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viernes, 13 de febrero de 2015

Como un fénix... Cómics

Si la semana pasada repasábamos el cine del último tercio de 2014, hoy toca hablar de otro de los temas estrella de este blog: los cómics. Echaremos un vistazo al panorama de varias editoriales y de lo que he podido leer de ellas, empezando por las propuestas de las dos casas más grandes para continuar con propuestas más modestas e interesantes.


Marvel
La conocida como la Casa de las Ideas puede que nos tenga a todos contentos con su creciente y divertido universo cinematográfico, pero su propuesta editorial deja cada vez más que desear. Los marcoeventos se han convertido en la norma, y de ser algo excepcional han pasado a un mínimo de dos al año, a cada cual más absurdo y vomitivo: Pecado original, Axis y en 2015 nos espera un refrito de las Secret Wars. Muy bien. Se da la tendencia general de que, mientras que las grandes series se ven trastocadas por este tipo de planes, son las más pequeñas y sencillas, aquellas por las que nadie apostaba, las que brillan en el plano creativo y hacen las delicias de los lectores, como las cabeceras recién estrenadas dedicadas al Hombre hormiga y a la Chica ardilla. Mientras el resto de títulos vengadores resultan soporíferos, los Imposibles Vengadores de Rick Remender y del dibujante Daniel Acuña concluyen una saga prolongada que recuerda al tono épico y fatalista de Días del futuro pasado y que conecta con los sucesos de sus etapas en Imposibles X-Force y Vengadores Secretos. Se funden las posibilidades de las mitologías mutante y vengadora y Acuña alcanza su cénit artístico.


La renovación mutante comenzada por Jason Aaron y Brian Michael Bendis ha llegado a su fin. El primero concluyó su ya mítica etapa en Lobezno y la patrulla X de forma más que satisfactoria para luego empezar una nueva cabecera, La asombrosa Patrulla X, resucitar a Rondador Nocturno y huir de mala manera a los seis números. Mientras tanto, Bendis nos contentó a todos con las jugada de traer a los cinco mutante originales al desfigurado presente, pero este truco ya se ha estirado hasta la saciedad y resulta demasiado cargante. 

Por suerte para Daredevil, Mark Waid llegó a la serie y decidió abandonar la faceta oscura que había convertido al cuernecitos en el sufrido Batman de Marvel. Waid escribe historias de corte superheroico (con sus buenas dosis de oscuridad), desarrolla la vida personal de Matt Murdock y nos entrega una etapa memorable junto a los lápices de Paolo Rivera, Marcos Martín y, sobre todo, Chris Samnee. Historias como la del Hombre Topo o la venganza a fuego lento de un viejo enemigo demuestran que es un cómic que de verdad merece la pena leer.


Otro cómic que va a su aire es Ojo de Halcón. Matt Fraction deja de lado la vida de Clint Barton como vengador y se centra en sus enredos personales, con ecos del Peter Parker de los ochenta. Nos cuenta también las desventuras de Kate Bishop, la joven arquera, y de paso brinda a David Aja la posibilidad de jugar con la narrativa y dibujar locuras tan divertidas como el número dedicado al perro.

Mientras tanto, Spider-man hace años que dejó de ser el personaje que yo conocía y los Guardianes de la galaxia protagonizan una serie bastante pobre escrita por Bendis, a años luz del trabajo de Abnett y Lanning que redefinió al grupo estelar.

DC
Desde el reinicio de los nuevos 52, como universo de cómics carece de cohesión alguna. Los nuevos títulos aparecen y con frecuencia son cancelados, pero hay algunas cabeceras que destacan por sus tramas o como mero divertimento, como Harley Quinn. El caballero oscuro celebra sus setenta y cinco años con una serie semanal centrada en Gotham, Batman Eternal, mientras que vive aclamadas etapas gracias a Scott Snyder y Greg Capullo en Batman y a  Buccelato y Manapul en Detective Comics, con las que espero ponerme al día pronto. El hombre de acero protagoniza una correcta etapa en Superman gracias a Geoff Johns y John Romita Jr. en su primer trabajo fuera de Marvel en muchos años, y parece que Grant Morrison va a poder hacer de las suyas en Multiversity


En cuanto al sello Vértigo, es un mero eco de lo que fuera durante los noventa, si bien destacan Hermano Lono, el sangriento spin-off de 100 balas, y la mezcla entre terror y ciencia ficción de El resurgir, de Snyder y Sean Murphy.


Image
Su modelo basado en publicar cómics y dejar que sean los propios autores quienes mantienen los derechos de sus personajes continúa dando sus frutos en una etapa dorada de cómics creativos y transgresores, como algunos de los que recomendamos a continuación.


Brian K. Vaughan y Fiona Staples nos deslumbran en Saga, la mulitpremiada odisea espacial de corte iconoclasta, violenta y muy divertida en la que destacan unos personajes con los que no nos cuesta simpatizar. Otra serie espacial que acaba de comenzar es Copperhead, pero su premisa ya ha cautivado a muchos, pues se trata de una inspectora de policía que llega a un enclave minero alienígena a investigar los crímenes que se cometen en una comunidad cerrada y repleta de oscuros secretos. 

El terror es otro de los géneros cultivados con más mimo por Image. Destacan el final de Fatale y el comienzo de la nueva serie del tándem Brubaker-Phillips, The Fade Out; el comienzo de Wytches, una versión macabra de Las brujas de Roal Dahl, cortesía de Scott Snydery Sean Murphy; y Outcast, acerca de una epidemia de posesiones demoníacas y del elegido para detenerlas. Robert Kirkman continúa con Los muertos vivientes y arranca una nueva e interesante etapa tras el final anticlimático de la guerra abierta contra Negan.

Bastante más particulares resultan propuestas como Southern Bastards y Sex Criminals. La primera es un cómic ambientado en un diminuto pueblo de Alamaba que nos habla del peso del pasado, un tebeo duro, violento y oscuro. La segunda es la alocada apuesta de Matt Fraction y Chip Zdarsky acerca de una joven pareja que puede detener el tiempo mientras hace el amor, ocasión que aprovechan para robar todo lo que pueden. Tiene el lujo de haber sido reconocido como uno de cómics de 2014 en varios medios.


Cómics en línea
Cada vez surgen propuestas más interesantes (y de mucha calidad) que exploran las posibilidades del soporte digital, como por ejemplo The Dreamer, de Lora Innes; Polar, de Víctor Santos, y The Private Eye, el producto estrella de la iniciativa Panel Syndicate, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín.


Y vosotros, ¿qué cómics actuales recomendáis?

sábado, 2 de agosto de 2014

Ronda de reseñas: de capitanes, monstruos y mutantes

Estimados lectores, tras una larga espera, llega el momento de retomar el blog. Será una tarea complicada, después de un tiempo sin actualizar, pero se intentará mantener el ritmo y continuar hablando de cine, cómics y series de televisión con variedad, interés e ilusión. Tenemos pendientes celebrar los aniversarios de distintos personajes que se cumplen en 2014 y recomendar nuevos descubrimientos comiqueros, criticar las maniobras editoriales de Marvel o DC, y por supuesto comentar las últimas temporadas de nuestras series favoritas. Comenzaremos con calma, con una serie de breves reseñas dedicadas a algunas de las películas más sonadas de los últimos meses. Vamos allá.


Marvel Studios continúa con su segunda fase y cumple con las prometidas dos películas por año. La primera estrenada en 2014 también se ha convertido en la más acertada y compensada de la mencionada fase. Nos referimos, por supuesto, a Capitán América: El soldado de invierno. La dirección corre a cargo de los hermanos Russo, quienes han gozado de cierto éxito en el mundo de la televisión, pero en el cine han filmado bodrios como Tú, yo y ahora Dupree (ahí es nada). Para la ocasión, adaptan libremente el comienzo de la celebérrima etapa del guionista Ed Brubaker al frente del cómic del primer vengador, y lo hacen con éxito: consiguen retratar lo que le sucede a Steve Rogers cuando vuelven fantasmas de su pasado y acentúan su condición de hombre fuera de su tiempo, a la vez que inscriben la película dentro del cada vez más complejo universo cinematográfico de Marvel, con los ecos de Los Vengadores y la psicosis que gobierna SHIELD todavía presentes. Si Iron Man 3 seguía los patrones de las buddy movies como Arma Letal; y Thor 2, los de las pelis de invasiones alienígenas; El soldado de invierno abraza el género del espionaje, con agentes dobles y conspiraciones que harían sentirse orgulloso al Jason Bourne de Matt Damon. Mención especial merecen las escenas de acción por las calles de Washington DC, que beben del estilo pulcro de Heat, y por supuesto el reparto, cada vez más amplio. Está capitaneado por Chris Evans, natural en su rol, le acompañan los ya clásicos Samuel L. Jackson, Scarlett Johansson y Cobie Smulders y se les suman acertadas incorporaciones como Anthony Mackie haciendo del Halcón, los futuros Calavera y Sharon Carter, y el veterano Robert Redford. Una película muy completa y divertida, hasta sale Batroc el Saltarín reconvertido en terrorista. Espero que en la tercera entrega vuelva Cráneo Rojo de alguna forma.



Otro de los taquillazos más esperados de 2014 ha sido Godzilla, cuya nueva versión se ha estrenado coincidiendo con el 60º aniversario de la primera película dedicada al monstruo japonés de la era atómica. El guión del renacimiento de este titán llevada años recorriendo los estudios de Hollywood, hasta el punto de que nadie sabe cuántos guionistas retocaron escenas (se cuenta que incluso pasó por las manos de Frank Darabont, y eso que nadie sabe a qué se dedica ahora tras su salida de The Walking Dead). El encargado de dirigirla ha sido Gareth Edwards, director novel que debutó en 2010 con la interesante Monsters, historia de un amor imposible ambientada en una zona de cuarentena poblada por alienígenas en la frontera entre México y Estados Unidos. Ahí es nada. En el caso de Godzilla, Edwards ha contado con el respaldo de Legendary para filmar una película correcta y satisfactoria en líneas generales. La tarea era complicada, nadie sabía si esperar un nuevo y desenfadado Pacific Rim, una versión oscura alejada del material original, o un despropósito de proporciones cósmicas. Por fortuna, Godzilla renace en una película sencilla que da un giro interesante a su origen como protector de la humanidad frente a monstruos de tiempos olvidados. Edwards dosifica las apariciones del titán recurriendo a las técnicas de Spielberg y su Parque Jurásico, como ya hiciera Abrams en Super 8, nos presenta a una pandilla de militares ineptos, una puesta en escena solvente y una historia familiar simplona que no le importa a nadie. Posiblemente éste sea el aspecto más criticado de la película, protagonizada por unos descafeinados y poco creíbles Aaron Taylor-Johnson y Elizabeth Olsen, mientras que el gran Bryan Cranston apenas sale. En resumen, se esperaba más de ella, pero termina como una película entretenida, con apuntes interesantes y una representación decente del monstruo del título. Además hay un pequeño homenaje a Mothra, que será el villano de la confirmada secuela.




Terminamos con una grata sorpresa como ha sido X-Men: Días del futuro pasado. El universo mutante de los cómics es prácticamente imposible de comprender en su totalidad hoy en día, y pobre del lector neófito que lo intente abarcar. Este batiburrillo no tardó en desplazarse al cine, cuando la saga de Fox fue herida de muerte por los bodrios X-Men 3 y X-Men Orígenes: Lobezno. En 2011 llegó un destello de esperanza con X-Men: First Class, precuela sencilla pero divertida y respetuosa con los personajes. Ahora bien, la titánica tarea de conectar las dos etapas de la moribunda franquicia ha caído en manos de Bryan Singer, quien se ha alzado triunfante con la nueva entrega que hoy nos ocupa. Días del futuro pasado adapta la saga homónima de Chris Claremont y John Byrne, todo un hito mutante y del cómic americano en general. Lo hace con ciertas libertades, si bien se mantiene fiel al espíritu de la saga original. La película nos presenta a los mutantes al borde de la extinción, y sólo uno de ellos puede viajar al pasado, a los años 70, para cambiar la historia y salvar a Xavier y los suyos. De esta forma, la película homenajea a las ya clásicas dos primeras partes de Singer, que empezaron todo hace 14 años, y potencia las virtudes de la nueva generación capitaneada por unos brillantes James McAvoy, Michael Fassbender y Jennifer Lawrence, con Nicholas Hoult en menor medida. La combinación perfecta entre aventura, ciencia ficción, activismo mutante y nostalgia, Días del futuro pasado cierra de forma digna la era de Patrick Stewart e Ian McKellen , devuelve a los mutantes al lugar que les corresponde con una película sumamente entretenida y de paso abre la puerta a una nueva entrega: X-Men: Apocalipsis, que tiene pinta de incluir elementos de la celebrada etapa de Rick Remender al frente de X-Force.



En breve volveremos con más reseñas, en esa ocasión dedicadas al rico panorama independiente.

lunes, 9 de septiembre de 2013

El panorama de Marvel Now

Probablemente buscando una forma de responder al reinicio del Universo DC y el comienzo de los Nuevos 52, en la Casa de las Ideas decidieron llevar a cabo una maniobra editorial similar con el nombre de Marvel Now. Seis meses después de su inicio, con el nuevo panorama asentado, llega el momento de reflexionar acerca del cambio general en la editorial de Spider-man y del estado de las colecciones actuales de Marvel.


Aunque en principio era bastante reticente a la jugada de Marvel Now por miedo a que perpetraran una barbaridad similar al reinicio del Universo DC (si echamos un breve vistazo a los Nuevos 52 no tardaremos en observar que el personaje que ha salido mejor parado es Batman, curiosamente quien ha sufrido menos cambios en su continuidad), borrando años de historias en beneficio de las ventas, debo reconocer que la estrategia editorial no ha resultado tan calamitosa, pues más bien se ha tratado de un lavado de cara a los cómics de Marvel con el fin de nivelarlos con su universo cinematográfico; y de un reajuste de autores, apostando por nuevos guionistas estrella como Jonathan Hickman, Rick Remender y Jason Aaron para encargarse de los pilares de la editorial mientras que Brian Michael Bendis, el arquitecto del Universo Marvel de la última década, ha pasado a explorar nuevos terrenos. En líneas generales, el cambio de equipos creativos ha dado buenos resultados, con giros interesantes para la plana mayor marvelita. En las próximas líneas comentaré mis impresiones acerca de las colecciones que sigo de esta nueva etapa de personajes que nos acompañan desde hace mucho tiempo:

-Nuevos Vengadores: La colección que más me ha gustado hasta el momento. Jonathan Hickman, el maestro de las tramas-puzzle, da un giro radical a los Vengadores urbanos de Bendis y recupera a los Illuminati, quienes se encargan de acabar con las amenazas más peligrosas desde las sombras. En esta ocasión se enfrentan a una crisis en el multiverso que llevará a nuestros héroes a tomar decisiones inesperadas y polémicas. Un cómic de grandes diálogos ilustrado por el siempre elegante Steve Epting. La colección apenas acaba de arrancar y nos deja con montones de incógnitas que tardarán en resolverse.

-Imposibles Vengadores: Nacida de las cenizas del conflicto entre la Patrulla X y los Vengadores, esta serie responde a la necesidad de incorporar mutantes en las filas de los héroes más poderosos de la Tierra. El guionista Rick Remender firma una colección ágil a la que se trae los cabos sueltos de las tramas desarrolladas en sus recomendables etapas en Imposibles X-Force y Vengadores secretos, añadiendo la presencia de villanos como Cráneo Rojo y Kang el Conquistador. John Cassaday (uno de mis dibujantes favoritos) se encarga del primer arco y luego es relevado por Daniel Acuña, que está bastante en forma.



-Capitán América: También escrita por Remender, rompe con el tono de espionaje de la célebre etapa de Ed Brubaker para sumergirnos en una trama de ciencia ficción de serie B en la que se respira el espíritu de Jack Kirby. Aunque comenzó con fuerza, respetando la personalidad de Steve Rogers y mostrándonos emotivos flashbacks de su pasado durante la Gran Depresión, un cambio tan brusco no le ha sentado demasiado bien a la serie, cuyo primer arco argumental se está alargando demasiado. A la espera de su conclusión, podemos disfrutar del dibujo de John Romita Jr., más en forma que en sus último trabajos para Los Vengadores y Kick-Ass.


-Lobezno y la Patrulla X: La divertida revisión de la Patrulla X que nos trae Jason Aaron se vio bastante perjudicada por el conflicto entre mutantes y Vengadores, que retrasó el desarrollo de las tramas. El relanzamiento de Marvel Now ha pillado a este cómic en todo el medio, si bien ha sabido adaptarse, retomar las tramas planteadas al principio, homenajear etapas clásicas, recuperar personajes olvidados (Perro) y mostrar la preocupación de Logan por el futuro de las nuevas generaciones de mutantes. Aunque no goza de la frescura de sus inicios, el trabajo de dibujantes como Nick Bradshaw o Ramón Pérez le ayudan a mantener el nivel. 

-La Nueva Patrulla X: La premisa de traer al presente a la Patrulla X original parecía absurda, pero Bendis ha sabido adaptarse al universo mutante y ha cimentado los primeros números en el fuerte contraste que experimentan los jóvenes Cíclope, Jean Grey, Ángel, Bestia y Hombre de Hielo al presenciar la convulsa situación mutante actual y cómo se han corrompido los ideales del sueño de Xavier. El trabajo de Stuart Immonen, uno de los mejores dibujantes en el panorama superheroico, en el apartado gráfico es otra de las razones que hace que merezca la pena leer este cómic, si bien es cierto que es una serie con fecha de caducidad, pues es muy complicado mantener a los X-Men originales en el presente de forma indefinida sin que la fórmula acabe agotándose.

-Guardianes de la galaxia: Nunca me ha apasionado la vertiente cósmica del Universo Marvel, pero Bendis consigue acercarnos al mundo de los Guardianes de una forma amena, probablemente enfocada a la venidera adaptación cinematográfica, y nos ofrece una lectura gamberra y muy divertida con personajes bien perfilados. Le falla el baile de dibujantes entre Steve McNiven y Sara Pichelli dentro de un mismo número, y la presencia de Iron Man en el equipo no termina de convencer.


-Ojo de Halcón: Matt Fraction, guionista bastante limitado y autor de bodrios como Miedo encarnado, sorprende con esta revisión de Clint Barton, personaje que no ha gozado de demasiado éxito fuera de Los Vengadores. En la misma línea que su trabajo en El Immortal Puño de Hierro, Fraction nos narra las aventuras urbanas de Ojo de Halcón apoyándose en la magistral narrativa de David Aja, heredero de David Mazzuchelli. Un cómic desenfadado y muy divertido.

-Deadpool Kills Deadpool: En pocas ocasiones me había acercado al mercenario bocazas, pero esta miniserie escrita por Cullen Bunn y dibujada por Salva Espín (siempre es una alegría contemplar sus trabajo) es la parodia que necesita el actual Universo Marvel, con paradojas entre multiversos incluidas y el bueno de Wade Wilson en medio de todo.


Me queda la duda de saber qué tal estarán las colecciones de Hulk y de Thor escritas por Mark Waid y Jason Aaron, respectivamente, que todavía no he tenido ocasión de leer. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido la jugada de Marvel Now? ¿Qué cómics seguís? ¿Cuáles recomendáis?

sábado, 13 de abril de 2013

Imposibles X-Force, de Rick Remender


Con su población reducida en extremo, los mutantes están al borde de la extinción, no hay nada que se interponga entre ellos y los enemigos que quieren borrarlos del mapa por distintos motivos. Aquí es donde entra en juego X-Force, un comando de operaciones encubiertas formado por Masacre, Mariposa Mental, Arcángel, Fantomex y liderado por Lobezno que hace frente a amenazas en potencia recurriendo a métodos tan violentos que la Patrulla X desconoce su existencia. Entre sus próximos retos, se encontrarán con una invasión de Deathlocks, un cruce dimensional con el cuerpo de los Capitanes Britania y el regreso de En Sabah Nur, más conocido como Apocalipsis.

Junto a la divertida y gamberra Lobezno y la Patrulla X de Jason Aaron, Imposibles X-Force ha sido la colección que ha conseguido reconciliarme con el universo mutante actual, ofreciendo historias absorbentes y muy bien construidas que recuperan conceptos clásicos. El artífice de este cómic es Rick Remender, que empezó a despuntar en Marvel con su trabajo en Veneno y la cabecera que hoy nos ocupa, dio el salto a Vengadores Secretos y ahora se ha convertido en uno de los guionistas clave de la editorial, pues está escribiendo El Capitán América e Imposibles Vengadores en el relanzamiento de Marvel Now

A la espera de que Panini publique el último volumen de Remender al frente Imposibles X-Force, los cuatro tomos publicados hasta la fecha son altamente recomendables, su lectura atrapa desde el principio y nos ofrece historias épicas en las que un reducido grupo de mutantes (violentos antihéroes alejados de la imagen que acostumbra a dar la Patrulla X) deben enfrentarse en secreto a misiones que les vienen gigantescas, pero de su éxito depende el destino del mundo. Con estas bases, Remender lleva a los personajes a enfrentarse al legado de viejos enemigos como Apocalipsis, a una invasión robótica, a viajar entre dimensiones y universos paralelos e incluso a luchar por el alma de uno de sus compañeros. Mientras tanto, seremos testigos de las dudas que asaltan a un grupo de personajes bastante vulnerables, como Mariposa Mental, Arcángel o Fantomex, a los que Remender presta especial atención sin dejar de lado las personalidades bien definidas de Lobezno y Masacre.


Además del modo en que fluyen y entretienen las historias de Imposibles X-Force, sorprende también la capacidad de Rick Remender para recuperar y reciclar viejos elementos del rico universo mutante. No sólo presenciaremos el regreso, en cierto modo, de Apocalipsis y de su relación con Arcángel, sino que también veremos qué ha sido de El Mundo, aquel extraño complejo tecnológico donde crearon a Fantomex introducido por Grant Morrison; regresaremos a la era de Apocalipsis; daremos una vuelta por Otromundo, la dimensión del Capitán Britania, y de paso seremos testigos de sucesos que tendrán serias repercusiones en el resto de las colecciones mutantes como el nacimiento de Tábula Rasa, la "evolución" de Arcángel, el origen de Génesis, uno de los nuevos alumnos del Instituto Jean Grey; o la aparición de Padre, el misterioso personaje detrás de la saga de Los Descendientes en Vengadores Secretos.


La única pega de esta colección ha sido el dibujo, que no ha acompañado demasiado en calidad a las historias. Jerome Opeña realiza un buen trabajo como narrador, pero sus acabados y el color no terminan de convencer (más bien parecen grabados); además de que el baile de dibujantes tampoco ha favorecido demasiado a este cómic, especialmente la participación de Greg Tocchini en el arco argumental dedicado a Otromundo, con un estilo no muy definido, bastante desganado. 

Aun así, Imposibles X-Force destaca como una gran cabecera mutante, capaz de recuperar el pasado de los personajes y llevarlos en una nueva y sorprendente dirección que emocionará a los lectores, recuperando el sentido de la aventura. Mil gracias a Yota por su amabilidad al prestarme esta colección.