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sábado, 7 de septiembre de 2013

Sobrevivir al Apocalipsis: Pacific Rim


En el año 2015, los kaijus, criaturas monstruosas de otra dimensión, irrumpieron en nuestro mundo a través de una grieta en el océano Pacífico. Con el fin de detener la ola de destrucción que sembraban a su paso, los dirigentes de diferentes naciones pusieron en marcha la creación de los jaegers, robots gigantescos pilotados por humanos. Años después, las incursiones de los kaijus no hacen más que aumentar, por lo que el Mariscal Pentecost decide contactar con el antiguo piloto Raleigh Becket y lanzar una última ofensiva para proteger nuestro mundo.

Concluimos el especial dedicado a los estrenos post-apocalípticos de este verano con Pacific Rim, la nueva y esperada película de Guillermo Del Toro. Desde que ganara el Oscar con El laberinto del fauno y fuera calificado como "visionario", al director mexicano le han llovido las ofertas hasta el punto de estar vinculado a más de una decena proyectos distintos al mismo tiempo. No obstante, a parte de dirigir Hellboy II y de producir películas que llevan su sello como Don't be Afraid of the Dark o la reciente Mamá, Del Toro ha ido abandonando un proyecto tras otro, desde El Hobbit hasta la esperada adaptación de En las montañas de la locura, pasando por sus versiones de Frankenstein, Tarzán e incluso el cierre de la trilogía de Hellboy, de futuro incierto. Por este motivo, a muchos nos sorprendió que Del Toro regresara en 2013 con un producto en apariencia tan insulso como Pacific Rim, película centrada en robots gigantescos dándose de tortas con monstruos herederos de Godzilla. Por suerte, Del Toro ha conseguido demostrar su talento como cineasta una vez más para ofrecernos uno de los estrenos del verano, si bien no ha gozado de una gran acogida en taquilla.


Bebiendo del cine japonés de monstruos surgido en la década de 1950 con Godzilla y el pánico atómico como telón de fondo, Pacific Rim recupera elementos de películas y series como Mazinger Z, Ultraman, los Power Rangers, Evangelion, King Kong o Aliens, y nos presenta un futuro cercano en el que el fin del mundo se acerca debido a la invasión de gigantescos monstruos interdimensionales y sus oscuros propósitos. Con esta premisa se desarrolla una historia sencilla pero bien llevada, que aprovecha los tópicos del género y nos brinda sorpresas como quiénes se esconden detrás de los kaijus o el trasfondo de personajes como el Mariscal Pentecost y la japonesa Mako Mori. La película no aburre en ningún momento y combina las dosis justas de desarrollo de personajes con escenas cómicas y grandes secuencias de batallas que no aturden y rebosan épica.


El reparto resulta convincente en su conjunto, con un correcto Charlie Hunnam (Hijos de la anarquía) como protagonista que queda eclipsado ante personajes tan interesantes como los de Riko Kikuchi (el gran descubrimiento de Babel) y de Idris Elba (Luther), un nuevo modelo de tipo duro cinematográfico a quien nadie le tose encima. Les acompañan el cómico Charlie Day (Cómo acabar con tu jefe) como asesor científico en la lucha contra los kaijus y, por supuesto, los habituales de Del Toro, el gran Ron Perlman dando vida al traficante Hannibal Chau y Santiago Segura, que goza de un cameo de más duración que su breve aparición en Hellboy II


La potente banda sonora de Ramin Djawadi (Juego de tronos) y el brillante diseño de producción, en el que de nuevo queda patente la pasión de Del Toro por los monstruos, son algunos de los ingredientes que contribuyen a hacer de Pacific Rim una película cuidada hasta el detalle y un espectáculo sumamente divertido que sin duda merece la pena ver en pantalla grande. Esperemos que, tras el triunfo de Pacific Rim, Del Toro no tarde en volver a ponerse tras la cámara y nos traiga películas tan recomendables como ésta. Por el momento, prepara su regreso al cine de terror con Crimson Peak, y ojalá no tarde en cerrar la trilogía de Hellboy.




miércoles, 6 de marzo de 2013

Mamá: Terror de la factoría Del Toro


Cinco años después de su desaparición, Lucas y Annabel encuentran a sus sobrinas, Lilly y Victoria, en una siniestra cabaña perdida en el bosque. Nadie sabe con certeza cómo han sobrevivido todo este tiempo y, una vez en casa de sus tíos, las dos pequeñas no cesan de hacer referencia a la presencia de Mamá, un extraño ente que parece haberlas cuidado en el bosque y que no está nada contento con que le hayan arrebatado a sus niñas.

Por méritos propios, Mamá se ha convertido en uno de los estrenos más exitosos de lo que llevamos de 2013 y una propuesta decente para el cine de terror. Dirigida por el debutante Andrés Muschietti, que procede del mundo de la publicidad, y basada en un guión que escribió él mismo junto a su hermana Barbara, Mamá viene apadrinada por Guillermo Del Toro, responsable de películas como Hellboy o El laberinto del fauno. Que el productor de Mamá sea el mencionado director mexicano no me hacía demasiada ilusión, pues que le definan como un visionario cuando no hace más que embarcarse en proyectos cinematográficos que no termina me parece una estrategia de márketing más. Su mano se nota en el acabado de Mamá, que comparte estética y temática con otras películas del propio Del Toro o producidas por él, como la irregular No tengas miedo de la oscuridad.


Mamá tiene un buen arranque, y durante la primera mitad de la película destaca la habilidad de Muschietti para la creación de atmósferas terroríficas en las que prima lo que no se muestra en pantalla por encima los tópicos del género que The Cabin in the Woods satirizó con ingenio, lo cual es de agradecer en los tiempos que corren para el terror cinematográfico. El director opta por un estilo limpio y cuidado que transmite tensión a los espectadores, y lo combina con cierto desarrollo de personajes, adentrándose en las personalidades de los miembros de la disfuncional familia protagonista, lo cual siempre es de agradecer. Sin embargo, según nos acercamos al final, la trama de Mamá pierde bastante fuerza, sobre todo en lo que concierne a la criatura paranormal que da nombre a la película, cuyo origen es demasiado tópico, mil veces visto y nada espectacular.

La sombre de Del toro se aprecia en los elementos fantásticos incluidos en la historia, así como en la fotografía y estética de la película. Dejando de lado al productor, Muschietti ha sabido manejar a un reparto convincente y sacar provecho a dos actores emergentes con mucho potencial. Nos referimos, por supuesto, a Nicolaj Coster-Waldau (más conocido como Jamie Lannister gracias a su interpretación en la serie Juego de Tronos), y a la todoterreno Jessica Chastain (deslumbrante en La noche más oscura). Una vez más merece la pena alabar el trabajo de esta gran actriz, pues su personaje, Annabel, es de lo mejor de Mamá, capaz de transmitir cierta ternura y emoción dentro de una película de terror.



Curioso debut de Andrés Muschietti, Mamá supone una entretenida película de terror que evita la mayoría de los tópicos del género, si bien termina cayendo en otros, y que cuenta con la presencia de una pareja de actores de mucho potencial.

sábado, 29 de diciembre de 2012

El Hobbit: Un viaje inesperado


"En un agujero en el suelo, vivía un hobbit." Bilbo Bolsón lleva una apacible vida en la Comarca hasta que, un día, el mago Gandalf el Gris aparece en Bolsón Cerrado y le propone salir en busca de aventuras junto a 13 enanos que quieren recuperar Erebor, su antigua morada, de las garras del dragón Smaug. Bilbo finalmente se unirá a la compañía de los enanos, liderada por Thorin Escudo de Roble, y juntos atravesarán la Tierra Media, conocerán nuevos aliados y se enfrentarán a un mal latente que amenaza con poner fin a la paz y traer de vuelta a los orcos y a seres mucho más peligrosos.

Recuerdo con claridad el momento en el que, hace más de diez años, acudí al cine a ver El Señor de los Anillos: La comunidad del anillo. Según avanzaba la película mi asombro iba en aumento, no daba crédito a la historia que estaba presenciando, y aquella sesión acabó convirtiéndose en una de las experiencias cinematográficas más completas e intensas de las que he disfrutado. Durante los dos años siguiente me zambullí en las novelas de J.R.R. Tolkien y, por supuesto, acudí a ver las siguientes dos entregas, ya sabiendo que estaba presenciando todo un hito en la historia del cine como fue la trilogía de Peter Jackson, a la que me gusta aplicar el adjetivo inglés de larger-than-life (más grande que la vida misma).

Por ello, cuando después de muchos rumores se supo que finalmente sería Peter Jackson y no Guillermo Del Toro (cineasta que cada vez me cae peor) quien adaptaría El Hobbit, una de mis novelas favoritas, no dudé en celebrarlo. La espera ha sido larga, los rumores constantes, los videoblogs del proceso de rodaje muy interesantes y muchas las dudas de si el regreso de Jackson a la Tierra Media merecería la pena, sobre todo teniendo en cuenta que de una única novela van a desarrollar una nueva trilogía. Por fortuna, la primera entrega de El Hobbit, titulada, Un viaje inesperado, no está nada mal. No defrauda, consigue entretener y sorprender, si bien es cierto que no llega al nivel de perfección de El Señor de los Anillos, en parte por el tono más distendido y humorístico de la historia (que ya estaba presente en la novela) y en parte por los excesos de la película.


Como adaptación, El Hobbit es bastante fiel a la novela en la que se basa, tenemos a todos nuestros queridos protagonistas y el espíritu aventurero del libro está presente en la película, si bien hay ciertas alteraciones en los sucesos o en la inclusión de personajes que no deberían estar ahí. Ahora bien, es cierto que la duración, casi tres horas, es algo excesiva, hay escenas metidas con calzador y eso repercute en el acabado de la película, que está un tanto inflada (véase la parte de Radagast correteando en su trineo de conejos... en fin). Aun así no se hace muy pesada, entretiene con una historia ligera y consigue sorprender a los espectadores con los parajes de la Tierra Media, mucho menos oscura que la de la saga madre, a lo que hay que añadir el factor nostalgia, pues es inevitable emocionarse al reencontrarse con personajes, escenarios y hasta la música de El Señor de los Anillos (en este sentido juega un papel importante la secuencia de apertura).


Hablando de viejos conocidos, en el reparto también asistiremos al regreso de Hugo Weaving (Elrond), Cate Blanchett (Galadriel), el legendario Christopher Lee (Saruman), el gran Andy Serkis (Gollum) e incluso de Ian Holm (Bilbo) y de Elijah Wood (Frodo). A ellos tenemos que añadirles a los 13 enanos que emprenden el viaje para recuperar su antiguo hogar, interpretados en su mayoría por actores británicos, algunos de los cuales ni siquiera tienen líneas de diálogo en la película. Entre ellos destaca Richard Armitage como Thorin Escudo de Roble, el héroe trágico y desconfiado de esta aventura. Sin embargo, los que más resaltan son Martin Freeman (soberbio haciendo de Watson en Sherlock), todo un acierto como el joven Biblo, hacía tiempo que pedía a gritos un papel protagonista; y por supuesto Sir Ian McKellen, inconmensurable bajo el manto de Gandalf el Gris y capaz de brindarnos algunos de los momentos más emotivos de la película.


La banda sonora también nos trae viejos recuerdos, pues el compositor Howard Shore recicla los temas de las anteriores películas y crea algunas piezas nuevas con mucha fuerza (atención a The World Is Ahead) con influencias de su trabajo más reciente (Hugo). La fotografía y la dirección artística también consiguen trasladarnos una vez más a la Tierra Media, guiados por el auténtico maestro de ceremonias, Peter Jackson, quien recupera el estilo grandioso, de potentes tomas áreas para realzar los decorados, que deja en pañales a los sucedáneos de fantasía que intentaron copiar el toque de la trilogía original (como las últimas partes de Harry Potter), y que cuenta con escenas resueltas de forma brillante, como la presentación del dragón Smaug. Eso sí, el 3D sobra, el sistema patentado por el señor Cameron no aporta nada a los planos de Jackson, que ya de por sí solos son bastante tridimensionales.


A pesar de la excesiva duración, de las escenas y personajes metidos con calzador y de que apenas cubra un tercio de la novela, El Hobbit resulta una película sumamente entretenida, nos deja buenas sensaciones y, lo más importante, nos lleva de nuevo a la Tierra Media de J.R.R. Tolkien para reencontrarnos con personajes muy queridos. Otro asunto será que las secuelas mantengan esta línea y sigan a la altura.

Ficha de la película.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Comienza el rodaje

Después de adentrarse en terrenos insólitos con Hereafter, Clint Eastwood ya prepara nueva película: J. Edgar, basada en la vida del primer y polémico director del F.B.I., para la cual cuenta con un guión firmado por Dustin Lance Black (ganador del Oscar por su trabajo en la estupenda Milk) y un reparto encabezado por Judi Dench, Naomi Watts y Leonardo DiCaprio en el papel protagonista. Recién comenzado el rodaje, la producción de la película se ha complicado un poco más de lo previsto y retrasa su estreno hasta 2012. De momento podemos contentarnos con las primeras imágenes y plantearnos qué será capaz de hacer DiCaprio bajo las órdenes de Eastwood, excelente director de actores.

 
 
Quien también vuelve a un terreno conocido es Peter Jackson. Después de una serie de complicaciones dignas de los rodajes de Tiburón, El Padrino o Star Wars entre las que se incluyen la marcha del director inicial (Guillermo Del Toro), un casting interminable, la crisis de la productora, una huelga de actores y hasta una enfermedad del director; Jackson por fin dio el primer golpe de claqueta la semana pasada y comenzó el rodaje de El Hobbit. Para semejante empresa se ha reencontrado con viejos amigos que colaboraron con él en la trilogía de El Señor de los Anillos como el compositor Howard Shore, sus guionistas habituales, los equipos de Weta Workshop y Weta Digital o actores como Ian McKellen, Cate Blanchett, Andy Serkins,  Hugo Weaving, Christopher Lee, Orlando Bloom y Elijah Wood, a quienes se unen Saoirse Ronan (con cuyo trabajo en The Lovely Bones Jackson quedó más que satisfecho) y el  siempre cumplidor Martin Freeman en el papel de Bilbo. La épica está servida.

Peter Jackson vuelve a casa

sábado, 6 de septiembre de 2008

Hellboy II: El Ejército Dorado

Antes de terminar con el Especial Batman y su último post dedicado a los cómics del Caballero Oscuro, tenemos hoy en What's the rumpus? a otra película superheroica: Hellboy II.
En 2004 sorprendió la noticia de que el director mexicano Guillermo Del Toro, todo un amante de la fantasía y los cómics, estaba a cargo de la dirección de Hellboy, adaptación cinematográfica de las aventuras de este personaje independiente publicado por Dark Horse y creado por Mike Mignola, quien dotaba a sus historias de un carácter oscuro mediante un dibujo sobrio lleno de sombras, ideal para contarnos las andanzas de un demonio criado por humanos que ejercía de investigador de lo paranormal, apareciendo así numerosas referencias a mitos y terroríficos personajes.
El resultado fue más que satisfactorio: una historia fiel a la original, con varias modificaciones (como toda adaptación), personajes bien representados, buena banda sonora y los efectos especiales que requería, recaudando cifras no muy elevadas pero sí una cantidad suficiente como para demostrar que el personaje era rentable.
Tras el éxito de El Laberinto del Fauno, Guillermo Del Toro retoma las aventuras del diablo rojo justo donde se quedaron, ofreciéndonos una historia relacionada con un mundo fantástico en decadencia que decide rebelarse contra los humanos y su afán de destrucción. Así, con un argumento correcto elaborado por el director y el mismísimo autor de los cómics Mike Mignola, Del Toro tiene la ocasión de mostrar en la gran pantalla una increíble variedad de seres fantásticos que van desde elfos hasta deidades del bosque pasando por duendes, hadas de los dientes o trolls, todos ellos vistos bajo su particular estética. Y es en este aspecto donde se encuentra el mayor atractivo de la película, en la cantidad de monstruos que aparecen y los escenarios que habitan, por lo que es de visionado recomendable para todos aquellos que nos quedamos con ganas de ver más mundo fantástico tras El Laberinto del Fauno.
A parte de todo este desfile de extrañas criaturas, la película presenta una dirección correcta con originales transiciones entre escenas, alguna que otra referencia a títulos relacionados con lo paranormal como Men in Black, banda sonora del compositor Danny Elfman (experto en sintonías para superhéroes), buenos efectos especiales para representar a estos seres y carismáticos personajes que se relacionan entre ellos y evolucionan. De este modo, tenemos de nuevo a Ron Perlman como Hellboy, el John McClane de los superhéroes que no duda en liarse a mamporros con todo ser mágico que se presente (aunque en el fondo guarde con ellos más parecido que con los humanos); sus compañeros Liz y Abe, el recién llegado a la AIDP (Agencia de Investigación y Defensa Paranormal) Johan Krauss, los príncipes Nuada y Nuala y un sinfín más de criaturas y lugares, oscuros y fantásticos al mismo tiempo.
Aunque desaparezca de esta entrega el personaje de Myers (quien me parecía una buena aportación al grupo por ser el único sin habilidades "especiales") hay muchos más detalles curiosos como la animación inicial, la parte en la base militar del principio y la labor del actor Doug Jones, todo un experto en dotar de emociones a criaturas mágicas. Este actor, quien podría ser calificado como el actor fetiche de Del Toro, ha dado vida a Estela Plateada, el Fauno, el monstruo de los ojos en las manos y, en Hellboy II, interpreta ni más ni menos que 3 personajes distintos como son Abe Sapien, el Guardián de la entrada a la sala del trono élfico y el Ángel de la muerte, por lo que puede ser considerado todo un experto en transmitir expresividad a este tipo de criaturas.
A pesar de que la película sea autoconclusiva, quedan abiertos caminos hacia una posible tercera parte que tendrá que esperar algún tiempo, puesto que su director se encarga ahora de un colosal proyecto para el que ha demostrado estar a la altura: la adaptación a la gran pantalla de El Hobbit, que se dividirá en dos partes.

Como curiosidad final mencionar que en la versión española los cómicos José Mota y Santiago Segura ejercen de actores de doblaje, el primero en el lugar de Doug Jones y el segundo en el de Seth McFarlane, creador de la serie Padre de Familia.