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viernes, 13 de febrero de 2015

Como un fénix... Cómics

Si la semana pasada repasábamos el cine del último tercio de 2014, hoy toca hablar de otro de los temas estrella de este blog: los cómics. Echaremos un vistazo al panorama de varias editoriales y de lo que he podido leer de ellas, empezando por las propuestas de las dos casas más grandes para continuar con propuestas más modestas e interesantes.


Marvel
La conocida como la Casa de las Ideas puede que nos tenga a todos contentos con su creciente y divertido universo cinematográfico, pero su propuesta editorial deja cada vez más que desear. Los marcoeventos se han convertido en la norma, y de ser algo excepcional han pasado a un mínimo de dos al año, a cada cual más absurdo y vomitivo: Pecado original, Axis y en 2015 nos espera un refrito de las Secret Wars. Muy bien. Se da la tendencia general de que, mientras que las grandes series se ven trastocadas por este tipo de planes, son las más pequeñas y sencillas, aquellas por las que nadie apostaba, las que brillan en el plano creativo y hacen las delicias de los lectores, como las cabeceras recién estrenadas dedicadas al Hombre hormiga y a la Chica ardilla. Mientras el resto de títulos vengadores resultan soporíferos, los Imposibles Vengadores de Rick Remender y del dibujante Daniel Acuña concluyen una saga prolongada que recuerda al tono épico y fatalista de Días del futuro pasado y que conecta con los sucesos de sus etapas en Imposibles X-Force y Vengadores Secretos. Se funden las posibilidades de las mitologías mutante y vengadora y Acuña alcanza su cénit artístico.


La renovación mutante comenzada por Jason Aaron y Brian Michael Bendis ha llegado a su fin. El primero concluyó su ya mítica etapa en Lobezno y la patrulla X de forma más que satisfactoria para luego empezar una nueva cabecera, La asombrosa Patrulla X, resucitar a Rondador Nocturno y huir de mala manera a los seis números. Mientras tanto, Bendis nos contentó a todos con las jugada de traer a los cinco mutante originales al desfigurado presente, pero este truco ya se ha estirado hasta la saciedad y resulta demasiado cargante. 

Por suerte para Daredevil, Mark Waid llegó a la serie y decidió abandonar la faceta oscura que había convertido al cuernecitos en el sufrido Batman de Marvel. Waid escribe historias de corte superheroico (con sus buenas dosis de oscuridad), desarrolla la vida personal de Matt Murdock y nos entrega una etapa memorable junto a los lápices de Paolo Rivera, Marcos Martín y, sobre todo, Chris Samnee. Historias como la del Hombre Topo o la venganza a fuego lento de un viejo enemigo demuestran que es un cómic que de verdad merece la pena leer.


Otro cómic que va a su aire es Ojo de Halcón. Matt Fraction deja de lado la vida de Clint Barton como vengador y se centra en sus enredos personales, con ecos del Peter Parker de los ochenta. Nos cuenta también las desventuras de Kate Bishop, la joven arquera, y de paso brinda a David Aja la posibilidad de jugar con la narrativa y dibujar locuras tan divertidas como el número dedicado al perro.

Mientras tanto, Spider-man hace años que dejó de ser el personaje que yo conocía y los Guardianes de la galaxia protagonizan una serie bastante pobre escrita por Bendis, a años luz del trabajo de Abnett y Lanning que redefinió al grupo estelar.

DC
Desde el reinicio de los nuevos 52, como universo de cómics carece de cohesión alguna. Los nuevos títulos aparecen y con frecuencia son cancelados, pero hay algunas cabeceras que destacan por sus tramas o como mero divertimento, como Harley Quinn. El caballero oscuro celebra sus setenta y cinco años con una serie semanal centrada en Gotham, Batman Eternal, mientras que vive aclamadas etapas gracias a Scott Snyder y Greg Capullo en Batman y a  Buccelato y Manapul en Detective Comics, con las que espero ponerme al día pronto. El hombre de acero protagoniza una correcta etapa en Superman gracias a Geoff Johns y John Romita Jr. en su primer trabajo fuera de Marvel en muchos años, y parece que Grant Morrison va a poder hacer de las suyas en Multiversity


En cuanto al sello Vértigo, es un mero eco de lo que fuera durante los noventa, si bien destacan Hermano Lono, el sangriento spin-off de 100 balas, y la mezcla entre terror y ciencia ficción de El resurgir, de Snyder y Sean Murphy.


Image
Su modelo basado en publicar cómics y dejar que sean los propios autores quienes mantienen los derechos de sus personajes continúa dando sus frutos en una etapa dorada de cómics creativos y transgresores, como algunos de los que recomendamos a continuación.


Brian K. Vaughan y Fiona Staples nos deslumbran en Saga, la mulitpremiada odisea espacial de corte iconoclasta, violenta y muy divertida en la que destacan unos personajes con los que no nos cuesta simpatizar. Otra serie espacial que acaba de comenzar es Copperhead, pero su premisa ya ha cautivado a muchos, pues se trata de una inspectora de policía que llega a un enclave minero alienígena a investigar los crímenes que se cometen en una comunidad cerrada y repleta de oscuros secretos. 

El terror es otro de los géneros cultivados con más mimo por Image. Destacan el final de Fatale y el comienzo de la nueva serie del tándem Brubaker-Phillips, The Fade Out; el comienzo de Wytches, una versión macabra de Las brujas de Roal Dahl, cortesía de Scott Snydery Sean Murphy; y Outcast, acerca de una epidemia de posesiones demoníacas y del elegido para detenerlas. Robert Kirkman continúa con Los muertos vivientes y arranca una nueva e interesante etapa tras el final anticlimático de la guerra abierta contra Negan.

Bastante más particulares resultan propuestas como Southern Bastards y Sex Criminals. La primera es un cómic ambientado en un diminuto pueblo de Alamaba que nos habla del peso del pasado, un tebeo duro, violento y oscuro. La segunda es la alocada apuesta de Matt Fraction y Chip Zdarsky acerca de una joven pareja que puede detener el tiempo mientras hace el amor, ocasión que aprovechan para robar todo lo que pueden. Tiene el lujo de haber sido reconocido como uno de cómics de 2014 en varios medios.


Cómics en línea
Cada vez surgen propuestas más interesantes (y de mucha calidad) que exploran las posibilidades del soporte digital, como por ejemplo The Dreamer, de Lora Innes; Polar, de Víctor Santos, y The Private Eye, el producto estrella de la iniciativa Panel Syndicate, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín.


Y vosotros, ¿qué cómics actuales recomendáis?

viernes, 29 de agosto de 2014

Crisis en los precios infinitos

Durante el mes de agosto de 2014, el amigo Moisés Oneyros ha celebrado un ciclo de charlas patrocinadas por fnac dedicadas al mundo de los cómics. Una de ellas fue una mesa redonda titulada ¿Cuál es el público del cómic?, en la que el editor de Marvel en España, Julián Clemente, y el dibujante y animador Víctor Gómez pusieron sobre la mesa varios aspectos relativos al punto en que se encuentra el noveno arte a nivel nacional. Uno de los temas más interesantes tratados, y que sin duda seguirá generando debate en el futuro cercano, fue el modo en que los niños se acercan a los cómics en la actualidad. En la charla se mencionó que las nuevas generaciones conocerán los cómics gracias al formato digital, a través de las tablets en particular, y se señaló que el motivo por el cual permanecerán alejados del papel tradicional será principalmente económico: la crisis económica ha borrado cerca de 10.000 kioscos de España, mientras que las editoriales apuestan por formatos de lujo, accesibles para pocos. Este último punto está estrechamente relacionado con la política editorial que siguen casas como Panini, quienes han protagonizado polémicas declaraciones las últimas semanas al defender su aumento de precios escudándose en las mencionadas lujosas ediciones.


Cuando empecé a coleccionar cómics como afición, fue gracias a los coleccionables semanales. Antes de su llegada, que coincidió con el comienzo de la ola de superpoducciones basadas en superhéroes, atesoraba las grapas y tomos desordenados que iba rescatando de los kioscos, pero el poder leer una etapa clásica en orden cronológico con cierta periodicidad cambió el modo en que veía los cómics, y aquello sucedió gracias a un formato asequible y popular. Leer la etapa de Chris Claremont, John Byrne y John Romita Jr. al frente de La Patrulla X fue una experiencia fascinante que atesoro. A este cómic mutante le siguieron las colecciones dedicadas a Los 4 Fantásticos de John Byrne, Spider-man de Roger Stern, Hulk de Byrne y Peter David, Daredevil de Frank Miller (otro de los cómics que te cambia para siempre) y los orígenes de la serie propia de El Castigador, todas ellas publicadas en tomos semanales de 80 páginas que no superaban los 3 €. Alrededor de esta época, Planeta DeAgostini y Fórum también pusieron en marcha la Biblioteca Marvel, pequeños tomos que recogían los orígenes de la Marvel dorada, en blanco y negro, eso sí. Gracias a ellos redescubrimos maravillas como Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, un cómic fundacional de todo un universo de ficción, Los Vengadores, Dr. Extraño, X-Men, Thor, y posteriormente a Spider-man y Daredevil. Además, este asequible y manejable formato se expandió a otros clásicos del cómic, como las historias de terror de EC y al Drácula de Marv Wolfman y Gene Colan, una delicia para los amantes de la novela original de Bram Stoker.


Alrededor de 2005, cuando Panini adquirió los derechos de Marvel, Planeta siguió apostando por los coleccionables, ahora dedicados a los personajes de DC con los que acababa de hacerse. De este modo, consiguió que muchos lectores recuperásemos etapas fundamentales, ya sin el dominio de Norma y sus tomos exclusivos (ediciones que todavía mantienen hoy en día, véase el universo de Hellboy). Los precios experimentaron cierto aumento, pues los cómics semanales de Batman llegaban a 3.50€; y los de Superman de John Byrne, a 4.50€ (y además presumían de una escandalosa resolución gráfica), pero se seguía apostando por dicho formato. Por otra parte, en sus comienzos, Panini optó por mantener esta política editorial, siguió recuperando clásicos con la Biblioteca Marvel, y con colecciones como Spider-man de John Romita (que cada vez echo más de menos); lanzó un coleccionable dedicado a los X-Men que continuaba justo donde terminó el de Planeta, y otro dedicado al Ultimate Spider-man de Bendis, recogiendo en esta ocasión material mucho más reciente. 


En este punto podemos empezar a hablar del fin de los coleccionables semanales tal y como los conocíamos, pues sencillamente dejaron de editarse. Planeta pasó a publicar tomos de 10 € dedicados primero al Batman post-Cataclismo, y después retapados del primer y del segundo coleccionable que curiosamente dejaban las sagas a medias, jamás autocontenidas en un mismo volumen, para que tuvieras que picar con el siguiente. En septiembre de 2010, Panini sorprendió con la puesta en marcha de Marvel Héroes, tomos quincenales que recogían diversas etapas populares de distintos personajes. Se distribuían en kioscos, costaban 10 € y revivían parte del espíritu del coleccionable al acercar conocidas sagas al gran público, como Asalto a la mansión de Los Vengadores, El Capitán América de John Byrne, o La Segunda Guerra de las armaduras de Iron Man. En mi caso particular, pude hacerme con parte del Daredevil de Ann Nocenti, interesante etapa de denuncia social que es imposible de encontrar en su edición original, y con el Spider-man de J.M. Straczynski y John Romita Jr., que había leído de prestado y considero la última gran etapa del arácnido. 


En la última década, gracias a la enorme influencia de las películas dedicadas a superhéroes y basadas en cómics en general, el tebeo ha pasado de ser una afición marginal a convertirse en un objeto de lujo presente en las grandes superficies, que ahora le reservan secciones cada vez más amplias (si bien la lectura de cómics todavía no se ha extendido ni aceptado socialmente tanto como nos gustaría a algunos). Las editoriales arriba mencionadas, a las que hay que sumar ECC, que ostenta los derechos de DC, han elegido recuperar etapas clásicas, tanto del cómic de superhéroes como de otros géneros, en formatos abusivos: tomos recopilatorios de alto número de páginas y de precios ridículos que pocos podemos permitirnos, sobre todo dadas las circunstancias económicas que seguimos atravesando. Las ediciones populares han caído en el olvido, y el público objetivo de los cómics clásicos se ha convertido en selectos coleccionistas, apartando por supuesto a los niños que mencionábamos al comienzo de este artículo. Una prueba de este fenómeno son los temibles Omni Gold de Panini, abominables volúmenes que recogen las primigenias etapas de X-Men, Thor o Spider-man y no bajan de 40€ por tomo. Algo similar ha pasado con la mencionada Marvel Héroes, línea cuyo concepto se ha tergiversado al transformarla en recopilatorios que tampoco bajan de los dos billetes azules, e incluso ascienden a 60 €, como Alpha Flight de John Byrne, de próxima publicación. 

El tochal de la discordia
El anuncio de esta absurdez ha levantado las críticas de los lectores más veteranos del lugar, y Panini ha respondido escudándose en el incremento proporcional de páginas y de precio. Puede que estén en lo cierto y que sea un precio "razonable" para el número de páginas que incluye el monstruoso volumen, pero, ¿por qué no pueden convivir las ediciones de lujo con las populares? Con semejantes tochos, ¿cómo vamos a conseguir que nuevas generaciones de lectores se acerquen a clásicos como Los relatos de Asgard, La saga de las drogas de Spider-man o Superman de John Byrne y descubran la satisfacción de leer cómics por afición? Y, volviendo al punto de partida, ¿qué niños van a convencer a sus padres o se van a sentir atraídos por las criticadas ediciones mastodónticas?


Al comentado estado de los cómics clásicos habría que sumar el precio de las novedades editoriales, cuyos volúmenes estándar no bajan del rango de los 15-20€. Además, si echamos un vistazo al mundo del cómic independiente, que ahora mismo ofrece el panorama más rompedor e interesante en Estados Unidos con la editorial Image a la cabeza, observamos el caos en que se ha convertido la publicación de estas series en España. Con la excepción del éxito de ventas de Los muertos vivientes, nunca sabemos con certeza si determinadas colecciones llegarán a publicarse, en qué formato o bajo qué editorial. 


Para terminar, me gustaría rescatar uno de los puntos comentados en la charla con la que abríamos este artículo. Probablemente, los niños que se convertirán en futuros lectores de cómics, y los nuevos lectores en general, se acercarán al medio gracias a las plataformas digitales. Aplicaciones como ComiXology ofrecen rebajas dedicadas a determinados autores o personajes, algo similar a lo que hace Marvel Infinity. Iniciativas como Thrillbent, capitaneada por Mark Waid, propone a los lectores pagar una suscripción de 4$ mensuales, el precio de una grapa americana, para acceder al creciente catálogo de sus nuevas series, que además experimentan con las posibilidades narrativas que ofrece el medio digital. ¿Habrá futuro para el cómic clásico en el panorama digital? Desde luego, se está terminando con el suyo en las ediciones impresas.

jueves, 21 de agosto de 2014

Guardianes de la galaxia: Epopeya cósmica

El terrícola Peter Quill sobrevive como cazarrecompensas bajo el nombre de Starlord, hasta que se topa con un misterioso orbe codiciado por entidades cósmicas como Ronan el Acusador y Thanos. A punto de desatar una guerra galáctica, Peter huye de sus perseguidores y une fuerzas con un grupo de granujas formado por Drax el Destructor, Gamora, Groot y Mapache Cohete. Han nacido los Guardianes de la galaxia.

Los aficionados al Universo Marvel cinematográfico nos quedamos perplejos cuando anunciaron en 2012 la puesta en marcha de una película dedicada a los Guardianes de la galaxia, un grupo de tercera división que protagonizaba irregulares aventuras futuristas. Además, la película se dedicaría a la última encarnación del grupo, que protagonizó una serie regular de culto escrita por Dan Abnett y Andy Lanning y publicada entre 2008 y 2011 en la que no faltaban el humor ni el espíritu de la aventura. La perplejidad ante semejante propuesta estaba también justificada por el estrepitoso fracaso de recientes películas cósmicas como los bodrios Green Lantern y John Carter. Los primeros avances fueron bastante alentadores, y su estreno en Estados Unidos convirtió a la película en un éxito instantáneo de publico y crítica. Por fin podemos disfrutar de ella en España, y me alegra poder reafirmar que estamos ante un nuevo triunfo de la fórmula de Marvel Studios, una película trepidante, divertida, en la que prima el entretenimiento respetuoso con los espectadores y fiel al espíritu de los personajes que adapta. Todo un logro en la era de las adaptaciones de cómics a la gran pantalla que refuerza el cambio y la aceptación que va experimentando el noveno arte. Si hace unos años le hubieran dicho al niño que leía cómics de Spider-man y X-Men a escondidas que un día oiría hablar de las Gemas del Infinito y de los Celestiales en una película, sinceramente no lo habría creído.


Los responsables de Marvel Studios, Joss Whedon y sobre todo Kevin Feige, han confiado en James Gunn para llevar a los Guardianes al cine. Gunn proviene del mundo de la serie B y es el responsable de los guiones de Amanecer de los muertos y de las horripilantes películas de Scooby Doo. Como director, debutó con la divertida pero cutre Slither, y después parodió a los superhéroes con Super, una versión de Kick-Ass más pasada de rosca. Con Guardianes de la galaxia, Gunn ha demostrado desenvolverse con soltura en el mundo de las superproducciones, de los grandes efectos especiales y del croma verde. Su puesta en escena y sentido de la aventura y del espectáculo se aproxima más al de George Lucas y Steven Spielberg, a quienes homenajea constantemente, que al de Michael Bay y sus horrorosos Transformers. De este modo, los Guardianes se suman al camino seguido por Los Vengadores de Whedon y Star Trek de JJ Abrams. Hay explosiones y batallas espaciales en la película, pero están rodadas con contención y dosificadas a lo largo de una historia dedicada a presentarnos a un nuevo grupo de personajes y el mundo que les rodea. 


Gunn ha escrito el guión junto a Nicole Perlman (Thor). Los dos han conseguido adaptar los cómics de Abnett y Lanning tomándose ciertas licencias como la identidad de Yondu y respetando el tono desenfadado, gamberro y aventurero de los Guardianes. La película conecta con los otros títulos de Marvel Studios gracias a las alusiones a Thanos y las gemas del Infinito, presenta elementos complejos del universo cósmico como Sapeincial, los Nova Corps y hasta los Celestiales, recupera la tecnología de El Señor de los Anillos para la animación de personajes digitales, y homenajea constantemente a Star Wars e Indiana Jones. Precisamente los guiños y referencias juegan un papel importante en esta película, que rinde tributo a la década de los 80 gracias a bromas relacionadas con Footloose y la banda sonora poblada de canciones de Blue Swede, Joan Jett e incluso los Jackson Five, ensombreciendo las partituras de Tyler Bates para la ocasión.


Como es habitual en las producciones de Marvel Studios, el reparto es variado y cumple con corrección. El protagonismo recae en el cómico en alza Chris Pratt (Parks and Recreation, La Lego Película) y de Zoe Saldana en su tercera saga espacial (Avatar), acompañados por un sorprendente Dave Bautista como Drax y por el excelente trabajo de Bradley Cooper y Vin Diesel prestando sus voces a Mapache Cohete y Groot, respectivamente. Los secundarios son todavía más eclécticos, pues aparecen el siempre genial Michael Rooker (The Walking Dead), Benicio Del Toro, Djimon Hounsou, John C. Reilly, Glenn Close y hasta Josh Brolin tiene un cameo como Thanos, mientras que Lee Pace (El Hobbit) da vida a Ronan, convertido en un terrorista fanático . Hablando de cameos, hay que destacar el del legendario Stan Lee quien, a pesar de no haber creado el cómic del grupo en cuestión, cuenta con una breve y canalla aparición en la película. También es recomendable permanecer atentos a las fugaces apariciones de personajes como Cosmo, Adam Warlock y a la divertida escena final.


En definitiva, estamos ante un éxito inesperado de Marvel Studios, una película disfrutable, sumamente entretenida que respeta tanto a los espectadores como el material en que se basa. Una superproducción con espíritu propio que nos hará reír y emocionarnos con las aventuras espaciales de sus protagonistas siguiendo la senda de Iron Man y Los Vengadores.


Para terminar, me gustaría dar las gracias a los amigos de Sensacine por el evento organizado el pasado día 11 en los Cines Callao. Un preestreno dedicado a los años 80 en el que pudimos desenfundar nuestro viejo walkman y disfrutar del ambiente, los cosplay y la película.



sábado, 2 de agosto de 2014

Ronda de reseñas: de capitanes, monstruos y mutantes

Estimados lectores, tras una larga espera, llega el momento de retomar el blog. Será una tarea complicada, después de un tiempo sin actualizar, pero se intentará mantener el ritmo y continuar hablando de cine, cómics y series de televisión con variedad, interés e ilusión. Tenemos pendientes celebrar los aniversarios de distintos personajes que se cumplen en 2014 y recomendar nuevos descubrimientos comiqueros, criticar las maniobras editoriales de Marvel o DC, y por supuesto comentar las últimas temporadas de nuestras series favoritas. Comenzaremos con calma, con una serie de breves reseñas dedicadas a algunas de las películas más sonadas de los últimos meses. Vamos allá.


Marvel Studios continúa con su segunda fase y cumple con las prometidas dos películas por año. La primera estrenada en 2014 también se ha convertido en la más acertada y compensada de la mencionada fase. Nos referimos, por supuesto, a Capitán América: El soldado de invierno. La dirección corre a cargo de los hermanos Russo, quienes han gozado de cierto éxito en el mundo de la televisión, pero en el cine han filmado bodrios como Tú, yo y ahora Dupree (ahí es nada). Para la ocasión, adaptan libremente el comienzo de la celebérrima etapa del guionista Ed Brubaker al frente del cómic del primer vengador, y lo hacen con éxito: consiguen retratar lo que le sucede a Steve Rogers cuando vuelven fantasmas de su pasado y acentúan su condición de hombre fuera de su tiempo, a la vez que inscriben la película dentro del cada vez más complejo universo cinematográfico de Marvel, con los ecos de Los Vengadores y la psicosis que gobierna SHIELD todavía presentes. Si Iron Man 3 seguía los patrones de las buddy movies como Arma Letal; y Thor 2, los de las pelis de invasiones alienígenas; El soldado de invierno abraza el género del espionaje, con agentes dobles y conspiraciones que harían sentirse orgulloso al Jason Bourne de Matt Damon. Mención especial merecen las escenas de acción por las calles de Washington DC, que beben del estilo pulcro de Heat, y por supuesto el reparto, cada vez más amplio. Está capitaneado por Chris Evans, natural en su rol, le acompañan los ya clásicos Samuel L. Jackson, Scarlett Johansson y Cobie Smulders y se les suman acertadas incorporaciones como Anthony Mackie haciendo del Halcón, los futuros Calavera y Sharon Carter, y el veterano Robert Redford. Una película muy completa y divertida, hasta sale Batroc el Saltarín reconvertido en terrorista. Espero que en la tercera entrega vuelva Cráneo Rojo de alguna forma.



Otro de los taquillazos más esperados de 2014 ha sido Godzilla, cuya nueva versión se ha estrenado coincidiendo con el 60º aniversario de la primera película dedicada al monstruo japonés de la era atómica. El guión del renacimiento de este titán llevada años recorriendo los estudios de Hollywood, hasta el punto de que nadie sabe cuántos guionistas retocaron escenas (se cuenta que incluso pasó por las manos de Frank Darabont, y eso que nadie sabe a qué se dedica ahora tras su salida de The Walking Dead). El encargado de dirigirla ha sido Gareth Edwards, director novel que debutó en 2010 con la interesante Monsters, historia de un amor imposible ambientada en una zona de cuarentena poblada por alienígenas en la frontera entre México y Estados Unidos. Ahí es nada. En el caso de Godzilla, Edwards ha contado con el respaldo de Legendary para filmar una película correcta y satisfactoria en líneas generales. La tarea era complicada, nadie sabía si esperar un nuevo y desenfadado Pacific Rim, una versión oscura alejada del material original, o un despropósito de proporciones cósmicas. Por fortuna, Godzilla renace en una película sencilla que da un giro interesante a su origen como protector de la humanidad frente a monstruos de tiempos olvidados. Edwards dosifica las apariciones del titán recurriendo a las técnicas de Spielberg y su Parque Jurásico, como ya hiciera Abrams en Super 8, nos presenta a una pandilla de militares ineptos, una puesta en escena solvente y una historia familiar simplona que no le importa a nadie. Posiblemente éste sea el aspecto más criticado de la película, protagonizada por unos descafeinados y poco creíbles Aaron Taylor-Johnson y Elizabeth Olsen, mientras que el gran Bryan Cranston apenas sale. En resumen, se esperaba más de ella, pero termina como una película entretenida, con apuntes interesantes y una representación decente del monstruo del título. Además hay un pequeño homenaje a Mothra, que será el villano de la confirmada secuela.




Terminamos con una grata sorpresa como ha sido X-Men: Días del futuro pasado. El universo mutante de los cómics es prácticamente imposible de comprender en su totalidad hoy en día, y pobre del lector neófito que lo intente abarcar. Este batiburrillo no tardó en desplazarse al cine, cuando la saga de Fox fue herida de muerte por los bodrios X-Men 3 y X-Men Orígenes: Lobezno. En 2011 llegó un destello de esperanza con X-Men: First Class, precuela sencilla pero divertida y respetuosa con los personajes. Ahora bien, la titánica tarea de conectar las dos etapas de la moribunda franquicia ha caído en manos de Bryan Singer, quien se ha alzado triunfante con la nueva entrega que hoy nos ocupa. Días del futuro pasado adapta la saga homónima de Chris Claremont y John Byrne, todo un hito mutante y del cómic americano en general. Lo hace con ciertas libertades, si bien se mantiene fiel al espíritu de la saga original. La película nos presenta a los mutantes al borde de la extinción, y sólo uno de ellos puede viajar al pasado, a los años 70, para cambiar la historia y salvar a Xavier y los suyos. De esta forma, la película homenajea a las ya clásicas dos primeras partes de Singer, que empezaron todo hace 14 años, y potencia las virtudes de la nueva generación capitaneada por unos brillantes James McAvoy, Michael Fassbender y Jennifer Lawrence, con Nicholas Hoult en menor medida. La combinación perfecta entre aventura, ciencia ficción, activismo mutante y nostalgia, Días del futuro pasado cierra de forma digna la era de Patrick Stewart e Ian McKellen , devuelve a los mutantes al lugar que les corresponde con una película sumamente entretenida y de paso abre la puerta a una nueva entrega: X-Men: Apocalipsis, que tiene pinta de incluir elementos de la celebrada etapa de Rick Remender al frente de X-Force.



En breve volveremos con más reseñas, en esa ocasión dedicadas al rico panorama independiente.

viernes, 24 de enero de 2014

Series para perder el tiempo

Como hemos comentado unas cuantas veces, en la actualidad vivimos la era dorada de la ficción televisiva. Gracias a títulos como The Wire, Boardwalk Empire, The Newsroom, The Walking Dead, Juego de tronos o Breaking Bad, los recursos y medios del cine con mayúsculas se han trasladado a la pequeña pantalla para contarnos las desventuras de personajes humanos, mientras que, muchas veces, las carteleras se llenan de secuelas absurdas y de espectáculos de pirotecnia. Con semejante oferta seriéfila, cuesta elegir a qué series merece la pena dedicar parte de nuestro tiempo libre, entre las que nos recomiendan con fervor, las que los medios exaltan o simplemente aquellas que nos llaman la atención. En la actual temporada 2013/2014 ya hemos podido descubrir pequeñas joyas de nuevo cuño como la comedia Brooklyn 99 o el recién estrenado drama criminal True Detective, mientras que hoy vamos a dedicar este post a advertir a los incautos de dos programas a los que no merece la pena prestar atención alguna.


El primero de ellos es Almost Human, que se estrenó en Estados Unidos a principios de noviembre y se ha convertido en otra prueba más de cómo la maquinaria de JJ Abrams y los amigos de Bad Robot hace tiempo que dejó de funcionar en el mundo de la ficción televisiva, como demostraron el fracaso de la cancelada Alcatraz y el bodrio que se marcaron con Revolution. Almost Human nos traslada a un futuro cercano en el que un policía pierde a sus hombres en una redada que no sale como esperaba. Tras escapar milagrosamente con vida, le implantan una pierna biónica y vuelve al cuerpo de policía para ver que le han asignado como compañero a un robot programado para emularlas emociones humanas. Con semejante punto de partida, esta mezcla de Robocop y Yo robot se zambulle en el formato de la serie procedimental, presentándonos cada semana un nuevo crimen relacionado con la tecnología futura que la disfuncional pareja de policías deberá resolver. No hay nada que destacar de esta serie, que sólo se hace llevadera por el carisma del protagonista, el actor Karl Urban (McCoy en Star Trek) y sus roces con su compañero robótico. Después de ocho capítulos en los que no ha sucedido nada destacable y la frescura brilla por su ausencia, llega el momento de desecharla, aunque nos quedamos con la duda de si esta serie se guarda alguna sorpresa en la manga, pues su creador es J. H. Wyman, quien recordemos que nos dejó clavados en nuestros asientos al mostrarnos el universo paralelo de Fringe al final de una primera temporada puramente procedimental. ¿Guardará Almost Human una sorpresa similar? Lo dudo mucho, por suerte, Person of Interest continúa asentando su universo particular.


La segunda serie que hoy nos ocupa es el caso que más me ha fastidiado, dadas las altas expectativas que había generado y sus infinitas posibilidades. Nos referimos, por supuesto, a Agentes de SHIELD, más conocida como Agentes del sopor, de la tontuna y de la estupidez por el penoso resultado que nos está ofreciendo. La serie se estrenó a finales de septiembre con un piloto sencillo pero decente, en el que presenciamos el regreso del agente Coulson y donde se nos presentaba a un grupo de agentes de la conocida organización de espionaje encargados de evaluar y contener a la comunidad con superpoderes tras lo sucedido en Los Vengadores. Ahora bien, los motivos por los que Agentes de SHIELD se ha convertido en un bodrio absoluto son dos en concreto. En primer lugar, como serie no arriesga lo más mínimo, se refugia en el terreno del procedimental barato, cuenta con unos medios ínfimos y un tratamiento de personajes ridículo, con protagonistas alelados que no despiertan el mínimo interés y carecen de trasfondo alguno, por lo cual es incomprensible que los productores y el canal ABC se atrevan si quiera a financiar semejante despropósito de serie dados los estándares de calidad actuales en la parrilla televisiva. La segunda razón tras el fiasco de Agentes de SHIELD es su desconsideración absoluta hacia el universo de cómic que pretende adaptar, puesto que a excepción de referencias puntuales a Los Vengadores o Iron Man 3 y las breves apariciones de Nick Furia, María Hill y un remedo de Victoria Hand, la serie ignora por completo al resto del universo Marvel y los personajes que lo pueblan. Por ningún lado se atisba el tratamiento de personajes o el funcionamiento de SHIELD que exploró en viñetas Jim Steranko, sus conexión con Thor 2 fue risible, la ausencia de personajes de Marvel es escandalosa y, para colmo, la explicación de la resurrección del Agente Coulson ha sido de lo más ridículo que recuerdo haber visto en una serie de televisión; con la cantidad de posibilidades que tenían a su disposición, como que se tratara de un clon, de un skrull, de la Visión o de un Simulacro Dotado de Vida, han optado por lo más rastrero y absurdo que se les ha ocurrido. Tras luchar por dar una oportunidad a esta serie, ha llegado el momento de dejar de verla por lo insufrible y ridícula que ha demostrado ser. Espero que la cancelen y Marvel Studios dirija sus esfuerzos hacia su universo cinematográfico.

"Agente Coulson, ¡su serie es una completa basura!"
Y a vosotros, ¿qué series os han decepcionado? ¿Cuáles no recomendáis?

jueves, 19 de diciembre de 2013

Thor 2: El mundo oscuro


Thor regresa a Asgard para que Loki se enfrente a la justicia por sus crímenes cometidos contra la Tierra. Mientras intenta mantener la paz en los Nueve Reinos, una nueva amenaza surge de las sombras del Universo: Los elfos oscuros, derrotados hace eones por el padre de Odín, regresan capitaneados por Malekith, quien planea abrir un portal entre dimensiones y alzarse como señor de los Nueve Reinos. Ahora en solitario, Thor se enfrentará a esta vieja amenaza, a su propia familia y se reencontrará con su amada Jane Foster.

Después de Iron Man 3, Marvel Studios cierra este 2013 con una nueva entrega de su saga cinematográfica de Los Vengadores, en esta ocasión dedicada al dios del trueno. La primera parte de las aventuras del hijo de Odín me pareció una película muy digna, con sus más y sus menos, que conseguía capturar el espíritu del protagonista, retratar a los personajes fielmente y ofrecernos una buena dosis de entretenimiento sin pretensiones. Lo mismo sucede con su secuela, sólo que esta vez se eleva la escala del filme: una amenaza mayor que implica más despliegue de medios y muchos más efectos especiales.


Como ya sucediera con Iron Man 3, Thor: el mundo oscuro se posiciona como un ejemplo de entretenimiento de buena factura, tiene sus defectos pero se trata de una película concebida por el estudio para contribuir a la saga y contentar al público con espectáculo eficaz, lo cual cumple con creces. En esta ocasión, Kenneth Branagh abandona el puesto de director, que recae en las manos de Alan Taylor, que viene del mundo de la televisión, donde se ha encargado de varios episodios de la aclamada Juego de tronos. Taylor cumple su función sin más, aporta ritmo a la trama diseñada por Christopher Yost y compañía y se desenvuelve bien en las escenas de acción y de batallas, reflejando la grandeza de la Asgard cósmica que hemos disfrutado en historias clásicas de Thor; a mí particularmente me recuerda a la de los Relatos de Asgard (uno de mis cómics de Thor favoritos) y a la etapa de Stan Lee y Jack Kirby. Además, los personajes están retratados con pinceladas básicas pero certeras: tenemos a un Thor noble y heroico, a una atrevida Jane Foster, a un Loki maquiavélico, y a secundarios con más presencia como Sif o Heimdall, mientras que Malekith se limita a ser el villano de función, que no aporta demasiado. Quien tampoco brilla mucho es Brian Tyler con una banda sonora que acompaña sin más a la acción, sin resaltar tanto como la de Patrick Doyle en la primera parte.


El reparto también está bastante acertado, con Chris Hemsworth consagrándose como el hijo de Odín, Natalie Portman moviéndose con soltura como su amada humana, Stellan Skarsgard con un papel divertido, Kat Dennings resultando cansina a más no poder, y el gran Anthony Hopkins dando vida a un Odín que inspira respeto y majestuosidad. Quien roba la función, una vez más, es Tom Hiddleston, que ha hecho suyo el personaje de Loki desde que lo interpretara con inteligencia en la primera parte. Al contrario que Malekith, Loki es un villano con personalidad  y motivaciones propias, no busca el mal por el mal, tiene su lado humano y una interesante relación de amor-odio con Thor que pocos guionistas han sabido explorar. En El mundo oscuro se alza como un gran secundario, así que esperamos con ganas su futuro papel en la secuela o sus apariciones en Los Vengadores.


Sin llegar a la altura del triunfo de Joss Whedon con los héroes más poderosos de la Tierra, Thor: El mundo oscuro supone una película muy entretenida que captura con respeto y diversión el mundo del dios del del trueno. Poco más que destacar de ella, a parte de algún guiño a Los Vengadores y de un adelanto de lo que nos puede esperar el próximo año en Los Guardianes de la Galaxia.

Ficha de la película.

domingo, 27 de octubre de 2013

Temporada de series 2013

Tras un parón inesperado, intentamos retomar la actividad del blog, de modo que en los próximos días volverán las reseñas de cómics, películas y series, y algún que otro artículo especial. De momento, hoy regresamos con un repaso rápido al arranque de la temporada televisiva 2013/2014, justo cuando se cumple un mes del estreno de las nuevas temporadas de las ficciones estadounidenses. De momento, es innegable que Breaking Bad ha dejado un vacío que tardará tiempo en llenarse con nuevas e interesantes series, así que, hasta que llegue ese momento, echemos un vistazo al regreso de viejas conocidas primero, y después a los nuevos estrenos.


*Cómo conocí a vuestra madre, Novena temporada: Se acaba el tiempo para Ted Mosby y su grupo de inseparables amigos. La inesperada novena temporada ha llegado para poner punto final a una serie que desgastó y sobreexplotó su fórmula hace ya unos años. Aun así, la última entrega nos ofrece algunos puntos divertidos de Barney o gags desternillantes como el relacionado con Indiana Jones y la última cruzada. Se echan de menos los escenarios habituales, como el pub de MacLaren's, pero resulta curioso que toda la temporada se desarrolle en un fin de semana, y también pide más tiempo en pantalla el personaje de Marshall, pues Jason Segel es uno de los actores que afirmaban estar más cansados con su trabajo en la serie. Ahora que ya conocemos a la madre, si nos dan un final digno y coherente podremos estar satisfechos.


*The Walking Dead, Cuarta temporada: Las desventuras de Rick, Carl, Michonne y compañía poco se parecen ya a las historias que nos cautivaron en el cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard. Tras mejorar considerablemente en su tercera temporada, ahora nos encontramos a una comunidad de supervivientes fortalecidos en la prisión que deben enfrentarse tanto a amenazas internas como externas, incluyendo un nuevo virus. Se espera con ganas el regreso del Gobernador y sorprende la incorporación de Tyrese a estas alturas. Eso sí, la ficción de la AMC sigue siendo un récord de audiencias sin precedentes para la televisión por cable y Robert Kirkman ya ha anunciado un spin-off ambientado en el mismo universo. Por mi parte, el personaje de Daryl me parece la mejor aportación que ha hecho la serie, y espero con ganas el siguiente tomo recopilatorio del cómic, que celebra los diez años desde su modesto comienzo.


*The Crazy Ones: Robin Williams aparca el cine para volver a la televisión junto a Sarah Michelle Gellar (a quien no le ha ido demasiado bien desde los tiempos de Buffy) en esta comedia acerca de un padre y de su hija que trabajan juntos en la misma agencia de publicidad. La serie no aporta demasiado, como le sucedía a Dos chicas sin blanca, también de la CBS, más allá de las ocurrencias de Williams, con quien se lo deben de pasar en grande durante los rodajes, tal y como prueban las tomas falsas.


*The Michael J. Fox Show: La leyenda vuelve al medio en el que comenzó con series como Lazos de familia. Tras retirarse del mundo de la interpretación debido a la enfermedad de Parkinson que padece, sólo pudimos seguir viendo al mítico Marty McFly en pequeñas y esporádicas apariciones en series como Curb Your Enthusiasm o, más recientemente, en The Good Wife. Pues bien, Michael J. Fox nos sorprendió a todos al presentar su nuevo proyecto el pasado mes de junio: una serie dedicada a un periodista estrella que se retiró debido al Parkinson y que ahora vuelve al trabajo con el apoyo de toda su familia. Todo un ejemplo de superación. Como comedia no es demasiado rompedora, no estamos ante Modern Family o The Office, pero sí que nos deja con una sonrisa en la cara gracias a su humor amable, un reparto acertado y al buen hacer de J. Fox, además de que cuenta con la presencia de Betsy Brandt (Marie en Breaking Bad).


*Agents of SHIELD: Sin duda una de las más esperadas, tras un piloto llamativo, Joss Wheond y sus habituales colaboradores nos han dejado con un procedimental policíaco que dista poco de lo ya visto en series como Castle o Hawai 5.0. Tenemos a un equipo de personajes variopintos, que incluyen a un duro Navy Seal, una hacker graciosilla, una experta en artes marciales y un par de científicos británicos, enfrentándose a amenazas relacionadas con la emergente comunidad superheroica, los vestigios del Teseracto y del suero Extremis. Se agradecen las conexiones con lo sucedido en Los Vengadores o en Iron Man 3, y por supuesto los cameos de Nick Furia y María Hill, pero la serie puede aspirar a mucho más bebiendo del rico universo en que se basa. Esperemos que las tramas se empiecen a complicar, hagan acto de presencia Hydra y otros villanos clásicos y que se resuelvan las incógnitas relacionadas con el regreso de Coulson (el papel de Clark Gregg es de lo más destacable de la serie hasta ahora).

Todavía es pronto para juzgarlas, además de que faltan muchas más series por llegar a nuestras pantallas. Ansiosos esperamos los regresos de Rasing Hope, Juego de tronos, House of Cards, The Newsroom, o Ray Donovan, y especialmente la tercera temporada de Sherlock y el estreno de True Detective, protagonizada por el actor del momento (de quien pronto hablaremos por aquí): Matthew McConaughey en estado de gracia.



Y vosotros, ¿qué series seguís? ¿Cuáles esperáis con más ganas?

lunes, 9 de septiembre de 2013

El panorama de Marvel Now

Probablemente buscando una forma de responder al reinicio del Universo DC y el comienzo de los Nuevos 52, en la Casa de las Ideas decidieron llevar a cabo una maniobra editorial similar con el nombre de Marvel Now. Seis meses después de su inicio, con el nuevo panorama asentado, llega el momento de reflexionar acerca del cambio general en la editorial de Spider-man y del estado de las colecciones actuales de Marvel.


Aunque en principio era bastante reticente a la jugada de Marvel Now por miedo a que perpetraran una barbaridad similar al reinicio del Universo DC (si echamos un breve vistazo a los Nuevos 52 no tardaremos en observar que el personaje que ha salido mejor parado es Batman, curiosamente quien ha sufrido menos cambios en su continuidad), borrando años de historias en beneficio de las ventas, debo reconocer que la estrategia editorial no ha resultado tan calamitosa, pues más bien se ha tratado de un lavado de cara a los cómics de Marvel con el fin de nivelarlos con su universo cinematográfico; y de un reajuste de autores, apostando por nuevos guionistas estrella como Jonathan Hickman, Rick Remender y Jason Aaron para encargarse de los pilares de la editorial mientras que Brian Michael Bendis, el arquitecto del Universo Marvel de la última década, ha pasado a explorar nuevos terrenos. En líneas generales, el cambio de equipos creativos ha dado buenos resultados, con giros interesantes para la plana mayor marvelita. En las próximas líneas comentaré mis impresiones acerca de las colecciones que sigo de esta nueva etapa de personajes que nos acompañan desde hace mucho tiempo:

-Nuevos Vengadores: La colección que más me ha gustado hasta el momento. Jonathan Hickman, el maestro de las tramas-puzzle, da un giro radical a los Vengadores urbanos de Bendis y recupera a los Illuminati, quienes se encargan de acabar con las amenazas más peligrosas desde las sombras. En esta ocasión se enfrentan a una crisis en el multiverso que llevará a nuestros héroes a tomar decisiones inesperadas y polémicas. Un cómic de grandes diálogos ilustrado por el siempre elegante Steve Epting. La colección apenas acaba de arrancar y nos deja con montones de incógnitas que tardarán en resolverse.

-Imposibles Vengadores: Nacida de las cenizas del conflicto entre la Patrulla X y los Vengadores, esta serie responde a la necesidad de incorporar mutantes en las filas de los héroes más poderosos de la Tierra. El guionista Rick Remender firma una colección ágil a la que se trae los cabos sueltos de las tramas desarrolladas en sus recomendables etapas en Imposibles X-Force y Vengadores secretos, añadiendo la presencia de villanos como Cráneo Rojo y Kang el Conquistador. John Cassaday (uno de mis dibujantes favoritos) se encarga del primer arco y luego es relevado por Daniel Acuña, que está bastante en forma.



-Capitán América: También escrita por Remender, rompe con el tono de espionaje de la célebre etapa de Ed Brubaker para sumergirnos en una trama de ciencia ficción de serie B en la que se respira el espíritu de Jack Kirby. Aunque comenzó con fuerza, respetando la personalidad de Steve Rogers y mostrándonos emotivos flashbacks de su pasado durante la Gran Depresión, un cambio tan brusco no le ha sentado demasiado bien a la serie, cuyo primer arco argumental se está alargando demasiado. A la espera de su conclusión, podemos disfrutar del dibujo de John Romita Jr., más en forma que en sus último trabajos para Los Vengadores y Kick-Ass.


-Lobezno y la Patrulla X: La divertida revisión de la Patrulla X que nos trae Jason Aaron se vio bastante perjudicada por el conflicto entre mutantes y Vengadores, que retrasó el desarrollo de las tramas. El relanzamiento de Marvel Now ha pillado a este cómic en todo el medio, si bien ha sabido adaptarse, retomar las tramas planteadas al principio, homenajear etapas clásicas, recuperar personajes olvidados (Perro) y mostrar la preocupación de Logan por el futuro de las nuevas generaciones de mutantes. Aunque no goza de la frescura de sus inicios, el trabajo de dibujantes como Nick Bradshaw o Ramón Pérez le ayudan a mantener el nivel. 

-La Nueva Patrulla X: La premisa de traer al presente a la Patrulla X original parecía absurda, pero Bendis ha sabido adaptarse al universo mutante y ha cimentado los primeros números en el fuerte contraste que experimentan los jóvenes Cíclope, Jean Grey, Ángel, Bestia y Hombre de Hielo al presenciar la convulsa situación mutante actual y cómo se han corrompido los ideales del sueño de Xavier. El trabajo de Stuart Immonen, uno de los mejores dibujantes en el panorama superheroico, en el apartado gráfico es otra de las razones que hace que merezca la pena leer este cómic, si bien es cierto que es una serie con fecha de caducidad, pues es muy complicado mantener a los X-Men originales en el presente de forma indefinida sin que la fórmula acabe agotándose.

-Guardianes de la galaxia: Nunca me ha apasionado la vertiente cósmica del Universo Marvel, pero Bendis consigue acercarnos al mundo de los Guardianes de una forma amena, probablemente enfocada a la venidera adaptación cinematográfica, y nos ofrece una lectura gamberra y muy divertida con personajes bien perfilados. Le falla el baile de dibujantes entre Steve McNiven y Sara Pichelli dentro de un mismo número, y la presencia de Iron Man en el equipo no termina de convencer.


-Ojo de Halcón: Matt Fraction, guionista bastante limitado y autor de bodrios como Miedo encarnado, sorprende con esta revisión de Clint Barton, personaje que no ha gozado de demasiado éxito fuera de Los Vengadores. En la misma línea que su trabajo en El Immortal Puño de Hierro, Fraction nos narra las aventuras urbanas de Ojo de Halcón apoyándose en la magistral narrativa de David Aja, heredero de David Mazzuchelli. Un cómic desenfadado y muy divertido.

-Deadpool Kills Deadpool: En pocas ocasiones me había acercado al mercenario bocazas, pero esta miniserie escrita por Cullen Bunn y dibujada por Salva Espín (siempre es una alegría contemplar sus trabajo) es la parodia que necesita el actual Universo Marvel, con paradojas entre multiversos incluidas y el bueno de Wade Wilson en medio de todo.


Me queda la duda de saber qué tal estarán las colecciones de Hulk y de Thor escritas por Mark Waid y Jason Aaron, respectivamente, que todavía no he tenido ocasión de leer. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido la jugada de Marvel Now? ¿Qué cómics seguís? ¿Cuáles recomendáis?

domingo, 5 de mayo de 2013

Iniciativa Vengador: Fase 2

Cinco años después de que Samuel L. Jackson nos sorprendiera al aparecer caracterizado como Nick Furia al final de Iron Man, la prometedora Iniciativa Vengador se ha convertido en una exitosa realidad. El triunfo rotundo de Los Vengadores hace un año supuso la culminación de la denominada Fase 1, en la que el productor Kevin Feige, mandamás de Marvel Studios, se propuso trasladar el Universo de las viñetas a la gran pantalla de forma que la reunión de Thor, Iron Man, Hulk y El Capitán América fuera la conclusión de unos antecedentes bien planificados.


Con Iron Man 3 arrasando en taquilla (en su primer fin de semana recaudó más de lo que había costado) y causando disparidad de opiniones entre los espectadores, llega el momento de que comience la Fase 2 de la Iniciativa Vengador. De hecho, la conclusión de las aventuras en solitario del vengador dorado puede verse como un epílogo a lo sucedido en Los Vengadores, pues tras los sucesos de Nueva York que ahora atormentan a Tony Stark ha quedado claro que el mundo ha cambiado y hay grandes amenazas para las que no estamos preparados.

Precisamente una de las pruebas de este cambio es la irrupción de Thor y su hermanastro Loki en Midgard, el mundo de los humanos. Después de la digna película dedicada al personaje dirigida por Kenneth Brannagh y de su paso triunfal por Los Vengadores, el dios del trueno regresará este 2013 en Thor 2: El mundo oscuro, en la que tendrá que enfrentarse a viejos enemigos del pasado de su padre mientras trata de reencontrarse con su amada Jane Foster (Natalie Portman).



En la primavera de 2014 volverá el héroe fuera de tiempo. Buscando su lugar en el mundo, Steve Rogers se aliará con SHIELD y su nuevo programa de protección contra grandes amenazas, al mismo tiempo que vuelven fantasmas de su pasado como el científico Arnim Zola y la misteriosa figura de El Soldado de Invierno. Con esta premisa, la película adaptará una de las mejores etapas de los cómics del personaje, la de Ed Brubaker y Steve Epting al frente de la colección. Así, contaremos con altas dosis de thriller de espionaje y la presencia de personajes como Nick Furia, Maria Hill, El Halcón (interpretado por Anthony Mackie, sabia elección), Sharon Carter, Batroc el saltador, e incluso el legendario actor Robert Redford con un papel sorpresa.


Poco después de disfrutar de las nuevas andanzas del Capi daremos un salto al espacio con Los Guardianes de la galaxia. En principio es la adaptación que menos me llama la atención, el universo cósmico de la Casa de las Ideas y este grupo de simpáticos personajes no me atraen demasiado, ni siquiera en las viñetas. El encargado de este proyecto es el director James Gunn, que ha demostrado la fascinación que siente por los cómics en películas como Super. No me termina de convencer, pero ver en la gran pantalla a personajes como Groot o Mapache Cohete puede tener su gracia.


Mientras tanto, la pequeña pantalla también tendrá su ración del Universo Marvel con la puesta en marcha de SHIELD, serie de televisión en la que ha colaborado Joss Whedon y que nos contará la rutina de un grupo de agentes de la conocida organización, además de que promete traer de vuelta al carismático agente Phil Coulson. Hablando de Whedon, actualmente se encuentra sumergido en la escritura del guión de la secuela de Los Vengadores, película que verá la luz en 2015 y cuyo argumento e incluso miembros del equipo todavía son un misterio, ¿volverá Robert Downey Jr. como Iron Man?


Como colofón a la Fase 2 podremos disfrutar de El Hombre Hormiga a finales de 2015, película por la que todavía no apuestan demasiado en Marvel Studios (es la que cuenta con menos presupuesto). El proyecto está en manos de Edgar Wright, quien actualmente trabaja para terminar su gloriosa trilogía del "Cornetto y la sangre" y que en la pasada Comic Con mostró metraje de prueba. En él, se podía ver al Hombre Hormiga aprovechando sus diminutas dimensiones para escapar de unos agentes de SHIELD. Sería una idea estupenda que tomaran como referencia El incorregible Hombre Homiga, pues el tono cómico y desenfadado de este cómic de Robert Kirkman puede dar muy buenos resultados en manos de Wright.


Dependiendo del éxito de estas películas, daría comienzo la Fase 3, de la que todavía no se conoce ningún detalle definitivo, si bien se rumorean aventuras individuales protagonizadas por personajes como El Doctor Extraño y Pantera Negra. Por mi parte, me gustaría ver una dedicada a Puño de Hierro, las posibilidades de una adaptación basada en el arco argumental de Las Siete Ciudades Celestiales serían dignas de admiración. De todas formas, la diversión está asegurada mientras los responsables de Marvel Studios sean capaces de seguir la fórmula que tan bien les ha funcionado hasta ahora, combinando espectáculo con humor, desarrollo de personajes y respeto a los cómics.