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martes, 3 de diciembre de 2013

Escenas que marcan: Argo

Mientras intentamos revitalizar el blog, inauguramos una nueva sección dedicada a escenas concretas que sorprenden por algún motivo en especial dentro de la película a la que pertenecen. Las escenas que protagonizarán esta sección se quedaron grabadas en nuestra memoria cinéfila gracias a la interpretación de un actor, al giro de los acontecimientos, a unas líneas de diálogo brillantes, a la música que las acompaña, o al significado que dicha escena tiene dentro de la película (o serie) en cuestión.

En nuestra primera entrega, en vez de recurrir a una película clásica, comenzamos con una bien reciente, estrenada hace apenas un año: se trata de Argo, la tercera película de Ben Affleck tras la cámara, que supuso su consagración como director de herencia clásica, buen dominio del ritmo narrativo y de los actores. No son escasos los méritos de esta película, que se alzó merecidamente con el Premio de la Academia a Mejor Película, pero, desde que se estrenara a finales de 2012, una de las escenas que más me ha venido a la mente para acompañarme en distintos momentos ha sido su epílogo. Absténganse de seguir leyendo quienes no hayan visto aún la película, pues en las siguientes líneas desvelaremos detalles de su final.


Tras emplear artimañas propias del mundo de espectáculo de Hollywood, el agente de la CIA Tony Méndez consigue que los rehenes estadounidenses escapen del Irán de la revolución sanos y salvos. Tras charlar con su superior (un impagable Bryan Cranston) y ver cómo su labor en el conflicto ha sido ocultada por los medios, Méndez vuelve a casa. Allí, disfruta de la compañía de su hijo, quien le inspiró indirectamente para poner en marcha el plan de rescate. Mientras suena de fondo una calmada nana chilena, vemos la cantidad de figuras de acción que decoran la habitación del hijo de Méndez, pertenecientes a sagas y películas de ciencia ficción que cuentan con miles de fans como Star Wars, Battlestar Galactica, Star Trek o Planeta Prohibido. Entre las figuras (algunas de las cuales puede que incluso tengamos nosotros mismos) se vislumbra uno de los dibujos originales realizados por Jack Kirby para la falsa película de Argo, en el que un hombre de aspecto similar a John Carter de Marte escapa junto a un niño de una ciudad gigantesca.


Una vez resuelta la trama principal, esta escena supone el final perfecto para Argo, pues el epílogo representa el triunfo de la imaginación, de los mundos de fantasía y ciencia ficción, sobre las trabas burocráticas, representadas en la película por la CIA, sus protocolos y tejemanejes; y por supuesto sobre el fanatismo desmedido personificado en la revolución iraní. Así, Argo nos cuenta que no fue la supremacía o la tecnología de la CIA quien salvó a los rehenes, sino el ingenio de Tony Méndez, resaltando de este modo el poder de la imaginación y de la ficción, el cual hace acto de presencia en el epílogo a través de las figuras de sagas que llevan bastante tiempo acompañándonos e inspirándonos a muchos de nosotros.

Con este canto al poder de la imaginación presente en Argo, y sobre todo en su brillante epílogo, concluye la primera entrega de Escenas que marcan. Y a vosotros, ¿qué escenas os han marcado? ¿Cuáles os gustaría ver en esta sección?

martes, 26 de febrero de 2013

Oscars 2012: Reparto de premios

La noche del 24 de febrero tuvo lugar la entrega de los Premios de la Academia de Cine de Hollywood en el Teatro Dolby de Los Ángeles. Al contrario que en la bochornosa ceremonia anterior, en esta edición de los Oscar el nivel estaba muy alto en todas las categorías, y entre las nominadas a Mejor Película nos encontrábamos con títulos tan recomendables, cada uno en su estilo, como la recuperación del thriller clásico de Argo, la reinvención del cine de espías de La noche más oscura, el western pop de Django desencadenado o la perfecta mezcla de drama y comedia de El lado bueno de las cosas.


La gala comenzó bien y mantuvo un ritmo fluido que no la hizo demasiado repetitiva. Seth MacFarlane, creador de Padre de familia, empezó la noche con buen pie, pero pronto sus bromas, herederas del humor que puebla sus creaciones, pusieron de manifiesto que no estábamos ante un presentador con el carisma de Hugh Jackman, si bien cumplió con corrección hasta el final. Los homenajes al género musical se sucedieron a lo largo de la noche, destacando la reunión sobre el escenario de las estrellas de la irregular Los Miserables. También se rindió tributo a los 50 años de la saga Bond, con la interpretación del mítico tema de Goldfinger, e incluso parte de Los Vengadores hicieron acto de presencia, aunque para mí lo mejor fue volver a ver sobre el escenario a leyendas de la interpretación como Dustin Hoffman y Jack Nicholson.

En cuanto a los premios, esta edición se caracterizo por lo repartidos que estuvieron y la ausencia de una clara favorita. Hubo varias sorpresas, como el empate de Skyfall y La noche más oscura en Edición de Sonido, el inmerecido triunfo de Brave como Mejor Película de Animación ante Frankenweenie o ¡Rompe Ralph!, y el éxito de La vida de Pi en Mejor Banda Sonora, fotografía (pobre Roger Deakins, una vez más se va de vacío), así como el de su director, Ang Lee. La categoría de Mejor Actor de Reparto era una de las más reñidas, y al final fue Christoph Waltz quien se hizo con el galardón gracias al parlanchín Dr. Schultz (papel un tanto similar al que ya hizo en Malditos bastardos, pero bueno). Anne Hathaway triunfó como Mejor Actriz de Reparto (yo prefería a Amy Adams) mientras que Jennifer Lawrence se llevó el merecido premio a la Mejor Actriz Principal por su gran trabajo en El lado bueno de las cosas (esperemos que Jessica Chastain sea premiada pronto también). Hubiese preferido que el esfuerzo de su compañero, Bradley Cooper, se hubiese visto recompensado en la categoría de Mejor Actor Principal, en la que el vencedor fue Daniel Day-Lewis por su interpretación de Lincoln, convirtiéndose en el mejor actor de la historia de la Academia con sus tres galardones acumulados hasta la fecha (Jack Nicholson también tiene tres, pero uno es de Mejor Actor de Reparto). Además, Quentin Tarantino y Chris Terrio fueron reconocidos como los mejores guionistas gracias a su labor en Django desencadenado y Argo, respectivamente.

Hasta Walter White estuvo presente en el discurso de Ben Affleck
Con este reparto de premios, queda claro que en la Academia no tienen en mucha estima a Steven Spielberg, que no arrasó como prometía con Lincoln, ni tampoco al nuevo trabajo de Kathryn Bigelow, que se merecía más repercusión. Tampoco parecía que fuesen a premiar el trabajo de Ben Affleck, que quedó absurdamente excluido de la categoría de Mejor Director, pero finalmente se hizo justicia y su trabajo se vio recompensado cuando Grant Heslov, George Clooney y el propio Affleck recogieron el premio a Mejor Película por Argo, consagrándose este último como el gran director que ha demostrado ser después de tres excelentes trabajos tras la cámara. Para terminar, me quedo con las palabras finales del emotivo discurso de Affleck: "It doesn't matter how you get knocked down in life, 'cause that's gonna happen, all that matters is that you gotta get up."

Para consultar el listado completo de los gandores, click aquí.

¿Y a vosotros? ¿Qué os han parecido la gala y el reparto de premios?

lunes, 31 de diciembre de 2012

Mike Lee's selection for 2012

2012 está a punto de terminar y, como es tradición en este blog, antes de inaugurar el año nuevo daremos un repaso al panorama cinematográfico, haciendo balance de lo que hemos visto y las sensaciones que nos ha transmitido.


Este año ha sido muy variado puesto que hemos encontrado películas de todo tipo y casi siempre había algún título en cartelera que mereciese la pena. Hemos tenido estrenos tan diferentes que comprenden desde el comienzo de exitosas sagas taquilleras (Los juegos del hambre) a tragedias intimistas independientes (la demoledora Shame), pasando por el regreso de personajes muy queridos (The Muppets), comedias agradables y con trasfondo (Intocable, Si de verdad quieres), homenajes al cine (Hugo), sorpresas terroríficas (The Cabin in the Woods), propuestas decepcionantes (The Amazing Spider-man, The Dark Knight Rises, Prometheus), timos monumentales (Luces rojas, Lo imposible), desafíos al espectador (The Master) y el regreso a la interpretación de toda una leyenda como es Clint Eastwood (Golpe de efecto). 

De entre todas ellas, me gustaría destacar 12 películas, una por mes, que por diversos motivos me han parecido muy destacables y altamente recomendables, merecedoras del precio de una entrada de cine en los convulsos tiempos que corren. Vamos con la selección:



*Moneyball: Drama con el mundo del béisbol profesional como telón de fondo en el que un hombre sin rumbo se recuperará de errores pasados. Cuenta con grandes interpretaciones y un guión de dos titanes, Aaron Sorkin y Steven Zaillian.

*Los idus de marzo:  George Clooney dirige con garra este thriller político de tintes shakespearianos que desgrana las luchas por el poder y la corrupción de los implicados en la campaña por las elecciones primarias en Estados Unidos, además de que cuenta con un reparto de verdadero lujo.

*Los Vengadores: Joss Whedon triunfa en una misión imposible y traslada el espíritu de los héroes más poderosos de los cómics Marvel a la gran pantalla en una película capaz de juntar espectacularidad con humor y mucho respeto a los personajes.

*Moonrise Kingdom: El director Wes Anderson lleva su estilo personal un paso más allá a la vez que recupera la mirada de un niño y despliega los temas que pueblan su universo personal.

*Mátalos suavemente: La crisis económica también ha afectado al mundo del hampa, donde los viejos valores y el glamour se perdieron hace mucho. Filmada con una elegancia insólita, contiene interesantes reflexiones de máxima actualidad.

*Frankenweenie: Cuando todo atisbo de personalidad parecía perdido, Tim Burton estrena esta conmovedora película de animación stop-motion que rinde homenaje a los clásicos del terror y a los temas recurrentes en su filmografía.

*Looper: Nueva vuelta de tuerca a los viajes en el tiempo y la ciencia ficción futurista en una historia de fuerte influencia western con interesantes giros. Poblada de personajes ambiguos, el reparto no lo hace nada mal.

*Argo: Ben Affleck se confirma como un director de mucho talento con este thriller de espionaje en la era pre-Bourne, cuando un agente de la C.I.A. debe ingeniárselas para rescatar a seis rehenes de Irán. Mucha emoción, ritmo, buena ambientación y una contundente carga crítica componen una película redonda.

*Skyfall: James Bond celebra sus 50 años renovándose para el siglo XXI en una película de acción filmada con mucho pulso y estilo que vuelve a las raíces del personaje para recuperar elementos clásicos.

*¡Rompe Ralph!: Curioso homenaje al mundo de los videojuegos en una película con mucha magia, nuevos mundos y protagonistas en busca de su lugar en el mundo.

*El Hobbit: Un viaje inesperado: Aunque no iguale la majestuosidad de la trilogía original, es bastante fiel a la novela y nos lleva de vuelta a la Tierra Media en un viaje muy entretenido.

*Silver Linings Playbook: Perfecta mezcla de comedia y drama familiar y personal en una película que cuenta con personajes muy humanos y un reparto formidable, desde la electrizante pareja que forman Bradley Cooper y Jennifer Lawrence a un Robert De Niro que vuelve a dar lo mejor de sí mismo.


Actor del año: Brad Pitt, por la madurez mostrada en trabajos como Moneyball y Mátalos suavemente, en los que llena la pantalla con personajes complejos.

Actriz del año: Amy Adams, capaz de cambiar a registros tan diferentes como los que exigían The Muppets, Golpe de efecto y The Master, y de salir airosa de todos sus trabajos.

Director del año: Ben Affleck, que en Argo realiza todo un ejercicio de estilo clásico, sin efectismos baratos, y homenajea toda una época.

Y vosotros, ¿con qué películas os quedáis? ¿Cuál sería vuestra selección?

¡Feliz 2013!

martes, 20 de noviembre de 2012

Argo: Misión encubierta


En 1979, los defensores de la revolución iraní irrumpen en la embajada estadounidense en Teherán, tomando como rehenes a quienes allí encuentran. Sólo seis empleados de la embajada consiguen escapar y refugiarse en casa del embajador canadiense. Intentando evitar una inminente crisis internacional, la CIA organiza una peligrosa misión de extracción de la que se encargará el agente especial Tony Méndez, quien necesitará algún truco hollywoodiense para que semejante misión sea posible.

La carrera de Ben Affleck cambió para siempre cuando se hizo con el Oscar al Mejor Guión Original por el trabajo realizado en El indomable Will Hunting junto a su amigo Matt Damon. Desde ese momento, Affleck trabajó como actor en un buen número de películas, normalmente de calidad mediocre (véase Daredevil). Sus cualidades interpretativas fueron duramente criticadas y, justo cuando parecía encasillado definitivamente, sorprendió con actuaciones comedidas en películas interesantes como La sombra del poder y, lo que es más importante, debutó en la dirección con dos de mis películas favoritas de la década pasada: Adiós pequeña, adiós, potente thriller negrocriminal con ecos del desarraigo social actual; y The Town, drama criminal ambientado también en Boston. Ambas contaban con repartos excepcionales y personajes que representaban un universo moral ambiguo, además de un pulso incuestionable tras la cámara que destilaba ciertas reminiscencias del cine clásico. En 2012, Affleck vuelve con su consagración definitiva como director: Argo.


Nada más comenzar, Argo nos traslada al pasado reciente y nos informa acerca del complejo contexto político de Irán a través de unos elaborados storyboards para acto seguido dar paso a una sensacional secuencia de apertura que da pie a una enrevesada e interesante trama. Basado en los artículos que recogen en caso real, el guión escrito por Chris Terrio para Argo recurre a las convenciones del cine de espionaje de la década de los 70 y 80 (la era pre-Bourne y efectos especiales a la que ya recurrió Steven Spielberg en Munich) para sumergirnos de lleno en una misión casi imposible que nos emocionará y sorprenderá hasta el último minuto. Además, la trama de Argo se enriquece gracias a los elaborados toques de humor, en especial los que critican duramente a la industria cinematográfica de Hollywood; el retrato humano que ofrece de los personajes (no hay lugar para los grandes héroes) y el reflejo que ofrece del fundamentalismo islámico predominante en la revolución iraní, con el que, por desgracia, se pueden extraer muchos paralelismos respecto a los sucesos de nuestros días.


La labor de Ben Affleck tras la cámara es magnífica, maneja a la perfección el ritmo, equilibra las partes dramáticas de la trama con el humor y los homenajes al cine de ciencia ficción (guiños a Star Wars incluidos), da a cada personaje su espacio para que desarrolle sus matices y formalmente huye de efectismos para emplear trucos clásicos que funcionan como un mecanismo de relojería. Tanto la fotografía de Rodriego Prieto (Brokeback Mountain) como el montaje de William Goldenberg (Heat), la ambientación y especialmente la adecuada la banda sonora de Alexandre Desplat (Moonrise Kingdom) contribuyen a elevar la calidad de Argo, que, como curiosidad, inicialmente iba a ser escrita y dirigida por George Clooney y Grant Heslov, productores del filme.

Affleck ha demostrado ser un gran director de actores, y el caso de Argo no es ninguna excepción. El reparto se compone de grandes secundarios como Bryan Cranston (Contagio), un divertidísimo Alan Arkin (Pequeña Miss Sunshine) y un carismático John Goodman (recuperado tras su paso por The Artist). Les acompañan en papeles menores Victor Garber (Alias), Scoot McNairy (Mátalos suavemente), Clea DuVall (The Faculty), Titus Welliver (The Town) y Kyle Chandler (Super 8). Mientras tanto, Affleck se reserva el papel protagonista y hace un trabajo correcto, dando cierto trasfondo a su personaje.


Cine de calidad capaz de atrapar, emocionar y divertir durante dos horas, Argo es uno de los títulos más destacables de 2012, una gran película que supone la consolidación de Ben Affleck como director, uniéndose al grupo de actores que demostraron su valía tras la cámara como Geoge Clooney, Robert Redford y el legendario Clint Eastwood.

viernes, 4 de marzo de 2011

La estela de Philip K. Dick

La contribución del escritor estadounidense Philip K. Dick al mundo de la ciencia ficción fue más que notable, introduciendo conceptos a los que hoy en día nos hemos acostumbrado. A lo largo de su extensa obra predominan los personajes que viven en mundos futuros sin ser capaces de distinguir entre realidad y ficción, jugando mucho con hasta qué punto pueden separarse estas dos. El reconocimiento que merecía llegó después de su muerte, cuando el gran público reconoció su labor y sus obras se hicieron más conocidas, gracias en parte al éxito de las adpataciones cinematográficas y a los nombres involucrados en ellas.

La primera en llegar fue Blade Runner, película de culto del director Ridley Scott basada en la historia ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Aunque se tome sus licencias respecto al original, consiguió plasmar a la perfección la dualidad de realidad/ficción con el conflicto generado en torno a la humanidad de los replicantes, además de crear una estética futurista única por la que Deckard debía desenvolverse en su caza de androides, entre muchas otras características que han otorgado a esta película la fama de la que hoy goza.


A Blade Runner le siguió Desafío Total, en la que el personaje de Arnold Schwarzenegger sufría en persona la dificultad de diferenciar el mundo real de la ficción y vivía asombrosas aventuras en Marte. Tiempo después Steven Spielberg y Tom Cruise volvían a trasladar la obra de Philip K. Dick a la gran pantalla con Minority Report, en la cual la acción transcurría de nuevo en un mundo futurista en el que se desarrollaba un sistema para prevenir crímenes que no era todo lo infalible que se podría esperar, llevando al protagonista a desconfiar de todo y todos, con guiños al cine de Alfred Hitchcock incluidos.


Otras adaptaciones del trabajo de Philip K. Dick fueron Paycheck, con Ben Affleck; Next, con Nicolas Cage y Jessica Biel; y A Scanner Darkly. Esta última destaca por traernos una vez más conceptos desarrollados por el autor: plantea una historia en que un policía debe hacer frente a una poderosa droga que invade las calles, de modo que pronto descubrirá de que nada es lo que parece, como viene siendo costumbre en este tipo de películas. Dirigida por Richard Linklater (Escuela de Rock, Antes de amanecer), está rodada mediante la curiosa técnica de rotoscopía, que transforma imagen real en animación al estilo GTA, y cuenta con las actuaciones de Keanu Reeves, Winona Ryder, Woody Harrelson y Robert Downey Jr.

¿Qué será lo próximo? El actor Paul Giamatti se ha hecho con los derechos para adaptar la biografía del escritor, el director Len Wiseman planea una nueva versión de Desafío Total y se rumorea que Michel Gondry quiere llevar Ubik a la gran pantalla. De momento, esta semana se estrena The Adjustment Bureau, adaptación del relato homónimo dirigida por George Nolfi (guionista de la magnífica El Últimatum de Bourne) con Matt Damon, Emily Blunt y Terence Stamp al frente del reparto.



Con semejantes precedentes, lo más probable es que un autor tan prolífico como Philip K. Dick vuelva a servir de fuente de inspiración para unas cuantas películas.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mike Lee's Selection for 2010

Termina 2010 y, como es costumbre en este blog, concluimos el año con un repaso de las películas más destacadas entre los distintos estrenos. Con temporadas bastante irregulares en las que la cartelera estaba desierta de propuestas interesantes, 2010 se ha caracterizado por la creciente (y preocupante) tendencia de los grandes estudios a jugar sobre seguro con superproducciones basadas en éxitos de la década de los ochenta, ya sean segundas partes como Tron Legacy y Predators o nuevas versiones al estilo de Furia de titanes, El equipo A y Karate Kid, por no mencionar la cantidad de secuelas estrenadas.




Aun así, aquí están los diez títulos que para mí han marcado el año:

*Buried: Habíamos visto a nuestros protagonistas enterrados vivos en capítulos de Alfred Hitchcock presenta y en un par de títulos de Quentin Tarantino, pero esta arriesgada película merece ser alabada por el guión de Chris Sparling, la interpretación de Ryan Reynolds y la eficaz dirección de Rodrigo Cortés, todo para mostrar hasta qué punto la sociedad oprime al individuo.

*Kick-Ass: Gamberra película superheroica con un ritmo trepidante, cortesía de Matthew Vaughn. Acción, mucho humor, un reparto acertado y una adecuada banda sonora nos animan a limpiar las calles de criminales aunque no tengamos superpoderes.

*Fantastic Mr. Fox: Wes Anderson triunfa en su salto a la animación stop-motion con una película muy recomendable. Adaptación de la novela de Roal Dahl que mantiene las constantes de su director y nos ofrece un auténtico espectáculo visual.

*Invictus: El maestro Clint Eastwood retrata la lucha por la paz y el perdón de Nelson Mandela en una película esperanzadora. Un canto a la humanidad y la tolerancia que cuenta además con las brillantes interpretaciones de Morgan Freeman y Matt Damon.

*The Ghost Writer (El escritor): La aclamada película de Roman Polanski nos atrapa con una historia en la que nada es lo que parece. Intrigas políticas, espionaje, actualidad y la labor de actores como Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams y Tom Wilkinson se dan la mano en este trepidante thriller.

*Shutter Island: Martin Scorsese cambia de registro en este inquietante thriller psicológico que puede presumir de reparto y una agobiante puesta en escena. No confíes en nadie, ni siquiera al final.

*Toy Story 3: Aunque se suman a la tendencia de las secuelas, los estudios de animación Pixar nos traen la última entrega de la saga que lo inició todo. Hora de despedirse de Woody, Buzz y compañía en una trepidante aventura repleta de homenajes a grandes películas.

*The Town: Asombroso drama social centrado en un grupo de atracadores de bancos de Charlestown filmado por Ben Affleck con la influencia del cine clásico e impresionantes actuaciones. No dejará indiferente a nadie.

*Inception: Christopher Nolan desarrolla su propio mundo de ficción en una película de factura impecable con un reparto de auténtico lujo. Dos horas y media en auténtica tensión.

*La red social: A partir de la fundación de Facebook, David Fincher y Aaron Sorkin construyen una lucha por el poder con ecos de tragedia clásica que refleja los cambios sociales en la era de Internet. Actores inspirados, técnica perfecta y múltiples lecturas la convierten en la película del año.

Otras propuestas interesantes estrenadas en 2010 serían Un tipo serio, comedia absurda de los hermanos Coen; la ácida visión de la crisis económica que Jason Reitman nos ofrece en Up in the Air; las incisivas críticas de la guerra de Irak mostradas en The Hurt Locker, Green Zone o Los hombres que miraban fijamente a las cabras; la sorprendente actuación de Jeff Bridges en Crazy Heart; el inicio de la prometedora saga cinematográfica de Sherlock Holmes o el homenaje que Danny Trejo se merecía en Machete.

¿Qué nos espera en 2011? Para empezar, llega la temporada de estrenos con muchas posibilidades de ser nominados a los Oscar: Black Swan, Hereafter, 127 Hours, True Grit, The Fighter... Como es de esperar, llegarán más secuelas y remakes, pero también asistiremos al regreso de grandes directores como Terrence Malick con The Tree of Life y Steven Spielberg con Tintín y War Horse.



¡Os deseo a todos un Feliz 2011!

viernes, 5 de noviembre de 2010

The Town: Bienvenidos a Charlestown


Doug MacRay y sus amigos de toda la vida se dedican a lo que mejor se les da: robar bancos. Son los mejores atracadores del barrio de Charlestown, en Boston, gracias a sus planes trazados con precisión milimétrica, hasta que improvisan y toman una rehén con quien Doug se implicará emocionalmente. Unida a la presión del F.B.I., su relación cambiará para siempre la vida de Doug y los que le rodean.


Después de la fantástica Adiós, pequeña, adiós, Ben Affleck retoma su labor como director y guionista para llevar a la gran pantalla la novela de Chuck Hogan El príncipe de los ladrones, cuya adaptación ha dado lugar a la espléndida The Town. Perteneciente al grupo de filmes criminales ambientados en Boston, la película explora con agudeza hasta qué punto el entorno social condiciona al sujeto, al mismo tiempo que se desarrolla la historia de amor del protagonista como hilo conductor y se añade la emoción del eterno conflicto dialéctico entre el bien y el mal representado por la lucha entre policías y ladrones.



En una película tan completa como ésta, Affleck sorprende por su trabajo tanto en el guión como en la dirección. La naturalidad y agilidad de los diálogos (similar a la de los que poblaban El indomable Will Hunting) se suman a las escenas que reflejan los contrastes sociales de un barrio deprimido (que sin embargo está al lado de la prestigiosa universidad de Harvard) y a las vibrantes secuencias de acción que narran los atracos. En ellas se aprecia la fuerte influencia de títulos clásicos del subgénero de los ladrones de bancos que van desde el Atraco Perfecto de Kubrick a Heat de Michael Mann, pasando por los enmascarados de Le llaman Bodhi y El caballero oscuro; dando lugar a secuencias verdaderamente impactantes (véase la de las monjas o el imparable tramo final).

El propio Ben Affleck encabeza el reparto con un papel comedido y correcto, en la línea de su intervención en La sombra del poder. Le acompañan la emergente Rebecca Hall (la única que se salvaba en la deplorable Vicky Cristina Barcelona), Jon Hamm como un duro agente federal y otros actores provenientes del mundo de las series como Blake Lively (Gossip Girl) o Titus Welliver (el hombre de negro en Perdidos). Aunque todos aporten credibilidad a sus papeles, posiblemente destaque Jeremy Renner con su retrato de atracador psicópata, demostrando su talento a la hora de interpretar a personajes terroríficos con cierto desequilibrio mental (en la línea de su actuación en The Hurt Locker).



Junto a la banda sonora, todos estos elementos contribuyen a que The Town sea una de las películas policíacas estrenadas recientemente más memorables, a la altura de los otros dramas criminales ambientados en Boston y de títulos como American Gangster o La noche es nuestra. No se la pierdan.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Boston: Distrito Criminal

En el cine estadounidense, no son pocas las películas policíacas ambientadas en la ciudad de Nueva York que reflejan los ambientes más dispares: desde el decadente retrato social de Taxi Driver al crimen organizado de El padrino, pasando por policías honrados como Serpico o psicópatas que se ocultan tras sus asesinatos en serie (Se7en).

Otras ciudades norteamericanas también han sufrido crímenes cinematográficos con frecuencia, como les sucede a Los Ángeles (en Heat o Training Day), Chicago (Los Intocables) y hasta a Baltimore en la elaboradísima serie televisiva The Wire. Sin embargo, me ha llamado la atención que distintos directores rodaran sus películas criminales durante la última década en Boston, ciudad de raíces puritanas; ofreciendo una imagen decadente de ciertos barrios en los que los contrastes sociales y la segregación de la población son verdaderamente alarmantes.



Es el caso de Mystic River, drama social del maestro Clint Eastwood basado en la novela de Dennis Lehane (quien ambienta sus escritos en la mencionada ciudad). En esta película se nos presenta una comunidad en la que es difícil contar con la actuación de la ley, siendo los propios afectados quienes establecerán justicia a su propia manera, siguiendo la máxima del ojo por ojo. Un filme excepcional, en el que al dominio narrativo de Eastwood se une el trabajo de un premiado reparto: Sean Penn, Tim Robbins, Kevin Bacon, Marcia Gay Harden...



Cuando hablamos de Infiltrados (The Departed) hacemos referencia a uno de los títulos que contiene todos los elementos característicos del director Martin Scorsese. Bueno, casi todos. Sorprende que este relato acerca de la eterna lucha entre mafia y policía no esté ambientado en la Nueva York natal de Martin, eligiendo Boston como alternativa. Al igual que en el caso anterior, se acentúan los ambientes deprimidos y la escasa distinción entre "buenos" y "malos", contando para ello con actores inspirados (DiCaprio, Nicholson, Damon, Wahlberg, Farmiga, Sheen...).



Tal vez sea la más olvidada en comparación con las anteriores, pero el debut de Ben Affleck como director dio como resultado una película que tener en cuenta. Adiós, pequeña, adiós supone un auténtico ejercicio de estilo en el que se mezcla la herencia del cine negro clásico con las tensiones sociales de las zonas urbanas más desarraigadas de Boston, creando una envolvente e inquietante atmósfera. Basada en otra novela de Lehanne, plantea complicadas cuestiones morales paralelas a la trama detectivesca. El reparto no podría hacer más justicia a la película, con el deslumbrante Casey Affleck acompañado por Michelle Monaghan, Ed Harris, Morgan Freeman y Amy Ryan.



Sin abandonar Boston, Ben Affleck vuelve a ponerse tras la cámara (y también delante) en su esperado segundo trabajo como director, The Town; entre cuyos actores se encuentran Jeremy Renner (que encadena proyectos gracias a su labor en The Hurt Locker) y Jon Hamm (en el que podría ser su salto definitivo al cine tras los pequeños cameos anteriores). Esperemos que cumpla las expectativas generadas, porque desde luego con semejantes antecedentes la película no podría ser más prometedora.

*Aprovecho la ocasión para agradecer a Tarquin Winot haberme permitido colaborar en su recomendable blog con mi pequeño artículo acerca del panorama televisivo.