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miércoles, 18 de febrero de 2015

Como un fénix... Series

Vamos ahora con un repaso a algunas de las novedades más destacadas del mundo de la televisión. Las nuevas apuestas de las cadenas estadounidenses son cada vez más inabarcables y demuestran que hay sitio para todo tipo de programas, incluso los suphéroes que ya dominan el cine han encontrado su lugar con bodrios como Gotham y con entretenimientos del calibre de Arrow y Flash. Las apuestas convencionales de temporadas de 24 episodios conviven con otras más rompedoras de difusión en línea que se alzan con el reconocimiento del público y de la crítica: Transparent, de Amazon Studios, y Orange Is the New Black y House of Cards, de Netflix (este último canal nos guarda interesantes sorpresas para 2015 como Bloodline y Daredevil). Los formatos también cambian y empiezan a triunfar las series antologías, del estilo de True Detective, cuya segunda y misteriosa entrega se hará esperar hasta el verano. Veamos algunas de las propuestas más recomendables de la parrilla actual:


·Fargo: La premisa de una serie basada en la icónica película de los hermanos Coen no convencía a nadie, pero esta serie de diez episodios ha sido uno de los grandes triunfos de 2014. Ambientada en el universo del citado filme, nos narra una historia de ambición, crimen y humor negro en el gélido estado de Minnesotta. La trama nos mantiene en vilo en todo momento, nos deja con escenas para el recuerdo y con un reparto entregado en el que destacan Bob Odenkirk, Allison Tolman, Colin Hanks, Martin Freeman (nunca estuvo tan bien desde Sherlock) y un antológico Billy Bob Thorton.


·The Walking Dead: Más de lo mismo, pero en el buen sentido. Desde sus inicios, demostró que no tenía intención de llegar a los niveles de trascendencia ni de salvajismo del cómic, pero sus últimas tres temporadas la han convertido en una serie que no engaña a los espectadores y les ofrece ficción televisiva de calidad. No es Breaking Bad, la joya del canal AMC, pero consigue que las tribulaciones de Rick y los suyos nos interesen. Cada cierto tiempo muere algún personaje para impresionarnos y parece seguir el orden de acontecimientos del cómic. Su enorme éxito de audiencia ha animado a los productores a preparar otra serie ambientada en el mismo universo zombi.


·Brooklyn Nine Nine: Vamos con algo más ligero. La nueva comedia de culto, capaz de recoger el testigo de los mejores años de The Office y Parks & Recreation. Narra el día a día de una comisaría de policía, los casos a los que se enfrentan y los piques internos, que dan para gags recurrentes. De maestros de ceremonias tenemos al incombustible Andy Samberg y a Terry Crews en el papel de su vida.


·Agente Carter: A los superhéroes les llevó su tiempo encontrar un hueco en el cine, y parece que lo mismo pasa con las series. Agentes de SHIELD tuvo un comienzo lamentable, pero ahora nos llega este spin-off centrado en la compañera de batallas del Capitán América. Se trata de una historia de espionaje con numerosos guiños a los cómics (por allí aparecen Hydra, la Roxxon Oil y el mayordormo Jarvis) y una protagonista fuerte y versátil.


·Better Call Saul: Breaking Bad fue una serie perfecta y, tras un descanso, sus creadores regresan al Nuevo México de Walter White para contarnos el ascenso y la caída de uno de los secundarios más carismáticos, el abogado criminal Saul Goodman. Acaba de comenzar, pero la ficción de Vince Gilligan y Peter Gould ya nos ha convencido gracias a la aparición de viejos conocidos y a la excelsa puesta en escena marca de la casa, en la que nada queda al azar.


Y vosotros, ¿qué series veis? ¿Cuáles recomendáis? Para un seguimiento cercano de las ofertas de la ficción televisiva, os recomiendo que os paséis por la joven y recomendable bitácora Reino de series.

miércoles, 12 de febrero de 2014

American Hustle: La gran estafa americana


El timador Irving Rosenfeld ve su sueño más cerca de cumplirse cuando conoce a Sydney, quien le iguala en ambición. Juntos ponen en marcha varias estafas con las que ganar pequeñas fortunas, hasta que llaman la atención del agente federal DiMaso, quien les obliga a ayudarle a destapar un caso de corrupción que involucra al alcalde de Nueva Jersey y a varias familias mafiosas de la costa Este.

Apenas un año después de que estrenara su anterior trabajo, la divertida y recomendable El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook), el director David O. Russell vuelve para continuar la racha que iniciara con la correcta The Fighter. En esta ocasión adapta, junto al guionista Eric Warren Singer, los sucesos relacionados con la operación Abscam que el FBI llevó a cabo a finales de los 70 para destapar varios casos de corrupción. American Hustle se centra en un par de timadores y las circunstancias que les rodearon y les involucraron en dicha ocasión, y con esta historia nos presenta y explora a un grupo de personajes unidos por su condición de soñadores: los protagonistas de la película aspiran a ser alguien diferente de quienes son, cada uno según sus propios ideales de éxito, y de esta forma conectan sus ideales con los principios del sueño americano.


Bebiendo de obras como El golpe, Casino, Rounders o American Gangster, American Hustle nos traslada a unos particulares años 70, poblados por peinados imposibles, vestimentas exageradas y personajes ambiciosos que se verán envueltos en una trama de enredos y juegos para ver quién es más listo y que involucra a agentes federales, mafiosos y políticos, siempre en tono de comedia ácida. En este aspecto juegan un papel fundamental los ágiles diálogos, marca de la casa desde El lado bueno de las cosas, mordaces y llenos de ingenio; y por supuesto una puesta en escena que confía en seguir a los personajes en todo momento, bebiendo formalmente del Casino de Scorsese o de los primeros trabajos de Paul Thomas Anderson. Incluso en la selección musical se inspira en estos dos directores, con elecciones de canciones de la época más que acertadas, como 10538 Overture de E.L.O.


Además, uno de los pilares fundamentales de American Hustle es el reparto, pues O. Russell ha demostrado ser un gran director de actores, y sin su trabajo una historia de estas características no despertaría ni la mitad del interés que está generando. Todos los intérpretes están excelsos, desde secundarios como Jeremy Renner, actor de inmenso potencial, un irascible Bradley Cooper y una despampanante Jennifer Lawrence, quienes consiguen hacer que sus personajes resulten cargantes pero humanos; hasta la pareja protagonista formada por Amy Adams, gran actriz donde las haya, y Christian Bale, que vuelve hacer gala de su habilidad para alterar su aspecto físico y su acento. Les acompañan también estimables secundarios como el cómico Louis C.K., y los amigos de Boardwalk Empire Jack Huston y Shea Whigham (quien repite con O. Russell), además de la breve aparición de Robert De Niro, que tristemente es de lo mejor que está haciendo en la actualidad, dadas las penosas películas que protagoniza.


Puede que le sobre algo de metraje, termine haciéndose un poco larga y su mensaje no sea demasiado profundo, contundente ni rompedor, pero American Hustle resulta una película disfrutable de principio a fin, divertida, ingeniosa, en línea con los anteriores trabajos del director y protagonizada por un reparto de astros. Más que recomendable.


Ficha de la película.

martes, 7 de enero de 2014

Mike Lee's Selection for 2013

Acabamos de estrenar año, y nada mejor que darle la bienvenida a 2014 con un repaso a las películas que más me han llamado la atención de entre las estrenadas a lo largo del pasado año. Además, terminaremos con un breve recordatorio de cuáles pueden ser los cómics y las series a los que no hay que perder la pista durante 2014.


Como es habitual, en 2013 hemos podido disfrutar de todo tipo de cine. La variedad ha sido el rasgo predominante entre los estrenos cinematográficos, que nos han permitido disfrutar del salvaje Oeste según Quentin Tarantino (Django desencadenado), de nuevas versiones de novelas ya clásicas (El gran Gatsby), del regreso del terror casero (The Conjuring: Expediente Warren), de varias versiones del Apocalipsis (Guerra Mundial Z, Pacific Rim), y por supuesto de nuevas entregas superheroicas (Iron Man 3, Thor 2). En general, continúa la tendencia de la nostalgia y de las secuelas de grandes sagas que, como es costumbre, seguirá acentuándose durante los próximos años. Hoy traemos una modesta selección de las películas que más me han entusiasmado a lo largo de 2013, además de un pequeño adelanto.


*Zero Dark Thirty (La noche más oscura): Los nuevos métodos en la "guerra contra el terror" quedan plasmados en esta película que nos narra la obsesión de su protagonista por una misión que se alarga en el tiempo, ofreciéndonos la mejor interpretación de Jessica Chastain hasta el momento. 

*Bestias del sur salvaje: El debutante Benh Zeitlin nos sumerge en el mundo mágico y a la vez desgarrador de la pequeña Hushpuppy, un ejercicio de poesía visual y musical que nos dejará sin aliento.

*Trance: Danny Boyle regresa a Londres después de los Juegos Olímpicos con una película dura, llena de trampas y engaños que resulta trepidante en todo momento. 

*Star Trek: Into Darkness: El rompetaquillas del año, JJ Abrams revive a la tripulación de la USS Enterprise siguiendo los cánones del cine de aventuras de Spielberg y Lucas, a la vez que ofrece a Benedict Cumberbatch la oportunidad de consagrarse como villano.

*Rush: El irregular Ron Howard sorprende con este drama deportivo acerca de la rivalidad y la amistad que unió a los pilotos de Fórmula 1 Niki Lauda y James Hunt, además de que incluye un señor homenaje a Días de trueno

*The Way Way Back (El camino de vuelta): La comedia independiente del año nos presenta las tribulaciones de un joven obligado a convivir con su desestructurada familia un verano al mismo tiempo que se encuentra a sí mismo gracias a personajes inesperados que se cruzan en su camino.

*Mud: Después de las brillantes Shotgun Stories y Take Shelter, Jeff Nichols vuelve con otro drama sureño, esta vez acerca del poder de la amistad, del amor y de la confianza, protagonizado por unos recuperados Reese Witherspoon y Matthew McConaughey.

*Capitán Phillips: Thriller acerca del drama de la piratería actual y de quienes se ven implicados en ella. Lejos de heroísmos baratos, ofrece un retrato crítico e imparcial que nos trae de vuelta al gran actor que es Tom Hanks.

*The World's End: Edgar Wright y Simon Pegg cierran su trilogía del Cornetto y la sangre con una divertida parodia de las película apocalípticas y de alienígenas, que además incluye interesantes reflexiones acerca del paso del tiempo, la amistad y la infinita estupidez humana.

*Gravity: Con una puesta en escena absorbente y espectacular, Alfonso Cuarón nos cuenta la odisea de una astronauta que luchará por perdonarse a sí misma y por regresar a la Tierra.

*12 años de esclavitud: La película del año para mí, supone la consagración de Steve McQueen como director, quien nos narra de modo visceral la tragedia de la esclavitud en los Estados Unidos de 1850, sin mostrar piedad para nadie y destacando la increíble labor de un reparto capitaneado por Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender

*American Hustle: A punto de estrenarse en España, el nuevo trabajo de David O. Russell engancha desde su primera escena y avanza gracias a las ambiciones de unos personajes brillantes inmersos en una trama retorcida y divertida, interpretados por un reparto de verdaderos titanes.

Tras estas doce elegidas, aún me quedan muchas películas de 2013 que ver que, o bien se me han escapado de las salas, o bien aún no han llegado a la cartelera, como All Is Lost, The Wolf of Wall Street, Dallas Buyers Club, Inside Llewyn Davis, o Her.


En el plano comiquero, 2013 también ha sido un año variado, marcado por ciertas jugadas editoriales y por la consagración del sector independiente personificado por Image Comics. Vamos ahora con mis humildes recomendaciones acerca de los cómics que han definido 2013.

*Los Muertos Vivientes: La obra magna de Robert Kirkman ha perdido su frescura y fuerza iniciales, pero todavía mantiene el interés después de superar las 100 entregas y de una década de vida, máxime cuando se nos avecina una guerra abierta entre los supervivientes.

*Invencible: Seguimos con Kirkman, quien ha demostrado que la vida de Mark Grayson como superhéroe todavía puede complicarse mucho más, siempre que lo permitan los viltrumitas y sus múltiples enemigos en las sombras.

*Ladrón de ladrones: Tras un comienzo simplón, nos damos cuenta de que los problemas del ladrón de guante blanco conocido como Redmond con el FBI y con los cárteles no han hecho más que empezar, y serán mucho más intensos si los sigue ilustrando Shawn Martinborough.

*Locke & Key: Joe Hill y Gabriel Rodríguez nos han desvelado parte de los oscuros secretos de la Casa de las llaves, y también nos han dejado a los lectores sin uñas de esperar la conclusión de las aventuras de los hermanos Locke.

*Fatale: Ed Brubaker y Sean Phillips nos invitan a viajar a través del tiempo junto a Josephine y la maldición que la persigue gracias a una narrativa ejemplar y a una fusión de género negro con terror de herencia Lovecraftiana.

*Batman Incorporated: Grant Morrison pone punto final a su etapa al frente de Batman resolviendo incógnitas, trayendo de vuelta a viejos conocidos y ante todo rindiendo culto a la figura del hombre murciélago como mito contemporáneo.

*Ojo de Halcón: La revelación del año ha venido de manos de Matt Fraction y David Aja, quienes han conseguido mostrarnos el lado menos glamouroso de la vida del conocido vengador con mucho humor.

*The Private Eye: Brian K. Vaughan y Marcos Martín unen fuerzas y talento en un cómic distribuido en formato digital que nos muestra una trama detectivesca ambientada en un futuro cercano en el que la información de la "nube" de Internet explotó, dejando los secretos de todo el mundo al descubierto y obligando a las personas a esconderse detrás de máscaras.

*Universo X: Gracias al talento combinado de Jason Aaron y de Brian Michael Bendis he recuperado la fe en los mutantes. Estos dos arquitectos han conseguido rendir homenaje el espíritu de las historias de Claremont en Lobezno y la Patrulla X, traer a los X-Men del pasado al confuso momento presente, hacer que nos cuestionemos si Cíclope está loco o si es un visionario, y de paso sembrar multitud de dudas y paradojas temporales con la presente Batalla del átomo, que nos deja un panorama intenso y apasionante para los mutantes en el que casi todo puede suceder. 

Terminamos con el panorama seriéfilo, en el que me gustaría destacar la consolidación de series como Juego de tronos o Person of Interest, cada una con su universo propio; la mirada crítica de The Newsroom, el éxito arrollador de The Walking Dead, los estrenos interesantes de House of Cards y Ray Donovan, protagonizadas por unos inmensos Kevin Spacey y Liev Schreiber, respectivamente; y, por encima de todas, la triunfal despedida de Breaking Bad, que nos ha dejado una de las series más intensas y brillantes de la historia de la televisión, de las que de verdad merece la pena seguir, protagonizada por el inolvidable Walter White.


Y para vosotros, ¿qué películas, cómics y series han marcado 2013?

Desde What's the rumpus? recibimos el nuevo año con ilusión y, mientras preparamos la celebración del cercano sexto aniversario, no queda más que dar las gracias a los lectores que hacen posible este blog y desearles un 

¡Feliz 2014!

lunes, 4 de noviembre de 2013

El camino de vuelta (The Way Way Back)


El joven Duncan se dispone a pasar el que promete ser el peor verano de su vida, pues debe viajar con su madre y su padrastro a la casa de verano de este último. Aislado en un entorno donde no conoce a nadie, Duncan entablará una curiosa amistad con un socorrista del parque acuático local, que le ofrecerá trabajo y le ayudará a encontrarse a sí mismo y a hacer frente a sus problemas.

Dirigida por Nat Faxon y Jim Rash, actores del circuito independiente que han colaborado en los guiones de películas como Los descendientes, El camino de vuelta pertenece al subgénero de dramedias que nos presentan historias de corte familiar en el seno de la clase media estadounidense, con personajes que tienen ciertas excentricidades que los marcan como diferentes y deben hacer frente a las diversas dificultades que se les plantean, siempre rodeados por sus atípicas familias, no sin sonsacar unas buenas carcajadas a los espectadores en el proceso. A este agradable género, que personalmente me encanta, pertenecen películas como las premiadas Pequeña Miss Sunshine o Juno, y también otras igual de recomendables como Sunshine Cleaning, Crazy Stupid Love, Ruby Sparks o la que hoy nos ocupa.


En El camino de vuelta encontramos todos los ingredientes arriba mencionados propios del dramedia indie, pero la fórmula funciona una vez más: la película consigue emocionarnos, divertirnos y presentarnos a personajes creíbles, por lo que al terminar la proyección salimos de la sala con una sonrisa en los labios. El aislamiento que experimenta Duncan en su propia familia al ver cómo su madre se aleja de él por culpa de la irrupción de su padrastro conmueve, mientras que las situaciones y divertidas ocurrencias que tienen lugar en el parque acuático nos ayudan a empatizar con el protagonista y comprender su entorno.

Además de una historia cuidada y bien llevada, en El camino de vuelta destaca la labor de sus actores, todos muy adecuados a sus papeles; ya sea la pareja formada por Toni Collette (quien también protagonizaba Pequeña Miss Sunshine) y el gran Steve Carell en un registro poco habitual, o bien las intervenciones de Maya Rudolph (Un lugar donde quedarse) o Allison Janney (Criadas y señoras), si bien quienes de verdad destacan son el joven protagonista, el debutante Liam James, y un pletórico Sam Rockwell (inolvidable en Moon), que compone un personaje único que llena la pantalla.


Puede que El camino de vuelta no rompa los moldes del dramedia independiente y que sus situaciones nos recuerden a otras ya vistas, pero desde luego es una película cuidada y recomendable que nos dejará con una sensación agradable.

domingo, 27 de octubre de 2013

Temporada de series 2013

Tras un parón inesperado, intentamos retomar la actividad del blog, de modo que en los próximos días volverán las reseñas de cómics, películas y series, y algún que otro artículo especial. De momento, hoy regresamos con un repaso rápido al arranque de la temporada televisiva 2013/2014, justo cuando se cumple un mes del estreno de las nuevas temporadas de las ficciones estadounidenses. De momento, es innegable que Breaking Bad ha dejado un vacío que tardará tiempo en llenarse con nuevas e interesantes series, así que, hasta que llegue ese momento, echemos un vistazo al regreso de viejas conocidas primero, y después a los nuevos estrenos.


*Cómo conocí a vuestra madre, Novena temporada: Se acaba el tiempo para Ted Mosby y su grupo de inseparables amigos. La inesperada novena temporada ha llegado para poner punto final a una serie que desgastó y sobreexplotó su fórmula hace ya unos años. Aun así, la última entrega nos ofrece algunos puntos divertidos de Barney o gags desternillantes como el relacionado con Indiana Jones y la última cruzada. Se echan de menos los escenarios habituales, como el pub de MacLaren's, pero resulta curioso que toda la temporada se desarrolle en un fin de semana, y también pide más tiempo en pantalla el personaje de Marshall, pues Jason Segel es uno de los actores que afirmaban estar más cansados con su trabajo en la serie. Ahora que ya conocemos a la madre, si nos dan un final digno y coherente podremos estar satisfechos.


*The Walking Dead, Cuarta temporada: Las desventuras de Rick, Carl, Michonne y compañía poco se parecen ya a las historias que nos cautivaron en el cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard. Tras mejorar considerablemente en su tercera temporada, ahora nos encontramos a una comunidad de supervivientes fortalecidos en la prisión que deben enfrentarse tanto a amenazas internas como externas, incluyendo un nuevo virus. Se espera con ganas el regreso del Gobernador y sorprende la incorporación de Tyrese a estas alturas. Eso sí, la ficción de la AMC sigue siendo un récord de audiencias sin precedentes para la televisión por cable y Robert Kirkman ya ha anunciado un spin-off ambientado en el mismo universo. Por mi parte, el personaje de Daryl me parece la mejor aportación que ha hecho la serie, y espero con ganas el siguiente tomo recopilatorio del cómic, que celebra los diez años desde su modesto comienzo.


*The Crazy Ones: Robin Williams aparca el cine para volver a la televisión junto a Sarah Michelle Gellar (a quien no le ha ido demasiado bien desde los tiempos de Buffy) en esta comedia acerca de un padre y de su hija que trabajan juntos en la misma agencia de publicidad. La serie no aporta demasiado, como le sucedía a Dos chicas sin blanca, también de la CBS, más allá de las ocurrencias de Williams, con quien se lo deben de pasar en grande durante los rodajes, tal y como prueban las tomas falsas.


*The Michael J. Fox Show: La leyenda vuelve al medio en el que comenzó con series como Lazos de familia. Tras retirarse del mundo de la interpretación debido a la enfermedad de Parkinson que padece, sólo pudimos seguir viendo al mítico Marty McFly en pequeñas y esporádicas apariciones en series como Curb Your Enthusiasm o, más recientemente, en The Good Wife. Pues bien, Michael J. Fox nos sorprendió a todos al presentar su nuevo proyecto el pasado mes de junio: una serie dedicada a un periodista estrella que se retiró debido al Parkinson y que ahora vuelve al trabajo con el apoyo de toda su familia. Todo un ejemplo de superación. Como comedia no es demasiado rompedora, no estamos ante Modern Family o The Office, pero sí que nos deja con una sonrisa en la cara gracias a su humor amable, un reparto acertado y al buen hacer de J. Fox, además de que cuenta con la presencia de Betsy Brandt (Marie en Breaking Bad).


*Agents of SHIELD: Sin duda una de las más esperadas, tras un piloto llamativo, Joss Wheond y sus habituales colaboradores nos han dejado con un procedimental policíaco que dista poco de lo ya visto en series como Castle o Hawai 5.0. Tenemos a un equipo de personajes variopintos, que incluyen a un duro Navy Seal, una hacker graciosilla, una experta en artes marciales y un par de científicos británicos, enfrentándose a amenazas relacionadas con la emergente comunidad superheroica, los vestigios del Teseracto y del suero Extremis. Se agradecen las conexiones con lo sucedido en Los Vengadores o en Iron Man 3, y por supuesto los cameos de Nick Furia y María Hill, pero la serie puede aspirar a mucho más bebiendo del rico universo en que se basa. Esperemos que las tramas se empiecen a complicar, hagan acto de presencia Hydra y otros villanos clásicos y que se resuelvan las incógnitas relacionadas con el regreso de Coulson (el papel de Clark Gregg es de lo más destacable de la serie hasta ahora).

Todavía es pronto para juzgarlas, además de que faltan muchas más series por llegar a nuestras pantallas. Ansiosos esperamos los regresos de Rasing Hope, Juego de tronos, House of Cards, The Newsroom, o Ray Donovan, y especialmente la tercera temporada de Sherlock y el estreno de True Detective, protagonizada por el actor del momento (de quien pronto hablaremos por aquí): Matthew McConaughey en estado de gracia.



Y vosotros, ¿qué series seguís? ¿Cuáles esperáis con más ganas?

domingo, 22 de septiembre de 2013

Dolor y dinero: Ambición sin límites


Daniel Lugo trabaja como entrenador personal en un gimnasio de Miami a mediados de los años 90. Su carrera parece estancada, y no recuperará la pasión por su trabajo hasta conocer a Victor Kershaw, un empresario de dudosa reputación que lleva la ambición de Danny hasta límites insospechados. Compinchado con un par de compañeros del gimnasio, Lugo pone en marcha un elaborado plan para hacerse con la fortuna de Kershaw y cumplir así su particular y retorcida visión del sueño americano.

Cuando salieron los primeros avances del nuevo proyecto de Michael Bay, titulado originalmente Pain & Gain, no despertaron en mí el más mínimo interés. Caracterizado por su estilo adrenalítico, confusas escenas de acción, explosiones imposibles y el ensalzamiento gratuito de los militares estadounidenses, las películas de Michael Bay suponen la simplificación de las superproducciones taquilleras. La saga de Transformers me parece abominable, y la única película de Bay que me gusta es La isla, más por su trasfondo de ciencia ficción que por la acción en sí. Sin embargo,tras enterarme del reducido presupuesto de Dolor y dinero (en comparación con sus anteriores películas) y de las primeras reacciones que estaba generando, la curiosidad pudo conmigo y acudí a verla.


Basada en hechos reales, Dolor y dinero supone una comedia negra muy disfrutable acerca de la ambición de un grupo de culturistas y monitores de gimnasio, quienes emprenden un camino sin retorno por la senda del crimen a fin de saciar su codicia, generando una ola de caos a su alrededor. Sorprendentemente, Bay no cae en los excesos de sus anteriores películas, que ya se han convertido en la marca de la casa, y deja fluir una historia que gira alrededor de la estupidez, la avaricia y el ego de sus protagonistas a modo de versión hipermusculada de la mítica Fargo de los hermanos Coen. Así, nos encontramos ante una película que funciona como comedia y nos ofrece momentos tensos y macabros relacionados con las actividades criminales de los protagonistas, en la que además se incluye una ligera pero acertada crítica a los ideales de éxito y triunfo que predica el sueño americano y que mueven a los protagonistas en su delirante incursión en mundo criminal. Para terminar, nos ofrece una exaltación de las pequeñas cosas de la vida, las más sencillas, en contraste con las aspiraciones de los protagonistas, al igual que sucedía en la mencionada Fargo.


Quienes también tienen buena culpa de lo divertida que resulta esta película son sus actores protagonistas: las decisiones y los planes de Mark Wahlberg, las camisetas y lecciones religiosas de un gigantesco Dwayne "the Rock" Johnson, y sobre todo los caretos de Anthony Mackie ilustran el sangriento y oscuro viaje de los personajes. Les acompañan un sufrido Tony Shalhoub (alias Monk), la debutante Bar Pali (no podría faltar una modelo en una película de Bay) y las breves intervenciones del cómico Ken Jeong (Resacón en Las Vegas), de Peter Stormare y del gran Ed Harris, de lo mejorcito de la película dando vida a un veterano detective privado que da caza a estos criminales de poca monta.


La fotografía de Ben Seresin proporciona a la película los colores plásticos y vibrantes característicos de las superproducciones de Bay, además de que la banda sonora de su colaborador habitual, Steve Jablonsky, resulta correcta y no desentona al lado de las canciones de la época. Aunque se hace un poco larga y tiene algún bajón de ritmo según se aproxima el tramo final, Dolor y dinero es, en su conjunto, una comedia alocada, disparatada y muy divertida. Ojalá Michael Bay se dedicara más a este tipo de cine, aunque para compensar ya tendremos la cuarta parte de Transformers dentro de un año.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Kick-Ass 2: Con un par


Meses después su enfrentamiento contra la mafia D'Amico y Bruma Roja, Kick-Ass se entrena en la clandestinidad para mejorar como superhéroe y Hit-Girl afronta su mayor desafío al intentar adaptarse al mundo del instituto, mientras que surgen decenas de nuevos superhéroes urbanos que quieren seguir su ejemplo. Debido al regreso de su enemigo, Bruma Roja, que clama venganza por la muerte de su padre, Kick-Ass decide unirse al grupo Justicia Para Siempre con el fin de iniciar una nueva cruzada superheroica.

Conversando con un amigo en mi tienda de tebeos habitual, comentábamos como el guionista Mark Millar se ha convertido en un especialista en publicitar cómics que prometen mucho más de lo que ofrecen, en lugar de cuidar más las tramas y los personajes de sus historias, como ha sucedido con Superior o Supercrooks. Esto nos llevó a Kick-Ass, que posiblemente sea la creación de Millar que más resultona le ha quedado, y al mensaje opuesto que transmiten el cómic y su versión cinematográfica. Por ejemplo, mientras que al final del primer volumen Dave Lizewski debe volver a las miserias y penurias de su vida cotidiana por mucho que se haya convertido en un superhéroe, la película cuenta con un final más espectacular en el que el héroe se alza triunfal sobre el mal y conquista a la chica de sus sueños. Esta diferencia clave entre el cómic y la película nos lleva a la segunda adaptación cinematográfica de esta parodia gamberra y sangrienta de Watchmen.


Kick-Ass 2 se basa en lo narrado en el cómic homónimo y en su precuela, la miniserie dedicada a Hit-Girl, e introduce cambios en la trama que ayudan a que la historia funcione como película y encaje con lo mostrado en la primera parte. Tras la sorpresa que supuso Kick-Ass en 2010, en la que el director y guionista Matthew Vaughn nos ofreció una película divertida y refrescante que pulía los puntos débiles del cómic, la segunda parte ha tardado en ponerse en marcha pues se ha enfrentado a los retrasos en la publicación del cómic e incluso al abandono del proyecto por parte del propio Vaughn, quien también ha dejado de lado a los X-Men para poder dirigir The Secret Service, la adaptación de otro cómic de Millar. Por suerte, Vaughn ha permanecido como productor de la película, lo que ha asegurado el regreso del reparto y del equipo originales.

El encargado de escribir y dirigir Kick-Ass 2 ha sido Jeff Wadlow, artífice de irregulares películas de instituto como Cry Wolf. Si bien es cierto que a esta segunda parte le faltan la frescura y la mezcla de géneros perfecta de la original, hay que reconocer que Wadlow ha hecho un buen trabajo y ha conseguido filmar una secuela digna de su predecesora que retoma la acción justo donde se quedó para combinar con acierto violencia, comedia de instituto, parodia superheroica y escenas gore. Aun así, Kick-Ass 2 está causando división de opiniones entre los fans: hay quienes la desprecian y quienes la alaban por encima de su predecesora. Si bien no resulta tan sorprendente como la de Vaughn, sino que es un poco más burda, es cierto que enlaza muy bien con lo sucedido anteriormente y que suaviza y mejora varios aspectos del segundo volumen de la obra de Mark Millar y John Romita Jr., que a mí me decepcionó bastante.


Repite el reparto de la anterior entrega, aunque esto implique que varios de los actores hayan crecido en estos tres años y no resulten demasiado creíbles como estudiantes de instituto. Nos reencontramos con Aaron Taylor-Johnson como Kick-Ass, a quien se le nota a gusto en el papel, y le acompañan unos correctos Christopher Mintz-Plasse y Clark Duke, a los que hay que sumar los breves papeles de Michael Peña y de Jim Carrey, aquí bastante comedido. A los más seriéfilos les sorprenderá también encontrarse con Donald Faison (Scrubs) y con Iain Glen (ser Jorah en Juego de Tronos), aunque quien vuelve a robar escenas es Chloë Grace Moretz, la joven actriz vuelve a brillar con el personaje que le dio la fama, el de la sanguinaria Hit-Girl. También merece la pena mencionar el papel que juegan la épica banda sonora de Henry Jackman, acompañado esta vez por Matthew Margeson, y temas como la música del Tetris que dan una nueva dimensión a momentos delirantes de la película.


Digna secuela, Kick-Ass 2 nos recuerda la necesidad de los superhéroes en los tiempos actuales, como prueba su secuencia final, al mismo tiempo que nos ofrece abundantes dosis de diversión, violencia y humor gamberro. Nos queda la duda de si habrá una tercera parte que cierre la saga (el tercer y último volumen del cómic acaba de empezar a publicarse), pues su moderado éxito en taquilla y sus diferencias con la obra en que se basa no lo aseguran, además de que se rumorea que Wadlow será el encargado de llevar al cine X-Force.

viernes, 7 de junio de 2013

Phenomena: El jovencito Frankenstein & La vida de Brian


Para comenzar el mes de junio, el día 2 los madrileños cines de Callao presenciaron un evento muy especial. Media hora antes de las seis de la tarde, los asistentes a la sesión de Phenomena dedicada a la comedia dejábamos de abarrotar la plaza y pasábamos a ocupar nuestras butacas en la oscuridad de la sala. Allí nos recibió Nacho Cerdà, el organizador de Phenomena, dedicó unas palabras a resaltar la buena acogida de la que está gozando esta iniciativa  y adelantó un pase futuro dedicado a Aliens y Grease para dejarnos a continuación con un vídeo épico y emotivo dedicado a la magia del cine, en especial a aquellas películas con las que muchos crecimos y que comprenden desde Regreso al futuro a El Señor de los Anillos, pasando por Terminator, Indiana Jones, Star Wars, Parque Jurásico o Forrest Gump, por mencionar sólo algunas de las películas homenajeadas en un vídeo que nos dejó a media sala al borde de las lágrimas.


Después de una ración de tráilers cómicos (aunque algunos no pretendieran serlo), los espectadores pudimos disfrutar del humor absurdo del maestro Mel Brooks en una de sus grandes películas, El jovencito Frankenstein. Su humor sigue fresco, desatando carcajadas entre el público gracias a las sucesiones de gags, cada cual más ingenioso, en esta alocada película que parodia la archiconocida historia de Frankenstein, de Mary Shelley. Además de la ya mítica interpretación de Marty Feldman como Igor, me gustaría destacar la labor de Gene Wilder, sin duda uno de los grandes cómicos del séptimo arte, como demuestran sus colaboraciones con Mel Brooks en películas como ésta o la tronchante Los productores. Además, la copia de El jovencito Frankenstein recuperada por Phenomena para la ocasión había sido restaurada recientemente, por lo que los espectadores pudimos disfrutar del blanco y negro en todo su esplendor y de los ambientes del cine de monstruos de Universal que tan bien imita. Como curiosidad, me sorprendió el breve papel que tiene Gene Hackman en la película, no me había dado cuenta antes de que salía.


Tras un breve descanso y otra ración de tráilers (esta vez algunos daban vergüenza ajena, como el de Tarzán protagonizado por Bo Derek), llegó el turno del humor surrealista de los Monty Python  con La vida de Brian. Las carcajadas fueron en aumento durante la proyección de esta ácida sátira ambientada en tiempos bíblicos, que cuenta con un ritmo endiablado encadenando una broma tras otra y sorprende por la vigencia de los temas y los sinsentidos de los que se rieron en esta película Graham Chapman, John Cleese, Michael Palin, Terry Jones, Eric Idle y Terry Gilliam. Eso sí, no hay mejor forma de terminar una sesión de este tipo que con la monumental canción Always Look on the Bright Side of Life, todo un himno a la comedia.


Difícil decisión quedarse con una de estas dos películas. Si tuviera que elegir, prefiero el humor absurdo y la parodia de Mel Brooks a la sátira desenfrenada de los Monty Python, aunque no se le pueden poner pegas a una sesión de este tipo. Desde aquí me gustaría felicitar a los organizadores de Phenomena, pues ha demostrado ser una iniciativa con mucho potencial e indispensable para los cinéfilos.

lunes, 20 de mayo de 2013

HIMYM: Octava temporada, Y entonces llegó ella


Este mes de mayo nos despedimos de muchas series. Algunas no volverán en la próxima temporada, ya sea por cancelaciones o porque han llegado a su esperada conclusión, mientras que otras regresarán para un último asalto, como es el caso de Cómo conocí a vuestra madre, la longeva comedia de situación de la cadena CBS.

Esta octava temporada no ha tenido demasiadas sorpresas, sino que se ha limitado a seguir la tónica marcada por las anteriores entregas. La frescura de las disparatadas situaciones iniciales se perdieron hace ya bastantes temporadas, y el recurso argumental del futuro Ted Mosby narrando a sus hijos cómo conoció a su esposa ha pasado de ser el rasgo distintivo de la serie a convertirse en una de sus mayores limitaciones, pues condiciona el modo en que los espectadores recibimos cada capítulo. No son pocos los seriéfilos con los que coincido al afirmar que llevamos al día los episodios de Cómo conocí a vuestra madre más por pura inercia y apego a los personajes que por lo ingeniosa, interesante o sorprendente que pueda resultar la trama a estas alturas. Aun así, no se puede negar que los personajes tienen mucho carisma y sigue resultando entretenido ver qué les sucede semana tras semana después de todo el tiempo que les hemos acompañado (ya van ocho temporadas).


En la actual temporada, hemos podido comprobar cómo la situación planteada al final de la séptima no podía durar demasiado, de modo que presenciamos más rupturas y quebraderos de cabeza protagonizados por Ted y Robin. Mucho más divertido ha sido ver cómo Marshall y Lily afrontaban la paternidad, con crecientes dudas y problemas como buscar niñera o conseguir que el bebé se duerma. Entre otros capítulos más vacíos han destacado los que recuperaban sucesos del pasado por medio de flashbacks como P.S. I Love You, los viajes a través del tiempo de Time Travelers o la gran broma que puso a prueba al carismático (y de comportamiento bastante extraño en esta temporada) Barney Stinson en The Bro Mitzvah


En cuanto al final, la sorpresa ha sido más grande en lo relacionado con el futuro de Lily y Marshall que en las tribulaciones de Ted. Eso sí, por fin ha entrado en escena el personaje que se corresponde con la madre de la que habla el título, aunque me temo que en este aspecto la próxima temporada todavía guarda algún que otro giro que seguramente dará que hablar. Respecto a esta última entrega, los guionistas han revelado que transcurrirá durante los tres días de celebración de cierta boda, en la que diversos personajes irán descubriendo la identidad de la mencionada madre. Por el momento, la octava temporada mantiene la tónica irregular de las últimas entregas de esta serie, eso sí, manteniendo siempre el entretenimiento y las personalidades bien definidas de nuestros protagonistas.

lunes, 29 de abril de 2013

Iron Man 3: Extremis


Tras los sucesos de Nueva York, Tony Stark no ha vuelto a ser el mismo. El mundo ha cambiado, y tal vez ni Tony ni su álter ego superheroico estén a la altura de lo que se avecina. Mientras Stark trata de poner a salvo a los suyos, la amenaza del terrorista conocido como El Mandarín y el regreso de un viejo amigo de su pasado harán que Tony se replantee su rol como Iron Man y hasta dónde está dispuesto a llegar para proteger a Pepper Potts.

El vengador dorado regresa a los cines, y lo hace por todo lo alto. Después de que su refrescante primera parte marcara el inicio de la ambiciosa y exitosa Iniciativa Vengador, la segunda entrega de las aventuras de Tony Stark, aunque divertida, convirtió las virtudes de su predecesora en excesos. Tras su glorioso paso por Los Vengadores, Iron Man regresa a las carteleras con un tercer acto que vuelve a la esencia del personaje y del Universo Marvel cinematográfico para ofrecernos una película sumamente entretenida, que combina con oficio las dosis adecuadas de acción, espectáculo, comedia y desarrollo de personajes.


Después de que Jon Favreau abandonara la silla de director en busca de otros proyectos que no le han salido demasiado bien, el encargado de cerrar la trilogía del vengador dorado ha sido Shane Black, guionista de la saga Arma Letal que ha contado con todo el apoyo de Marvel Studios para escribir y dirigir esta película, que funciona como epílogo de Los Vengadores y como preludio a la anunciada fase dos del Universo Marvel cinematográfico. Las expectativas eran muy altas, sobre todo si tenemos en cuenta el éxito rotundo de los héroes más poderosos de la Tierra hace un año, pero Black ha conseguido mantenerse fiel al espíritu del personaje presentándonos las consecuencias que los sucesos de Nueva York y la lucha contra los Chitauri han tenido en la vida del excéntrico multimillonario Tony Stark. Así, mientras presenciamos cómo su mundo se viene abajo con la entrada en escena de El Mandarín y del programa Extremis, los espectadores nos reencontraremos con el Tony Stark sarcástico y arrollador de las anteriores entregas, y con los personajes que conforman su particular familia, Jim Rhodes, Happy Hogan y sobre todo Pepper Potts.


La trama de Iron Man 3, construida en forma de thriller superheroico, fluye con soltura, alternando entre escenas cómicas y secuencias de acción espectaculares que sorprenden pero no abruman al espectador, como el rescate del avión o el tramo final. Además, la introducción de nuevos personajes en la saga no queda forzada, sino que Maya Hansen, Aldrich Killian o El Mandarín tienen sus minutos de gloria en pantalla. En cuanto a este último, es cierto que no se ha respetado a uno de los villanos más emblemáticos de los cómics de Iron Man, pero reconozco que era difícil adaptar al líder chino de los diez anillos y que la visión que se ofrece del personaje en la película me ha convencido, pues beneficia a la trama y de paso ofrece una crítica sutil a la "guerra contra el terror" actual. 


Uno de los aspectos que más logrados están de Iron Man 3 es su capacidad para trasladar la complejidad del Universo Marvel a la película. No sólo está vinculada con los sucesos de la Iniciativa Vengador, a los que se hacen constantes alusiones, sino que el clásico cameo de Stan Lee, lo bien reflejados que están Iron Patriot y el proyecto Extremis, la irrupción de I.M.A., la aparición de Jensen y del Doctor Wu (futuro Hombre Radiactivo), las alusiones a la Roxxon Oil, Rescate, o la Guerra de las Armaduras y la divertida escena post-créditos consiguen captar la sensación de universo cohesionado que se desprende de la lectura de los cómics en que se basan estas películas. Lo único que he echado en falta ha sido la presencia de SHIELD, Nick Furia y el carismático agente Coulson (que por razones obvias no podía aparecer) y alguna canción de AC/DC para acompañar al personaje, si bien la funcional banda sonora compuesta por Brian Tyler (Hawai 5.0) para la ocasión cumple con creces, además nos ofrece un pegadizo tema principal.


El reparto está a la altura del reto y todos sus miembros cumplen sus respectivos papeles. Gwyneth Paltrow cobra más protagonismo como Pepper Potts, Don Cheadle consigue que el bromance entre Jim Rhodes y Tony Stark sea todavía más divertido, Jon Favreau repite con el humor de Happy Hogan y la incorporación de James Badge Dale (The Pacific), Ben Kingsley y Guy Pearce como los villanos de la función resulta más que convincente, sobre todo el papel de éste último, gran actor donde los haya. El reparto se completa con la participación de la siempre correcta Rebecca Hall (The Town) y con el maestro de ceremonia, un espléndido Robert Downey Jr. que se ha fusionado con su personaje de Tony Stark, capaz de reflejar desde sus temores internos hasta la rápida sucesión de bromas que han marcado su carácter desde la primera película.


Sin llegar al nivel de perfección y contundencia de Los Vengadores, Iron Man 3 recupera el espíritu del vengador dorado y del hombre bajo la armadura, Tony Stark, para someterle a una nueva prueba que supera gracias a una película de entretenimiento puro que no se olvida de los espectadores. Digno cierre de la trilogía, esperemos que Downey Jr. vuelva a enfundarse la armadura, mientras tanto disfrutaremos con ilusión de las sorpresas de la recién inaugurada fase 2 de Los Vengadores.
Ficha de la película.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Si de verdad quieres... (Hope Springs)


Kay y Arnold no atraviesan su mejor momento como pareja. Duermen en habitaciones separadas, apenas se hablan y no hacen nada juntos. Obviamente, su relación se ha enfriado, y Kay no encuentra otra solución que no sea el divorcio excepto viajar a Maine y someterse a las rompedoras técnicas del doctor Feld, especialista en terapia de pareja. 

Llega a nuestras pantallas Si de verdad quieres (Hope Springs), el regreso de la gran Meryl Streep al terreno de la comedia romántica después de ganar su tercer Oscar gracias a su interpretación en La dama de hierro. En esta ocasión se reúne con David Frankel, director de El diablo viste de Prada y de Una pareja de tres para ofrecernos el retrato de un matrimonio que observa cómo su relación llega a un punto muerto sin salida, una dificultad que no les será nada fácil superar.


La guionista Vanessa Taylor (Juego de Tronos) construye una historia acerca de la madurez de un matrimonio que comienza con ciertos toques de comedia romántica, con los dos protagonistas representando puntos de vista opuestos, para luego dar paso a un drama de final incierto que se toma su tiempo para que los personajes muestren lo que sienten en pantalla e intenten superar sus dificultades. De este modo, Si de verdad quieres se mueve en la línea de películas como No es tan fácil (con la que comparte actriz protagonista) para ofrecernos una cuidada mezcla de drama y comedia acerca del amor en la madurez que resulta amena en todo momento.

Sin duda alguna, la pareja protagonista es uno de los mayores reclamos del filme. Meryl Streep interpreta a Kay, a quien dota de una serie de manías y ticks que nos demuestran lo introvertida que es y por lo que está pasando. La acompaña Tommy Lee Jones, gran actor que da vida a un personaje un tanto arisco pero bonachón en el fondo, a la altura del trabajo de su compañera de reparto. Por último, sorprende ver a Steve Carell con un cambio de registro pronunciado, su interpretación del doctor Feld es bastante sobria y no tiene nada que ver con su trabajo en The Office, lo cual va en consonancia con el tono de esta película.


Si de verdad quieres es una entretenida mezcla de comedia y drama romántico acerca de las dificultades que presenta el matrimonio para una pareja interpretada por dos grandes actores, acompañados por cierto cómico que consigue un buen cambio de registro.

viernes, 7 de septiembre de 2012

El dictador, de Sacha Baron Cohen



El dictador Aladeen somete al pequeño país de Wadiya sembrando el terror entre la población mientras desarrolla un ambicioso programa de armamento nuclear. Cuando viaja a Nueva York para dar una conferencia en la ONU, algunas de las personas en quienes más confía le tienden una trampa y le sustituyen por un doble fácil de manipular, por lo que Aladeen deberá aprender a desenvolverse en la ciudad que nunca duerme y observar el modo de vida norteamericano si quiere recuperar el control de su país antes de que sea demasiado tarde.


Después de Ali G, Borat y Bruno, llega a la gran pantalla el nuevo personaje de uno de los cómicos más corrosivos del panorama actual, Sacha Baron Cohen. Tras su participación en películas como Hugo, de Martin Scorsese, el actor británico se entrega una vez más a otra de sus creaciones propias, para la cual ha realizado una prolongada y elaborada campaña de márketing viral en la que nos presentaba al dictador Aladeen, parodia de los líderes totalitarios de ciertos países de Oriente Próximo.

Coautor del guión, productor e intérprete absoluto de la función, Baron Cohen se ha reunido con el director Larry Charles para filmar la que, personalmente, me parece su película más completa hasta la fecha, ya que funciona tanto como comedia al uso y como conjunto de bromas ácidas y escatológicas propias del actor, no como sucedía en las anteriores Borat y Bruno, que más bien parecen una sucesión de escenas en las que explotar las críticas y el humor de Baron Cohen. De este modo, El dictador nos narra una historia sencilla de luchas por el poder, amor y cambios de identidad que homenajea al trabajo de Charles Chaplin en El gran dictador al mismo tiempo que Sacha Baron Cohen se reserva buena parte del metraje para satirizar el terrorismo islámico, los líderes de regímenes dictatoriales actuales y también acerca del mundo occidental, poniendo de manifiesto las contradicciones tanto de los sectores más conservadores como las de los más ecologistas y "veganos". En este aspecto, Baron Cohen ataca sin piedad demostrando una sutil capacidad crítica, la cual combina en la película con buenas dosis de humor negro y con bromas puramente escatológicas, por lo que da la sensación de que el público que más disfrutará la película será el habitual de este cómico, aunque, como he mencionado antes, El dictador me ha parecido bastante más elaborada y crítica que sus predecesoras.


Además del protagonismo absoluto de Sacha Baron Cohen, que ha creado un personaje completo desde cero, con su acento y sus manías propias, en el reparto cabe destacar la presencia de Ben Kingsley en un papel cómico que no le sienta nada mal, una irreconocible Anna Faris, y los divertidos cameos de Megan Fox, John C. Reilly y Edward Norton. En el apartado de las curiosidades, merece la pena mencionar que los exteriores del palacio de Aladeen se rodaron en Sevilla, como hiciera Geroge Lucas en el Episodio II de Star Wars, y que la banda sonora de la película fue compuesta por Erran Baron Cohen, hermano del actor protagonista.


La nueva creación del cómico Sacha Baron Cohen entusiasmará a quienes quedaron encantados con la mezcla de humor burdo y crítica ácida de sus anteriores películas, si bien considero que El dictador es el más conseguido de sus trabajos y que contiene una acertada sátira acerca de la sociedad del momento que no da tregua a ningún sector en particular.