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martes, 25 de febrero de 2014

Al encuentro de Mr. Banks: La creación de Mary Poppins


A principios de la década de los 60, la novelista británica P.L. Travers se ve forzada a vender los derechos de Mary Poppins a Walt Disney, quien lleva insistiendo varios años en realizar una adaptación cinematográfica de la obra. Para ello, Travers viajará a Los Ángeles, donde no soportará los choques culturales y tendrá varios enfrentamientos con Disney, al mismo tiempo que revive su infancia y los hechos que la influyeron al escribir su novela.

Una de las apuestas de Disney para la actual temporada de premios ha sido Al encuentro de Mr. Banks (Saving Mr. Banks), que se alza como un digno ejercicio de metacine para narrarnos la historia tras la creación de uno de los clásicos de la factoría Disney, Mary Poppins. Escrita por las semidesconocidas Sue Smith y Kelly Marcel, la película bucea en el terreno del drama ligero al alternar la producción de la mencionada película con los episodios de la niñez de la escritora y la personalidad distante de su padre, que todavía tiene ecos en el presente. Dirige John Lee Hancock, responsable de películas menores como Un sueño posible (que le dio el Oscar a Sandra Bullock) y también del guión de la curiosa Medianoche en el jardín del bien y del mal. Hancock mantiene el ritmo de la película sin sorpresas y alterna con tacto el drama con la comedia, filmando una película amable y entrañable de pocas pretensiones, que no adormece pero tampoco fascina.


Uno de los puntos más interesantes del filme es el trabajo del reparto, capitaneado por el choque entre las personalidades opuestas de los personajes de Emma Thompson y Tom Hanks. Considero a Thompson una actriz con sorprendentes cualidades dramáticas, pero por desgracia lleva años apartada de los papeles que la llevaron a la fama durante los 90. En Al encuentro de Mr. Banks resulta bastante repelente, cansina y cargante con las manías y quejas de su personaje, pero por suerte consigue aportarle humanidad y logra que resulte creíble. Algo parecido le ha pasado a Tom Hanks, quien por fin ha vuelto como actor de alto nivel gracias a su papel en Capitán Phillips y en la película que hoy nos ocupa, donde da vida a un afable y tenaz Walt Disney en sus últimos años de vida. El resto del reparto está correcto sin más, destacan Jason Schwartzman y B.J. Novak como los hermanos Sherman, genios creativos a las órdenes de Disney; la humilde participación de Paul Giamatti, y la intervención de Colin Farrell, aunque comedida, termina cansando.


La banda sonora del siempre admirable Thomas Newman (Skyfall) mezcla temas propios con los conocidos de Mary Poppins, acentuando el tono amable de la película. Sin embargo, tras ver Al encuentro de Mr. Banks me llamó la atención que, más que despertar el interés por P.L. Travers, con quienes los espectadores conseguimos simpatizar, el filme consigue que nos entre curiosidad acerca de la figura de Walt Disney y de sus métodos de trabajo, de quien sólo vemos algunas pinceladas dedicadas a su infancia, su tenacidad, su relación con sus colaboradores y partes de su estudio repleto de premios Oscar. Sin duda una película dedicada al genio de la animación y sus múltiples facetas resultaría más que fascinante. Hasta que podamos verla, tendremos que conformarmos con su participación en la modesta y entretenida Al encuentro de Mr. Banks.

martes, 7 de enero de 2014

Mike Lee's Selection for 2013

Acabamos de estrenar año, y nada mejor que darle la bienvenida a 2014 con un repaso a las películas que más me han llamado la atención de entre las estrenadas a lo largo del pasado año. Además, terminaremos con un breve recordatorio de cuáles pueden ser los cómics y las series a los que no hay que perder la pista durante 2014.


Como es habitual, en 2013 hemos podido disfrutar de todo tipo de cine. La variedad ha sido el rasgo predominante entre los estrenos cinematográficos, que nos han permitido disfrutar del salvaje Oeste según Quentin Tarantino (Django desencadenado), de nuevas versiones de novelas ya clásicas (El gran Gatsby), del regreso del terror casero (The Conjuring: Expediente Warren), de varias versiones del Apocalipsis (Guerra Mundial Z, Pacific Rim), y por supuesto de nuevas entregas superheroicas (Iron Man 3, Thor 2). En general, continúa la tendencia de la nostalgia y de las secuelas de grandes sagas que, como es costumbre, seguirá acentuándose durante los próximos años. Hoy traemos una modesta selección de las películas que más me han entusiasmado a lo largo de 2013, además de un pequeño adelanto.


*Zero Dark Thirty (La noche más oscura): Los nuevos métodos en la "guerra contra el terror" quedan plasmados en esta película que nos narra la obsesión de su protagonista por una misión que se alarga en el tiempo, ofreciéndonos la mejor interpretación de Jessica Chastain hasta el momento. 

*Bestias del sur salvaje: El debutante Benh Zeitlin nos sumerge en el mundo mágico y a la vez desgarrador de la pequeña Hushpuppy, un ejercicio de poesía visual y musical que nos dejará sin aliento.

*Trance: Danny Boyle regresa a Londres después de los Juegos Olímpicos con una película dura, llena de trampas y engaños que resulta trepidante en todo momento. 

*Star Trek: Into Darkness: El rompetaquillas del año, JJ Abrams revive a la tripulación de la USS Enterprise siguiendo los cánones del cine de aventuras de Spielberg y Lucas, a la vez que ofrece a Benedict Cumberbatch la oportunidad de consagrarse como villano.

*Rush: El irregular Ron Howard sorprende con este drama deportivo acerca de la rivalidad y la amistad que unió a los pilotos de Fórmula 1 Niki Lauda y James Hunt, además de que incluye un señor homenaje a Días de trueno

*The Way Way Back (El camino de vuelta): La comedia independiente del año nos presenta las tribulaciones de un joven obligado a convivir con su desestructurada familia un verano al mismo tiempo que se encuentra a sí mismo gracias a personajes inesperados que se cruzan en su camino.

*Mud: Después de las brillantes Shotgun Stories y Take Shelter, Jeff Nichols vuelve con otro drama sureño, esta vez acerca del poder de la amistad, del amor y de la confianza, protagonizado por unos recuperados Reese Witherspoon y Matthew McConaughey.

*Capitán Phillips: Thriller acerca del drama de la piratería actual y de quienes se ven implicados en ella. Lejos de heroísmos baratos, ofrece un retrato crítico e imparcial que nos trae de vuelta al gran actor que es Tom Hanks.

*The World's End: Edgar Wright y Simon Pegg cierran su trilogía del Cornetto y la sangre con una divertida parodia de las película apocalípticas y de alienígenas, que además incluye interesantes reflexiones acerca del paso del tiempo, la amistad y la infinita estupidez humana.

*Gravity: Con una puesta en escena absorbente y espectacular, Alfonso Cuarón nos cuenta la odisea de una astronauta que luchará por perdonarse a sí misma y por regresar a la Tierra.

*12 años de esclavitud: La película del año para mí, supone la consagración de Steve McQueen como director, quien nos narra de modo visceral la tragedia de la esclavitud en los Estados Unidos de 1850, sin mostrar piedad para nadie y destacando la increíble labor de un reparto capitaneado por Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender

*American Hustle: A punto de estrenarse en España, el nuevo trabajo de David O. Russell engancha desde su primera escena y avanza gracias a las ambiciones de unos personajes brillantes inmersos en una trama retorcida y divertida, interpretados por un reparto de verdaderos titanes.

Tras estas doce elegidas, aún me quedan muchas películas de 2013 que ver que, o bien se me han escapado de las salas, o bien aún no han llegado a la cartelera, como All Is Lost, The Wolf of Wall Street, Dallas Buyers Club, Inside Llewyn Davis, o Her.


En el plano comiquero, 2013 también ha sido un año variado, marcado por ciertas jugadas editoriales y por la consagración del sector independiente personificado por Image Comics. Vamos ahora con mis humildes recomendaciones acerca de los cómics que han definido 2013.

*Los Muertos Vivientes: La obra magna de Robert Kirkman ha perdido su frescura y fuerza iniciales, pero todavía mantiene el interés después de superar las 100 entregas y de una década de vida, máxime cuando se nos avecina una guerra abierta entre los supervivientes.

*Invencible: Seguimos con Kirkman, quien ha demostrado que la vida de Mark Grayson como superhéroe todavía puede complicarse mucho más, siempre que lo permitan los viltrumitas y sus múltiples enemigos en las sombras.

*Ladrón de ladrones: Tras un comienzo simplón, nos damos cuenta de que los problemas del ladrón de guante blanco conocido como Redmond con el FBI y con los cárteles no han hecho más que empezar, y serán mucho más intensos si los sigue ilustrando Shawn Martinborough.

*Locke & Key: Joe Hill y Gabriel Rodríguez nos han desvelado parte de los oscuros secretos de la Casa de las llaves, y también nos han dejado a los lectores sin uñas de esperar la conclusión de las aventuras de los hermanos Locke.

*Fatale: Ed Brubaker y Sean Phillips nos invitan a viajar a través del tiempo junto a Josephine y la maldición que la persigue gracias a una narrativa ejemplar y a una fusión de género negro con terror de herencia Lovecraftiana.

*Batman Incorporated: Grant Morrison pone punto final a su etapa al frente de Batman resolviendo incógnitas, trayendo de vuelta a viejos conocidos y ante todo rindiendo culto a la figura del hombre murciélago como mito contemporáneo.

*Ojo de Halcón: La revelación del año ha venido de manos de Matt Fraction y David Aja, quienes han conseguido mostrarnos el lado menos glamouroso de la vida del conocido vengador con mucho humor.

*The Private Eye: Brian K. Vaughan y Marcos Martín unen fuerzas y talento en un cómic distribuido en formato digital que nos muestra una trama detectivesca ambientada en un futuro cercano en el que la información de la "nube" de Internet explotó, dejando los secretos de todo el mundo al descubierto y obligando a las personas a esconderse detrás de máscaras.

*Universo X: Gracias al talento combinado de Jason Aaron y de Brian Michael Bendis he recuperado la fe en los mutantes. Estos dos arquitectos han conseguido rendir homenaje el espíritu de las historias de Claremont en Lobezno y la Patrulla X, traer a los X-Men del pasado al confuso momento presente, hacer que nos cuestionemos si Cíclope está loco o si es un visionario, y de paso sembrar multitud de dudas y paradojas temporales con la presente Batalla del átomo, que nos deja un panorama intenso y apasionante para los mutantes en el que casi todo puede suceder. 

Terminamos con el panorama seriéfilo, en el que me gustaría destacar la consolidación de series como Juego de tronos o Person of Interest, cada una con su universo propio; la mirada crítica de The Newsroom, el éxito arrollador de The Walking Dead, los estrenos interesantes de House of Cards y Ray Donovan, protagonizadas por unos inmensos Kevin Spacey y Liev Schreiber, respectivamente; y, por encima de todas, la triunfal despedida de Breaking Bad, que nos ha dejado una de las series más intensas y brillantes de la historia de la televisión, de las que de verdad merece la pena seguir, protagonizada por el inolvidable Walter White.


Y para vosotros, ¿qué películas, cómics y series han marcado 2013?

Desde What's the rumpus? recibimos el nuevo año con ilusión y, mientras preparamos la celebración del cercano sexto aniversario, no queda más que dar las gracias a los lectores que hacen posible este blog y desearles un 

¡Feliz 2014!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Capitán Phillips: Tensión en alta mar


Mientras bordea el cuerno de África en una jornada de trabajo rutinaria, el carguero Maesrk Alabama es abordado por un grupo reducido de piratas somalíes, que planean pedir un rescate a cambio de liberar a la tripulación. El capitán del barco, Rich Phillips, se verá inmerso en una situación que supera con creces sus conocimientos y habilidades, pero deberá mantener la compostura para salvar a su tripulación y evitar un conflicto internacional.

El director británico Paul Greengrass, famoso por el ritmo que le imprime a sus thrillers y por su capacidad de desarrollarlos en el seno de acontecimientos históricos, ha regresado este 2013 con Capitán Phillips, ampliamente reconocida como una de las películas más destacadas del año. Tras su paso por la saga Bourne, donde firmó esa pequeña joya que es El ultimátum de Bourne, y después de reflejar las contradicciones de la guerra de Irak en la más que decente Green Zone, Greengrass adapta los sucesos de 2009, cuando el carguero estadounidense Maesrk Alabam fue abordado por piratas somalíes, llamando la atención sobre un conflicto que todavía perdura hoy en día, como es la piratería en el cuerno de África.


Capitán Phillips funciona de principio a fin, pues Greengrass pone en marcha el mecanismo de un thriller bien engrasado, en el que la tensión crece desde el principio y no abandona a los espectadores hasta los créditos finales. Gracias a los rápidos pero certeros movimientos de cámara de Greengrass y a una historia que avanza pausamente, pero con seguridad, vivimos la incertidumbre y la claustrofobia que se apoderó de la tripulación del Maersk Alabama, y también de los piratas que lo abordaron. Precisamente es en este aspecto en el que más destaca Capitán Phillips, en su imparcialidad a la hora de retratar a los dos bandos inmersos en el conflicto. De este modo, el capitán y la tripulación no son héroes valientes y decididos, sino personas cotidianas haciendo su trabajo que se ven envueltas en una situación extraordinaria; ni tampoco los piratas son demonios desalmados, sino personas de carne y hueso en circunstancias desesperadas, que les superan hasta límites insospechados, como la película deja entrever.


En la puesta en escena contrastan los amplios exteriores marítimos con los asfixiantes espacios cerrados de las entrañas del barco y del módulo de salvamento, lo cual ayuda a incrementar la tensión, mientras que la banda sonora de Henry Jackman complementa con corrección el desarrollo de la trama, si bien no sobresale como algunos de sus anteriores trabajos. En Capitán Phillips llama la atención el grupo de actores primerizos que da vida a los piratas, entre los que destaca Barkhad Abdi, una de las sorpresas de la función por cómo combina la brutalidad de su personaje con un trasfondo humano y desesperado. Eso sí, quien más brilla con luz propia en la película es Tom Hanks dando vida al protagonista. Desde hace bastante tiempo se echaba de menos el talento interpretativo de Hanks, pues quien nos ofreció algunas de las mejores interpretaciones de los 90 (Philadelphia, Forrest Gump, Salvar al soldado Ryan, La milla verde) desapareció engullido por roles menores en películas insulsas. En Capitán Phillips recuperamos al mejor Hanks, aquel capaz de dar vida a personajes de carne y hueso que se ven envueltos en situaciones que les superan con creces, como le pasaba al protagonista de Náufrago. Hanks aguanta el tipo toda la película de forma envidiable, y justo cuando se acerca el desenlace ofrece una interpretación de un realismo desgarrador que nos deja clavados en la butaca. Toda una alegría tener al Tom Hanks de Camino a la Perdición de vuelta, y parece que sigue en forma en su siguiente papel en Saving Mr. Banks, de próximo estreno.


Puede que a Capitán Phillips se le eche en falta algo más de desarrollo de personajes, si bien tiene bastante para tratarse de un thriller, o que ahonde todavía más en las motivaciones y la compleja situación que mueve a los piratas, aunque esto daría para una película aparte. Muchos la mencionan como una de las películas del año, y su nombre aparece ya en varias listas de nominados a galardones. Aunque todavía es pronto para tales halagos, con la cantidad de estrenos que faltan por llegar, Capitán Phillips se alza por méritos propios como un ejemplo de cine con mayúsculas.

martes, 31 de enero de 2012

Hermanos de Sangre

Estrenada en 2001, la miniserie de diez episodios Hermanos de Sangre (Band of Brothers) fue, junto a Los Soprano, una de las producciones pioneras del canal HBO que contribuyó al desarrollo de la ficción televisiva de calidad y acabado cinematográfico. 

Basada en la novela homónima del historiador Stephen Ambrose, Hermanos de Sangre nos cuenta lo sucedido con la compañía Easy, grupo de paracaidistas del ejército estadounidense en la Segunda Guerra Mundial a los que seguiremos desde su entrenamiento al pie de la montaña Currahee hasta su desembarco en la Europa ocupada. Según avanza la trama iremos conociendo más a los personajes bajo el mando de Richard Winters, sus motivaciones, miedos, y dudas; a lo que ayuda el hecho de que cada capítulo nos cuente una campaña desde la perspectiva de un personaje concreto.

Tras las cámaras se encuentran los productores Tony To y Gary Goetzman, el guionista Bruce C. McKenna, y Tom Hanks y Steven Spielberg como productores ejecutivos (el primero incluso escribe y dirige un episodio), quienes decidieron aplicar a la serie el estilo, la ambientación y la estética hiperrealistas de su película Salvar al soldado Ryan. Así, Hermanos de Sangre nos ofrece un retrato profundo y oscuro de los horrores que vivieron los integrantes de la compañía Easy, de cómo se vieron forzados a adentrarse en terrenos desconocidos para enfrentarse a un enemigo del que no sabían demasiado, y de los lazos de inquebrantable amistad que se forjaron entre los miembros de la compañía. Además, la serie muestra un retrato retorcido de la psicología de los personajes, desmitificando los estereotipos de héroes bélicos con imágenes de extrema crudeza y una aproximación a los enemigos que huye de tópicos.


Todos los miembros del multitudinario reparto resultan más que creíbles, entregados por completo a sus respectivos roles. Destaca la presencia de Damian Lewis (de vuelta en televisión con la premiada Homeland), Donnie Wahlberg (hermano mayor de Mark), Neal McDonough (Minority Report), y Kirk Acevedo (Fringe), por citar a unos pocos; y también sorprenden las apariciones en papeles secundarios de actores hoy consagrados como Michael Fassbender, James McAvoy, Tom Hardy, Stephen Graham, Simon Pegg, y Colin Hanks.


En 2010, los responsables de Hermanos de Sangre estrenaron The Pacific, que recoge el testigo y estilo de su predecesora centrándose en lo sucedido en el teatro de operaciones del océano Pacífico, con un desarrollo igual de sorprendente que la serie hoy comentada.



Por méritos propios, entre los que figuran la crudeza de sus imágenes, la ambientación, la puesta en escena, y el trasfondo psicológico de sus personajes, no resulta complicado comprender por qué Hermanos de Sangre es ampliamente considerada una de las producciones más brillantes del canal HBO.

jueves, 30 de junio de 2011

El Caso Pixar

Desde el éxito de Toy Story, el primer largometraje de animación digital, los estudios Pixar han desarrollado su estilo propio con cada nuevo proyecto, cosechando numerosos premios, millonarias recaudaciones en taquilla y el afecto de legiones de espectadores en todo el mundo. Sus películas generan gran expectación cada año en cuanto a qué temas tratarán, quiénes serán los protagonistas o en qué aspectos habrán depurado las técnicas de animación esta vez, si bien los espectadores podíamos estar seguros de que nos encontraríamos ante un filme repleto de referencias y guiños a clásicos del cine, con personajes más humanos de lo que aparentan a simple vista envueltos en una aventura trepidante y emotiva al mismo tiempo.

Rayo McQueen corre hacia el éxito
Así ha sucedido desde la primera entrega de los conocidos juguetes, con películas tan peculiares y ricas en detalles como Monstruos S.A., Buscando a Nemo, Los Increíbles, WALL·E, o Up, que gustan por igual a niños y adultos. Tal vez la que más desentonó fue Cars en 2006, pues aunque se trataba de una película de animación sumamente entretenida, salía perdiendo en comparación con sus hermanas. Tres años más tarde, tras el estreno de Up, sorprendía el calendario de los estudios de animación, en el que las secuelas ocupaban el lugar de las propuestas originales.

En 2010 llegó a los cines Toy Story 3, que ponía punto y final a las aventuras de los juguetes de Andy 11 años después de la anterior entrega. El cariño del público a los personajes, un argumento que repetía el esquema de las anteriores incorporando nuevos temas, y técnicas de animación más arriesgadas garantizaron su éxito hasta el punto de convertirla en una de las películas más taquilleras de 2010, con dos Oscar incluidos. Eso sí, no puede decirse lo mismo de su sucesora este año, Cars 2, secuela de la película centrada en Rayo McQueen y sus amigos que no está agradando al público tanto como se esperaba. Como es costumbre, por aquí todavía no se ha estrenado (el concepto de "estreno simultáneo" es algo que las distribuidoras no se esfuerzan en asimilar), pero las primeras impresiones apuntan a que se trata de una película de animación entretenida con ganas de aprovechar al máximo los sustanciosos beneficios del merchandising.


Tras el duro revés que están suponiendo las reacciones ante Cars 2, en los últimos días se han disparado los rumores y noticias acerca de los estudios de animación vinculados a Disney. Para empezar, sorprende que Brad Lewis, co-director de la mencionada película de los coches junto a John Lasseter, ha abandonado la compañía para dedicarse a otros proyectos más personales. Parece algo habitual, pues otros directores de reputadas cintas de animación están dando el salto a la acción real, como es el caso de Brad Bird, responsable de Los Increíbles que ultima detalles en Mission Impossible: Ghost Protocol (con recién estrenado tráiler), y de Andrew Stanton, director de WALL·E que lleva más de dos años inmerso en el desarrollo de la adaptación de John Carter of Mars (personaje de las novelas de fantasía heroica de Edgar Rice Burroughs), película que promete un despliegue de imágenes generadas por ordenador innovador.



Al mismo tiempo, han salido a la luz nuevos detalles acerca de los futuros proyectos de los estudios Pixar. Dentro de un año estrenarán Brave, centrada en una joven princesa en la Escocia celta de la cual hemos podido ver diseños conceptuales, un póster y ahora el primer tráiler. Le seguirá Monsters University, precuela de las andanzas de Mike y Sully que nos narrará cómo se conocieron estos dos monstruos en la universidad. Llegados a este punto, entra en juego una de las noticias que más revuelo ha causado esta semana: en una entrevista para la BBC con motivo de su nueva película, Larry Crowne, el actor Tom Hanks dejó caer que los chicos de Pixar están trabajando en Toy Story 4. Ahora bien, dado el tono de la entrevista, podríamos pensar que Hanks tan sólo bromeaba con la actual fiebre por las secuelas al igual que hizo con buena parte de las preguntas del entrevistador; pero por otro lado tampoco sería extraño que no se planteasen una cuarta entrega, sobre todo dado el tremendo éxito de su predecesora.

Con o sin Toy Story 4, el futuro de Pixar está en el punto de mira de muchos, especialmente de aquellos seguidores que quedaron cautivados por la magia de sus películas.

viernes, 13 de mayo de 2011

The Pacific


Diez años después del éxito de Hermanos de sangre, Tom Hanks y Steven Spielberg trabajan de nuevo como productores ejecutivos de una miniserie de diez episodios para la prestigiosa cadena HBO: The Pacific, relato de las campañas militares estadounidenses contra el Imperio japonés en la Segunda Guerra Mundial.

Tras un duro proceso de investigación histórica, recogida de testimonios, recreación de escenarios y entrenamiento militar para los actores, la serie arranca en orden cronológico narrándonos las batallas del frente del Pacífico desde Guadalcanal hasta la entrada en los territorios japoneses de Iwo Jima y Okinawa. Como ya le sucediera a la mencionada Hermanos de sangre, The Pacific recoge el estilo visual de la película Salvar al soldado Ryan y nos ofrece un relato crudo, violento e hiperrealista del conflicto bélico, mostrando sin tapujos los horrores que presenciaron los combatientes, los inhóspitos terrenos que atravesaron y el desgaste psicológico derivado.


Cada capítulo viene acompañado por un breve documental de imágenes de archivo en el que el mismísimo Tom Hanks nos narra los detalles estratégicos de cada campaña para luego dar paso a los episodios en cuestión. Éstos giran en torno a tres personajes reales: el condecorado héroe de guerra John Basilone, el periodista Robert Leckie y el joven Eugene Sledge. Las tres historias están bien diferenciadas y resultan sumamente interesantes y complejas, aunque personalmente me pareció más emocionante la del último personaje mencionado, un joven idealista al que acompañaremos a lo largo de su dura transformación y a quien veremos evolucionar según las atrocidades en que se ve envuelto. Posiblemente, los capítulos que protagoniza (los cuales reflejan desde el desembarco en Peleliu a las cicatrices psicológicas que trae a casa) sean los más intensos y con total seguridad no dejarán indiferente a nadie.

  

The Pacific se basa en las memorias  de los mencionados Leckie y Sledge, y para conseguir imprimir un realismo desgarrador a la serie nos encontramos a todo un equipo de profesionales trabajando en ella, entre los que figuran directores de múltiples títulos de HBO como Tin Van Patten o Tony To, asesores históricos y militares, Hans Zimmer colaborando en las épicas partituras y actores que dan la talla como Jon Seda, James Badge Dale y Joe Mazzello (el niño de Parque Jurásico visto recientemente en La red social); todo ello bajo el sello de Dreamworks.

 

Tal vez sea necesario complementar la serie con otra versión del conflicto como las ofrecidas en La delgada línea roja y especialmente en las imprescindibles películas de Clint Eastwood Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima. Sin duda alguna, The Pacific es una gran miniserie que tener en cuenta, pues no dejará indiferentes a los espectadores tanto por su temática como por la calidad con que está realizada. Por mi parte, ya figura en mi lista de series favoritas.

domingo, 25 de julio de 2010

Toy Story 3: Evasión en la guardería


Hace quince años, el estreno de Toy Story supuso un hito en la historia de la animación al tratarse de la primera película animada digitalmente en su totalidad, además de representar el cine con mayúsculas y presentar a personajes inolvidables que nos ayudaban a recapacitar sobre el valor de la amistad. Cuatro años después, sus responsables, los estudios Pixar, seguían consolidando su trayectoria fílmica, para lo cual se embarcaron en la arriesgada secuela Toy Story 2, que logró estar a la altura de su predecesora al mismo tiempo que introducía nuevos personajes con los que reflexionar acerca de la identidad personal. Han pasado once años en los que hemos podido disfrutar de auténticas obras de arte como Monstruos S.A., Buscando a Nemo o WALL•E, y una vez más la magia se ha repetido.



Detrás de la tercera y última parte de la saga nos encontramos con Lee Unkrich, eso sí, acompañado en el guión y la producción por Andrew Stanton, John Lasseter y compañía, artífices todos ellos de una maravilla. En ella, el tiempo también ha pasado para los juguetes, y ahora que Andy se ha hecho mayor y está a punto de empezar la universidad, Woody, Buzz y sus compañeros se enfrentarán a un futuro incierto. Este argumento da pie a la aventura pura, el humor y la acción más trepidante en una película de distintos niveles en los que se tratan temas tan dispares como el drama de crecer, la amistad, la familia, el sacrificio, el olvido e incluso la muerte, estando presentes ciertas dosis de crítica al mundo actual, en especial a la rápida desinfantilización de los niños en la sociedad de consumo.

Ya lo comprobamos con Up, pero de nuevo vemos cómo la animación digital avanza a pasos de gigante en una película técnicamente perfecta, en la que continúan los guiños a los anteriores trabajos de Pixar, así como la clara influencia del cine clásico junto a las referencias a títulos como La Gran Evasión, Star Wars, Totoro e incluso Casino, todo ello acompañado por la banda sonora de Randy Newman.



Por si no tuviéramos poco con la película, la precede el cortometraje Day & Night, fusión de animación tradicional con la digital y las posibilidades del 3D, todo un canto a la imaginación en un festival de contrastes.

¿Algo que objetar? No como película, pero sí como secuela. Al tratarse de una continuación, se pierde parte de la frescura vista en propuestas tan originales como Up, pues el argumento sigue una estructura similar al de las entregas anteriores: debido a un equívoco, los juguetes se ven separados de Andy, con quien intentarán regresar gracias a la clarividencia de Woody (de nuevo enfrentándose al colectivo) y la habilidad de Buzz. En este aspecto también choca la eliminación sin más de un buen número de personajes secundarios como la pastora Bo y otros juguetes de Andy, hecho que se menciona brevemente en la cinta pero que, tratándose de Pixar, se podría haber resuelto de un modo mucho más brillante.



Dudo que posts como éste puedan hacer justicia a lo que la saga Toy Story ha supuesto para los espectadores que quedamos ligados emocionalmente a ella desde su fascinante primera parte. Llegó el momento de disfrutar de su trepidante final, no se lo pierdan.