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lunes, 4 de agosto de 2014

Ronda de reseñas: De hoteles, alienígenas y vampiros

Continuamos reanimando el blog. Si la semana pasada recopilábamos las reseñas de algunas de las películas destinadas a convertirse en los rompetaquillas de 2014, hoy damos un repaso a algunas de las últimas novedades del panorama independiente.


Empezamos con el esperado regreso de Wes Anderson con la particular El gran hotel Budapest. A estas alturas considero casi indiscutible que Anderson es, por méritos propios, uno de los jóvenes maestros surgidos del cine americano durante los últimos veinte años. Posee una excelente carrera plagada de películas de inconfundible sello personal que nos ha dejado obras maestras como Los Tenenbaums o Fantastic Mr. Fox. No obstante, el éxito comercial y el reconocimiento del público no le acompañó hasta el estreno de la entrañable Moonrise Kingdom en 2012. Ya consagrado con legiones de fans, Anderson vuelve con una película sumamente entretenida en la que pueden apreciarse la mayoría de las características de su cine: la trama se desarrolla como una serie de historias dentro de otras, la obsesión por los planos simétricos roza lo enfermizo y el uso de dioramas es un verdadero lujo. La película nos traslada a un hotel del Este de Europa a principios del siglo XX, cuando el gerente y su nuevo botones se ven envueltos en una sucesión de enredos y crímenes desesperados que tienen que ver con la herencia de una huésped ricachona. Se echa en falta el transfondo de las dinámicas familiares que pueblan las películas de Anderson, si bien en esta ocasión la relación paterno-filial ha sido sustituida por una de mentor-alumno entre la pareja protagonista y por escenas de sexo y violencia nunca antes vistas en la filmografía del director. También sorprende la ausencia de canciones pop, aunque no casaban demasiado con la ambientación. Aun así, Alexandre Desplat firma una banda sonora delirante que iguala a su trabajo en Moonrise Kingdom. Muchos de los habituales de Anderson se dejan ver en un reparto coral formado por Willem Dafoe, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Edward Norton, Tilda Swinton y por supuesto Owen Wilson, Jason Schwartzman y el gran Bill Murray, a quienes se les suman Saoirse Ronan, Jude Law, Léa Seydoux, el debutante Tony Revolori y un recuperado Ralph Fiennes. El gran hotel Budapest hará las delicias de los incondicionales de Anderson y encandilará al resto, pues posiblemente estemos ante la primera gran película de 2014.



Bastante más desapercibida ha pasado Under the Skin, el nuevo trabajo del director británico Jonathan Glazer (Sexy Beast). Basada en la novela homónima de Michael Faber, la película nos cuenta la historia de una alienígena que se hace pasar por una atractiva mujer para atrapar hombres en Esocia y vender su carne a su raza extraterrestre (sí, es una versión más fina de Mal gusto, la ópera prima de Peter Jackson). Que nadie espere una película de grandes efectos especiales o un thriller tipo La invasión de los ladrones de cuerpos, pues estamos ante un filme abstracto en su ejecución. El ritmo de Under the Skin no es apto para todos los públicos, se recrea en los detalles y las repeticiones y en ocasiones puede llegar a aturdir y aburrir a los presentes. Por suerte, la historia presenta pinceladas interesantes acerca de una alienígena rebelde que descubre su propia humanidad mientras recorre los páramos escoceses. Acompañada de un reparto de desconocidos, Scarlett Johansson brilla con una interpretación contenida y sugerente.



Otra película que apenas ha gozado de distribución es Only Lovers Left Alive, el regreso de Jim Jarmusch. Todavía no he podido acercarme demasiado al trabajo de este autor, pero su nueva película supone un pequeño gran triunfo en su filmografía reciente. Nos narra la historia de una pareja de vampiros, curiosamente apodados Adán y Eva, al borde del hastío existencial debido a los siglos que llevan juntos y a la estupidez que observan en la raza humana del presente. Su anodina normalidad se altera con la llegada de la rebelde vampiresa Ava. Jarmusch compone una película interesante que recupera el concepto del vampiro clásico (nada de Crepúsculos baratos, por favor) en una trama que avanza a paso lento y está cargada de las más diversas referencias culturales (resultan impagables los nombres que adopta el médico que les proporciona sangre humana para su consumo). Puede hacerse demasiado larga, pues sobrepasa las dos horas y el tramo final se resiente. Aun así, merece la pena por recuperar a los vampiros como tal y por las divertidas interpretaciones de Anton Yelchin (Star Trek), Mia Wasikowska (Jane Eyre), Tilda Swinton y el cada vez más versátil Tom Hiddleston, alias Loki.



jueves, 19 de diciembre de 2013

Thor 2: El mundo oscuro


Thor regresa a Asgard para que Loki se enfrente a la justicia por sus crímenes cometidos contra la Tierra. Mientras intenta mantener la paz en los Nueve Reinos, una nueva amenaza surge de las sombras del Universo: Los elfos oscuros, derrotados hace eones por el padre de Odín, regresan capitaneados por Malekith, quien planea abrir un portal entre dimensiones y alzarse como señor de los Nueve Reinos. Ahora en solitario, Thor se enfrentará a esta vieja amenaza, a su propia familia y se reencontrará con su amada Jane Foster.

Después de Iron Man 3, Marvel Studios cierra este 2013 con una nueva entrega de su saga cinematográfica de Los Vengadores, en esta ocasión dedicada al dios del trueno. La primera parte de las aventuras del hijo de Odín me pareció una película muy digna, con sus más y sus menos, que conseguía capturar el espíritu del protagonista, retratar a los personajes fielmente y ofrecernos una buena dosis de entretenimiento sin pretensiones. Lo mismo sucede con su secuela, sólo que esta vez se eleva la escala del filme: una amenaza mayor que implica más despliegue de medios y muchos más efectos especiales.


Como ya sucediera con Iron Man 3, Thor: el mundo oscuro se posiciona como un ejemplo de entretenimiento de buena factura, tiene sus defectos pero se trata de una película concebida por el estudio para contribuir a la saga y contentar al público con espectáculo eficaz, lo cual cumple con creces. En esta ocasión, Kenneth Branagh abandona el puesto de director, que recae en las manos de Alan Taylor, que viene del mundo de la televisión, donde se ha encargado de varios episodios de la aclamada Juego de tronos. Taylor cumple su función sin más, aporta ritmo a la trama diseñada por Christopher Yost y compañía y se desenvuelve bien en las escenas de acción y de batallas, reflejando la grandeza de la Asgard cósmica que hemos disfrutado en historias clásicas de Thor; a mí particularmente me recuerda a la de los Relatos de Asgard (uno de mis cómics de Thor favoritos) y a la etapa de Stan Lee y Jack Kirby. Además, los personajes están retratados con pinceladas básicas pero certeras: tenemos a un Thor noble y heroico, a una atrevida Jane Foster, a un Loki maquiavélico, y a secundarios con más presencia como Sif o Heimdall, mientras que Malekith se limita a ser el villano de función, que no aporta demasiado. Quien tampoco brilla mucho es Brian Tyler con una banda sonora que acompaña sin más a la acción, sin resaltar tanto como la de Patrick Doyle en la primera parte.


El reparto también está bastante acertado, con Chris Hemsworth consagrándose como el hijo de Odín, Natalie Portman moviéndose con soltura como su amada humana, Stellan Skarsgard con un papel divertido, Kat Dennings resultando cansina a más no poder, y el gran Anthony Hopkins dando vida a un Odín que inspira respeto y majestuosidad. Quien roba la función, una vez más, es Tom Hiddleston, que ha hecho suyo el personaje de Loki desde que lo interpretara con inteligencia en la primera parte. Al contrario que Malekith, Loki es un villano con personalidad  y motivaciones propias, no busca el mal por el mal, tiene su lado humano y una interesante relación de amor-odio con Thor que pocos guionistas han sabido explorar. En El mundo oscuro se alza como un gran secundario, así que esperamos con ganas su futuro papel en la secuela o sus apariciones en Los Vengadores.


Sin llegar a la altura del triunfo de Joss Whedon con los héroes más poderosos de la Tierra, Thor: El mundo oscuro supone una película muy entretenida que captura con respeto y diversión el mundo del dios del del trueno. Poco más que destacar de ella, a parte de algún guiño a Los Vengadores y de un adelanto de lo que nos puede esperar el próximo año en Los Guardianes de la Galaxia.

Ficha de la película.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Actores en ascenso, derroche de talento

Mientras el mundo del cine continúa configurándose para inundar la taquilla de 2015 y en adelante de nuevas, y en muchos casos innecesarias, entregas de sagas de adaptaciones de cómics, novelas juveniles o videojuegos, hoy traemos un post especial para entrar de lleno en los estrenos que suenan con más posibilidades de alzarse con algún que otro galardón en la venidera temporada de premios. Así, en ese artículo comentaremos brevemente los logros de un pequeño grupo de actores cuyo trabajo admiro cada vez más, y cuya presencia en una película suele ser motivo suficiente para ir al cine a sorprenderme con la intensidad de sus nuevos papeles. Empecemos con la tanda de actores que continúan el legado de intérpretes brillantes que consiguieron cautivar a generaciones de espectadores, dignos herederos de Cary Grant, Gregory Peck o Paul Newman:

·Michael Fassbender: En los últimos dos años, el ascenso del actor irlandés de origen alemán ha sido imparable. Comenzó como secundario en la brillante miniserie Hermanos de sangre, y poco más se supo de él hasta que Tarantino le ofreció un breve papel en Malditos Bastardos. Su año de esplendor fue 2011, cuando mostró su versatilidad en papeles que incluían al señor Rochester de Jane Eyre, a un joven y vengativo Magneto en X-Men: First Class, o al protagonista de la demoledora Shame. Este joven actor, que guarda cierto parecido con Charlton Heston, fue lo más destacable de la irregular Prometheus, y en 2013 ha vuelto con su impresionante trabajo en 12 años de esclavitud, por el cual merece una nominación al Oscar como mínimo. Próximamente le veremos en proyectos tan dispares como X-Men: Días del futuro pasado, una nueva versión de MacBeth, o en la adaptación del videojuego Assassin's Creed.


·Tom Hiddleston: Este joven actor británico fue descubierto por Kenneth Branagh, junto a quien empezó a trabajar en la serie Wallander. Bajo sus órdenes, Hiddleston se alzó como una de las sorpresas de Thor al dar vida a Loki, el dios de las mentiras y el engaño, con un papel contenido y serio en el que muchos habrían caído en la sobreactuación. Repitió el papel como villano de Los Vengadores, en la reciente Thor 2 y, mientras sus legiones de seguidores crecen, directores de la talla de Steven Spielberg, Woody Allen o Jim Jarmusch se han apresurado a trabajar con él en War Horse, Medianoche en París, y en la todavía pendiente de estreno Only Lovers Left Alive, respectivamente. Además, es todo un personaje gracias a sus imitaciones y su participación en vídeos virales.


·Benedict Cumberbatch: Su caso es parecido al de Hiddleston, pues después de varios papeles secundarios en cine y televisión, fue su interpretación en Sherlock la que puso la atención del público en él. Gracias al comienzo de esta magistral serie, en la que Cumberbatch bordaba la personalidad del detective por excelencia, empezaron a lloverle papeles en películas como War Horse o El topo. Este 2013 nos ha sorprendido con su gran aporte a la saga de Star Trek, con su participación en 12 años de esclavitud, y pronto le veremos en la secuela de El Hobbit, poniendo voz al dragón Smaug; y en el esperado regreso de Sherlock.


·Ryan Gosling: Quien empezara como uno de los niños actores apadrinados por Disney junto a Justin Timberlake y Christina Aguilera para después convertirse en El joven Hércules, pronto se labraría un nombre dentro del circuito independiente. Tras protagonizar películas tan recomendables como Half Nelson o Lars y una chica de verdad, en 2011 Gosling brilló con luz propia gracias a sus papeles en películas tan diferentes como Los idus de marzo, Crazy Stupid Love, o la magnífica Drive. Todo un ejemplo de contención y naturalidad, en 2013 ha tenido algún traspiés con Gangster Squad y la irregular Only God Forgives, para después ofrecer un pequeño gran papel en The Place beyond the Pines. Ahora mismo se está tomando un descanso mientras prepara su debut en la dirección.


·Bradley Cooper: Todo un ejemplo del sueño americano, y del hollywoodiense en particular. Cooper llevaba años luchando por ganarse la vida como actor, con papeles secundarios en series como Alias y en comedias como Di que sí, pero no fue hasta el estreno de Resacón en Las Vegas, la comedia sorpresa de 2009, cuando despuntó como el guaperas del grupo. Después se le pudo ver en El equipo A, y Cooper demostró ser un actor con posibilidades para el drama en el thriller Sin límites. Mientras cerraba la trilogía de Resacón, se consagró gracias a sus papeles en El lado bueno de las cosas y en The Place beyond the Pines, tras los que le espera cantidad de trabajo: American Hustle, Serena, y dar voz a Mapache Cohete en Los guardianes de la galaxia.


·Christian Bale: El actor galés lleva mucho tiempo delante de las cámaras, pues Steven Spielberg le eligió para protagonizar El imperio del Sol. Desde entonces, Bale siguió creciendo como actor gracias a papeles secundarios y destellos de genialidad en títulos como American Psycho o El maquinista. Desde que diera vida a un más que convincente Bruce Wayne en Batman Begins, Bale ha sabido combinar a la perfección el cine comercial con la calidad interpretativa. Sus continuas transformaciones y la versatilidad de sus trabajos en películas como Rescate al amanecer, El truco final, El tren de las 3:10 o The Fighter le posicionan como un digno heredero de Robert De Niro. Además, ahora está a punto de estrenar las interesantes Out of the Furnace y American Hustle.


·Jeremy Renner: Un caso similar al de Cooper, pues Renner trabajó durante años como actor secundario en películas tan dispares como SWAT: Los hombres de Harrelson o El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. No fue hasta el estreno de The Hurt Locker: En tierra hostil, cuando se lució con un papel descarnado. Después, le llegaría la oportunidad de mostrar su furia y contundencia en The Town, y desde entonces ha pasado por distintas franquicias como Misión imposible, Los Vengadores o la saga Bourne. No obstante, promete dar que hablar gracias a su trabajo en las venideras American Hustle y The Immigrant.


·Leonardo DiCaprio: De niño prodigio pasó a convertirse en ídolo adolescente gracias a sus papeles en Romeo + Julieta o en Titanic. Por suerte, con la llegada del nuevo milenio, grandes directores como Steven Spielberg y Martin Scorsese se fijaron en él y decidieron convertirlo en un actor que sufre con cada papel y nos recuerda a la entrega de los clásicos. Desde entonces no ha parado, entregando interpretaciones sobresalientes en películas como Infiltrados, Diamante de sangre, Revolutionary Road, Shutter Island, Origen, J. Edgar o la reciente Django desencadenado. Este 2013 le hemos visto dar vida a un convincente Jay Gatsby, y pronto estrenará su nueva colaboración con Scorsese en The Wolf of Wall Street.


·Matt Damon: Otro que no para. En los 90 trabajó a las órdenes de Coppola y de Spielberg, y ganó un Oscar por escribir el guión de El indomable Will Hunting junto a su amigo Ben Affleck. Después de convertirse en un nuevo héroe de acción gracias a la gran saga de Jason Bourne, Damon aporta entrega y calidad en cada película en la que participa, ya sea Infiltrados, Invictus, Valor de ley, Contagio o la reciente Elysium. En breve podremos verlo junto a su amigo George Clooney en The Monuments Men y en un pequeño papel en Interstellar.


·Bryan Cranston: Conocido por ser el televisivo padre de Malcolm, Cranston alcanzó la gloria al dejarnos a todos con la boca abierta gracias a su papel de Walter White en Breaking Bad, ofreciendo una de las mejores interpretaciones de la historia de la ficción televisiva. La popularidad de la serie y la calidad de su papel, que rivaliza con la de Anthony Hopkins en El silencio de los corderos, brindaron a Cranston la oportunidad de lucirse en la gran pantalla, donde ha demostrado su maestría con pequeños pero nada desdeñables papeles en Drive y Argo. Mientras se presta a aparecer en todo tipo de parodias, en 2014 le veremos en la nueva versión de Godzilla.


·Brad Pitt: A punto de cumplir los 50, el rumbo que ha tomado su carrera en los últimos años ha sido sorprendente. En los 90 ya nos cautivó con papeles como los de Seven o Doce monos, pero desde que tocara fondo con la bochornosa Sr. y Sra. Smith, Pitt se ha reinventado como actor y productor, capaz de ofrecer papeles de gran intensidad dramática como los de Babel, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford o Moneyball, y de combinarlos con otros más divertidos (Malditos bastardos, Quemar después de leer) e incluso con superproducciones con personalidad, como Guerra Mundial Z. En breve disfrutaremos de su breve participación en 12 años de esclavitud, de la que también es productor.


·Matthew McConaughey: Dejamos para el final el caso que me parece más espectacular. El texano McConaughey despuntó a finales de los 90, cuando trabajó con directores como Steven Spielberg (Amistad) o Robert Zemeckis (Contact). Desde entonces su carrera cayó en picado, protagonizando ridículas comedias románticas y aventuras insulsas por las que nadie le daba ningún crédito, hasta que, en 2011, protagonizó El inocente, un solvente thriller criminal. Su papel serio y contenido no tardó en llamar la atención de varios directores, como Steven Soderbergh, que le ofreció un pequeño papel en Magic Mike. La carrera de McConaughey ha experimentado un ascenso meteórico que nos ha descubierto a un actor capaz de ofrecer papeles de gran carga dramática y de aguantar el peso de una película sobre sus hombros. Este 2013 nos ha deslumbrado con la genial Mud, la desgarradora Dallas Buyers Club, y todavía le falta por estrenar The Wolf of Wall Street, a las órdenes de Scorsese. Por si esto no fuera poco, en 2014 protagonizará True Detective, la nueva serie de la HBO, y también Interstellar, el proyecto que Christopher Nolan rueda actualmente.


A la espera de poder disfrutar de sus nuevas películas, concluimos aquí el repaso. Y para vosotros, ¿cuáles son los actores del momento? ¿Y actrices?

miércoles, 2 de mayo de 2012

Los Vengadores: Un sueño hecho realidad


Loki, el dios de las mentiras y el engaño, consigue escapar del exilio aliándose con una raza alienígena que planea invadir la Tierra usando el Cubo Cósmico como portal interdimensional. La llegada a nuestro planeta del hermanastro de Thor obliga a Nick Furia, director de SHIELD, a movilizar todos sus recursos para acabar con la ola de destrucción que está causando Loki. Sin embargo, cuando la amenaza es mayor de lo que cabría esperar, llega la hora de que los héroes más poderosos del planeta dejen de lado sus diferencias y unan sus fuerzas contra el mal. Han nacido Los Vengadores.

Parecía un reto imposible, pero lo han conseguido: Los Vengadores han dado el salto definitivo a la gran pantalla, y no lo podrían haber hecho mejor. Desde el estreno en 2008 de Iron Man, Marvel Studios ha tejido una complicada red entre los distintos personajes que formarían parte del grupo de superhéroes, incluyendo detalles en las películas de El increíble Hulk, Iron Man, Thor y Capitán América a fin de trasladar el Universo Marvel de los cómics a la gran pantalla de modo que resulte coherente y cohesionado, una labor sumamente complicada.


Con el guión de Zak Penn y Joss Whedon como base, Los Vengadores representa el espíritu Marvel más puro, cargado de acción, aventura, humor y personajes con mucho carisma y personalidad propia. Además del minucioso plan de Marvel Studios antes mencionado, quien también ha contribuido de forma inestimable al triunfo de Los Vengadores ha sido el guionista Joss Whedon, creador de aclamadas series televisivas como Buffy Cazavampiros, Firefly o Dr. Horrible. Al mando de la dirección y del guión, Whedon ha sabido combinar espectacularidad con respeto a los cómics originales, de forma que aprovecha al máximo los rescursos, no abruma a los espectadores con los efectos especiales de ILM (su estilo tras la cámara está en el extremo opuesto a las exageraciones de Michael Bay) y siempre tiene en cuenta la esencia de cada personaje. Así, Los Vengadores resulta equilibrada y cada uno tiene sus minutos de gloria en pantalla para demostrar su potencial, al mismo tiempo que los acertados golpes de humor hacen que la película sea aun más divertida.


Whedon no ha descuidado ningún detalle, y por supuesto ha prestado especial atención a la dirección de actores. Todos los miembros del reparto están estupendos, han hecho suyos a los personajes que interpretan y han sabido darles la personalidad necesaria para que ninguno quede en desventaja frente a sus compañeros. Robert Downey Jr. llena la pantalla cada vez que aparece dando vida al soberbio Tony Stark, quien muestra su lado más humano en la relación que mantiene con Pepper Potts, interpretada por Gwyneth Paltrow. Como quedó demostrado en Thor, el vozarrón y la presencia de Chris Hemsworth son las idelaes para un dios del trueno cercano pero poderoso, mientras que Chris Evans clava el carácter del Capitán América, un héroe fuera de tiempo que se desenvuelve como nadie en el campo de batalla, donde se revela como un líder nato. Scarlett Johansson enriquece su interpretación de la Viuda Negra tras lo visto en Iron Man 2, en parte gracias a su relación con el Ojo de Halcón de Jeremy Renner, actor que encadena interpretaciones excelentes desde su papel en The Hurt Locker. Dentro de SHIELD, Samuel L. Jackson hace de Nick Furia el líder contundente que sabe más de lo que aparenta que todos conocemos, arropado por los leales Maria Hill (una solvente Cobie Smulders, Robin de HIMYM) y Phil Coulson (Clark Gregg), quien protagoniza algunas de las escenas más emotivas de la película. Por otro lado, Tom Hiddleston demuestra ser un actor con un inmenso potencial gracias a su brillante interpretación de Loki, tan comedida como en Thor, y finalmente no podemos pasar por alto la incorporación de Mark Ruffalo dando vida a un convincente Bruce Banner, científico que todavía libra su lucha interna contra Hulk.


A pesar de ser tan numeroso, el reparto se desenvuelve con total naturalidad tanto en las escenas de diálogos ingeniosos como en las más espectaculares, dinamizadas por la épica banda sonora de Alan Silvestri, quien repite tras su trabajo en Capitán América. Además, no podrían faltar los guiños a los cómics, con el cameo del gran Stan Lee incluido, la aparición del helitransporte de SHIELD en todo su esplendor  e incluso la escena final, que abre un sinfín de posibilidades para el futuro de Los Vengadores.


Las dificultades eran muchas y las expectativas muy altas; pero los responsables de Marvel Studios han conseguido hacer realidad el sueño de muchos lectores y espectadores al trasladar al cine la esencia del Universo Marvel en Los Vengadores, película trepidante y emotiva que representa el entretenimiento de calidad y cuenta con un equipo y un reparto que han dado lo mejor de sí mismos. Cada vez que el mundo los necesite, Los Vengadores acudirán a su llamada.

*Para terminar, me gustaría dedicar esta reseña a Yota y Oneyros, inestimables compañeros de visionado de una película tan especial como ésta.

jueves, 26 de abril de 2012

¡Vengadores, Reuníos!

Llegó el momento, Los Vengadores por fin llegarán a la gran pantalla este viernes 27. Con motivo de tal evento, conviene dedicar unos instantes a repasar el camino tan elaborado que ha seguido Marvel Studios para trasladar el universo de los cómics al cine de forma coherente y generar la máxima expectación posible ante el estreno de la película que reúne a los héroes más poderosos de la Tierra. Para ello, recuperamos los posts en los que se habló de los filmes dedicados a cada superhéroe del equipo, entre quienes se ha ido estableciendo una serie de conexiones calcuadas al detalle.


-Iron Man: En 2008, daba la impresión de que Marvel poco o nada tenía que ofrecer con las adaptaciones cinematográficas de sus cómics, sobre todo con los resultados de títulos tan irregulares como Spider-man 3 o El motorista fantasma. Por suerte, la película de Jon Favreau llegó en el momento oportuno para demostrar que era posible combinar la acción, la aventura y los efectos especiales con buenas interpretaciones y cierto desarrollo de personajes en una película de superhéroes. El talento de un reparto formado por Jeff Bridges, Gwyneth Paltrow y un soberbio Robert Downey Jr., más los guiños constantes al cómic y la puesta en marcha de la Iniciativa Vengador hicieron el resto.

-El increíble Hulk: Pocos meses después se estrenó este relanzamiento del goliat esmeralda, que adaptaba lo mostrado en la versión de Ang Lee al planteamiento de Iron Man. A pesar de no recaudar tanto en taquilla como se esperaba, consiguió traernos de vuelta a Bruce Banner en una película muy entretenida, llena de homenajes al cómic (y hasta a la serie de televisión), y que contaba con buenas escenas de acción y con un estupendo Edward Norton en el papel principal.

-Iron Man 2: Dos años después, Tony Stark regresaba en una película que recogía los aciertos de la primera y los potenciaba, acentuando su tono cómico a la vez que exploraba los fantasmas del pasado de su protagonista, de nuevo interpretado por un genial Downey Jr. Además de como entretenida segunda parte, funcionaba a la perfección como preludio de Los Vengadores, introduciendo a muchos personajes que jugarán papeles fundamentales con posterioridad.

-Thor: Trasladar el universo del dios del trueno a la gran pantalla y que resultase creíble era una de las apuestas más arriesgadas, pero Marvel Studios consiguió salir airosa una vez más. Dirigida con habilidad por Kenneth Branagh, Thor mezcla con ingenio el conflicto asgardiano del protagonista con su exilio en Midgard y vinculación con SHIELD y los futuros Vengadores (gracias a la aparición de elementos que posteriormente darán mucho juego, como el Cubo Cósmico). Por si éstos no fueran pocos méritos, nos presenta a Loki, un villano de altura interpretado por un brillante Tom Hiddleston.


-Capitán América: Unos meses después de los martillazos del dios del trueno, llegó a nuestras carteleras la que podríamos considerar la precuela oficial de Los Vengadores, pues nos presenta al "primer" miembro de este equipo, el supersoldado Steve Rogers. A pesar de sus defectos (especialmente en su segunda mitad, un tanto forzada), consigue plasmar el espíritu del personaje, clave dentro del Universo Marvel; es rica en guiños al cómic y establece una serie de conexiones interesantes con lo visto en Thor y Iron Man.

Tras este repaso, solo queda disfrutar de la película de Joss Whedon que reunirá a estos cuatro personajes y muchos otros más en la que posiblemente sea una de las apuestas más ambiciosas (y también elaboradas) en cuanto a adaptaciones de cómics al cine se refiere. Por fin acudiremos a la llamada de ¡Vengadores, reuníos!

jueves, 29 de marzo de 2012

War Horse: El caballo que susurraba a los hombres

El joven Albert Narracott ve la oportunidad de salvar la granja de sus padres cuando conoce a Joey, un potro de temperamento fuerte con el que mantendrá una profunda relación de amistad. Sin embargo, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, los Narracott se ven obligados a vender a Joey al ejército británico. Así, mientras el caballo recorre Europa y presencia los horrores de la guerra, Albert emprenderá un arriesgado viaje por el campo de batalla en busca de su fiel amigo.


Tras una temporada limitándose a las labores de producción en proyectos diversos, Steven Spielberg regresó como director a finales de 2011 con dos películas bien diferenciadas: la recomendable Las aventuras de Tintín, adaptación al cine del cómic de Hergé con un uso rompedor de la animación basada en captura de movimiento; y el filme que hoy nos ocupa, War Horse, el salto al cine de la novela y obra de teatro homónimas de Michael Morpurgo que nos cuenta la Primera Guerra Mundial vista por una de las monturas del ejército británico.

Lo primero que llama la atención de War Horse es su protagonista, un caballo. Aunque al principio pueda parecer que la historia se centrará en Albert, pronto nos damos cuenta de que no será así, sino que los espectadores acompañaremos a Joey en su periplo por Europa y seremos testigos de las distintas tragedias que el animal presencia en compañía de sus distintos amos, que comprenden desde un oficial inglés a una niña francesa, pasando por soldados alemanes y británicos. Precisamente, puede que aquí resida uno de los puntos débiles de la película: al centrarse en la historia del caballo, el factor humano queda diluido y no se explora demasiado, quedando en el polo opuesto de producciones brillantes como Hermanos de Sangre o The Pacific.


Además, el guión de Richard Curtis (sí, el mismo de Cuatro bodas y un funeral) y de Lee Hall (Billy Elliot) se mueve entre los terrenos de la fábula de amistad y del drama bélico sin decantarse por ninguno en concreto. Si a esto le sumamos lo forzadas que resultan ciertas escenas por la música y la paleta de colores elegidas, nos encontraremos con cierto sentimentalismo exagerado que más que emocionar puede sacarnos de la historia.

No obstante, War Horse es una película destacada en el plano técnico. Spielberg recurre a trucos ingeniosos para narrar la crudeza de ciertas escenas y consigue deslumbrarnos con las secuencias de las batallas, sin duda lo más destacado del filme a pesar de que huya del hiperrealismo de Salvar al soldado Ryan o de las miniseries antes mencionadas. También hay que destacar la ambientación, el montaje, la fotografía y la banda sonora de John Williams, si bien estas dos últimas en varias escenas pecan de contribuir al sentimentalismo exagerado arriba mencionado.

Encabeza el reparto el caballo Joey, que al parecer fue uno de los equinos que intervino en Seabiscuit. Le acompaña un elenco que reúne a varias personalidades del mundo interpretativo británico, como la actriz Emily Watson, los actores David Thewlis y Eddie Marsan, el debutante Jeremy Irvine, y los cada vez más en alza Benedict Cumberbatch (Sherlock) y Tom Hiddleston (Loki), que cuentan con dos breves apariciones en esta película.

Sherlock y Loki preparados para la batalla.
Larga pero entretenida, War Horse no termina de convencer por el exagerado sentimentalismo de varias de sus escenas y por su extraña mezcla de fábula con drama bélico, si bien ofrece a los espectadores secuencias muy logradas que reafirman el talento de su director.

martes, 3 de mayo de 2011

Thor: El nacimiento de un mito


Preocupado por la seguridad de Asgard, el temerario Thor, dios del trueno, emprende un arriesgado viaje al mundo de Jotunheim para enfrentarse a los gigantes de hielo, poniendo en peligro las vidas de sus compañeros de armas y desobedeciendo las órdenes de Odín. Cuando el padre de los dioses se entera, decide despojar a Thor de sus poderes y desterrarle al mundo de Midgard, donde deberá aprender humildad de los humanos que lo habitan.

*Esta reseña puede desvelar detalles de la película.

Desde que comenzó el actual boom por las adaptaciones cinematográficas de cómics, uno de los superhéroes con cuya película se especulaba era Thor, la versión del dios nórdico del trueno de la editorial Marvel. Sin embargo, debido a la complejidad del mundo en el que se mueve el personaje, no fue hasta el rotundo éxito de Iron Man en 2008, la creación de Marvel Studios y el anuncio de la ambiciosa Iniciativa Vengador cuando se puso en marcha la versión cinematográfica de Thor según los patrones marcados por el Vengador dorado. 


Serían los guionistas J. Michael Straczynski (responsable de una aclamada etapa en los cómics del personaje) y Mark Protosevich (Soy Leyenda) los encargados de sentar las bases argumentales sobre las que luego trabajarían el equipo formado por Ashely Miller, Zack Stenz y Don Payne, quienes han conseguido acercar el mundo de Asgard a los espectadores de forma amena en una película con mucho ritmo y respetuosa con el material original.

Muchos fueron los nombres barajados para dirigir semejante empresa, y al final sorprendió la elección del director y actor británico Kenneth Branagh. Famoso tanto por su talento interpretativo como por sus magníficas versiones cinematográficas de obras de William Shakespeare en la década de los 90, Branagh aceptó el encargo con una condición: él ayudaría al estudio con el desarrollo y conflicto de los personajes siempre que le echasen una mano a la hora de enfrentarse a una producción con un presupuesto y medios tan elevados, además de que le enseñasen cómo funcionaba el 3D. De esta forma, Branagh deja de lado los planos sostenidos de sus anteriores trabajos y apuesta por rápidas escenas de acción, barridos aéreos propios de la trilogía de El Señor de los Anillos y homenajes a Excalibur para recrear Asgard, al mismo tiempo que mantiene la influencia shakespeariana en el conflicto paternofilial presente en Thor, propio de Enrique V.


La película comienza con un prólogo brillante en el que se nos presenta el mundo mítico de Asgard haciendo un uso adecuado del 3D. Los guiños a los cómics son constantes (cameos de Stan Lee y el propio JMS incluidos), aunque falten personajes y se simplifique la situación de otros como Donald Blake y Jane Foster. Así, nos encontramos ante una primera hora que sigue el patrón marcado por Iron Man, con la presencia de SHIELD, el agente Coulson, la breve aparición de Ojo de Halcón (Jeremy Renner) y la escena tras los créditos para dar cohesión al Universo Marvel cinematográfico. Sin embargo, el tramo final de Thor se aproxima más al ritmo apresurado y frenético de la segunda parte de las aventuras de Tony Stark, con una acelerada transformación del protagonista. Eso sí, la épica y el entretenimiento no decaen en ningún momento del ajustado metraje, acompañados por la heroica banda sonora de Patrick Doyle, habitual de Branagh que nos trae una composición con tintes de Mucho ruido y pocas nueces.

El reparto fue otro de los aspectos de la película que más quebraderos de cabeza trajo a los estudios. Finalmente se optó por Chris Hemsworth, semidesconocido actor proveniente de la televisión australiana con un pequeño papel en la reciente Star Trek, para dar a Thor el carisma y la presencia necesarios, además de una imponente voz de dios nórdico. El resto del reparto está a la altura, de modo que nos encontramos con unos más que correctos Stellan Skarsgard, Natalie Portman, Clark Gregg y Kat Dennings (Nick & Nora's Infinite Playlist) acompañándole en Midgard y la presencia de Idris Elba (Ladrones) o el legendario Anthony Hopkins en Asgard. Especial mención merece la labor de Tom Hiddleston (amigo y compañero de Branagh en la serie Wallander) como Loki, interpretando al villano con sobriedad y sin caer en el histrionismo que podría propiciar el personaje.


Trasladar el universo de Thor al cine era una empresa sumamente complicada y arriesgada, pero afortunadamente Marvel Studios y el equipo bajo las órdenes de Kenneth Branagh han conseguido ofrecer una película de superhéroes con corazón más que entretenida, todo un espectáculo enmarcado dentro de la cohesionada Iniciativa Vengador.