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jueves, 21 de agosto de 2014

Guardianes de la galaxia: Epopeya cósmica

El terrícola Peter Quill sobrevive como cazarrecompensas bajo el nombre de Starlord, hasta que se topa con un misterioso orbe codiciado por entidades cósmicas como Ronan el Acusador y Thanos. A punto de desatar una guerra galáctica, Peter huye de sus perseguidores y une fuerzas con un grupo de granujas formado por Drax el Destructor, Gamora, Groot y Mapache Cohete. Han nacido los Guardianes de la galaxia.

Los aficionados al Universo Marvel cinematográfico nos quedamos perplejos cuando anunciaron en 2012 la puesta en marcha de una película dedicada a los Guardianes de la galaxia, un grupo de tercera división que protagonizaba irregulares aventuras futuristas. Además, la película se dedicaría a la última encarnación del grupo, que protagonizó una serie regular de culto escrita por Dan Abnett y Andy Lanning y publicada entre 2008 y 2011 en la que no faltaban el humor ni el espíritu de la aventura. La perplejidad ante semejante propuesta estaba también justificada por el estrepitoso fracaso de recientes películas cósmicas como los bodrios Green Lantern y John Carter. Los primeros avances fueron bastante alentadores, y su estreno en Estados Unidos convirtió a la película en un éxito instantáneo de publico y crítica. Por fin podemos disfrutar de ella en España, y me alegra poder reafirmar que estamos ante un nuevo triunfo de la fórmula de Marvel Studios, una película trepidante, divertida, en la que prima el entretenimiento respetuoso con los espectadores y fiel al espíritu de los personajes que adapta. Todo un logro en la era de las adaptaciones de cómics a la gran pantalla que refuerza el cambio y la aceptación que va experimentando el noveno arte. Si hace unos años le hubieran dicho al niño que leía cómics de Spider-man y X-Men a escondidas que un día oiría hablar de las Gemas del Infinito y de los Celestiales en una película, sinceramente no lo habría creído.


Los responsables de Marvel Studios, Joss Whedon y sobre todo Kevin Feige, han confiado en James Gunn para llevar a los Guardianes al cine. Gunn proviene del mundo de la serie B y es el responsable de los guiones de Amanecer de los muertos y de las horripilantes películas de Scooby Doo. Como director, debutó con la divertida pero cutre Slither, y después parodió a los superhéroes con Super, una versión de Kick-Ass más pasada de rosca. Con Guardianes de la galaxia, Gunn ha demostrado desenvolverse con soltura en el mundo de las superproducciones, de los grandes efectos especiales y del croma verde. Su puesta en escena y sentido de la aventura y del espectáculo se aproxima más al de George Lucas y Steven Spielberg, a quienes homenajea constantemente, que al de Michael Bay y sus horrorosos Transformers. De este modo, los Guardianes se suman al camino seguido por Los Vengadores de Whedon y Star Trek de JJ Abrams. Hay explosiones y batallas espaciales en la película, pero están rodadas con contención y dosificadas a lo largo de una historia dedicada a presentarnos a un nuevo grupo de personajes y el mundo que les rodea. 


Gunn ha escrito el guión junto a Nicole Perlman (Thor). Los dos han conseguido adaptar los cómics de Abnett y Lanning tomándose ciertas licencias como la identidad de Yondu y respetando el tono desenfadado, gamberro y aventurero de los Guardianes. La película conecta con los otros títulos de Marvel Studios gracias a las alusiones a Thanos y las gemas del Infinito, presenta elementos complejos del universo cósmico como Sapeincial, los Nova Corps y hasta los Celestiales, recupera la tecnología de El Señor de los Anillos para la animación de personajes digitales, y homenajea constantemente a Star Wars e Indiana Jones. Precisamente los guiños y referencias juegan un papel importante en esta película, que rinde tributo a la década de los 80 gracias a bromas relacionadas con Footloose y la banda sonora poblada de canciones de Blue Swede, Joan Jett e incluso los Jackson Five, ensombreciendo las partituras de Tyler Bates para la ocasión.


Como es habitual en las producciones de Marvel Studios, el reparto es variado y cumple con corrección. El protagonismo recae en el cómico en alza Chris Pratt (Parks and Recreation, La Lego Película) y de Zoe Saldana en su tercera saga espacial (Avatar), acompañados por un sorprendente Dave Bautista como Drax y por el excelente trabajo de Bradley Cooper y Vin Diesel prestando sus voces a Mapache Cohete y Groot, respectivamente. Los secundarios son todavía más eclécticos, pues aparecen el siempre genial Michael Rooker (The Walking Dead), Benicio Del Toro, Djimon Hounsou, John C. Reilly, Glenn Close y hasta Josh Brolin tiene un cameo como Thanos, mientras que Lee Pace (El Hobbit) da vida a Ronan, convertido en un terrorista fanático . Hablando de cameos, hay que destacar el del legendario Stan Lee quien, a pesar de no haber creado el cómic del grupo en cuestión, cuenta con una breve y canalla aparición en la película. También es recomendable permanecer atentos a las fugaces apariciones de personajes como Cosmo, Adam Warlock y a la divertida escena final.


En definitiva, estamos ante un éxito inesperado de Marvel Studios, una película disfrutable, sumamente entretenida que respeta tanto a los espectadores como el material en que se basa. Una superproducción con espíritu propio que nos hará reír y emocionarnos con las aventuras espaciales de sus protagonistas siguiendo la senda de Iron Man y Los Vengadores.


Para terminar, me gustaría dar las gracias a los amigos de Sensacine por el evento organizado el pasado día 11 en los Cines Callao. Un preestreno dedicado a los años 80 en el que pudimos desenfundar nuestro viejo walkman y disfrutar del ambiente, los cosplay y la película.



miércoles, 12 de febrero de 2014

American Hustle: La gran estafa americana


El timador Irving Rosenfeld ve su sueño más cerca de cumplirse cuando conoce a Sydney, quien le iguala en ambición. Juntos ponen en marcha varias estafas con las que ganar pequeñas fortunas, hasta que llaman la atención del agente federal DiMaso, quien les obliga a ayudarle a destapar un caso de corrupción que involucra al alcalde de Nueva Jersey y a varias familias mafiosas de la costa Este.

Apenas un año después de que estrenara su anterior trabajo, la divertida y recomendable El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook), el director David O. Russell vuelve para continuar la racha que iniciara con la correcta The Fighter. En esta ocasión adapta, junto al guionista Eric Warren Singer, los sucesos relacionados con la operación Abscam que el FBI llevó a cabo a finales de los 70 para destapar varios casos de corrupción. American Hustle se centra en un par de timadores y las circunstancias que les rodearon y les involucraron en dicha ocasión, y con esta historia nos presenta y explora a un grupo de personajes unidos por su condición de soñadores: los protagonistas de la película aspiran a ser alguien diferente de quienes son, cada uno según sus propios ideales de éxito, y de esta forma conectan sus ideales con los principios del sueño americano.


Bebiendo de obras como El golpe, Casino, Rounders o American Gangster, American Hustle nos traslada a unos particulares años 70, poblados por peinados imposibles, vestimentas exageradas y personajes ambiciosos que se verán envueltos en una trama de enredos y juegos para ver quién es más listo y que involucra a agentes federales, mafiosos y políticos, siempre en tono de comedia ácida. En este aspecto juegan un papel fundamental los ágiles diálogos, marca de la casa desde El lado bueno de las cosas, mordaces y llenos de ingenio; y por supuesto una puesta en escena que confía en seguir a los personajes en todo momento, bebiendo formalmente del Casino de Scorsese o de los primeros trabajos de Paul Thomas Anderson. Incluso en la selección musical se inspira en estos dos directores, con elecciones de canciones de la época más que acertadas, como 10538 Overture de E.L.O.


Además, uno de los pilares fundamentales de American Hustle es el reparto, pues O. Russell ha demostrado ser un gran director de actores, y sin su trabajo una historia de estas características no despertaría ni la mitad del interés que está generando. Todos los intérpretes están excelsos, desde secundarios como Jeremy Renner, actor de inmenso potencial, un irascible Bradley Cooper y una despampanante Jennifer Lawrence, quienes consiguen hacer que sus personajes resulten cargantes pero humanos; hasta la pareja protagonista formada por Amy Adams, gran actriz donde las haya, y Christian Bale, que vuelve hacer gala de su habilidad para alterar su aspecto físico y su acento. Les acompañan también estimables secundarios como el cómico Louis C.K., y los amigos de Boardwalk Empire Jack Huston y Shea Whigham (quien repite con O. Russell), además de la breve aparición de Robert De Niro, que tristemente es de lo mejor que está haciendo en la actualidad, dadas las penosas películas que protagoniza.


Puede que le sobre algo de metraje, termine haciéndose un poco larga y su mensaje no sea demasiado profundo, contundente ni rompedor, pero American Hustle resulta una película disfrutable de principio a fin, divertida, ingeniosa, en línea con los anteriores trabajos del director y protagonizada por un reparto de astros. Más que recomendable.


Ficha de la película.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Actores en ascenso, derroche de talento

Mientras el mundo del cine continúa configurándose para inundar la taquilla de 2015 y en adelante de nuevas, y en muchos casos innecesarias, entregas de sagas de adaptaciones de cómics, novelas juveniles o videojuegos, hoy traemos un post especial para entrar de lleno en los estrenos que suenan con más posibilidades de alzarse con algún que otro galardón en la venidera temporada de premios. Así, en ese artículo comentaremos brevemente los logros de un pequeño grupo de actores cuyo trabajo admiro cada vez más, y cuya presencia en una película suele ser motivo suficiente para ir al cine a sorprenderme con la intensidad de sus nuevos papeles. Empecemos con la tanda de actores que continúan el legado de intérpretes brillantes que consiguieron cautivar a generaciones de espectadores, dignos herederos de Cary Grant, Gregory Peck o Paul Newman:

·Michael Fassbender: En los últimos dos años, el ascenso del actor irlandés de origen alemán ha sido imparable. Comenzó como secundario en la brillante miniserie Hermanos de sangre, y poco más se supo de él hasta que Tarantino le ofreció un breve papel en Malditos Bastardos. Su año de esplendor fue 2011, cuando mostró su versatilidad en papeles que incluían al señor Rochester de Jane Eyre, a un joven y vengativo Magneto en X-Men: First Class, o al protagonista de la demoledora Shame. Este joven actor, que guarda cierto parecido con Charlton Heston, fue lo más destacable de la irregular Prometheus, y en 2013 ha vuelto con su impresionante trabajo en 12 años de esclavitud, por el cual merece una nominación al Oscar como mínimo. Próximamente le veremos en proyectos tan dispares como X-Men: Días del futuro pasado, una nueva versión de MacBeth, o en la adaptación del videojuego Assassin's Creed.


·Tom Hiddleston: Este joven actor británico fue descubierto por Kenneth Branagh, junto a quien empezó a trabajar en la serie Wallander. Bajo sus órdenes, Hiddleston se alzó como una de las sorpresas de Thor al dar vida a Loki, el dios de las mentiras y el engaño, con un papel contenido y serio en el que muchos habrían caído en la sobreactuación. Repitió el papel como villano de Los Vengadores, en la reciente Thor 2 y, mientras sus legiones de seguidores crecen, directores de la talla de Steven Spielberg, Woody Allen o Jim Jarmusch se han apresurado a trabajar con él en War Horse, Medianoche en París, y en la todavía pendiente de estreno Only Lovers Left Alive, respectivamente. Además, es todo un personaje gracias a sus imitaciones y su participación en vídeos virales.


·Benedict Cumberbatch: Su caso es parecido al de Hiddleston, pues después de varios papeles secundarios en cine y televisión, fue su interpretación en Sherlock la que puso la atención del público en él. Gracias al comienzo de esta magistral serie, en la que Cumberbatch bordaba la personalidad del detective por excelencia, empezaron a lloverle papeles en películas como War Horse o El topo. Este 2013 nos ha sorprendido con su gran aporte a la saga de Star Trek, con su participación en 12 años de esclavitud, y pronto le veremos en la secuela de El Hobbit, poniendo voz al dragón Smaug; y en el esperado regreso de Sherlock.


·Ryan Gosling: Quien empezara como uno de los niños actores apadrinados por Disney junto a Justin Timberlake y Christina Aguilera para después convertirse en El joven Hércules, pronto se labraría un nombre dentro del circuito independiente. Tras protagonizar películas tan recomendables como Half Nelson o Lars y una chica de verdad, en 2011 Gosling brilló con luz propia gracias a sus papeles en películas tan diferentes como Los idus de marzo, Crazy Stupid Love, o la magnífica Drive. Todo un ejemplo de contención y naturalidad, en 2013 ha tenido algún traspiés con Gangster Squad y la irregular Only God Forgives, para después ofrecer un pequeño gran papel en The Place beyond the Pines. Ahora mismo se está tomando un descanso mientras prepara su debut en la dirección.


·Bradley Cooper: Todo un ejemplo del sueño americano, y del hollywoodiense en particular. Cooper llevaba años luchando por ganarse la vida como actor, con papeles secundarios en series como Alias y en comedias como Di que sí, pero no fue hasta el estreno de Resacón en Las Vegas, la comedia sorpresa de 2009, cuando despuntó como el guaperas del grupo. Después se le pudo ver en El equipo A, y Cooper demostró ser un actor con posibilidades para el drama en el thriller Sin límites. Mientras cerraba la trilogía de Resacón, se consagró gracias a sus papeles en El lado bueno de las cosas y en The Place beyond the Pines, tras los que le espera cantidad de trabajo: American Hustle, Serena, y dar voz a Mapache Cohete en Los guardianes de la galaxia.


·Christian Bale: El actor galés lleva mucho tiempo delante de las cámaras, pues Steven Spielberg le eligió para protagonizar El imperio del Sol. Desde entonces, Bale siguió creciendo como actor gracias a papeles secundarios y destellos de genialidad en títulos como American Psycho o El maquinista. Desde que diera vida a un más que convincente Bruce Wayne en Batman Begins, Bale ha sabido combinar a la perfección el cine comercial con la calidad interpretativa. Sus continuas transformaciones y la versatilidad de sus trabajos en películas como Rescate al amanecer, El truco final, El tren de las 3:10 o The Fighter le posicionan como un digno heredero de Robert De Niro. Además, ahora está a punto de estrenar las interesantes Out of the Furnace y American Hustle.


·Jeremy Renner: Un caso similar al de Cooper, pues Renner trabajó durante años como actor secundario en películas tan dispares como SWAT: Los hombres de Harrelson o El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. No fue hasta el estreno de The Hurt Locker: En tierra hostil, cuando se lució con un papel descarnado. Después, le llegaría la oportunidad de mostrar su furia y contundencia en The Town, y desde entonces ha pasado por distintas franquicias como Misión imposible, Los Vengadores o la saga Bourne. No obstante, promete dar que hablar gracias a su trabajo en las venideras American Hustle y The Immigrant.


·Leonardo DiCaprio: De niño prodigio pasó a convertirse en ídolo adolescente gracias a sus papeles en Romeo + Julieta o en Titanic. Por suerte, con la llegada del nuevo milenio, grandes directores como Steven Spielberg y Martin Scorsese se fijaron en él y decidieron convertirlo en un actor que sufre con cada papel y nos recuerda a la entrega de los clásicos. Desde entonces no ha parado, entregando interpretaciones sobresalientes en películas como Infiltrados, Diamante de sangre, Revolutionary Road, Shutter Island, Origen, J. Edgar o la reciente Django desencadenado. Este 2013 le hemos visto dar vida a un convincente Jay Gatsby, y pronto estrenará su nueva colaboración con Scorsese en The Wolf of Wall Street.


·Matt Damon: Otro que no para. En los 90 trabajó a las órdenes de Coppola y de Spielberg, y ganó un Oscar por escribir el guión de El indomable Will Hunting junto a su amigo Ben Affleck. Después de convertirse en un nuevo héroe de acción gracias a la gran saga de Jason Bourne, Damon aporta entrega y calidad en cada película en la que participa, ya sea Infiltrados, Invictus, Valor de ley, Contagio o la reciente Elysium. En breve podremos verlo junto a su amigo George Clooney en The Monuments Men y en un pequeño papel en Interstellar.


·Bryan Cranston: Conocido por ser el televisivo padre de Malcolm, Cranston alcanzó la gloria al dejarnos a todos con la boca abierta gracias a su papel de Walter White en Breaking Bad, ofreciendo una de las mejores interpretaciones de la historia de la ficción televisiva. La popularidad de la serie y la calidad de su papel, que rivaliza con la de Anthony Hopkins en El silencio de los corderos, brindaron a Cranston la oportunidad de lucirse en la gran pantalla, donde ha demostrado su maestría con pequeños pero nada desdeñables papeles en Drive y Argo. Mientras se presta a aparecer en todo tipo de parodias, en 2014 le veremos en la nueva versión de Godzilla.


·Brad Pitt: A punto de cumplir los 50, el rumbo que ha tomado su carrera en los últimos años ha sido sorprendente. En los 90 ya nos cautivó con papeles como los de Seven o Doce monos, pero desde que tocara fondo con la bochornosa Sr. y Sra. Smith, Pitt se ha reinventado como actor y productor, capaz de ofrecer papeles de gran intensidad dramática como los de Babel, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford o Moneyball, y de combinarlos con otros más divertidos (Malditos bastardos, Quemar después de leer) e incluso con superproducciones con personalidad, como Guerra Mundial Z. En breve disfrutaremos de su breve participación en 12 años de esclavitud, de la que también es productor.


·Matthew McConaughey: Dejamos para el final el caso que me parece más espectacular. El texano McConaughey despuntó a finales de los 90, cuando trabajó con directores como Steven Spielberg (Amistad) o Robert Zemeckis (Contact). Desde entonces su carrera cayó en picado, protagonizando ridículas comedias románticas y aventuras insulsas por las que nadie le daba ningún crédito, hasta que, en 2011, protagonizó El inocente, un solvente thriller criminal. Su papel serio y contenido no tardó en llamar la atención de varios directores, como Steven Soderbergh, que le ofreció un pequeño papel en Magic Mike. La carrera de McConaughey ha experimentado un ascenso meteórico que nos ha descubierto a un actor capaz de ofrecer papeles de gran carga dramática y de aguantar el peso de una película sobre sus hombros. Este 2013 nos ha deslumbrado con la genial Mud, la desgarradora Dallas Buyers Club, y todavía le falta por estrenar The Wolf of Wall Street, a las órdenes de Scorsese. Por si esto no fuera poco, en 2014 protagonizará True Detective, la nueva serie de la HBO, y también Interstellar, el proyecto que Christopher Nolan rueda actualmente.


A la espera de poder disfrutar de sus nuevas películas, concluimos aquí el repaso. Y para vosotros, ¿cuáles son los actores del momento? ¿Y actrices?

martes, 26 de febrero de 2013

Oscars 2012: Reparto de premios

La noche del 24 de febrero tuvo lugar la entrega de los Premios de la Academia de Cine de Hollywood en el Teatro Dolby de Los Ángeles. Al contrario que en la bochornosa ceremonia anterior, en esta edición de los Oscar el nivel estaba muy alto en todas las categorías, y entre las nominadas a Mejor Película nos encontrábamos con títulos tan recomendables, cada uno en su estilo, como la recuperación del thriller clásico de Argo, la reinvención del cine de espías de La noche más oscura, el western pop de Django desencadenado o la perfecta mezcla de drama y comedia de El lado bueno de las cosas.


La gala comenzó bien y mantuvo un ritmo fluido que no la hizo demasiado repetitiva. Seth MacFarlane, creador de Padre de familia, empezó la noche con buen pie, pero pronto sus bromas, herederas del humor que puebla sus creaciones, pusieron de manifiesto que no estábamos ante un presentador con el carisma de Hugh Jackman, si bien cumplió con corrección hasta el final. Los homenajes al género musical se sucedieron a lo largo de la noche, destacando la reunión sobre el escenario de las estrellas de la irregular Los Miserables. También se rindió tributo a los 50 años de la saga Bond, con la interpretación del mítico tema de Goldfinger, e incluso parte de Los Vengadores hicieron acto de presencia, aunque para mí lo mejor fue volver a ver sobre el escenario a leyendas de la interpretación como Dustin Hoffman y Jack Nicholson.

En cuanto a los premios, esta edición se caracterizo por lo repartidos que estuvieron y la ausencia de una clara favorita. Hubo varias sorpresas, como el empate de Skyfall y La noche más oscura en Edición de Sonido, el inmerecido triunfo de Brave como Mejor Película de Animación ante Frankenweenie o ¡Rompe Ralph!, y el éxito de La vida de Pi en Mejor Banda Sonora, fotografía (pobre Roger Deakins, una vez más se va de vacío), así como el de su director, Ang Lee. La categoría de Mejor Actor de Reparto era una de las más reñidas, y al final fue Christoph Waltz quien se hizo con el galardón gracias al parlanchín Dr. Schultz (papel un tanto similar al que ya hizo en Malditos bastardos, pero bueno). Anne Hathaway triunfó como Mejor Actriz de Reparto (yo prefería a Amy Adams) mientras que Jennifer Lawrence se llevó el merecido premio a la Mejor Actriz Principal por su gran trabajo en El lado bueno de las cosas (esperemos que Jessica Chastain sea premiada pronto también). Hubiese preferido que el esfuerzo de su compañero, Bradley Cooper, se hubiese visto recompensado en la categoría de Mejor Actor Principal, en la que el vencedor fue Daniel Day-Lewis por su interpretación de Lincoln, convirtiéndose en el mejor actor de la historia de la Academia con sus tres galardones acumulados hasta la fecha (Jack Nicholson también tiene tres, pero uno es de Mejor Actor de Reparto). Además, Quentin Tarantino y Chris Terrio fueron reconocidos como los mejores guionistas gracias a su labor en Django desencadenado y Argo, respectivamente.

Hasta Walter White estuvo presente en el discurso de Ben Affleck
Con este reparto de premios, queda claro que en la Academia no tienen en mucha estima a Steven Spielberg, que no arrasó como prometía con Lincoln, ni tampoco al nuevo trabajo de Kathryn Bigelow, que se merecía más repercusión. Tampoco parecía que fuesen a premiar el trabajo de Ben Affleck, que quedó absurdamente excluido de la categoría de Mejor Director, pero finalmente se hizo justicia y su trabajo se vio recompensado cuando Grant Heslov, George Clooney y el propio Affleck recogieron el premio a Mejor Película por Argo, consagrándose este último como el gran director que ha demostrado ser después de tres excelentes trabajos tras la cámara. Para terminar, me quedo con las palabras finales del emotivo discurso de Affleck: "It doesn't matter how you get knocked down in life, 'cause that's gonna happen, all that matters is that you gotta get up."

Para consultar el listado completo de los gandores, click aquí.

¿Y a vosotros? ¿Qué os han parecido la gala y el reparto de premios?

lunes, 31 de diciembre de 2012

Mike Lee's selection for 2012

2012 está a punto de terminar y, como es tradición en este blog, antes de inaugurar el año nuevo daremos un repaso al panorama cinematográfico, haciendo balance de lo que hemos visto y las sensaciones que nos ha transmitido.


Este año ha sido muy variado puesto que hemos encontrado películas de todo tipo y casi siempre había algún título en cartelera que mereciese la pena. Hemos tenido estrenos tan diferentes que comprenden desde el comienzo de exitosas sagas taquilleras (Los juegos del hambre) a tragedias intimistas independientes (la demoledora Shame), pasando por el regreso de personajes muy queridos (The Muppets), comedias agradables y con trasfondo (Intocable, Si de verdad quieres), homenajes al cine (Hugo), sorpresas terroríficas (The Cabin in the Woods), propuestas decepcionantes (The Amazing Spider-man, The Dark Knight Rises, Prometheus), timos monumentales (Luces rojas, Lo imposible), desafíos al espectador (The Master) y el regreso a la interpretación de toda una leyenda como es Clint Eastwood (Golpe de efecto). 

De entre todas ellas, me gustaría destacar 12 películas, una por mes, que por diversos motivos me han parecido muy destacables y altamente recomendables, merecedoras del precio de una entrada de cine en los convulsos tiempos que corren. Vamos con la selección:



*Moneyball: Drama con el mundo del béisbol profesional como telón de fondo en el que un hombre sin rumbo se recuperará de errores pasados. Cuenta con grandes interpretaciones y un guión de dos titanes, Aaron Sorkin y Steven Zaillian.

*Los idus de marzo:  George Clooney dirige con garra este thriller político de tintes shakespearianos que desgrana las luchas por el poder y la corrupción de los implicados en la campaña por las elecciones primarias en Estados Unidos, además de que cuenta con un reparto de verdadero lujo.

*Los Vengadores: Joss Whedon triunfa en una misión imposible y traslada el espíritu de los héroes más poderosos de los cómics Marvel a la gran pantalla en una película capaz de juntar espectacularidad con humor y mucho respeto a los personajes.

*Moonrise Kingdom: El director Wes Anderson lleva su estilo personal un paso más allá a la vez que recupera la mirada de un niño y despliega los temas que pueblan su universo personal.

*Mátalos suavemente: La crisis económica también ha afectado al mundo del hampa, donde los viejos valores y el glamour se perdieron hace mucho. Filmada con una elegancia insólita, contiene interesantes reflexiones de máxima actualidad.

*Frankenweenie: Cuando todo atisbo de personalidad parecía perdido, Tim Burton estrena esta conmovedora película de animación stop-motion que rinde homenaje a los clásicos del terror y a los temas recurrentes en su filmografía.

*Looper: Nueva vuelta de tuerca a los viajes en el tiempo y la ciencia ficción futurista en una historia de fuerte influencia western con interesantes giros. Poblada de personajes ambiguos, el reparto no lo hace nada mal.

*Argo: Ben Affleck se confirma como un director de mucho talento con este thriller de espionaje en la era pre-Bourne, cuando un agente de la C.I.A. debe ingeniárselas para rescatar a seis rehenes de Irán. Mucha emoción, ritmo, buena ambientación y una contundente carga crítica componen una película redonda.

*Skyfall: James Bond celebra sus 50 años renovándose para el siglo XXI en una película de acción filmada con mucho pulso y estilo que vuelve a las raíces del personaje para recuperar elementos clásicos.

*¡Rompe Ralph!: Curioso homenaje al mundo de los videojuegos en una película con mucha magia, nuevos mundos y protagonistas en busca de su lugar en el mundo.

*El Hobbit: Un viaje inesperado: Aunque no iguale la majestuosidad de la trilogía original, es bastante fiel a la novela y nos lleva de vuelta a la Tierra Media en un viaje muy entretenido.

*Silver Linings Playbook: Perfecta mezcla de comedia y drama familiar y personal en una película que cuenta con personajes muy humanos y un reparto formidable, desde la electrizante pareja que forman Bradley Cooper y Jennifer Lawrence a un Robert De Niro que vuelve a dar lo mejor de sí mismo.


Actor del año: Brad Pitt, por la madurez mostrada en trabajos como Moneyball y Mátalos suavemente, en los que llena la pantalla con personajes complejos.

Actriz del año: Amy Adams, capaz de cambiar a registros tan diferentes como los que exigían The Muppets, Golpe de efecto y The Master, y de salir airosa de todos sus trabajos.

Director del año: Ben Affleck, que en Argo realiza todo un ejercicio de estilo clásico, sin efectismos baratos, y homenajea toda una época.

Y vosotros, ¿con qué películas os quedáis? ¿Cuál sería vuestra selección?

¡Feliz 2013!

viernes, 9 de diciembre de 2011

Los planes de Ryan Gosling

En la última década, el actor que empezase dando vida al joven Hércules se ha ganado el respeto de los espectadores y cineastas por méritos propios. Vinculado al circuito independiente, el canadiense Ryan Gosling ha demostrado ser capaz de tansmitir las dudas y emociones de personajes intensos manteniendo siempre su estilo sobrio, nada propenso al histrionismo (lo cual, personalmente, me recuerda en ocasiones a ciertos papeles de Michael Douglas).


Entre sus interpretaciones más alabadas, para mí destacan especialmente las ofrecidad por el actor en Half Nelson (donde da vida a un profesor de insituto adicto a las drogas) y en Lars y una chica de verdad, con un retrato minucioso del protagonista. En 2010, Gosling sorprendió de nuevo con sus papeles en dos películas: All Good Things, sencillo thriller psicólogo en el que da vida al siniestro protagonista y le acompañan Kirsten Dunst y Frank Langella; y Blue Valentine, duro drama centrado en ñas dificultades que atraviesa una joven pareja gracias al cual recibió múltiples elogios por su intervención junto a la brillante actriz Michelle Williams.


Tras los halagos recibidos, 2011 ha sido un año especial para la carrera de Ryan Gosling con los estrenos tres películas bien diferenciadas que podrían suponer su consagración defnitiva: la recomendale comedia de cierto tono dramático Crazy Stupid Love, en la que comparte cartel con Steve Carell, Emma Stone y Julianne Moore; el oscuro thriller aclamado en el festival de Cannes, Drive; y la nueva y esperada película de Geroge Clooney y Grant Heslov, The Ides of March, centrada en la campaña política de un candidato a la presidencia de Estados Unidos y que cuenta con la participación de pesos pesados de la interpretación como Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei, o Paul Giamatti.


Entre sus proyectos para 2012, destacan The Place Beyond the Pines, drama criminal dirigido por el director de Blue Valentine y que protagonizará otro actor en alza, Bradley Cooper; y The Gangster Squad, que narrará la lucha de la policía de Los Ángeles contra la mafia en la década de 1940 y cuenta con la presencia de Sean Penn y James Brolin en el reparto. En sus distintos estilos, cada una de ellas promete ser una propuesta interesante en la que Gosling demuestre de nuevo su profesionalidad como actor.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Sin Límites: El poder de la ambición

Nada parece salirle bien al aspirante a escritor Eddie Morra: no consigue encontrar la inspiración necesaria para presentar en la editorial su primera novela, no puede pagar el alquiler de su diminuto apartamento y además su novia decide abandonarle. En plena crisis, descubre por casualidad los efectos del NZT, una droga que permite a quien la toma utilizar más del 10 % de su capacidad mental; por lo que Eddie se transformará en un exitoso hombre de negocios de la noche a la mañana. Sin embargo, él no es el único interesado en descubrir los secretos del NZT.

Basada en la novela de Alan Glynn, Sin Límites nos recuerda que "todo gran poder conlleva una gran responsabilidad," trasladando esta sabia enseñanza del tío Ben al caso de un desconocido que potencia sus facultades mentales gracias a una misteriosa droga y ocasiona que otros empresarios y mafiosos se interesen por el secreto de su repentino éxito, haciéndole la vida imposible. 

Tras la cámara se encuentra Neil Burger, quien nos sorprendió con El Ilusionista y vuelve a conseguirlo en esta ocasión con un thriller de ciencia ficción dinámico, ágil, y entretenido con una interesante reflexión acerca de las consecuencias que puede tener el exceso de poder y de ambición. Llama la atención el cambio de estilo de Burger con respecto a su anterior película, sobre todo en las escenas de persecuciones y en aquellas que reflejan los efectos que el NZT tiene en los protagonistas, con el cambio en su percepción sensorial reflejado por logrados planos secuencia y un montaje muy elaborado.


Destaca la labor de Bradley Cooper, actor en alza tras el éxito de The Hangover que da la talla en Sin Límites representando las dudas y el sufrimiento del protagonista, consiguiendo transmitirnos la angustia que siente en determinadas situaciones. Interpretando a su pareja encontramos a Abbie Cornish en un papel decente (no como el de Sucker Punch), mientras que el legendario Robert De Niro ofrece una correcta actuación como el secundario Carl Van Loon, empresario que rivaliza con nuestro protagonista.


Con un acabado dinámico e interesantes reflexiones acerca de la ambición y el poder, Sin Límites sorprende como un recomendable thriller de ciencia ficción en el que Bradley Cooper demuestra su talento como intérprete.

miércoles, 6 de julio de 2011

The Hangover Part II (Resacón 2)

Dos años después de su aventura en Las Vegas, Alan, Phil, Doug y Stu se reúnen con motivo de la boda de este último, quien se casará en unos días en la exótica Tailandia. Lo que en un momento era un placentero viaje cambia de la noche a la mañana cuando "la manada" se despierta en un hotel de Bangkok sin recordar nada de lo sucedido en las últimas horas y descubre que Teddy, hermano de la prometida de Stu, ha desaparecido sin apenas dejar rastro. Con el tiempo en su contra, los "tres mejores amigos del mundo mundial" recorrerán las calles de la capital tailandesa, se encontrarán con viejos conocidos y tratarán de averiguar qué sucedió la noche anterior y dónde está Teddy para llegar a tiempo a la boda.

El mayor éxito del verano de 2009 fue para The Hangover, película que con un moderado presupuesto, actores semidesconocidos y un elaborado y alocado guión consiguió convertirse en la comedia más taquillera de todos los tiempos, gustando por igual a público y crítica (se alzó con el Globo de Oro a la mejor comedia). Gracias a su enorme repercusión, las puertas a nuevos proyectos se abrieron para sus protagonistas (Bradley Cooper y Zach Galifianakis son dos de los actores del momento, Ed Helms avanza como cómico y Ken Jeong hace de las suyas en la serie Community) mientras que su director, Todd Phillips, tenía ocasión de filmar otra comedia de estilo similar (Due Date) y de planear, junto a los guionistas Craig Mazin y Scott Armstrong, el regreso de Phil, Stu, y Alan en la secuela de The Hangover, que prometía mantener el nivel de su predecesora.


Así ha sido: The Hangover Part II (guiño a la segunda parte de El Padrino incluido en el título) ofrece a los espectadores aquello que hizo triunfar a la primera entrega hasta el punto de que sigue un esquema similar,  prácticamente idéntico, por lo que tenemos a uno de los amigos a punto de casarse, una resaca descomunal tras la que no recuerdan nada de lo que pasó la noche anterior, la búsqueda de un miembro del grupo desaparecido siguiendo pistas que guían a otras pistas, la intervención del señor Chow y de cierto animal, la canción de Stu, un giro final que iluminará a los protagonistas cuando la desesperación los invada, y las reveladoras fotos en los créditos. Eso sí, con el lógico aumento de presupuesto respecto a la primera parte, la acción se desarrolla en Tailandia, con exóticos escenarios en los que se perderán los protagonistas y una variada banda sonora.

The Hangover Part II mantiene el humor corrosivo y desenfadado de su predecesora a la vez que ofrece gags más brutos si cabe con un ritmo trepidante, por lo que gustará tanto a los aficionados a la comedia como a los que quedaron encantados con su primera entrega (de hecho se incluyen numerosas referencias a lo que pasó hace dos años). El único inconveniente es que se pierde el factor sorpresa que hizo que The Hangover triunfara en 2009 y destacase frente a otras comedias mucho más simples y estúpidas; pero tampoco debemos extrañarnos, pues la fórmula funciona y la película divierte aunque no nos sorprenda tanto como la ya mítica noche que pasaron los protagonistas en la ciudad del pecado.


Hablando de los protagonistas, los tres están muy cómodos en unos papeles que han hecho suyos, tanto Bradley Cooper como Phil el guaperas, Ed Helms en la piel del desesperado Stu y sobre todo Zach Galifianakis interpretando al excéntrico y desternillante Alan, personaje que se explota bastante en esta película ya que fue el que más carcajadas desató en la primera entrega. Les acompañan, con los personajes a los que ya dieron vida en The Hangover, Ken Jeong, Justin Bartha, Jeffrey Tambor y Mike Tyson en una aparición estelar, a quienes se unen Jamie Chung (Sucker Punch) y Paul Giamatti (el inspector Uhl de El Ilusionista) con pequeñas intervenciones. Resulta chocante que desaparezca el personaje de Heather Graham de la primera parte y que no se incluyese en el montaje final el anunciado cameo de Liam Neeson.

¿Tracy? Soy Phil...
A pesar de no ser tan refrescante como su predecesora, The Hangover Part II entretiene durante todo su metraje y sigue el patrón marcado por la comedia estrella de 2009, por lo que animará los días de verano y hará las delicias de los seguidores de este peculiar grupo de amigos. Con el éxito que está cosechando, no es de extrañar que Todd Phillips y los productores ya se planteen una tercera entrega.

sábado, 31 de julio de 2010

El Equipo A: Siempre hay un plan

Resulta preocupante lo poco que se arriesgan las grandes productoras cinematográficas en la actualidad. En lugar de apostar por argumentos originales, en la mayoría de los casos se limitan a jugar sobre seguro con remakes de otras películas y series de televisión de los años ochenta del pasado siglo, como prueban los inminentes estrenos de Karate Kid, Predators, Pesadilla en Elm Street, Tron Legacy o Wall Street 2, que ya tienen ganada la nostalgia de los espectadores. En este mismo grupo podríamos incluir a El Equipo A, adaptación de la famosa serie de televisión (esperada desde hace años) y que, con la aparición de las primeras imágenes y tráilers, auguraba un despropósito de grandes proporciones.



Nada más lejos de la realidad, por fortuna. La recién estrenada versión de El Equipo A resulta una película de lo más entretenida y divertida, una digna actualización de la serie que mantiene el respeto por el material original. Tras la cámara nos encontramos a Joe Carnahan, "regulero" director heredero de los estilos de Tony Scott (productor del filme que nos ocupa) y Michael Bay, como prueban las inquietas escenas de acción. Carnahan ha contado con un nutrido equipo de guionistas, y todos juntos han filmado una película repleta de bromas y secuencias de vértigo ideal para estas fechas; a diferencia de las absurdas peripecias de Tom Cruise y Cameron Díaz en Noche y Día.

Uno de los mayores aciertos de El Equipo A reside en su reparto, especialmente en su cuarteto protagonista, quienes se han encontrado con la difícil tarea de interpretar a unos personajes emblemáticos y la han cumplido con creces. Liam Neeson canoso fuma puros y traza planes como pocos, Bradley Cooper hace de guaperas con soltura, el gran Sharlto Copley nos brinda algunos de los momentos más desternillantes gracias a su Murdock y mientras Quinton "Rampage" Jackson da la talla como M.A. Estos cuatro constituyen los pilares fundamentales de la película, pero tampoco les viene mal verse acompañados por los secundarios Jessica Biel, Patrick Wilson o John Hamm, que poco tienen que aportar.

A modo de actualización, la película comienza presentándonos a los protagonistas para luego dar paso a sucesivos planes imposibles, disfraces, humor, guiños a la serie (atención a la escenas tras los créditos) además de a películas como El bueno, el feo y el malo o Indiana Jones en dos horas bien aprovechadas; todo esto acompañado por la banda sonora firmada por un poco inspirado Alan Silvestri, de la cual sólo destaca la clásica sintonía.



Revisión entretenida y refrescante de la serie, El Equipo A constituye la cinta de acción ágil con acertados toques de comedia que el Hannibal, M.A., Murdock y Fénix se merecían. Ya se sabe, si tienen algún problema y si los encuentran, quizá puedan contratarlos.

domingo, 6 de septiembre de 2009

The Hangover (Resacón en Las Vegas)

Volviendo la vista atrás encontramos que en este verano se han estrenado películas de todo tipo: el éxito más rotundo (pero quedándose a mucha distancia del fenómeno que supuso hace un año El Caballero Oscuro) fue para Transformers 2, aunque también hubo lugar para unas cuantas secuelas como la tercera entrega de Ice Age, un nuevo punto de vista para Terminator o una fallida entrega de Harry Potter, los remakes, la sorpresa de Pixar con Up y el estilo de Michael Mann en Enemigos Públicos. En el mundo del cine la temporada veraniega aún no ha terminado, y en las próximas semanas llegarán películas tan esperadas como District 9, los Bastardos de Tarantino, Jennifer's Body o el regreso de Bruce Willis en The Surrogates, por no mencionar la revolución que Avatar planea traer ya en Navidad.

De entre todas éstas, puede decirse que la sorpresa del verano ha sido The Hangover, una comedia de presupuesto no muy elevado (sobretodo comparado con su recaudación en la taquilla norteamericana) y actores casi desconocidos que nos trae una historia original, no se centra en mostrarnos un gag tras otro y cuyo planteamiento tal vez recuerde un poco a Colega, ¿dónde está mi coche?: Cuatro amigos pasan un fin de semana en Las Vegas con motivo de la despedida de soltero de uno de ellos. Después de la primera noche en la ciudad ninguno recuerda nada de lo sucedido, ni siquiera dónde acabó el novio, por lo que deberán emprender una carrera contrarreloj y resolver unos cuantos misterios antes del día de la boda.



Todd Phillips (director de la injusta adaptación de la serie Starsky & Hutch a la gran pantalla) desarrolla con buen ritmo esta divertida historia en la que los tres personajes protagonistas deberán no sólo encontrar explicación a lo sucedido sino también llevarse bien a pesar de sus diferencias. Así, los espectadores acompañaremos a Phil (un profesor aburrido de la rutina), Stu (un dentista atormentado por su repulsiva novia) y Alan (el "especial" cuñado de Doug, el novio) en sus desventuras por la ciudad del pecado. El peculiar carácter de este último personaje ha llevado a la fama al actor Zach Galifianakis hasta el punto de contar con serie propia para televisión (Drop Dead) y de brindarle la ocasión de participar en una nueva comedia con el director Todd Phillips y uno de los actores del momento, Robert Downey Jr., quien después de encarnar a Sherlock Holmes y a Tony Stark por segunda vez participará en la mencionada Due Date.



The Hangover cuenta también con las desternillantes apariciones de Mike Tyson, cierto bebé o Heather Graham, además de con una banda sonora de lo más apropiada para la ocasión, en la que figuran canciones entonadas por los propios personajes. Con todos estos ingredientes podemos reírnos durante un buen rato con esta comedia desenfadada y bien confeccionada, de lo más adecuada para la estación.