Mostrando entradas con la etiqueta Robert Kirkman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robert Kirkman. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de febrero de 2015

Como un fénix... Cómics

Si la semana pasada repasábamos el cine del último tercio de 2014, hoy toca hablar de otro de los temas estrella de este blog: los cómics. Echaremos un vistazo al panorama de varias editoriales y de lo que he podido leer de ellas, empezando por las propuestas de las dos casas más grandes para continuar con propuestas más modestas e interesantes.


Marvel
La conocida como la Casa de las Ideas puede que nos tenga a todos contentos con su creciente y divertido universo cinematográfico, pero su propuesta editorial deja cada vez más que desear. Los marcoeventos se han convertido en la norma, y de ser algo excepcional han pasado a un mínimo de dos al año, a cada cual más absurdo y vomitivo: Pecado original, Axis y en 2015 nos espera un refrito de las Secret Wars. Muy bien. Se da la tendencia general de que, mientras que las grandes series se ven trastocadas por este tipo de planes, son las más pequeñas y sencillas, aquellas por las que nadie apostaba, las que brillan en el plano creativo y hacen las delicias de los lectores, como las cabeceras recién estrenadas dedicadas al Hombre hormiga y a la Chica ardilla. Mientras el resto de títulos vengadores resultan soporíferos, los Imposibles Vengadores de Rick Remender y del dibujante Daniel Acuña concluyen una saga prolongada que recuerda al tono épico y fatalista de Días del futuro pasado y que conecta con los sucesos de sus etapas en Imposibles X-Force y Vengadores Secretos. Se funden las posibilidades de las mitologías mutante y vengadora y Acuña alcanza su cénit artístico.


La renovación mutante comenzada por Jason Aaron y Brian Michael Bendis ha llegado a su fin. El primero concluyó su ya mítica etapa en Lobezno y la patrulla X de forma más que satisfactoria para luego empezar una nueva cabecera, La asombrosa Patrulla X, resucitar a Rondador Nocturno y huir de mala manera a los seis números. Mientras tanto, Bendis nos contentó a todos con las jugada de traer a los cinco mutante originales al desfigurado presente, pero este truco ya se ha estirado hasta la saciedad y resulta demasiado cargante. 

Por suerte para Daredevil, Mark Waid llegó a la serie y decidió abandonar la faceta oscura que había convertido al cuernecitos en el sufrido Batman de Marvel. Waid escribe historias de corte superheroico (con sus buenas dosis de oscuridad), desarrolla la vida personal de Matt Murdock y nos entrega una etapa memorable junto a los lápices de Paolo Rivera, Marcos Martín y, sobre todo, Chris Samnee. Historias como la del Hombre Topo o la venganza a fuego lento de un viejo enemigo demuestran que es un cómic que de verdad merece la pena leer.


Otro cómic que va a su aire es Ojo de Halcón. Matt Fraction deja de lado la vida de Clint Barton como vengador y se centra en sus enredos personales, con ecos del Peter Parker de los ochenta. Nos cuenta también las desventuras de Kate Bishop, la joven arquera, y de paso brinda a David Aja la posibilidad de jugar con la narrativa y dibujar locuras tan divertidas como el número dedicado al perro.

Mientras tanto, Spider-man hace años que dejó de ser el personaje que yo conocía y los Guardianes de la galaxia protagonizan una serie bastante pobre escrita por Bendis, a años luz del trabajo de Abnett y Lanning que redefinió al grupo estelar.

DC
Desde el reinicio de los nuevos 52, como universo de cómics carece de cohesión alguna. Los nuevos títulos aparecen y con frecuencia son cancelados, pero hay algunas cabeceras que destacan por sus tramas o como mero divertimento, como Harley Quinn. El caballero oscuro celebra sus setenta y cinco años con una serie semanal centrada en Gotham, Batman Eternal, mientras que vive aclamadas etapas gracias a Scott Snyder y Greg Capullo en Batman y a  Buccelato y Manapul en Detective Comics, con las que espero ponerme al día pronto. El hombre de acero protagoniza una correcta etapa en Superman gracias a Geoff Johns y John Romita Jr. en su primer trabajo fuera de Marvel en muchos años, y parece que Grant Morrison va a poder hacer de las suyas en Multiversity


En cuanto al sello Vértigo, es un mero eco de lo que fuera durante los noventa, si bien destacan Hermano Lono, el sangriento spin-off de 100 balas, y la mezcla entre terror y ciencia ficción de El resurgir, de Snyder y Sean Murphy.


Image
Su modelo basado en publicar cómics y dejar que sean los propios autores quienes mantienen los derechos de sus personajes continúa dando sus frutos en una etapa dorada de cómics creativos y transgresores, como algunos de los que recomendamos a continuación.


Brian K. Vaughan y Fiona Staples nos deslumbran en Saga, la mulitpremiada odisea espacial de corte iconoclasta, violenta y muy divertida en la que destacan unos personajes con los que no nos cuesta simpatizar. Otra serie espacial que acaba de comenzar es Copperhead, pero su premisa ya ha cautivado a muchos, pues se trata de una inspectora de policía que llega a un enclave minero alienígena a investigar los crímenes que se cometen en una comunidad cerrada y repleta de oscuros secretos. 

El terror es otro de los géneros cultivados con más mimo por Image. Destacan el final de Fatale y el comienzo de la nueva serie del tándem Brubaker-Phillips, The Fade Out; el comienzo de Wytches, una versión macabra de Las brujas de Roal Dahl, cortesía de Scott Snydery Sean Murphy; y Outcast, acerca de una epidemia de posesiones demoníacas y del elegido para detenerlas. Robert Kirkman continúa con Los muertos vivientes y arranca una nueva e interesante etapa tras el final anticlimático de la guerra abierta contra Negan.

Bastante más particulares resultan propuestas como Southern Bastards y Sex Criminals. La primera es un cómic ambientado en un diminuto pueblo de Alamaba que nos habla del peso del pasado, un tebeo duro, violento y oscuro. La segunda es la alocada apuesta de Matt Fraction y Chip Zdarsky acerca de una joven pareja que puede detener el tiempo mientras hace el amor, ocasión que aprovechan para robar todo lo que pueden. Tiene el lujo de haber sido reconocido como uno de cómics de 2014 en varios medios.


Cómics en línea
Cada vez surgen propuestas más interesantes (y de mucha calidad) que exploran las posibilidades del soporte digital, como por ejemplo The Dreamer, de Lora Innes; Polar, de Víctor Santos, y The Private Eye, el producto estrella de la iniciativa Panel Syndicate, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín.


Y vosotros, ¿qué cómics actuales recomendáis?

domingo, 12 de octubre de 2014

The Walking Dead T4: Segunda parte

La comunidad de la prisión se ha disuelto, y sus integrantes vagan ahora sin rumbo aparente por un mundo plagado de caminantes no-muertos y de humanos todavía más peligrosos. Rick cree haber perdido a su familia, y sólo puede contar con su hijo Carl, quien se ha visto obligado a madurar de golpe. ¿Queda esperanza para los supervivientes?


Esta noche se estrena en Estados Unidos la esperada quinta entrega de The Walking Dead, la serie de la AMC basada en el exitoso cómic de Robert Kirkman, que en 2014 cumple diez años de vida. Nos toca, entonces, recordar qué panorama nos dejó el final de la anterior entrega: la derrota del Gobernador se saldó con la pérdida de personajes queridos y con el fin de la prisión. En la segunda mitad de la cuarta temporada, asistimos a varias historias paralelas que contaban el viaje de los distintos supervivientes hasta su reencuentro, dejándonos dos hechos destacables: el descubrimiento de la comunidad de Terminus y sus intenciones caníbales, y la entrada en escena del pintoresco trío formado por Abraham, Rosita y el científico Eugene, que prometen jugar un papel fundamental.


El tramo final de la cuarta temporada se basó así en los volúmenes 9, 10 y en el comienzo del 11 del cómic original, recogiendo la confianza que Rick deposita en su hijo y en Michonne, la contundente ejecución de dos jóvenes personajes, y el panorama rural desolado por el que deambulan los personajes. Hace tiempo que la serie decidió tomar un rumbo con notables variaciones respecto al cómic, y en este sentido sorprende el papel que están jugando personajes como Carol y Tyrese, en contraste con la ausencia de Andrea y Dale; y también la gran incorporación que supuso Daryl, uno de los personajes con más pliegues de la ficción.


Basta con echar un vistazo a su terrible segunda temporada para darse cuenta de que The Walking Dead no es una serie planeada al milímetro ni tan crítica o contundente como Breaking Bad, la joya de la cadena. Sin embargo, hay que reconocer que estamos ante un producto de entretenimiento televisivo de alta calidad, especialmente gracias a sus dos últimas temporadas. Se trata de una serie capaz de aprovecharse de las convenciones del género zombi (gore incluido) y de mantener el interés en el lado humano de los protagonistas, sus decisiones y viaje moral, como ya hicieran Robert Kirkman y Charlie Adlard en su obra magna. ¿Qué nos deparará la quinta temporada? La espera concluye en breve.


sábado, 28 de diciembre de 2013

The Walking Dead T4: Primera parte

Rick y los suyos han acogido a los supervivientes de Woodbury para tratar de crear una comunidad próspera en la prisión. Cuando la situación parece mejorar, surge la amenaza de una epidemia de gripe que causa estragos, diezma a los supervivientes y termina con sus recursos. Mientras luchan por sobrevivir, algunos todavía se preguntan qué ha sido del Gobernador.


Llegamos al ecuador de la actual cuarta temporada de The Walking Dead y, antes de que la serie regrese con su segunda tanda de episodios en febrero de 2014, es el momento de pararse a reflexionar unos instantes acerca de lo que hemos presenciado en lo que llevamos de temporada. En líneas generales, esta primera mitad me ha parecido un tanto irregular. Desde luego, la serie ha mejorado después de la mediocre segunda temporada, y esta cuarta entrega parece seguir el camino marcado por el comienzo de la etapa en la cárcel, con el grupo de supervivientes enfrentándose a dificultades internas, planteándose hasta qué punto están preparados a recurrir a la violencia y dejar atrás su humanidad, mientras que los zombis y sus incursiones pasan a un segundo plano. Sin embargo, en apenas ocho episodios que llevamos ya hemos presenciado varios momentos vacíos, aquellos que cuentan con diálogos algo insulsos que no aportan nada a la trama ni la hacen avanzar, logrando que la serie se gane el sobrenombre de The Talking Dead en Twitter.


Aun así, estos momentos se compensan con capítulos tensos y emocionantes, giros inesperados relacionados con personajes que llevan tiempo acompañándonos, y un final que se acerca a la brillantez del cómic original de Robert Kirkman, recuperando al personaje del Gobernador, su enfrentamiento con Rick y la dramática conclusión de la estancia en la prisión, que nos obligará a despedirnos de algunos personajes muy queridos. Visto el comienzo de esta cuarta temporada, queda demostrado que The Walking Dead no es la serie más profunda o perfectamente estructurada que podemos encontrarnos hoy en día, pues ese honor les corresponde a Breaking Bad y algunas otras pocas, pero sí que se trata de una serie que engancha, sabe aprovechar su formato y consigue congregar a millones de espectadores ante la emisión de cada nuevo episodio, lo cual ya le ha asegurado una quinta temporada.


Esperemos que a su regreso en febrero podamos disfrutar un poco más de la lucha por la supervivencia de Rick, Carl, Michonne, Daryl y los suyos, además de que tal vez nos sorprenda la inclusión de algún nuevo personaje como Abraham y de nuevos escenarios.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Ladrón de ladrones, de Robert Kirkman


Los tiempos de gloria de Redmond han quedado atrás. Del renombrado ladrón de guante blanco de fama internacional apenas queda una sombra, pero la presión constante de viejos compañeros de fechorías, la insistencia de una obstinada agente del FBI y, ante todo, los problemas de su hijo al heredar el negocio familiar, obligarán a Redmond a volver a entrar en acción, despertando viejas deudas y enemistades.

Mientras disfrutaba del éxito sin precedentes de la serie televisiva basada en su propia creación, Los Muertos Vivientes, el guionista Robert Kirkman decidió poner en marcha un nuevo cómic en el que pudiera explorar el proceso creativo que había aprendido en el mundo de la televisión. Así, a mediados de 2012 nació Ladrón de ladrones, colección de la editorial Image en la que el propio Kirkman se encarga del argumento y deja la labor de escribir el guión en manos de escritores que se van turnando por arcos argumentales, mientras que los responsables del apartado gráfico son siempre los magistrales Shawn Martinbrorugh y Félix Serrano. Con esta premisa, el encargado de escribir el primer arco argumental ha sido Nick Spencer, guionista de la irregular Vengadores Secretos. Los primeros números de Ladrón de ladrones no sorprenden demasiado: nos presentan a los protagonistas, sus conflictos personales, nos dejan entrever algunos dolorosos secretos del pasado y cuentan con una trama que bebe de las estratagemas de los canallas de Ocean's Eleven. Así, el cómic cuenta con un desarrollo correcto pero convencional, en el que lo que más llama la atención son los sucesos que han marcado a la familia de Redmond... pero entonces llega el segundo arco.


En esta ocasión, el guión corre a cargo de James Asmus, quien se ha encargado de la colección de Gámbito en solitario, y la historia cobra una nueva dimensión. En la segunda entrega de Ladrón de ladrones entran en juego más fantasmas del pasado, se descubre la carga que Redmond ha traspasado a su hijo, y finalmente se destapan las actividades en las que éste está envuelto, que incluyen negocios con un violento cártel. El cómic adopta el ritmo de un trepidante thriller, repleto de detalles elaborados, subtramas que quedan suspendidas en el aire, y por supuesto de escenas vertiginosas de las que no se sabe cómo saldrán los protagonistas. Después de su final abierto, espero con ganas el tercer volumen, que corre a cargo del siempre estimable Andy Diggle (autor de Los Perdedores).


Emulando de nuevo el formato de las series de televisión, el apartado visual corre a cargo del mismo equipo y son sólo los guionistas quienes van rotando. De este modo, Shawn Martinbrough se encarga de plasmar en viñetas los problemas de Redmond, y lo hace con maestría, haciendo gala de sus personajes bien definidos y de un curioso juego de claroscuros. Personalmente, el trabajo de este dibujante me fascina desde que lo descubriera durante su etapa en Detective Comics y en algunos números sueltos de Los Perdedores. En Ladrón de ladrones sorprende de nuevo con su trazo limpio, si bien se echa en falta que arriesgue algo más con la composición de página, pues a veces da la sensación de estar viendo una serie más que leyendo un cómic. Por suerte, esto se compensa con la paleta de colores de Félix Serrano.

Tras un comienzo lento, Ladrón de ladrones se consolida como un cómic que seguir de cerca dentro del rico panorama de la editorial Image, y también como una nueva jugada acertada de Kirkman, quien ya piensa en llevar el cómic a la pequeña pantalla. Por mi parte, espero con ganas el tercer tomo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Iniciativa Vengador: Fase 2

Cinco años después de que Samuel L. Jackson nos sorprendiera al aparecer caracterizado como Nick Furia al final de Iron Man, la prometedora Iniciativa Vengador se ha convertido en una exitosa realidad. El triunfo rotundo de Los Vengadores hace un año supuso la culminación de la denominada Fase 1, en la que el productor Kevin Feige, mandamás de Marvel Studios, se propuso trasladar el Universo de las viñetas a la gran pantalla de forma que la reunión de Thor, Iron Man, Hulk y El Capitán América fuera la conclusión de unos antecedentes bien planificados.


Con Iron Man 3 arrasando en taquilla (en su primer fin de semana recaudó más de lo que había costado) y causando disparidad de opiniones entre los espectadores, llega el momento de que comience la Fase 2 de la Iniciativa Vengador. De hecho, la conclusión de las aventuras en solitario del vengador dorado puede verse como un epílogo a lo sucedido en Los Vengadores, pues tras los sucesos de Nueva York que ahora atormentan a Tony Stark ha quedado claro que el mundo ha cambiado y hay grandes amenazas para las que no estamos preparados.

Precisamente una de las pruebas de este cambio es la irrupción de Thor y su hermanastro Loki en Midgard, el mundo de los humanos. Después de la digna película dedicada al personaje dirigida por Kenneth Brannagh y de su paso triunfal por Los Vengadores, el dios del trueno regresará este 2013 en Thor 2: El mundo oscuro, en la que tendrá que enfrentarse a viejos enemigos del pasado de su padre mientras trata de reencontrarse con su amada Jane Foster (Natalie Portman).



En la primavera de 2014 volverá el héroe fuera de tiempo. Buscando su lugar en el mundo, Steve Rogers se aliará con SHIELD y su nuevo programa de protección contra grandes amenazas, al mismo tiempo que vuelven fantasmas de su pasado como el científico Arnim Zola y la misteriosa figura de El Soldado de Invierno. Con esta premisa, la película adaptará una de las mejores etapas de los cómics del personaje, la de Ed Brubaker y Steve Epting al frente de la colección. Así, contaremos con altas dosis de thriller de espionaje y la presencia de personajes como Nick Furia, Maria Hill, El Halcón (interpretado por Anthony Mackie, sabia elección), Sharon Carter, Batroc el saltador, e incluso el legendario actor Robert Redford con un papel sorpresa.


Poco después de disfrutar de las nuevas andanzas del Capi daremos un salto al espacio con Los Guardianes de la galaxia. En principio es la adaptación que menos me llama la atención, el universo cósmico de la Casa de las Ideas y este grupo de simpáticos personajes no me atraen demasiado, ni siquiera en las viñetas. El encargado de este proyecto es el director James Gunn, que ha demostrado la fascinación que siente por los cómics en películas como Super. No me termina de convencer, pero ver en la gran pantalla a personajes como Groot o Mapache Cohete puede tener su gracia.


Mientras tanto, la pequeña pantalla también tendrá su ración del Universo Marvel con la puesta en marcha de SHIELD, serie de televisión en la que ha colaborado Joss Whedon y que nos contará la rutina de un grupo de agentes de la conocida organización, además de que promete traer de vuelta al carismático agente Phil Coulson. Hablando de Whedon, actualmente se encuentra sumergido en la escritura del guión de la secuela de Los Vengadores, película que verá la luz en 2015 y cuyo argumento e incluso miembros del equipo todavía son un misterio, ¿volverá Robert Downey Jr. como Iron Man?


Como colofón a la Fase 2 podremos disfrutar de El Hombre Hormiga a finales de 2015, película por la que todavía no apuestan demasiado en Marvel Studios (es la que cuenta con menos presupuesto). El proyecto está en manos de Edgar Wright, quien actualmente trabaja para terminar su gloriosa trilogía del "Cornetto y la sangre" y que en la pasada Comic Con mostró metraje de prueba. En él, se podía ver al Hombre Hormiga aprovechando sus diminutas dimensiones para escapar de unos agentes de SHIELD. Sería una idea estupenda que tomaran como referencia El incorregible Hombre Homiga, pues el tono cómico y desenfadado de este cómic de Robert Kirkman puede dar muy buenos resultados en manos de Wright.


Dependiendo del éxito de estas películas, daría comienzo la Fase 3, de la que todavía no se conoce ningún detalle definitivo, si bien se rumorean aventuras individuales protagonizadas por personajes como El Doctor Extraño y Pantera Negra. Por mi parte, me gustaría ver una dedicada a Puño de Hierro, las posibilidades de una adaptación basada en el arco argumental de Las Siete Ciudades Celestiales serían dignas de admiración. De todas formas, la diversión está asegurada mientras los responsables de Marvel Studios sean capaces de seguir la fórmula que tan bien les ha funcionado hasta ahora, combinando espectáculo con humor, desarrollo de personajes y respeto a los cómics.

viernes, 19 de abril de 2013

Invencible: La guerra viltrumita


Mark Grayson es el hijo del superhéroe más importante de la Tierra, Omniman, y, al igual que su padre, él también tiene superpoderes. Mientras intenta poner orden en su caótica e incierta vida, Mark aprenderá a controlar sus habilidades, trabajará para el gobierno, se enfrentará a terribles verdades y a todo tipo de amenazas, incluyendo villanos de tres al cuarto, series interdimensionales y una invasión alienígena.

Creada en 2003, Invencible fue uno de los cómics que, junto a Los Muertos Vivientes, relanzó la editorial Image y la convirtió en el sello de calidad que en la actualidad nos ofrece títulos como Chew o Morning Glories. Los responsables fueron el dibujante Cory Walker y un joven guionista llamado Robert Kirkman, que acabaría convirtiéndose en el editor de Image y en el exitoso productor de una serie de televisión del canal AMC. Invencible no revoluciona el panorama superheroico, no cuenta nada nuevo ni da una nueva vuelta de tuerca a la figura del superhéroe humanizado que representan títulos como Spider-man o Watchmen. Nada de eso, sino que basa su éxito en reciclar las convenciones del género, recurriendo a elementos de la mitología del trepamuros o de Superman para insuflarles frescura, construyendo aventuras protagonizadas por personajes carismáticos que se ven superados por las circunstancias, siempre repletas de giros sorprendentes y de diálogos ingeniosos.


Kirkman es un experto en el campo de ponérselo difícil a los personajes y de enrevesar las tramas, y en el caso de Invencible lo hace endiabladamente bien. Éste es el aspecto que más me ha gustado de la colección,  cómo se suceden los arcos argumentales sin pausa, no hay números vacíos, siempre se nos dan pistas a los lectores de lo que vendrá a continuación y de quiénes serán los próximos en entrar en escena. A lo largo del cómic, el universo de Invencible (también conocido como el Kirkmanverso) se va expandiendo cada vez más, la subtramas de los personajes se van interrelacionando y Kirkman recurre a otros individuos del mundo de Image como El Hombre Lobo, Brit o Tech Jacket para añadir intensidad a los cómics protagonizados por Mark Grayson, Oliver, Allen el alien, Debbie o Cyril. Hay historias para todos los gustos, desde triángulos amorosos a viajes interdimensionales, pasando por visitas a otros planetas o la irrupción de nuevos villanos; entre mis favoritas se encuentran la llegada de Conquest a la Tierra y las dedicadas al villano Angstrom Levy, cuya evolución produce verdaderos escalofríos.


El último arco argumental que he podido leer de Invencible (gracias a la infinita amabilidad de Yota, una vez más) ha sido La guerra viltrumita, en el que asistimos al estallido de un conflicto que se lleva fraguando desde los comienzos de la colección. En él, Kirkman aprovecha la influencia de Star Wars, Superman, Dragon Ball y Star Trek para narrar una violenta odisea cósmica que pondrá a prueba a Invencible y a su familia y cambiará su situación para siempre. Un cómic épico e intenso que, no contento con lo que ofrece, todavía plantea nuevas posibilidades para futuros arcos argumentales (no como las repetitivas e insulsas historias de Mark Millar, cada vez más vacías y cansinas).


El co-creador de Invencible, Cory Walker, no duró demasiado en la colección, pero por fortuna fue sustituido por Ryan Ottley, cuyo trabajo se ha convertido en una de las señas de identidad de la colección, justo como pasa con la labor de Charlie Adlard en Los Muertos Vivientes. Sin Ottley, Invencible y todos los que pueblan las viñetas de sus cómics no serían los mismos, no tendrían la misma dinámica ni capacidad para asombrar.


A falta de ponerme al día con la edición americana y descubrir qué le depara el futuro a Mark Grayson y qué nueva amenaza pondrá su mundo patas arriba, aprovecho para recomendar encarecidamente la lectura de este cómic, de lo más refrescante que se puede encontrar en el panorama superheroico, lejos de macrosagas editoriales y de reinicios varios.

jueves, 4 de abril de 2013

The Walking Dead T3: Segunda Parte


En enfrentamiento entre los supervivientes de la prisión y las fuerzas de Woodbury es inevitable. Rick ha hecho todo lo que estaba en sus manos para salvar a sus compañeros, pero el Gobernador no les va a dejar escapar tan fácilmente, sino que formará un pequeño ejército y atacará la cárcel hasta que no quede nadie con vida. Mientras Rick se debate entre qué camino debe tomar, Andrea intenta buscar una solución pacífica y Merle lucha por ganarse la confianza de su nuevo grupo.

Después de que muchos casi perdiéramos la confianza en la serie tras varios episodios absurdos de la segunda temporada, The Walking Dead regresó con fuerza adaptando una de las etapas más celebradas del cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard en que se basa, aquella que tiene lugar tras los barrotes de una cárcel. La primera entrega de esta tercera temporada sorprendió por su ambientación, escenas sangrientas, la introducción de nuevos personajes y la despedida de otros que nos acompañaban desde el principio, además de la evolución de Rick y su grupo. Los ocho episodios restantes con los que concluye esta temporada han mantenido el nivel en general, han traído algunas sorpresas, escenas logradas y un final que cierra varias tramas y abre nuevas posibilidades para su ya asegurada cuarta entrega.


Decir a estas alturas que la serie del canal AMC sólo se basa ligeramente en el cómic de Image resulta obvio, pues desde hace tiempo ha demostrado seguir otros caminos, cambiando el destino de algunos personajes e introduciendo otros nuevos, si bien respeta su evolución en líneas generales. La etapa de la prisión me parece una de las más brillantes del cómic, en ella se exploró a fondo el potencial que tenía el mundo creado por Kirkman con conflictos constantes entre los personajes y números tan salvajes como los sucedidos en Woodbury y las represalias posteriores, que a día de hoy todavía me ponen los pelos de punta. Su versión televisiva suaviza los acontecimientos, especialmente el salvajismo de Woodbury, pero ha conseguido captar a la perfección cómo la mayor preocupación de los protagonistas han dejado de ser los zombis, ocupando su lugar otros humanos que habitan lo que queda del mundo.


Aunque según nos acercábamos al final hemos presenciado capítulos algo vacíos, alargados en exceso para cumplir con las 16 entregas, esta segunda mitad puede presumir de un vistoso despliegue de medios (su ambientación está a años luz de nuevas series post-apocalípticas como la fallida e insulsa Revolution) y de un logrado y coherente desarrollo de personajes. Las tribulaciones de Rick quedan en segundo plano y se da más trasfondo a secundarios como Michonne, los hermanos Daryl y Merle, a las motivaciones de Andrea y la transformación en psicópata del Gobernador, que debido a los últimos acontecimientos consigue transmitir verdadero terror con su sola presencia.


Gracias al espléndido trabajo del equipo que está detrás de ella, encabezados por un reparto más que solvente, The Walking Dead ha conseguido alzarse dentro del rico panorama televisivo actual como una serie que merece la pena seguir semana tras semana gracias a los conflictos que afectan a unos personajes muy queridos por los espectadores. Además, el éxito de esta tercera temporada ha abierto la posibilidad a más cómics de saltar a la pequeña pantalla, mientras que la AMC se establece como uno de los estandartes de la calidad televisiva gracias a series como Breaking Bad, Hell on Wheels o The Walking Dead, cuyo regreso esperamos con ganas.

viernes, 29 de marzo de 2013

Tres formas de conocer 'The Walking Dead', de Álex R.

En nuestro especial de firmas invitadas contamos con la presencia de Álex R., autor del blog Zona Boom, bitácora que ofrece la combinación perfecta de videojuegos (con abundantes noticias), películas y cómics. De hecho, el artículo de hoy es una buena muestra de esta fusión de medios, pues nos habla de las distintas vertientes del universo creado por Robert Kirkman en Los Muertos Vivientes, que a mí personalmente me encanta. ¡Disfrutadlo!


 ¿Quién no conoce The Walking Dead a estas alturas? El show televisivo se ha hecho enormemente famoso, pero quizás hay alguien que lo ha conocido de otra forma, o aún no lo conoce. Y es que The Walking Dead nació como un cómic del guionista Robert Kirkman, y más tarde fue adaptado a la televisión y a los videojuegos. ¿Desconocéis alguno de los productos de esta historia de zombis? ¿Queréis saber mi opinión? Pues seguid leyendo, majos.
  


The Walking Dead, el cómic

El origen de The Walking Dead se encuentra entre páginas de papel. Kirkman concibió esta obra como una novela gráfica, y a día de hoy ya hay más de 100 números publicados en Estados Unidos. Aquí en España (donde se conoce como Los Muertos Vivientes) la colección se está publicando en tomos de seis números cada uno, y ya llevamos 16 de esos tomos publicados (aunque hay ediciones de lujo que comprenden muchos más capítulos), gracias a Planeta DeAgostini.

No penséis que por ser un cómic deja de ser menos violento. En el papel es más fácil dar forma a las ideas, y Kirkman aprovecha y, junto con la ayuda de los excepcionales dibujantes Moore en el primer número y Adlard en todos los demás, nos deja escenas para la posteridad, que hacen que se nos pongan los pelos de punta. Todo ello en blanco y negro, algo que consigue una atmósfera más depresiva en los cómics.

No penséis que si habéis visto la serie no merece la pena leer los cómics, pues disfrutaréis igualmente, y además hay bastantes cambios argumentales entre ambos productos.


 The Walking Dead, la serie

La AMC se lanzó de cabeza a la piscina y decidió hacer una serie sobre zombis, más concretamente de la obra de Robert Kirkman. La jugada les salió bien, pues no hay más que ver la acogida del público, haciendo que la serie se convierta en todo un icono cultural actualmente. Como ya he dicho, no sigue a pies juntillas la historia del cómic, pues hay bastantes giros argumentales y aparición de personajes que en el cómic no existen, lo cual no es algo malo (mirad a Daryl).

La realización es de lujo, y es que Kirkman supervisa el show, y eso se nota. Los personajes están bastante conseguidos en algunos casos, y los actores son bastante buenos. Sus dos primeras temporadas son bastante recomendables, y su tercera es de obligatorio visionado para todo amante de los zombis.

Ahora mismo, la tercera temporada se ha tomado un descanso, aunque volverá en febrero con su final. Deseándolo estoy.


 The Walking Dead, el videojuego

El universo de Kirkman ha influido tanto en la cultura, y sale tan rentable, que hasta en el mundo videojueguil lo tenemos. Actualmente, existe el videojuego The Walking Dead, una aventura gráfica bastante recomendable que dispone, si no me equivoco de cinco episodios. La trama cuenta las vivencias de otro grupo de supervivientes, alejados de Rick y sus amigos.

Pero no todo acaba aquí, y es que hay un nuevo juego de la franquicia en camino, llamado The Walking Dead: Survival Instinct. El título será un Shooter en el que manejaremos ni más ni menos que a… ¡Daryl Dixon!

Sin duda, el señor Kirkman ha creado una de las sagas más rentables y con más calidad del cómic/televisión/videojuegos. Y es que, The Walking Dead es un universo genial, que cada vez se expande más y a más ámbitos de la cultura.

¿Y tú, conoces The Walking Dead en todas sus formas? 

sábado, 22 de diciembre de 2012

The Walking Dead T3: Primera parte


Rick y los suyos se han visto obligados a abandonar la granja de Hershel. Durante meses deambulan por los bosques de Georgia, buscando la forma de esquivar a los hambrientos caminantes, hasta que encuentran una prisión abandonada que podría convertirse en el hogar que les devuelva la esperanza necesaria para sobrevivir al fin del mundo. Mientras tanto, Andrea y la misteriosa Michonne llegan a Woodbury, un pueblo fortificado en el que los supervivientes responden ante el Gobernador, un líder que oculta mucho más de lo que cabría esperar.

La segunda temporada de The Walking Dead, adaptación del brillante cómic post-apocalíptico de Robert Kirkman,  Charlie Adlard y Cliff Rathburn fue bastante desastrosa. Los personajes se quedaron estancados en la granja de Hershel, Shane cobraba una importancia inexplicable y los zombis brillaban por su ausencia mientras se sucedían capítulos en los que los personajes tenían conversaciones intrascendentes mirando al infinito, lo cual se saldó con el despido del productor Frank Darabont y un final bastante abrupto que prometía recuperar el ritmo. Afortunadamente, así ha sido en la primera mitad de la tercera temporada.

Al enfrentarnos al visionado de esta serie debemos tener en cuenta que no seguirá el cómic de forma rigurosa, sino que es una adaptación e interpretación que se toma sus licencias; de modo que no alcanza las cotas de salvajismo del cómic, los sucesos no siguen el mismo orden y ni siquiera los personajes mueren o se comportan de la misma forma. Aun así, en esta tercera temporada sí que podemos disfrutar de una serie que recoge la esencia del cómic de Kirkman, pues en todos los capítulos sucede algo nuevo, hay giros inesperados, los zombis hacen acto de presencia y causan estragos y, lo más importante, los personajes se ven superados por el mundo que les rodea y actúan en consecuencia, recurriendo a su lado más salvaje y dudando si hacen lo correcto.


En los 8 capítulos que componen la primera mitad de la tercera temporada, que volverá a la pequeña pantalla en febrero de 2013, hemos asistido a la llegada y posterior establecimiento en la cárcel (que da comienzo a una de las etapas más memorables del cómic), lo cual tendrá muchas consecuencias para el grupo de Rick, algunas de ellas bastante trágicas. Precisamente Rick, nuestro protagonista, verá cómo su mundo se fragmenta y estará obligado a reafirmar su posición de líder (se lo debe al resto) mientras se distancia de su hijo, Carl. El otro punto de interés de la serie reside en Woodbury (localidad suavizada respecto al cómic), donde descubriremos a la introvertida Michonne, una luchadora nata, presenciaremos el regreso de Merle y la irrupción del manipulador Gobernador, el villano estrella de los cómics.


La ambientación está bastante conseguida, con zonas rurales devastadas y muertos vivientes deambulando al acecho de carne fresca, además se nota que han empleado más medios y efectos especiales para aumentar el tono gore de la serie. El reparto cumple de sobras y los personajes resultan creíbles, en parte gracias a que están mejor escritos que en la temporada anterior y en parte por el trabajo de Andrew Lincoln (Rick), Laurie Holden (Andrea), Steven Yeun (Glenn), Norman Reedus (Daryl) y compañía. De las nuevas incorporaciones destaca sobre todo Danai Gurira (Treme), quien clava al personaje de Michonne, mientras que el actor británico David Morrisey interpreta a un Gobernador bastante sobrio.


La mayor intensidad y calidad de esta primera parte de la tercera temporada ha traído consigo un considerable aumento en la audiencia, hasta el punto de que el episodio final batió los récords del canal por cable AMC. Incluso el escritor Stephen King ha alabado el atrevimiento de The Walking Dead como serie, así que esperemos que la segunda mitad de la temporada esté a la altura y siga dando lo mejor de una propuesta tan contundente y emocionante como ésta.

lunes, 15 de octubre de 2012

Los Muertos Vivientes 15 & 16

*Este post puede contener spoilers.

Después de los trágicos acontecimientos y de las bajas sufridas durante la defensa de la colonia de Washington, Rick y los suyos intentarán rehacer sus vidas con toda la normalidad que les sea posible. Para ello, primero tienen que atender a los heridos, entre los que se encuentran algunos de sus seres queridos, fortalecer la colonia y planificar con cuidado su próximo movimiento: ampliar sus fronteras y establecer contacto con otros campamentos de supervivientes.



En los volúmenes 15 y 16 de Los Muertos Vivientes, titulados Encontrarnos a nosotros mismos y Un mundo más grande, respectivamente, asistimos a una etapa de transición que marcará el nuevo rumbo que seguirá el cómic escrito por Robert Kirkman durante los próximos números. Si anteriormente hemos presenciado la llegada de Rick y su grupo a Washington, la desconfianza inicial y la crisis de la colonia, ahora vemos el comienzo de una nueva era en la que, ya establecidos en su campamento, Rick, Michonne, Glenn, Andrea, Abraham y los demás se preocupan no sólo de cómo defenderse de los caminantes y de otros humanos, sino también de cómo prosperar en el futuro cercano. Para ello, deciden establecer contacto con otros grupos de supervivientes debido a la entrada en escena de un nuevo personaje,  Jesús, quien les advierte de la existencia de una nueva amenaza que recuerda peligrosamente al Gobernador y a Woodbury.

Sin duda, lo más interesante de estos cómics es la evolución de Rick y de los personajes a los que llevamos más tiempo siguiendo. Se nota cómo les han marcado todas las situaciones traumáticas que han atravesado en este apocalipsis zombi, lo cual se puede apreciar en cómo Rick toma rápidamente el control de la colonia de Washington y vuelve a convertirse, casi sin quererlo, en el líder; y en la hostilidad y violencia con que reaccionan ante amenazas externas. Sin embargo, también queda demostrado que la colección ha perdido parte de su frescura inicial, hay ciertas situaciones que resultan repetitivas y otras inverosímiles (sobre todo lo sucedido con Carl, una exageración por parte de Kirkman), si bien es cierto que todavía consigue generar tensión y hacer que los lectores nos preguntemos qué será lo próximo a lo que se enfrentarán los personajes y si sobrevivirán.



Lo que no se ha resentido en absoluto es el trabajo de Charlie Adlard y Cliff Rathburn, quienes son capaces de transmitir a cada página el inconfundible aspecto gráfico que se ha convertido en el sello de este cómic. Con pocos trazos pueden reflejar en el papel lo que sienten los personajes, además de que el acabado en blanco, negro y gris siempre ha sido el más adecuado para el tono de la serie.

En definitiva, aunque la frescura del cómic se diluye, los volúmenes 15 y 16 de Los Muertos Vivientes marcan el tránsito hacia una nueva etapa que presentará nuevas dificultades para nuestros protagonistas y  que seguramente enlazará con el número 100 de la edición estadounidense. Muchas gracias al gran Yota por haberme permitido disfrutar de este cómic.

jueves, 22 de marzo de 2012

The Walking Dead T2: Segunda Parte

*Este post puede revelar detalles del argumento.


La segunda temporada de The Walking Dead ha llegado a su conclusión. Tras los soporíferos siete capítulos iniciales, la serie volvió a mediados de febrero con una segunda entrega de seis episodios que han conseguido devolver el ritmo a la serie y acercarla un poco a lo que se espera de ella y lo que es el cómic homónimo en el que se basa.

Si la primera mitad de la temporada se centró en dar vueltas a dónde estaba la desaparecida Sophia mientras Rick y los suyos se hacían un hueco en la granja de Hershel, en esta segunda remesa de capítulos por lo menos han sucedido cosas más interesantes: la rivalidad entre Rick y Shane ha aumentado hasta límites inaguantables, el grupo de supervivientes se ha visto obligado a plantearse hasta qué punto está dispuesto a defenderse frente a ataques externos, ha habido bajas irreemplazables, y los cambios del final alteran el destino de los protagonistas y los acercan un poco más hacia una de las etapas más celebradas del cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard.


Respecto al cómic, ha quedado bien claro que la serie se toma sus licencias para incluir ciertas diferencias y seguir un camino paralelo, por suerte más cercano al espíritu del original en estos últimos seis capítulos que en los siete iniciales, que rozaron el absurdo. Además, hay personajes que cada vez se aproximan más al carácter de los protagonistas de las viñetas (Rick y Hershel) y otros que sólo comparten con ellos su nombre, como Andrea, Shane y el pequeño Carl.

Como serie televisiva, The Walking Dead ha conseguido recuperarse del bajón que supuso el comienzo de la segunda temporada, con tanto diálogo vacío y miradas al infinito. En los últimos siete episodios hemos presenciado algo más de acción, un poco de desarrollo de personajes, y escenas más logradas. Por su parte, la música sigue sin encontrar su sitio en la serie, tan pronto escuchamos una canción adecuada a lo que sucede en pantalla (como Civillian, de Wye Oak) como irrumpe una estridente banda sonora instrumental. En cuanto al reparto, cumple sin más, destacando el cambio en los personajes de Rick (Andrew Lincoln) y Hershel (Scott Wilson) y la fuerza que demuestran Maggie (Lauren Cohan) y Daryl (Norman Reedus, cuyo personaje es sin duda la mejor aportación de la serie al universo de Los Muertos Vivientes) frente al resto de sus compañeros.

¿Cuál será el destino de Rick y los suyos?
En conjunto, la segunda temporada de The Walking Dead ha resultado un tanto irregular, con un comienzo que dejaba bastante que desear y un tramo final que ha conseguido devolver la serie a su cauce, haciendo énfasis en los personajes y en la acción a partes iguales y preparando el camino para la llegada de nuevas incorporaciones y una ubicación que dará mucho juego en la próxima temporada.

domingo, 4 de diciembre de 2011

The Walking Dead T2: Primera Parte

*Este post puede revelar detalles de la segunda temporada.

Con la conclusión de su séptimo capítulo, termina la primera parte de la segunda temporada de The Walking Dead, serie basada en el cómic homónimo de Robert Kirkman y Charlie Adlard que no regresará hasta Febrero de 2012 con los seis capítulos restantes.


Las sospechas iniciales se han cumplido y ha quedado demostrado cómo la serie ha perdido el rumbo. Después del éxito de audiencia y crítica de su primera temporada, los directivos del canal AMC decidieron prolongar la segunda entrega a trece episodios, lo cual se ha traducido en una sucesión de capítulos huecos con conversaciones vacías en las que la trama no avanza. Así, brilla por su ausencia el aumento de acción e intriga que cabría esperar teniendo en cuenta lo que sucede a partir del segundo volumen del cómic.

La fidelidad respecto al recomendable cómic es otro de los aspectos que tener en cuenta: en la primera temporada quedó claro que los productores y guionistas de la serie tomaban como base las líneas argumentales del cómic introduciendo cambios y suprimiendo personajes; pero en la segunda temporada los cambios con respecto al original son cada vez mayores y afectan considerablemente al desarrollo de las tramas y el tratamiento de los personajes, por lo que podemos hablar de "otra versión" del apocalipsis zombi ideado por Robert Kirkman, Tony Moore, Charlie Adlard y Cliff Rathburn.


La falta de fidelidad sería perdonable si por lo menos funcionara como ficción televisiva, pero la serie ni siquiera puede presumir de ello. En estos siete capítulos los guionistas han recurrido a artimañas dignas del culebrón con tal de alargar la trama y mantener a los espectadores pendientes del televisor cada semana. Se suceden las conversaciones ligeras, carentes de tensión, y los personajes aparecen desdibujados, con cambios constantes a la hora de tomar decisiones que reflejen su carácter y comportamientos totalmente alejados del cómic: Rick no es el líder que finge estar seguro de sí mismo para tranquilizar al grupo, es sencillamente absurdo en lo que han convertido al personaje de Shane, y el tratamiento de la desaparición de Sophia ha resultado forzado y sin dramatismo alguno; de hecho, el único personaje medianamente interesante ha sido Daryl, que curiosamente no aparece en los cómics. Además, la segunda temporada pierde espectacularidad en comparación con la primera al trasladar la acción de una gran ciudad desierta al ámbito rural.  


El abandono de la serie por parte del cineasta Frank Darabont por conflictos con los directivos de la AMC pone en duda que la segunda mitad de esta temporada vuelva a convertirse en la ficción de calidad esperada. De momento, estos primeros siete episodios no han conseguido ni estar a la altura del cómic original, ni ofrecer un espectáculo digno de hacer frente al resto de propuestas del panorama actual de la ficción televisiva.