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miércoles, 18 de febrero de 2015

Como un fénix... Series

Vamos ahora con un repaso a algunas de las novedades más destacadas del mundo de la televisión. Las nuevas apuestas de las cadenas estadounidenses son cada vez más inabarcables y demuestran que hay sitio para todo tipo de programas, incluso los suphéroes que ya dominan el cine han encontrado su lugar con bodrios como Gotham y con entretenimientos del calibre de Arrow y Flash. Las apuestas convencionales de temporadas de 24 episodios conviven con otras más rompedoras de difusión en línea que se alzan con el reconocimiento del público y de la crítica: Transparent, de Amazon Studios, y Orange Is the New Black y House of Cards, de Netflix (este último canal nos guarda interesantes sorpresas para 2015 como Bloodline y Daredevil). Los formatos también cambian y empiezan a triunfar las series antologías, del estilo de True Detective, cuya segunda y misteriosa entrega se hará esperar hasta el verano. Veamos algunas de las propuestas más recomendables de la parrilla actual:


·Fargo: La premisa de una serie basada en la icónica película de los hermanos Coen no convencía a nadie, pero esta serie de diez episodios ha sido uno de los grandes triunfos de 2014. Ambientada en el universo del citado filme, nos narra una historia de ambición, crimen y humor negro en el gélido estado de Minnesotta. La trama nos mantiene en vilo en todo momento, nos deja con escenas para el recuerdo y con un reparto entregado en el que destacan Bob Odenkirk, Allison Tolman, Colin Hanks, Martin Freeman (nunca estuvo tan bien desde Sherlock) y un antológico Billy Bob Thorton.


·The Walking Dead: Más de lo mismo, pero en el buen sentido. Desde sus inicios, demostró que no tenía intención de llegar a los niveles de trascendencia ni de salvajismo del cómic, pero sus últimas tres temporadas la han convertido en una serie que no engaña a los espectadores y les ofrece ficción televisiva de calidad. No es Breaking Bad, la joya del canal AMC, pero consigue que las tribulaciones de Rick y los suyos nos interesen. Cada cierto tiempo muere algún personaje para impresionarnos y parece seguir el orden de acontecimientos del cómic. Su enorme éxito de audiencia ha animado a los productores a preparar otra serie ambientada en el mismo universo zombi.


·Brooklyn Nine Nine: Vamos con algo más ligero. La nueva comedia de culto, capaz de recoger el testigo de los mejores años de The Office y Parks & Recreation. Narra el día a día de una comisaría de policía, los casos a los que se enfrentan y los piques internos, que dan para gags recurrentes. De maestros de ceremonias tenemos al incombustible Andy Samberg y a Terry Crews en el papel de su vida.


·Agente Carter: A los superhéroes les llevó su tiempo encontrar un hueco en el cine, y parece que lo mismo pasa con las series. Agentes de SHIELD tuvo un comienzo lamentable, pero ahora nos llega este spin-off centrado en la compañera de batallas del Capitán América. Se trata de una historia de espionaje con numerosos guiños a los cómics (por allí aparecen Hydra, la Roxxon Oil y el mayordormo Jarvis) y una protagonista fuerte y versátil.


·Better Call Saul: Breaking Bad fue una serie perfecta y, tras un descanso, sus creadores regresan al Nuevo México de Walter White para contarnos el ascenso y la caída de uno de los secundarios más carismáticos, el abogado criminal Saul Goodman. Acaba de comenzar, pero la ficción de Vince Gilligan y Peter Gould ya nos ha convencido gracias a la aparición de viejos conocidos y a la excelsa puesta en escena marca de la casa, en la que nada queda al azar.


Y vosotros, ¿qué series veis? ¿Cuáles recomendáis? Para un seguimiento cercano de las ofertas de la ficción televisiva, os recomiendo que os paséis por la joven y recomendable bitácora Reino de series.

viernes, 13 de febrero de 2015

Como un fénix... Cómics

Si la semana pasada repasábamos el cine del último tercio de 2014, hoy toca hablar de otro de los temas estrella de este blog: los cómics. Echaremos un vistazo al panorama de varias editoriales y de lo que he podido leer de ellas, empezando por las propuestas de las dos casas más grandes para continuar con propuestas más modestas e interesantes.


Marvel
La conocida como la Casa de las Ideas puede que nos tenga a todos contentos con su creciente y divertido universo cinematográfico, pero su propuesta editorial deja cada vez más que desear. Los marcoeventos se han convertido en la norma, y de ser algo excepcional han pasado a un mínimo de dos al año, a cada cual más absurdo y vomitivo: Pecado original, Axis y en 2015 nos espera un refrito de las Secret Wars. Muy bien. Se da la tendencia general de que, mientras que las grandes series se ven trastocadas por este tipo de planes, son las más pequeñas y sencillas, aquellas por las que nadie apostaba, las que brillan en el plano creativo y hacen las delicias de los lectores, como las cabeceras recién estrenadas dedicadas al Hombre hormiga y a la Chica ardilla. Mientras el resto de títulos vengadores resultan soporíferos, los Imposibles Vengadores de Rick Remender y del dibujante Daniel Acuña concluyen una saga prolongada que recuerda al tono épico y fatalista de Días del futuro pasado y que conecta con los sucesos de sus etapas en Imposibles X-Force y Vengadores Secretos. Se funden las posibilidades de las mitologías mutante y vengadora y Acuña alcanza su cénit artístico.


La renovación mutante comenzada por Jason Aaron y Brian Michael Bendis ha llegado a su fin. El primero concluyó su ya mítica etapa en Lobezno y la patrulla X de forma más que satisfactoria para luego empezar una nueva cabecera, La asombrosa Patrulla X, resucitar a Rondador Nocturno y huir de mala manera a los seis números. Mientras tanto, Bendis nos contentó a todos con las jugada de traer a los cinco mutante originales al desfigurado presente, pero este truco ya se ha estirado hasta la saciedad y resulta demasiado cargante. 

Por suerte para Daredevil, Mark Waid llegó a la serie y decidió abandonar la faceta oscura que había convertido al cuernecitos en el sufrido Batman de Marvel. Waid escribe historias de corte superheroico (con sus buenas dosis de oscuridad), desarrolla la vida personal de Matt Murdock y nos entrega una etapa memorable junto a los lápices de Paolo Rivera, Marcos Martín y, sobre todo, Chris Samnee. Historias como la del Hombre Topo o la venganza a fuego lento de un viejo enemigo demuestran que es un cómic que de verdad merece la pena leer.


Otro cómic que va a su aire es Ojo de Halcón. Matt Fraction deja de lado la vida de Clint Barton como vengador y se centra en sus enredos personales, con ecos del Peter Parker de los ochenta. Nos cuenta también las desventuras de Kate Bishop, la joven arquera, y de paso brinda a David Aja la posibilidad de jugar con la narrativa y dibujar locuras tan divertidas como el número dedicado al perro.

Mientras tanto, Spider-man hace años que dejó de ser el personaje que yo conocía y los Guardianes de la galaxia protagonizan una serie bastante pobre escrita por Bendis, a años luz del trabajo de Abnett y Lanning que redefinió al grupo estelar.

DC
Desde el reinicio de los nuevos 52, como universo de cómics carece de cohesión alguna. Los nuevos títulos aparecen y con frecuencia son cancelados, pero hay algunas cabeceras que destacan por sus tramas o como mero divertimento, como Harley Quinn. El caballero oscuro celebra sus setenta y cinco años con una serie semanal centrada en Gotham, Batman Eternal, mientras que vive aclamadas etapas gracias a Scott Snyder y Greg Capullo en Batman y a  Buccelato y Manapul en Detective Comics, con las que espero ponerme al día pronto. El hombre de acero protagoniza una correcta etapa en Superman gracias a Geoff Johns y John Romita Jr. en su primer trabajo fuera de Marvel en muchos años, y parece que Grant Morrison va a poder hacer de las suyas en Multiversity


En cuanto al sello Vértigo, es un mero eco de lo que fuera durante los noventa, si bien destacan Hermano Lono, el sangriento spin-off de 100 balas, y la mezcla entre terror y ciencia ficción de El resurgir, de Snyder y Sean Murphy.


Image
Su modelo basado en publicar cómics y dejar que sean los propios autores quienes mantienen los derechos de sus personajes continúa dando sus frutos en una etapa dorada de cómics creativos y transgresores, como algunos de los que recomendamos a continuación.


Brian K. Vaughan y Fiona Staples nos deslumbran en Saga, la mulitpremiada odisea espacial de corte iconoclasta, violenta y muy divertida en la que destacan unos personajes con los que no nos cuesta simpatizar. Otra serie espacial que acaba de comenzar es Copperhead, pero su premisa ya ha cautivado a muchos, pues se trata de una inspectora de policía que llega a un enclave minero alienígena a investigar los crímenes que se cometen en una comunidad cerrada y repleta de oscuros secretos. 

El terror es otro de los géneros cultivados con más mimo por Image. Destacan el final de Fatale y el comienzo de la nueva serie del tándem Brubaker-Phillips, The Fade Out; el comienzo de Wytches, una versión macabra de Las brujas de Roal Dahl, cortesía de Scott Snydery Sean Murphy; y Outcast, acerca de una epidemia de posesiones demoníacas y del elegido para detenerlas. Robert Kirkman continúa con Los muertos vivientes y arranca una nueva e interesante etapa tras el final anticlimático de la guerra abierta contra Negan.

Bastante más particulares resultan propuestas como Southern Bastards y Sex Criminals. La primera es un cómic ambientado en un diminuto pueblo de Alamaba que nos habla del peso del pasado, un tebeo duro, violento y oscuro. La segunda es la alocada apuesta de Matt Fraction y Chip Zdarsky acerca de una joven pareja que puede detener el tiempo mientras hace el amor, ocasión que aprovechan para robar todo lo que pueden. Tiene el lujo de haber sido reconocido como uno de cómics de 2014 en varios medios.


Cómics en línea
Cada vez surgen propuestas más interesantes (y de mucha calidad) que exploran las posibilidades del soporte digital, como por ejemplo The Dreamer, de Lora Innes; Polar, de Víctor Santos, y The Private Eye, el producto estrella de la iniciativa Panel Syndicate, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín.


Y vosotros, ¿qué cómics actuales recomendáis?

domingo, 12 de octubre de 2014

The Walking Dead T4: Segunda parte

La comunidad de la prisión se ha disuelto, y sus integrantes vagan ahora sin rumbo aparente por un mundo plagado de caminantes no-muertos y de humanos todavía más peligrosos. Rick cree haber perdido a su familia, y sólo puede contar con su hijo Carl, quien se ha visto obligado a madurar de golpe. ¿Queda esperanza para los supervivientes?


Esta noche se estrena en Estados Unidos la esperada quinta entrega de The Walking Dead, la serie de la AMC basada en el exitoso cómic de Robert Kirkman, que en 2014 cumple diez años de vida. Nos toca, entonces, recordar qué panorama nos dejó el final de la anterior entrega: la derrota del Gobernador se saldó con la pérdida de personajes queridos y con el fin de la prisión. En la segunda mitad de la cuarta temporada, asistimos a varias historias paralelas que contaban el viaje de los distintos supervivientes hasta su reencuentro, dejándonos dos hechos destacables: el descubrimiento de la comunidad de Terminus y sus intenciones caníbales, y la entrada en escena del pintoresco trío formado por Abraham, Rosita y el científico Eugene, que prometen jugar un papel fundamental.


El tramo final de la cuarta temporada se basó así en los volúmenes 9, 10 y en el comienzo del 11 del cómic original, recogiendo la confianza que Rick deposita en su hijo y en Michonne, la contundente ejecución de dos jóvenes personajes, y el panorama rural desolado por el que deambulan los personajes. Hace tiempo que la serie decidió tomar un rumbo con notables variaciones respecto al cómic, y en este sentido sorprende el papel que están jugando personajes como Carol y Tyrese, en contraste con la ausencia de Andrea y Dale; y también la gran incorporación que supuso Daryl, uno de los personajes con más pliegues de la ficción.


Basta con echar un vistazo a su terrible segunda temporada para darse cuenta de que The Walking Dead no es una serie planeada al milímetro ni tan crítica o contundente como Breaking Bad, la joya de la cadena. Sin embargo, hay que reconocer que estamos ante un producto de entretenimiento televisivo de alta calidad, especialmente gracias a sus dos últimas temporadas. Se trata de una serie capaz de aprovecharse de las convenciones del género zombi (gore incluido) y de mantener el interés en el lado humano de los protagonistas, sus decisiones y viaje moral, como ya hicieran Robert Kirkman y Charlie Adlard en su obra magna. ¿Qué nos deparará la quinta temporada? La espera concluye en breve.


sábado, 28 de diciembre de 2013

The Walking Dead T4: Primera parte

Rick y los suyos han acogido a los supervivientes de Woodbury para tratar de crear una comunidad próspera en la prisión. Cuando la situación parece mejorar, surge la amenaza de una epidemia de gripe que causa estragos, diezma a los supervivientes y termina con sus recursos. Mientras luchan por sobrevivir, algunos todavía se preguntan qué ha sido del Gobernador.


Llegamos al ecuador de la actual cuarta temporada de The Walking Dead y, antes de que la serie regrese con su segunda tanda de episodios en febrero de 2014, es el momento de pararse a reflexionar unos instantes acerca de lo que hemos presenciado en lo que llevamos de temporada. En líneas generales, esta primera mitad me ha parecido un tanto irregular. Desde luego, la serie ha mejorado después de la mediocre segunda temporada, y esta cuarta entrega parece seguir el camino marcado por el comienzo de la etapa en la cárcel, con el grupo de supervivientes enfrentándose a dificultades internas, planteándose hasta qué punto están preparados a recurrir a la violencia y dejar atrás su humanidad, mientras que los zombis y sus incursiones pasan a un segundo plano. Sin embargo, en apenas ocho episodios que llevamos ya hemos presenciado varios momentos vacíos, aquellos que cuentan con diálogos algo insulsos que no aportan nada a la trama ni la hacen avanzar, logrando que la serie se gane el sobrenombre de The Talking Dead en Twitter.


Aun así, estos momentos se compensan con capítulos tensos y emocionantes, giros inesperados relacionados con personajes que llevan tiempo acompañándonos, y un final que se acerca a la brillantez del cómic original de Robert Kirkman, recuperando al personaje del Gobernador, su enfrentamiento con Rick y la dramática conclusión de la estancia en la prisión, que nos obligará a despedirnos de algunos personajes muy queridos. Visto el comienzo de esta cuarta temporada, queda demostrado que The Walking Dead no es la serie más profunda o perfectamente estructurada que podemos encontrarnos hoy en día, pues ese honor les corresponde a Breaking Bad y algunas otras pocas, pero sí que se trata de una serie que engancha, sabe aprovechar su formato y consigue congregar a millones de espectadores ante la emisión de cada nuevo episodio, lo cual ya le ha asegurado una quinta temporada.


Esperemos que a su regreso en febrero podamos disfrutar un poco más de la lucha por la supervivencia de Rick, Carl, Michonne, Daryl y los suyos, además de que tal vez nos sorprenda la inclusión de algún nuevo personaje como Abraham y de nuevos escenarios.

domingo, 27 de octubre de 2013

Temporada de series 2013

Tras un parón inesperado, intentamos retomar la actividad del blog, de modo que en los próximos días volverán las reseñas de cómics, películas y series, y algún que otro artículo especial. De momento, hoy regresamos con un repaso rápido al arranque de la temporada televisiva 2013/2014, justo cuando se cumple un mes del estreno de las nuevas temporadas de las ficciones estadounidenses. De momento, es innegable que Breaking Bad ha dejado un vacío que tardará tiempo en llenarse con nuevas e interesantes series, así que, hasta que llegue ese momento, echemos un vistazo al regreso de viejas conocidas primero, y después a los nuevos estrenos.


*Cómo conocí a vuestra madre, Novena temporada: Se acaba el tiempo para Ted Mosby y su grupo de inseparables amigos. La inesperada novena temporada ha llegado para poner punto final a una serie que desgastó y sobreexplotó su fórmula hace ya unos años. Aun así, la última entrega nos ofrece algunos puntos divertidos de Barney o gags desternillantes como el relacionado con Indiana Jones y la última cruzada. Se echan de menos los escenarios habituales, como el pub de MacLaren's, pero resulta curioso que toda la temporada se desarrolle en un fin de semana, y también pide más tiempo en pantalla el personaje de Marshall, pues Jason Segel es uno de los actores que afirmaban estar más cansados con su trabajo en la serie. Ahora que ya conocemos a la madre, si nos dan un final digno y coherente podremos estar satisfechos.


*The Walking Dead, Cuarta temporada: Las desventuras de Rick, Carl, Michonne y compañía poco se parecen ya a las historias que nos cautivaron en el cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard. Tras mejorar considerablemente en su tercera temporada, ahora nos encontramos a una comunidad de supervivientes fortalecidos en la prisión que deben enfrentarse tanto a amenazas internas como externas, incluyendo un nuevo virus. Se espera con ganas el regreso del Gobernador y sorprende la incorporación de Tyrese a estas alturas. Eso sí, la ficción de la AMC sigue siendo un récord de audiencias sin precedentes para la televisión por cable y Robert Kirkman ya ha anunciado un spin-off ambientado en el mismo universo. Por mi parte, el personaje de Daryl me parece la mejor aportación que ha hecho la serie, y espero con ganas el siguiente tomo recopilatorio del cómic, que celebra los diez años desde su modesto comienzo.


*The Crazy Ones: Robin Williams aparca el cine para volver a la televisión junto a Sarah Michelle Gellar (a quien no le ha ido demasiado bien desde los tiempos de Buffy) en esta comedia acerca de un padre y de su hija que trabajan juntos en la misma agencia de publicidad. La serie no aporta demasiado, como le sucedía a Dos chicas sin blanca, también de la CBS, más allá de las ocurrencias de Williams, con quien se lo deben de pasar en grande durante los rodajes, tal y como prueban las tomas falsas.


*The Michael J. Fox Show: La leyenda vuelve al medio en el que comenzó con series como Lazos de familia. Tras retirarse del mundo de la interpretación debido a la enfermedad de Parkinson que padece, sólo pudimos seguir viendo al mítico Marty McFly en pequeñas y esporádicas apariciones en series como Curb Your Enthusiasm o, más recientemente, en The Good Wife. Pues bien, Michael J. Fox nos sorprendió a todos al presentar su nuevo proyecto el pasado mes de junio: una serie dedicada a un periodista estrella que se retiró debido al Parkinson y que ahora vuelve al trabajo con el apoyo de toda su familia. Todo un ejemplo de superación. Como comedia no es demasiado rompedora, no estamos ante Modern Family o The Office, pero sí que nos deja con una sonrisa en la cara gracias a su humor amable, un reparto acertado y al buen hacer de J. Fox, además de que cuenta con la presencia de Betsy Brandt (Marie en Breaking Bad).


*Agents of SHIELD: Sin duda una de las más esperadas, tras un piloto llamativo, Joss Wheond y sus habituales colaboradores nos han dejado con un procedimental policíaco que dista poco de lo ya visto en series como Castle o Hawai 5.0. Tenemos a un equipo de personajes variopintos, que incluyen a un duro Navy Seal, una hacker graciosilla, una experta en artes marciales y un par de científicos británicos, enfrentándose a amenazas relacionadas con la emergente comunidad superheroica, los vestigios del Teseracto y del suero Extremis. Se agradecen las conexiones con lo sucedido en Los Vengadores o en Iron Man 3, y por supuesto los cameos de Nick Furia y María Hill, pero la serie puede aspirar a mucho más bebiendo del rico universo en que se basa. Esperemos que las tramas se empiecen a complicar, hagan acto de presencia Hydra y otros villanos clásicos y que se resuelvan las incógnitas relacionadas con el regreso de Coulson (el papel de Clark Gregg es de lo más destacable de la serie hasta ahora).

Todavía es pronto para juzgarlas, además de que faltan muchas más series por llegar a nuestras pantallas. Ansiosos esperamos los regresos de Rasing Hope, Juego de tronos, House of Cards, The Newsroom, o Ray Donovan, y especialmente la tercera temporada de Sherlock y el estreno de True Detective, protagonizada por el actor del momento (de quien pronto hablaremos por aquí): Matthew McConaughey en estado de gracia.



Y vosotros, ¿qué series seguís? ¿Cuáles esperáis con más ganas?

viernes, 23 de agosto de 2013

Sobrevivir al Apocalipsis: Guerra Mundial Z

Regresamos del descanso estival y ponemos en marcha este blog con un especial dedicado a tres películas que están sacudiendo las carteleras de los cines al mismo tiempo que subrayan una tendencia bastante curiosa: el género apocalíptico y post-apocalíptico está de más actualidad que nunca.


Si repasamos la historia del cine de Hollywood, podremos observar como las producciones de los grandes estudios, en especial las enmarcadas dentro del género de la ciencia ficción, han reflejado las preocupaciones de los tiempos en que fueron escritas y filmadas. Así, durante la década de los 50 proliferaron las películas dedicadas a monstruos gigantescos y a invasores alienígenas que podían verse como una representación del terror comunista que amenazaba los tranquilos años 50 de Eisenhower. Más adelante, la recuperación económica de la era Reagan trajo consigo un enfoque familiar en el cine de ciencia ficción, donde primaba el sentido de la aventura que genios como Steven Spielberg o George Lucas imprimían a sus películas y producciones. Según avanzamos en la década de los 90, las nuevas puertas que abrían los avances científicos encontraron su contrapartida en películas que incluían pequeñas pero intensas moralejas acerca de los peligros de "jugar a ser Dios", como Parque Jurásico, Terminator 2, o Matrix

Asentados ya en el nuevo milenio, sucesos históricos como el comienzo de la "guerra contra el terror" o la severa crisis económica de 2008 que todavía sufrimos tuvieron su efecto en los blockbusters, de modo que el público puede apreciar los ecos de lo que sucede a su alrededor mientras disfruta de una película de elevado presupuesto, actores de renombre y efectos especiales de última generación. El fin del mundo tal y como lo conocemos se ha convertido en uno de los temas más recurrentes en las grandes producciones, que insisten en dejar claro que se aproxima cada vez más, ya sea en la forma de una rebelión de los simios (El Origen del Planeta de los Simios), o de una pandemia global como en Contagio. Incluso los héroes más poderosos de la Tierra deben unir fuerzas para evitar que una invasión alienígena ponga fin a nuestro planeta en Los Vengadores; mientras que Superman, el héroe más luminoso, ha sido transformado en un Mesías que destruye medio Estados Unidos mientras lucha contra un grupo de terroristas radicales. La destrucción sin fin ha dado paso a la consolidación del subgénero post-apocalíptico, en el que películas como Hijos de los hombres, La carretera, la reciente Oblivion o series de televisión como The Walking Dead nos muestran el panorama en que un puñado de humanos luchan por sobrevivir después del Apocalipsis. En este género pueden inscribirse tres de los grandes estrenos del verano de 2013 que comentaremos en las próximas entradas: Guerra Mundial Z, Elysium y Pacific Rim.


En el caso de Guerra Mundial Z, nos encontramos ante la esperada adaptación de la novela homónima de Max Brooks, hijo del legendario Mel Brooks. En ella, se nos narra a través de los testimonios de distintas personas el estallido de una enfermedad que convirtió en zombis a medio mundo y la guerra contra los muertos vivientes que se produjo después en todo el planeta. Así, la película adapta el principio de la novela, con la irrupción de la epidemia zombi y la búsqueda desesperada de una cura, y no abarca toda la novela.

Tras las cámaras de Guerra Mundial Z nos encontramos a Marc Foster, director un tanto irregular responsable de grandes películas como Descubriendo Nunca Jamás o Más extraño que la ficción, pero también de otras que dejan bastante que desear, como Quantum of Solace. A pesar de los problemas que rodearon al accidentado rodaje, Foster y Brad Pitt, protagonista y productor de la película, consiguieron sacar Guerra Mundial Z adelante, convirtiéndola en un digno blockbuster de verano. Entretenida de principio a fin, la película mantiene el ritmo desde el principio, mostrando los estragos y el desconcierto inicial que causa el estallido de la epidemia zombi. A pesar de no alcanzar la contundencia o la introspección que propicia el género zombi y que está presente en el cómic Los Muertos Vivientes, Guerra Mundial Z puede presumir de escenas tan impactantes como la persecución por las calles de Jerusalén o el accidente aéreo, además de secuencias de máxima tensión, como la que se desarrolla dentro del centro de la OMS.


La película sigue al protagonista, encarnado por un más que convincente Brad Pitt en un papel más ligero que sus últimos roles, y mantiene el interés de los espectadores gracias a un ritmo constante, buscando el origen de la epidemia zombi a través de medio mundo. Si a esto le sumamos una decente banda sonora de Marco Beltrami aderezada con el tema Isolated System de Muse (que, curiosamente, también trata del colapso de nuestro mundo) y los breves pero convincentes papeles de Mirelle Enos (The Killing), James Badge Dale (Iron Man 3), David Morse o Matthew Fox (Jack en Perdidos), nos encontramos ante un entretenimiento digno que, si bien no revoluciona el cine de zombis, sí que hará que valga la pena el cada vez más elevado precio de las entradas de cine, ofreciéndonos un espectáculo deudor de los tiempos que vivimos.


Ficha de la película.

jueves, 4 de abril de 2013

The Walking Dead T3: Segunda Parte


En enfrentamiento entre los supervivientes de la prisión y las fuerzas de Woodbury es inevitable. Rick ha hecho todo lo que estaba en sus manos para salvar a sus compañeros, pero el Gobernador no les va a dejar escapar tan fácilmente, sino que formará un pequeño ejército y atacará la cárcel hasta que no quede nadie con vida. Mientras Rick se debate entre qué camino debe tomar, Andrea intenta buscar una solución pacífica y Merle lucha por ganarse la confianza de su nuevo grupo.

Después de que muchos casi perdiéramos la confianza en la serie tras varios episodios absurdos de la segunda temporada, The Walking Dead regresó con fuerza adaptando una de las etapas más celebradas del cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard en que se basa, aquella que tiene lugar tras los barrotes de una cárcel. La primera entrega de esta tercera temporada sorprendió por su ambientación, escenas sangrientas, la introducción de nuevos personajes y la despedida de otros que nos acompañaban desde el principio, además de la evolución de Rick y su grupo. Los ocho episodios restantes con los que concluye esta temporada han mantenido el nivel en general, han traído algunas sorpresas, escenas logradas y un final que cierra varias tramas y abre nuevas posibilidades para su ya asegurada cuarta entrega.


Decir a estas alturas que la serie del canal AMC sólo se basa ligeramente en el cómic de Image resulta obvio, pues desde hace tiempo ha demostrado seguir otros caminos, cambiando el destino de algunos personajes e introduciendo otros nuevos, si bien respeta su evolución en líneas generales. La etapa de la prisión me parece una de las más brillantes del cómic, en ella se exploró a fondo el potencial que tenía el mundo creado por Kirkman con conflictos constantes entre los personajes y números tan salvajes como los sucedidos en Woodbury y las represalias posteriores, que a día de hoy todavía me ponen los pelos de punta. Su versión televisiva suaviza los acontecimientos, especialmente el salvajismo de Woodbury, pero ha conseguido captar a la perfección cómo la mayor preocupación de los protagonistas han dejado de ser los zombis, ocupando su lugar otros humanos que habitan lo que queda del mundo.


Aunque según nos acercábamos al final hemos presenciado capítulos algo vacíos, alargados en exceso para cumplir con las 16 entregas, esta segunda mitad puede presumir de un vistoso despliegue de medios (su ambientación está a años luz de nuevas series post-apocalípticas como la fallida e insulsa Revolution) y de un logrado y coherente desarrollo de personajes. Las tribulaciones de Rick quedan en segundo plano y se da más trasfondo a secundarios como Michonne, los hermanos Daryl y Merle, a las motivaciones de Andrea y la transformación en psicópata del Gobernador, que debido a los últimos acontecimientos consigue transmitir verdadero terror con su sola presencia.


Gracias al espléndido trabajo del equipo que está detrás de ella, encabezados por un reparto más que solvente, The Walking Dead ha conseguido alzarse dentro del rico panorama televisivo actual como una serie que merece la pena seguir semana tras semana gracias a los conflictos que afectan a unos personajes muy queridos por los espectadores. Además, el éxito de esta tercera temporada ha abierto la posibilidad a más cómics de saltar a la pequeña pantalla, mientras que la AMC se establece como uno de los estandartes de la calidad televisiva gracias a series como Breaking Bad, Hell on Wheels o The Walking Dead, cuyo regreso esperamos con ganas.

viernes, 29 de marzo de 2013

Tres formas de conocer 'The Walking Dead', de Álex R.

En nuestro especial de firmas invitadas contamos con la presencia de Álex R., autor del blog Zona Boom, bitácora que ofrece la combinación perfecta de videojuegos (con abundantes noticias), películas y cómics. De hecho, el artículo de hoy es una buena muestra de esta fusión de medios, pues nos habla de las distintas vertientes del universo creado por Robert Kirkman en Los Muertos Vivientes, que a mí personalmente me encanta. ¡Disfrutadlo!


 ¿Quién no conoce The Walking Dead a estas alturas? El show televisivo se ha hecho enormemente famoso, pero quizás hay alguien que lo ha conocido de otra forma, o aún no lo conoce. Y es que The Walking Dead nació como un cómic del guionista Robert Kirkman, y más tarde fue adaptado a la televisión y a los videojuegos. ¿Desconocéis alguno de los productos de esta historia de zombis? ¿Queréis saber mi opinión? Pues seguid leyendo, majos.
  


The Walking Dead, el cómic

El origen de The Walking Dead se encuentra entre páginas de papel. Kirkman concibió esta obra como una novela gráfica, y a día de hoy ya hay más de 100 números publicados en Estados Unidos. Aquí en España (donde se conoce como Los Muertos Vivientes) la colección se está publicando en tomos de seis números cada uno, y ya llevamos 16 de esos tomos publicados (aunque hay ediciones de lujo que comprenden muchos más capítulos), gracias a Planeta DeAgostini.

No penséis que por ser un cómic deja de ser menos violento. En el papel es más fácil dar forma a las ideas, y Kirkman aprovecha y, junto con la ayuda de los excepcionales dibujantes Moore en el primer número y Adlard en todos los demás, nos deja escenas para la posteridad, que hacen que se nos pongan los pelos de punta. Todo ello en blanco y negro, algo que consigue una atmósfera más depresiva en los cómics.

No penséis que si habéis visto la serie no merece la pena leer los cómics, pues disfrutaréis igualmente, y además hay bastantes cambios argumentales entre ambos productos.


 The Walking Dead, la serie

La AMC se lanzó de cabeza a la piscina y decidió hacer una serie sobre zombis, más concretamente de la obra de Robert Kirkman. La jugada les salió bien, pues no hay más que ver la acogida del público, haciendo que la serie se convierta en todo un icono cultural actualmente. Como ya he dicho, no sigue a pies juntillas la historia del cómic, pues hay bastantes giros argumentales y aparición de personajes que en el cómic no existen, lo cual no es algo malo (mirad a Daryl).

La realización es de lujo, y es que Kirkman supervisa el show, y eso se nota. Los personajes están bastante conseguidos en algunos casos, y los actores son bastante buenos. Sus dos primeras temporadas son bastante recomendables, y su tercera es de obligatorio visionado para todo amante de los zombis.

Ahora mismo, la tercera temporada se ha tomado un descanso, aunque volverá en febrero con su final. Deseándolo estoy.


 The Walking Dead, el videojuego

El universo de Kirkman ha influido tanto en la cultura, y sale tan rentable, que hasta en el mundo videojueguil lo tenemos. Actualmente, existe el videojuego The Walking Dead, una aventura gráfica bastante recomendable que dispone, si no me equivoco de cinco episodios. La trama cuenta las vivencias de otro grupo de supervivientes, alejados de Rick y sus amigos.

Pero no todo acaba aquí, y es que hay un nuevo juego de la franquicia en camino, llamado The Walking Dead: Survival Instinct. El título será un Shooter en el que manejaremos ni más ni menos que a… ¡Daryl Dixon!

Sin duda, el señor Kirkman ha creado una de las sagas más rentables y con más calidad del cómic/televisión/videojuegos. Y es que, The Walking Dead es un universo genial, que cada vez se expande más y a más ámbitos de la cultura.

¿Y tú, conoces The Walking Dead en todas sus formas? 

sábado, 23 de marzo de 2013

Leer da felicidad, de Yota

Hoy contamos con un invitado especial en el blog: se trata de Yota, experto en el mundo de los cómics que realiza una titánica labor en la blogosfera gracias a su trabajo en webs como Nuestros cómics,  Gen Cómics, y su propio blog, el más que recomendable Los archivos de Typhares. Gran amigo y mejor persona donde las haya, gracias a Yota he podido disfrutar de algunos de mis cómics favoritos actuales como Los Muertos Vivientes, Invencible o Irredeemable. En el emotivo artículo de hoy, nos habla de lo que supone para muchos de nosotros el proceso de leer cómics y los momentos que nos han marcado. ¡Disfrutadlo!


Llegas a casa después de un día de mierda, has tenido un examen que te ha salido mal o en el curro te han echado una bronca que te mueres por algo que posiblemente no ha sido culpa tuya, has podido tener movidas con los colegas, con la novia y simplemente te apetece pasar del mundo por unas horas.

Así que te sientas en tu sillón, o te tiras en la cama, alargas el brazo y pillas esa cosilla que tienes ahí al lado, amontonada en una pila con un montón de cosillas iguales. La abres y en ese momento el interruptor de tu cabeza se activa y entras en modo desconexión, eres uno con esa cosilla.

Esa cosilla es por supuesto un tebeo, abrir sus páginas y no saber qué narices te vas a encontrar, puedes ser testigo de una invasión extraterrestre, de una guerra entre superhéroes, un holocausto zombie o una bonita historia donde unos chavales no muy distintos de ti intentan simplemente cumplir sus sueños.


Amigos, un cómic, como un libro, una película, un videojuego o una serie (aunque ahora me centro en los cómics) es algo único. Es una droga que una vez se prueba se vuelve adictiva y que además es totalmente sana y que puedes compartir con tus amigos a la vez que estos te prestan también parte de las suyas.

En serio, esto puede parecer muy chorra, pero pensadlo, este simple objeto inanimado lleno de emociones y aventuras, no te va a fallar, sabes lo que te va a ofrecer y normalmente te va a dejar con ganas de mucho más. Ahora llega la parte autobiográfica para dar fuerza a estas palabras.

Llevo unos años un poco chungos entre problemas laborales, personales y especialmente familiares y los amigos siempre han estado ahí para ayudarme pero cuando hay momentos en los que necesitas estás solo o bien no te apetece cargarles más con tus historias, ir a la librería el primer jueves de cada mes (soy Marvel Zombie, qué le voy a hacer…) y cargar con la inmensa cantidad de grapa mensual que compro, llegar a casa y mientras te tomas algo fresquito y seleccionando el orden en el que vas a disfrutar de los tebeos, flipar con las portadas o directamente wasapear a los colegas sólo para hacerles partícipes de que te acabas de arruinar comprando un montón de papel con dibujos… esos momentos molan.


Al igual que recordar alguna historia que te haya puesto los pelos de punta, rebuscar en cajas o en las estanterías y volver a leer la Muerte de Gwen Stacy, Invencible, Los Muertos Vivientes, los X-Men de Claremont, Ultrón Ilimitado, Dragon Ball, el Thor de Simonson, el Spider-Man de Straczynski o Predicador de Garth Ennis. Leerlos como si fuera la primera vez. Placeres amigos, auténticos placeres.

Muchas veces me lo pregunto e incluso hago medio encuestas con mis amigos del medio y muchas veces me gano miradas raras aunque me da igual. Lo que me pregunto es si sería capaz de vivir sin cómics, pues gente, tengo claro que no, son demasiado importantes para mí, me han ayudado mucho y me han aportado demasiado como para dejarlos de lado. Así que hoy y siempre lector de tebeos.

Y vosotros ¿os veis capaces de dejar de leer cómics? Si la respuesta es que sí, mejor no me digáis nada.


Y bueno esto ha sido todo. Soy Yota, de Los Archivos de Typhares, Nuestros Cómics, Fandom Magazine, GenComics, Hellpress, Hemeroteca X-Men y Vivir es una Película, agradecer a Mike la oportunidad de escribir para el aniversario de la maravillosa bitácora What´s The Rumpus. Espero que seguir siendo amigo del escriba mayor de este blog por muchos años más y leer centenares si no miles de entradas tuyas.

martes, 12 de marzo de 2013

10 Muestra Syfy de cine fantástico (II)

Después de las sorpresas que nos depararon las jornadas del jueves y del viernes, las películas del sábado presentaban un panorama interesante que incluía hombres lobo, vampiros, virus, zombis y el regreso de Coppola.

Una de las piezas de atrezo de la Exposición de Syfy
La primera proyección fue la de Wolf Children, la nueva película de animación del reputado director japonés Mamoru Hosoda, autor de las recomendables La chica que saltaba a través del tiempo y Summer Wars. Al igual que en sus anteriores trabajos, en Wolf Children se mezclan sentimentalismo, ciencia ficción y costumbrismo japonés, en este caso para contarnos la historia de la relación que mantiene una madre con sus dos hijos, pequeños hombres lobo, y los peligros a los que se enfrentan en sus primeros años de vida. Con una técnica de animación prodigiosa, Wolf Children divierte y deslumbra con escenas de mucha fuerza visual, aunque termina haciéndose un poco larga.


La que sí se hizo demasiado larga fue Twixt, el nuevo trabajo de Francis Ford Coppola. Sorprende que el director responsable de títulos clave en la historia del cine como El Padrino o Apocalypse Now sea también artífice de este película, que nos narra cómo un escritor en horas bajas llega a un pequeño pueblo donde se dedica a investigar extraños crímenes de motivos vampíricos mientras Edgar Allan Poe se le aparece en sueños para conversar sobre el arte de la escritura y de paso le revela pistas del crimen. Tal cual. Una historia farragosa que no lleva a ninguna parte y un acabado visual cutre, inferior a la serie B, sitúan a esta película en el polo opuesto al Drácula de Bram Stoker. Por ella podremos ver desfilar a un irreconocible Val Kilmer, a Ben Chaplin haciendo de Poe y a la joven promesa Elle Fanning (Super 8).


De un director veterano pasamos al debut en la dirección de Brandon Cronenberg, hijo de David. Su ópera prima, Antiviral, nos traslada a un futuro cercano en el que la devoción por los famosos y las estrellas ha llevado a varias empresas a vender los virus que afectan a las celebridades para que sus clientes se los inoculen y se sientan más cerca de las personas que idolatran. La propuesta no podría ser más interesante y da pie a inquietantes y certeras reflexiones acerca del actual culto a la fama. Sin embargo, la trama de esta sangrienta y perturbadora película pronto se diluye en el angustioso viaje de su protagonista, afectado por una de estas enfermedades.


El sábado por la noche se proyectó una de las joyas de la Muestra, The Cabin in the Woods. Ya convertida en una película de culto (la mayoría de los espectadores la habíamos visto por otros medios debido a la absurda decisión de no estrenarla en España), esta vuelta de tuerca a las convenciones del terror cinematográfico inundó la sala de frescura, humor y toneladas de diversión gracias al carisma de los personajes, los giros ingeniosos obra de Drew Goddard y Joss Whedon y a cierto cameo final.


Durante la tarde del domingo presenciamos una nueva edición de Phenomena, la iniciativa de Nacho Cerdá que recupera clásicos del cine de los 70, 80 y 90. En esta ocasión tuvimos el lujo de disfrutar en pantalla grande de dos obras maestras del cine de ciencia ficción, Alien y Desafío total. No importa cuántas veces las hayamos visto ya, mantienen intactas su fuerza visual y su capacidad de asombrar. La película de Ridley Scott consiguió aterrarnos de nuevo (por mucho Prometheus que haya de por medio ahora) al transportarnos a los angustiosos pasillos de la nave comercial Nostromo, donde Ripley y el gato Jones se las verán con una auténtica máquina de matar alienígena.


Unos tráilers antiguos después daba comienzo Desafío total, que deja en evidencia al penoso remake estrenado hace unos meses. La hiperviolencia de Paul Verhoeven, la ciencia ficción de Philip K. Dick y la banda sonora de Jerry Goldsmith nos sumergieron en esta frenética aventura espacial protagonizada por los impagables Arnold Schwarzenegger, Sharon Stone y Michael Ironside.


Tras un breve descanso, llegó una de las sorpresas del día con Cockneys vs. Zombies. Comedia británica que bebe de Shaun of the Dead (sin llegar a sus niveles de ingenio y excelencia, eso sí), nos cuenta cómo un grupo de jóvenes aspirantes a atracadores de bancos y otro de jubilados resisten a una invasión zombi en el East End londinense. Humor negro, salpicaduras de sangre y una legión de muertos vivientes provocaron que las carcajadas no cesaran.


Con la proyección de El último exorcismo 2 (a la que no pude asistir) se puso punto final a esta décima edición de la 10ª Muestra de cine fantástico. Desde aquí me gustaría expresar mi agradecimiento al canal Syfy por organizar, un año más, un festival de cine de género tan divertido.

martes, 8 de enero de 2013

ParaNorman: La noche de los muertos vivientes


En un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, el joven Norman es incapaz de relacionarse con sus compañeros del instituto debido a que posee un don muy especial: puede hablar con los muertos. Repudiado por todos, Norman será la única esperanza de los habitantes del pueblo cuando la maldición de una bruja desate una plaga de zombis que sembrarán el terror en la noche.

Gracias al éxito de películas como 28 días después, Amanecer de los muertos y sobre todo al triunfo del cómic Los Muertos Vivientes y de la serie de televisión basada en él, en la actualidad vivimos un renacer de la subcultura zombi, pues ahora es extraña la obra de ficción en la que estos apestosos seres de ultratumba (reflejo también del estado de la sociedad del momento) no aparecen. Como una nueva reinvención del género nos llega Paranorman, película de animación de los estudios Laika que presume de estar filmada con una prodigiosa técnica de stop-motion, pues no en vano los directores Sam Fell y Chris Butler aprendieron del maestro Henry Selick (responsable de Coraline, película con la que comparte estética).


Paranorman se sirve de varios homenajes al cine de terror y de los clichés de las películas de zombis para contarnos una historia que pronto nos sorprenderá al desviarse de las convenciones para plantearnos temas bastantes duros y ofrecer buenas dosis de crítica social al embrutecimiento de las masas. Además, cuenta con un héroe incomprendido, un joven ignorado por los adultos y el resto de niños (en la línea de la propia Coraline o de Víctor, protagonista de Frankenweenie) que se ve superado ante una situación extraordinaria y acabará mostrando un gran coraje y capacidad de esfuerzo. A todos estos ingredientes tenemos que sumarles abundantes toques de humor y una dirección artística cuidada hasta el más mínimo detalle que hacen de Paranorman una película sumamente entretenida y agradable para los sentidos.

Además de la depurada técnica de animación y de los parajes a los que nos transporta, llama la atención el tono oscuro de Paranorman, que permite a la película tratar temas de fuerte carga dramática en lo que a primera vista podría parecer una película para niños. Como curiosidad, en la versión original podremos disfrutar de las voces de los actores Kodi Smit-McPhee, Anna Kendrick, Casey Affleck o el gran John Goodman.


Homenaje al cine de terror, Paranorman es mucho más que una película de animación sobre zombis, ya que contiene incisivas críticas a la sociedad actual, personajes carismáticos, un lustroso acabado visual y sobre todo mucha diversión.