaba.

Llega a los cines uno de los estrenos más esperados del año: ¡Rompe Ralph!, la nueva película de animación de Disney, un proyecto que lleva años en desarrollo y que ha generado una gran expectación gracias a una elaborada campaña de márketing. Los impulsores de ¡Rompe Ralph!, el productor John Lasseter (mandamás de Pixar con suma importancia en Disney) y el director Rich Moore (director de Futurama y Los Simpson), han logrado sacar adelante una propuesta sorprendente y agradable para todos los públicos, una historia completa que homenajea al mundo de los videojuegos y que gustará por igual a pequeños y mayores.


¡Rompe Ralph! parte de conceptos vistos en películas como Toy Story, Monstruos S.A. o Shrek para introducirnos en un mundo de videojuegos clásicos en el que las referencias están servidas: por la pantalla desfilarán personajes de Pac Man, Mario Bros., Sonic, Street Fighter, Mortal Kombat y hasta el mismísimo Q-Bert, además de divertidas bromas acerca de los "violentos" juegos de última generación. A esto hay que sumarle una entretenida y elaborada historia de descubrimiento personal, pues nuestro protagonista duda de su lugar en el mundo, se siente solo y emprende un viaje para descubrir nuevos horizontes y a sí mismo en el que además aprenderá a no fiarse de lo que los demás opinen de él. Es cierto que este mensaje sigue en consonancia con lo visto en otras películas de Disney, pero hay que reconocer que funciona en una historia trepidante, emotiva, divertida y con buen desarrollo de personajes como es ¡Rompe Ralph!; en la que además se critica lo rápido que uno puede quedarse obsoleto en la sociedad tecnológica actual y el rechazo a aquellos que son considerados "diferentes".


El trabajo de animación en ¡Rompe Ralph! es asombroso, está a la altura de los grandes filmes de Pixar tanto por el diseño de los personajes como por los mundos que nos presenta, llenos de elementos que los hacen únicos y que aumentan la espectacularidad de la película siempre en beneficio de la trama. La banda sonora corre a cargo de Henry Jackman (X-Men: First Class), que realiza un trabajo correcto con toques retro, y en la versión original podemos disfrutar de las voces de los actores John C. Reilly, Sarah Silverman, Jane Lynch, Jack McBrayer y Ed O'Neill


Una de las películas más esperadas del año, ¡Rompe Ralph! se confirma como una de las sorpresas de la temporada y como la película de animación de 2012, superior en calidad a los trabajos más recientes de Pixar al ser capaz de transportarnos a un mundo nuevo poblado de personajes humanos. 

Ficha de la película.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cuando Disney conquistó el mundo

Una de las noticias que más revuelo ha causado en el panorama cinematográfico ha sido la compra de Lucasfilm por parte de Walt Disney Pictures el pasado día 29 de octubre por más de 4 mil millones de dólares. Después de que absorbiera a los estudios de animación Pixar y posteriormente a la editorial Marvel Comics en 2009, ahora, con todas las licencias de las franquicias de George lucas bajo su poder, se abre una nueva era para la compañía del ratón Mickey, convertida en una de las productoras cinematográficas más poderosas del mundo de forma definitiva. En este artículo nos centraremos en las posibles causas e implicaciones de esta impactante noticia.


Creador de una de las películas más queridas de todos los tiempos, a George Lucas no le faltan mértios: figura como una de las piezas clave del Nuevo Hollywood desde que en 1977 consiguió lo imposible al filmar Star Wars: Una nueva esperanza, primera parte de una saga cinematográfica que cuenta con millones de fans en todo el mundo y que, entre otras cosas, revolucionó el cine de ciencia ficción, cambió la concepción de los efectos especiales y fue pionera en el desarrollo de todo tipo de merchandising que explotara el universo de una película. Poco después llegaron El imperio contraataca y El retorno del Jedi, la despedida de unos personajes icónicos para los espectadores, quienes pudieron regresar al mundo de Star Wars gracias a los centenares de libros, cómics y videojuegos dedicados a esta franquicia. 

En 1999 tuvo lugar un momento decisivo para la saga: Star Wars volvía a los cines con La amenaza fantasma, la primera entrega de un trilogía de precuelas que se ganó tantos seguidores como detractores. Personalmente, reconozco haber disfrutado mucho del regreso de Star Wars a las salas de cine con esta segunda trilogía, si bien es cierto que rompía estéticamente con sus predecesoras y con los años ha perdido bastante en comparación. Así, mientras el fenómeno de Star Wars revivía, Lucas empezaba a ser criticado por cómo había convertido su creación en una marca que explotar y comercializar. Esto se agravó con el lanzamiento en 2008 de la serie de animación Las Guerras Clon, que me parece detestable, mientras que la otra gran saga de Lucasfilm recibía duras críticas al estrenarse su cuarta parte: Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Las quejas por parte de la crítica y del público, en algunos casos merecidas y en otros no, sumadas al fracaso de la nueva producción de George Lucas en 2012, Red Tails, puede que hayan sido una de las razones que han llevado al cineasta de California ha anunciar su retiro de la compañía que fundó con ilusión y esfuerzo en 1971.

¿Veremos a los personajes de Star Wars combatiendo hordas de zombis?
Por otra parte, en la última década Dinsey ha demostrado un ferviente interés en producir trilogías de películas de acción real de enorme éxito comercial, lo cual consiguieron con la saga Piratas del Caribe (una de las más taquilleras de la historia). Sin embargo, al margen de las aventuras de Jack Sparrow y compañía también han contado con sonoros fracasos, como la inacabada trilogía de La Búsqueda o las fallidas Prince of Persia, El aprendiz de brujo y la reciente John Carter. Para compensar las pérdidas, en Disney han confiado en el éxito de las propuestas de Pixar (que peligrosamente muestran un gusto cada vez mayor por las secuelas), en películas de animación propias como Enredados y en las producciones de Marvel Studios, que parecen haber supuesto su salvación dado el rotundo triunfo de Los Vengadores. Con la compra de Lucasfilm parece que en Disney se plantean seguir una estrategia similar, gestionarán una saga con la que obtener grandes beneficios, lo cual no les ha dado malos resultados en ningún aspecto, ni creativo ni comercial, en lo que a Marvel se refiere. Por el momento, las franquicias de Lucasfilm están en buenas manos en su traspaso a Disney, pues la encargada de dirigir la nueva división de la compañía de Pluto dedicada al universo de Lucas será Kathleen Kennedy, productora de las películas de Steven Spielberg

Esto nos lleva al siguiente y último aspecto que tanto revuelo está causando estos días: desde Disney han anunciado la puesta en marcha de una nueva película de Star Wars con George Lucas al margen, un séptimo episodio que verá la luz en 2015 y que contará con futuras secuelas. De momento no se sabe quién se encargará de él ni de qué tratará, lo cual nos lleva al campo de la especulación. Partiendo de la premisa de que una nueva entrega de Star Wars es totalmente innecesaria, pues nos han contado de todo y más, ¿qué historia elegirán para la nueva trilogía? ¿Supondrá el regreso de unos ancianos Luke, Leia y Han?  ¿Les darán vida nuevos actores? ¿Adaptarán alguna de las novelas y cómics ya publicados? ¿Será la historia de algún personaje secundario? Por mi parte, no me gustaría que jugaran demasiado con lo ya narrado, ni mucho menos que volvieran unos personajes tan queridos en una aventura crepuscular o con nuevos rostros; ya puestos a enfrentarnos a una nueva película de Star Wars, podría tratar alguna historia paralela desarrollada en este rico e inmenso universo.

Que comience el rodaje
Para concluir, me gustaría subrayar que no debemos olvidar que el regreso de la saga de Star Wars al cine no es un hecho aislado, sino que forma parte de un proceso mucho mayor y bastante complejo que consiste en la recuperación de franquicias de éxito de hace años, como La jungla de cristal, Indiana Jones, Alien o Los cazafantasmas, para aprovecharse del factor nostalgia y asegurarse la recaudación en taquilla. Ya que van a hacer nuevas entregas, espero que respeten la esencia de Star Wars, películas que a mí y a muchas otras personas nos descubrieron las ilimitadas posibilidades del cine.

jueves, 11 de octubre de 2012

Frankenweenie: El regreso de Tim Burton


La vida no es nada sencilla para el joven Víctor Frankenstein en el pueblo de New Holland: sus únicas vías de escape son el cine y la ciencia, aficiones que comparte con su mejor amigo, su perro Sparky. Sin embargo, el destino se burla de él y le arrebata de forma súbita a su fiel mascota, dejándole un vacío que nada puede llenar... hasta que la idea de devolver al can del más allá termina convenciendo a Víctor, quien no se imagina las devastadoras consecuencias que esto tendrá para los habitantes de New Holland.

El director Tim Burton regresa a sus orígenes y recupera la propuesta de Frankenweenie, cortometraje de 1984 en el que un niño resucitaba a su perro a modo de homenaje al Frankenstein de Mary Shelley. Después del éxito de taquilla que supuso Alicia en el País de las Maravillas, Burton ha forjado una provechosa alianza con Disney y, tras Sombras Tenebrosas, vuelve en 2012 con la nueva versión de la mencionada historia de Frankenweenie, esta vez a modo de película de animación stop motion, y la verdad es que el resultado ha sido inmejorable.

Basándose en su cortometraje y contando con la ayuda del guionista John August, Tim Burton regresa al cine de sus inicios con una película brillante, divertida, dinámica, emotiva y oscura que retoma las preocupaciones que hacían tan peculiares las películas de este director y que se han ido diluyendo en sus  trabajos más recientes y comerciales. En Frankenweenie nos encontramos con un personaje, el joven Víctor, que no encaja en la sociedad ni está dispuesto a comportarse como los demás esperan que haga, de modo que sólo encuentra consuelo en el cine de terror, las películas que él mismo dirige y en su perro Sparky, su mejor amigo. Vive con unos padres ausentes que, a lo largo de la película, demuestran cómo el mundo de los adultos está lleno de muchos más sinsentidos y contradicciones que las que tanto critican del de los niños. Además, guiado por el amor y la fuerte pérdida que ha sufrido, Víctor desatará una cadena de acontecimientos que escapan a su control, de forma similar a lo que les sucedía a los protagonistas de Bitelchús y Eduardo Manostijeras.


A la acertada mezcla de humor, aventura, y drama que propone Frankenweenie hay que sumarle el sentido homenaje que la película rinde al cine de terror clásico y a la literatura de dicho género. Así, a lo largo del filme nos encontraremos con logrados guiños a Vincent Price y a Boris Karloff, al Drácula de la Hammer interpretado por Christopher Lee, al cine de monstruos japoneses, a la ciencia ficción de los años 50, al Frankenstein de Mary Shelley y a Edgar Allan Poe, entre otros.

Artísticamente, la película es impresionante. Cuenta con un diseño de personajes sensacional que recuerda a La novia cadáver y a las ilustraciones de La melancólica muerte del Chico Ostra, sin resultar recargado en ningún momento; la técnica de animación stop motion está cuidada hasta límites insospechados, además de que el acabado en blanco y negro queda sensacional. A todo esto tenemos que sumarle la banda sonora de Danny Elfman, muy acertada y comedida, y el trabajo de los actores que han dado voz a los personajes, entre los que figuran Martin Short, Catherine O'HaraMartin Landau y Winona Ryder en el que supone su reencuentro con el director.


Frankenweenie supone el regreso de Tim Burton a sus orígenes como cineasta, ya que la historia le brinda la oportunidad de retomar las preocupaciones y el tratamiento de personajes que caracterizan su inconfundible sello, ofreciendo a los espectadores una película cuidada en todos los aspectos, un homenaje al cine y a la literatura de terror lleno de emoción y diversión. No se la pierdan.

martes, 21 de febrero de 2012

The Muppets: El regreso de los Teleñecos


Mary, Gary y su hermano Walter abandonan durante unos días el idílico pueblo de Smalltown para visitar la ciudad de Los Ángeles. Allí descubren que los estudios y el teatro de los Muppets cerraron hace mucho tiempo, y que ahora el magnate conocido como Tex Richman planea hacerse con ellos para explotar un yacimiento petrolífero situado bajo estos terrenos. Desesperado ante tal situación, Walter emprenderá la arriesgada misión de reunir a todos los antiguos miembros de los Muppets para organizar una última función que devuelva a sus ídolos al lugar que se merecen.

Desde que Jim Henson creara The Muppet Show (más conocido como Los Teleñecos por aquí) a mediados de la década de 1970, las entrañables marionetas que protagonizaban sketches de  humor absurdo, parodias y números musicales han acompañado a varias generaciones a lo largo de los años, y somos muchos los que crecimos con las aventuras de la rana Gustavo, Peggy, Gonzo, Fozzy y Animal. La película que hoy comentamos consigue lo imposible al traer de vuelta a unos personajes tan queridos para presentarlos de nuevo al público infantil a la vez que ofrece un sentido homenaje al espíritu de las creaciones de Jim Henson y lo que supusieron para muchos de nosotros.


Los estudios de Disney llevaban varios años planteándose la forma de relanzar a los Teleñecos, tarea que aceptaron el guionista Nicholas Stoller (Di que sí) y el actor y también guionista Jason Segel, uno de los representantes de la denominada "nueva comedia" americana, famoso por sus papeles en la serie Cómo conocí a vuestra madre y en las películas del sello Apatow. A este dúo se unió James Bobin, director británico vinculado al mundo de las televisión, y juntos han conseguido filmar un espectáculo apto para todos los púlicos repleto de brillantes números musicales (la banda sonora no tiene desperdicio), humor absurdo y mensajes esperanzadores que nos invitan a mantener la fe en nosotros mismos y en los que de verdad nos importan (aquí se nota bastante la influencia de Disney).

Además, sorprenden las bromas y reflexiones acerca del mundo del espectáculo que pueblan la película, durante la cual se defiende un  concepto de entretenimiento basado más en la música y los gags de humor disparatado que en los realities y las  películas saturadas de efectos especiales digitales que predominan en la actualidad. A este aspecto "metateatral" hay que sumar el factor nostalgia que sin duda inunda la película, la cual funciona como un homenaje a unos personajes tan característicos y admirados como son los Teleñecos, proponiendo a los espectadores el mismo reencuentro con el pasado que atraviesan los protagonistas.


El propio Jason Segel se reserva uno de los papeles principales de la película junto a la siempre sorprendente Amy Adams (con un personaje más cercano al de Encantada, la película que la encumbró, que a su rol de hace un año en The Fighter) y a la nueva marioneta, Walter, un joven un tanto inadaptado que busca encontrarse a sí mismo y salvar a sus héroes. Les acompañan un sensacional Chris Cooper (genial su número musical), más de un centenar de los propios Muppets, y un sinfín de cameos de celebridades del mundo del cine y la televisión entre las que podemos encontrar a Alan Arkin, Jack Black, Zach Galifianakis, Emily Blunt, Whoopi Goldberg, Neil Patrick Harris, Sarah Silverman, Ken Jeong, Jim Parsons, John Krasinski... incluso aparece el veterano Mickey Rooney.

The Muppets recupera el espíritu del espectáculo del que hacían gala las marionetas creadas por Jim Henson, capaces de entretener tanto a mayores como a pequeños; al mismo tiempo que ofrece un sincero homenaje a la influencia que han tenido en generaciones de espectadores, acompañándolo de deslumbrantes números musicales, bromas desenfadadas y reflexiones mordaces acerca del mundo del entretenimiento. Esperemos que el show continúe.


*La proyección de esta película va acompañada del cortometraje Small Fry, lo nuevo de Pixar. En él, nos encontramos con los protagonistas de Toy Story, quienes vivirán una nueva y divertida aventura relacionada con la desaparición de Buzz Lightyear. Aunque resulta entretenido y el diseño de algunos personajes nuevos es muy llamativo, empieza a cansar que en Pixar se empeñen en explotar la saga de los juguetes (a este paso no tardaremos en ver Toy Story 4).

sábado, 31 de diciembre de 2011

Mike Lee's Selection for 2011

El año nuevo está a punto de llegar y, como es costumbre en este blog, cerramos estos doce meses con un repaso a las películas que inundaron la cartelera y con mi selección personal de diez títulos que marcaron el año cinematográfico de una forma u otra.


En 2011 hemos podido disfrutar (o sufrir) en las salas de todo tipo de estrenos, desde las tragedias de personajes llevados al límite de Cisne Negro o The Fighter a las eficaces peripecas de ciencia ficción vistas en Destino Oculto, EVA o Sin Límites, pasando por desvaríos varios estilo Sucker Punch, el salto de las viñetas a la gran pantalla de superhéroes como Thor y el Capitán América, películas que han dado mucho que debatir como El Árbol de la Vida, thrillers de policías tan acabados como el protagonista de No habrá paz para los malvados, comedias recomendables como Cómo acabar con tu jefe, y por supuesto un aluvión de secuelas de todo tipo (Piratas del Caribe 4, Cars 2, The Hangover Part II, el final de Harry Potter...) e incluso de precuelas (El Origen del Planeta de los Simios). En resumen, un panorama muy variado.

Sin más preámbulos, os dejo con diez películas que para mí se encuentran entre lo más destacado del año cinematográfico:


*127 Horas: El director Danny Boyle saca el máximo partido a sus característicos y acelerados recursos narrativos en esta angustiosa historia de supervivencia en la que un inconmensurable James Franco interpreta a un excursionista atrapado en un inhóspito cañón de Utah.

*True Grit (Valor de Ley): Los hermanos Coen firman este western de aroma clásico, cuidado hasta el más mínimo detalle, para narrarnos una cuento de venganza por el que desfilan personajes pintorescos interpretados por un reparto inspirado formado por Jeff Bridges, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper y la debutante Hailee Steinfeld.

*Rango: Gore Verbinski deja de lado Piratas del Caribe y se pasa a la animación con una sorprendente película repleta de homenajes al western, a varios clásicos del cine y hasta de humor negro. Además, Johnny Depp da voz (y vida) al antihéroe protagonista.

*Código Fuente: Tras debutar con la fantástica Moon, el director Duncan Jones vuelve a contar con pocos pero bien aprovechados medios para construir una película de altas dosis de ciencia ficción y entretenimiento.

*X-Men. First Class: Bryan Singer vuelve para devolver a los mutantes al lugar de honor que les pertenece dentro del cine de superhéroes. En esta ocasión confía en Matthew Vaughn para narrar los orígenes de Xavier y Magneto, interpretados por unos carismáticos James McAvoy y Michael Fassbender.

*Super 8: J. J. Abrams y Steven Spielberg unen fuerzas en este homenaje a las películas de aventuras juveniles de la década de 1980 como Los Goonies, E.T. y Cuenta Conmigo, ofreciendo un filme con personalidad propia en el que queda patente la forma de entender el cine de entretenimiento del creador de Perdidos.

*Contagio: Steven Soderbergh y Scott Z. Burns reúnen a un reparto de pesos pesados (Matt Damon, Kate Winslet, Bryan Cranston, Marion Cotillard...) para contarnos los distintos puntos de vista ligados a la aparición de un nuevo virus de origen desconocido que amenaza con convertirse en una peligrosa pandemia global. La paranoia está servida.

*Las Aventuras de Tintín. El Secreto del Unicronio: Steven Spielberg se alía con Peter Jackson en esta rompedora película de animación, con la cual la técnica de captura de movimiento avanza a pasos agigantados al mismo tiempo que el espíritu de los cómics de Hergé inunda la pantalla en este regreso a la avenutra pura donde todo puede suceder.

*Misión: Imposible IV - Protocolo Fantasma: Después del baile de directores y registros de las anteriores entregas, el equipo formado por J. J. Abrams, Tom Cruise y Brad Bird consigue una película de factura impecable, trama imparable, reparto equilibrado y escenas espectaculares que no da respiro a los espectadores.

*Drive: Tributo al cine de atracadores, mafias y tipos más duros que el cemento que encuentra su voz propia gracias a una puesta en escena brillante y a un reparto entregado en el que destaca la interpretación de Ryan Gosling como el nuevo héroe sin nombre.


¿Y qué podemos aventurar de 2012? De momento, que vendrá cargado de estrenos, cómo no. Empezaremos por las películas de 2011 que suenan con fuerza para figurar entre las nominadas a los Oscar, como por ejemplo Moneyball, The Descendants, The Ides of March... seguiremos con el regreso de grandes directores como Clint Eastwood (J. Edgar), Martin Scorsese (Hugo), Steven Spielberg (War Horse) y David Fincher (Millenium); continuaremos con más secuelas (Sherlock Holmes 2, Men in Black 3, The Dark Knight Rises) y asistiremos al comienzo de nuevas sagas (John Carter) y a "precuelas" que generan una enorme expectación con sus primeros tráilers como Prometheus y El Hobbit. Pero ya hablaremos de todo esto, de mometo:

¡Feliz año a todos! ¡Que tengáis un estupendo 2012!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

Dando un paseo por el mercado de su ciudad, Tintín descubre la maqueta de un misterioso velero conocido como El Unicornio. Tras hacerse con ella, el intrépido reportero belga y su fiel can, Milú, se ven envueltos en una espiral de intriga y aventuras vinculada a los secretos que esconde el barco y que les llevará a visitar parajes exóticos, enfrentarse al despiadado cazatesoros Sakharine, y a conocer a un aliado sin igual: El capitán Haddock.

Cuando el gran Steven Spielberg alcanzó un éxito rotundo con la mítica Indiana Jones: En busca del arca perdida, hubo quien comparó el carácter de las aventuras del arqueólogo con las narradas en los cómics de Tintín. Intrigados, el cineasta y sus productores se pusieron en contacto con el creador de este clásico personaje, Hergé, quien confió en Spielberg para trasladar a la gran pantalla el mundo y andanzas de Tintín. Mucho tiempo después, el responsable de Parque Jurásico unió fuerzas con otro genio del cine de entretenimiento, Peter Jackson, y juntos no sólo han logrado adaptar al cine con fidelidad la obra original, sino que han conseguido todo un triunfo cinematográfico.


Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio se basa en los álbumes El cangrejo de las pinzas de oro y el homónimo El secreto del Unicornio para presentarnos a los personajes y zambullirnos de lleno en el mundo que habitan. La película no da respiro a los espectadores, cuenta con un ritmo frenético y una trama que representa la aventura en estado puro, con pequeñas pistas que llevan a otras al estilo de Indiana Jones; al mismo tiempo que respeta el carácter del personaje, con guiños tanto a los cómics de Tintín como a emblemáticas películas de Spielberg (Tiburón) y Jackson (Braindead). Los responsables de una historia tan rica y cohesionda han sido tres reputados guionistas británicos: Steven Moffat (escritor de series como Dr. Who o Sherlock), Edgar Wright (director de las brillantes Shaun of the Dead y Scott Pilgrim vs. the World), y Joe Cornish (humorista amigo de Wright que acaba de debutar en la dirección con Attack the Block).


Con el propósito de conseguir un aspecto fiel a la estética de Hergé y realista al mismo tiempo, Peter Jackson y su prestigioso estudio Weta Digital (responsables de los efectos visuales de El Señor de los Anillos y Avatar) han dado un gran salto en el empleo de la técnica de captura de movimiento en animación, recurso empleado por Robert Zemeckis en películas como Polar Express y Cuento de Navidad. En el caso de Las aventuras de Tintín, la animación alcanza cotas de realismo pasmosas, con imágenes sobrecogedoras y un abrumador cuidado de los detalles más pequeños. Además, esta técnica da a Spielberg nuevas posibilidades a la hora de explorar los escenarios, con planos secuencia imposibles y escenas de acción vertiginosas.


Otro aspecto que tener en cuenta y que prácticamente es motivo de celebración es que el compositor John Williams se encarga de la banda sonora, aportando una nueva dimensión a las imágenes con sus desbordantes fanfarrias, las cuales incluyen tintes belgas para la ocasión. Aunque no sea tan sencillo reconocerlos como a las partituras del maestro Williams, célebres actores como Jamie Bell (Tintín), Andy Serkis (Haddock), Daniel "Bond" Craig (Sakharine), y el desternillante dúo cómico que forman Simon Pegg y Nick Frost (Hernández y Fernández) prestan su voz, movimientos y expresiones faciales para dar vida a los personajes. Milú es el único creado digitalmente por completo, e incluso así tiene el carisma necesario para "robar" unas cuantas escenas.


Dependiendo de su éxito en Estados Unidos, puede que en unos años El secreto del Unicornio cuente con un par de secuelas. Mientras tanto, público, crítica y aficionados al cómic se rinden ante el talento y trabajo duro de Spielberg y Jackson y quedan fascinados por el humor, el misterio y la aventura pura que pueblan cada rincón del mundo del intrépido Tintín. Sin duda, una de las películas del año.

jueves, 14 de julio de 2011

Cars 2: Alto Espionaje


Después de ganar varias ediciones consecutivas de la Copa Pistón, Rayo McQueen regresa a Radiator Springs para encontrarse con sus amigos y un nuevo desafío: competir en el Grand Prix Mundial y demostrar la eficacia del biocombustible Allinol. Mientras recorre espectaculares paisajes en el torneo, su amigo Mate se ve envuelto en una trama de espionaje internacional que a primera vista le viene demasiado grande. Por suerte, con la inestimable ayuda del espía británico Finn McMissile conseguirá desentrañar la misteriosa conspiración construida alrededor del mencionado combustible alternativo.
Tras cerrar la saga de los juguetes en 2010 con Toy Story 3, este año los estudios de animación Pixar apuestan por una nueva secuela, en esta ocasión la de las aventuras del coche de carreras Rayo McQueen y Mate, su amigo de gran corazón. A pesar de las críticas negativas que ha recibido, quedé más que sorprendido con Cars 2, película que se aleja de lo visto en su predecesora y nos plantea una trama de alto espionaje al más puro estilo de James Bond o Misión Imposible, filmes a los que homenajea. John Lasseter, uno de pioneros de Pixar, dirige junto a Brad Lewis una película repleta de espectaculares secuencias de acción, planificadas y filmadas con pulso de un modo brillante al que otros blockbusters no aspiran. A estos dos genios creativos les acompañan Ben Queen y Dan Fogelman escribiendo un guión que mezcla con ritmo escenas dedicadas al desarrollo de personajes con otras más explosivas (especialmente las centradas en el espía Finn McMissile) al mismo tiempo que encadena los distintos giros del argumento de una forma verdaderamente ingeniosa, involucrando a científicos alemanes, a la mafia italiana y a una conspiración por el control de las fuentes de energía en las aventuras de los protagonistas

Finn McMissile, al servicio de su Majestad
Ahora bien, comparada con las obras cumbre de los estudios de animación como Monstruos S.A., WALL·E o Up, hay que reconocer que en Cars 2 se echa en falta el "toque Pixar" que hace que distintos tipos de público puedan simpatizar fácilmente con los personajes. A esto contribuye que el protagonismo recaiga en la grúa Mate, de cuyas bromas fáciles y carácter bonachón se abusa en esta película hasta llegar a cansar a los espectadores en más de una ocasión. Posiblemente, por este motivo sea difícil que simpaticemos  instantáneamente con el mensaje de la película acerca de la amistad y el respeto por uno mismo (similar al propuesto en Toy Story).


Eso sí, la animación digital alcanza nuevas cotas de excelencia en Cars 2. Basta con comprobar las mencionadas frenéticas secuencias de acción o de carreras, la iluminación y texturas tanto de los personajes como de los escenarios que visitan; y por supuesto el nivel de detalle de cada plano, en los que se esconden guiños al mundo de Pixar como prueban la aparición del restaurante de Ratatouille y de la marca de neumáticos Lassetyre. Entre las virtudes de la película hay que destacar la prodigiosa banda sonora del siempre genial Michael Giacchino, quien en esta ocasión adapta su estilo a la velocidad presente en pantalla con cierto toque de espías e Infiltrados. Además, en la versión original podremos disfrutar de las voces de los actores Owen Wilson, el gran Michael Caine, Emily Mortimer y John Turturro.



Es cierto que da la sensación de no estar a la altura de las grandes obras del estudio, pero aun así Cars 2 ofrece un planteamiento distinto del de su predecesora (mientras que las secuelas de Toy Story recurrían a un esquema argumental similar) y resulta una divertida y sobre todo muy elaborada película de animación. Hora de calentar motores y adentrarse en una enrevesada trama de espionaje.

*Como es habitual, antes de la película se proyecta un cortometraje realizado por los estudios Pixar. Sorprende que en esta ocasión no se trate de una ingeniosa propuesta original, como los anteriores Parcialmente nublado o Day & Night, sino que sea Vacaciones en Hawai, un pequeño sketch protagonizado por los protagonistas de Toy Story después de lo sucedido en la tercera entrega. Aunque divierte ver a Woody y Buzz de nuevo, se echa en falta el soplo de aire fresco que representaban cortos anteriores.

jueves, 30 de junio de 2011

El Caso Pixar

Desde el éxito de Toy Story, el primer largometraje de animación digital, los estudios Pixar han desarrollado su estilo propio con cada nuevo proyecto, cosechando numerosos premios, millonarias recaudaciones en taquilla y el afecto de legiones de espectadores en todo el mundo. Sus películas generan gran expectación cada año en cuanto a qué temas tratarán, quiénes serán los protagonistas o en qué aspectos habrán depurado las técnicas de animación esta vez, si bien los espectadores podíamos estar seguros de que nos encontraríamos ante un filme repleto de referencias y guiños a clásicos del cine, con personajes más humanos de lo que aparentan a simple vista envueltos en una aventura trepidante y emotiva al mismo tiempo.

Rayo McQueen corre hacia el éxito
Así ha sucedido desde la primera entrega de los conocidos juguetes, con películas tan peculiares y ricas en detalles como Monstruos S.A., Buscando a Nemo, Los Increíbles, WALL·E, o Up, que gustan por igual a niños y adultos. Tal vez la que más desentonó fue Cars en 2006, pues aunque se trataba de una película de animación sumamente entretenida, salía perdiendo en comparación con sus hermanas. Tres años más tarde, tras el estreno de Up, sorprendía el calendario de los estudios de animación, en el que las secuelas ocupaban el lugar de las propuestas originales.

En 2010 llegó a los cines Toy Story 3, que ponía punto y final a las aventuras de los juguetes de Andy 11 años después de la anterior entrega. El cariño del público a los personajes, un argumento que repetía el esquema de las anteriores incorporando nuevos temas, y técnicas de animación más arriesgadas garantizaron su éxito hasta el punto de convertirla en una de las películas más taquilleras de 2010, con dos Oscar incluidos. Eso sí, no puede decirse lo mismo de su sucesora este año, Cars 2, secuela de la película centrada en Rayo McQueen y sus amigos que no está agradando al público tanto como se esperaba. Como es costumbre, por aquí todavía no se ha estrenado (el concepto de "estreno simultáneo" es algo que las distribuidoras no se esfuerzan en asimilar), pero las primeras impresiones apuntan a que se trata de una película de animación entretenida con ganas de aprovechar al máximo los sustanciosos beneficios del merchandising.


Tras el duro revés que están suponiendo las reacciones ante Cars 2, en los últimos días se han disparado los rumores y noticias acerca de los estudios de animación vinculados a Disney. Para empezar, sorprende que Brad Lewis, co-director de la mencionada película de los coches junto a John Lasseter, ha abandonado la compañía para dedicarse a otros proyectos más personales. Parece algo habitual, pues otros directores de reputadas cintas de animación están dando el salto a la acción real, como es el caso de Brad Bird, responsable de Los Increíbles que ultima detalles en Mission Impossible: Ghost Protocol (con recién estrenado tráiler), y de Andrew Stanton, director de WALL·E que lleva más de dos años inmerso en el desarrollo de la adaptación de John Carter of Mars (personaje de las novelas de fantasía heroica de Edgar Rice Burroughs), película que promete un despliegue de imágenes generadas por ordenador innovador.



Al mismo tiempo, han salido a la luz nuevos detalles acerca de los futuros proyectos de los estudios Pixar. Dentro de un año estrenarán Brave, centrada en una joven princesa en la Escocia celta de la cual hemos podido ver diseños conceptuales, un póster y ahora el primer tráiler. Le seguirá Monsters University, precuela de las andanzas de Mike y Sully que nos narrará cómo se conocieron estos dos monstruos en la universidad. Llegados a este punto, entra en juego una de las noticias que más revuelo ha causado esta semana: en una entrevista para la BBC con motivo de su nueva película, Larry Crowne, el actor Tom Hanks dejó caer que los chicos de Pixar están trabajando en Toy Story 4. Ahora bien, dado el tono de la entrevista, podríamos pensar que Hanks tan sólo bromeaba con la actual fiebre por las secuelas al igual que hizo con buena parte de las preguntas del entrevistador; pero por otro lado tampoco sería extraño que no se planteasen una cuarta entrega, sobre todo dado el tremendo éxito de su predecesora.

Con o sin Toy Story 4, el futuro de Pixar está en el punto de mira de muchos, especialmente de aquellos seguidores que quedaron cautivados por la magia de sus películas.