jueves, 10 de febrero de 2011

127 Horas: El triunfo de un sueño

Basada en la historia real de Aron Ralston, 127 Horas nos cuenta la traumática experiencia que vivió este joven excursionista estadounidense al quedar atrapado cinco días en un cañón de Utah, en medio de ninguna parte, cuando una roca se desprendió repentinamente y atrapó su antebrazo derecho, obligándole a enfrentarse a un clima adverso,  la escasez de agua y alimentos, una movilidad reducida y al peor de sus enemigos: él mismo.

Aunque tenga títulos curiosos en su filmografía, por regla general no suelo congeniar demasiado con el estilo de dirección inquieta y montaje acelerado del británico Danny Boyle. Sin ir más lejos, me pareció una exageración que hace dos años su película Slumdog Millionaire recibiera cantidades desorbitadas de premios (incluyendo 8 Oscar), ya que, como comenté, aunque contaba una historia cruda de contundente denuncia social, no creo que fuera la maravilla que unos cuantos alababan.


En cambio, en esta ocasión no podría estar más satisfecho con 127 Horas. Al igual que le sucediera a Rodrigo Cortés en Buried, Danny Boyle se enfrenta a una serie de dificultades técnicas para plasmar en la gran pantalla la lucha de su protagonista, para lo cual hace un asombroso ejercicio de estilo narrativo empleando numerosos primeros planos, encuadres incómodos, pantallas divididas, cámara subjetiva, una fuerte herencia del mundo publicitario y del videoclip además de, cómo no, un montaje aceleradísimo; todo ello al servicio del guión que firman Simon Beaufoy y él mismo.

Semejante despliegue narrativo dota a la película de un ritmo frenético que ayudará a los espectadores a acompañar al protagonista en su hazaña, a lo cual también contribuyen la preciosa fotografía de los desoladores paisajes de Utah y la banda sonora de A. R. Rahman. Esta última puede resultar un tanto estridente por momentos, pero se adapta a lo que vemos en pantalla y mezcla con eficacia composiciones propias de toques indios con temas de Dido o Sigur Rós.


Aunque aparezcan brevemente Kate Mara y Amber Tamblyn (Martha Masters en House), el protagonista absoluto es James Franco, quien soporta sobre sus hombros gran parte del peso de la película. Este joven actor llamó la atención del público con su retrato del torturado Harry Osborn en la saga Spider-man, y en 127 Horas ofrece una interpretación repleta de fuerza, que lleva a los espectadores a empatizar con su personaje en el infierno que está viviendo (prácticamente toda la sala estaba en vilo y sufría con él). Además, nos regala unas cuantas secuencias memorables, como la del programa de radio (con toques dignos del mismísimo Robert De Niro) o el glorioso tramo final.


127 Horas te atrapa desde el principio y no te deja escapar hasta el último minuto, emocionando durante su metraje y haciéndote partícipe del sufrimiento y el delicado momento que atraviesa el protagonista. Sin duda, uno de los títulos más interesantes de esta temporada de premios que supone la consagración de un gran actor.

5 comentarios:

Nestor dijo...

Tal como expresabas en mi blog, estamos de acuerdo en la impresión sobre el film. Y, además, no hay que olvidar que el paraje es inhóspito y peligroso pero tiene una belleza extraordinaria.

Saludos !!!

Mike Lee dijo...

Sí, creo que la fotografía realza el espléndido paisaje, que es un personaje más en la película al que el protagonista debe enfrentarse, además de a la falta de agua y alimentos, el tiempo y a sí mismo.

¡Saludos y gracias por el comentario!

Cotu dijo...

madre mia, vosotros hablando asi de de bien de lla, y yo sigo sin verla aaaaa

Mario dijo...

Me encantó la cinta, James Franco transmite tantas emociones en medio de la desgracia de su interpretación de Aron Ralston, Boyle utiliza mucha creatividad, ha sido una vivencia agradable, que demuestra que el cine logra consolidar historias reales con mucha arte, Boyle para ello me parece un experto, maneja la técnica cinematográfica con habilidad y sabe comunicar sea una historia social, desenfadada o catastrófica. Un abrazo.

Mario.

Mike Lee dijo...

Cotu: Para mí es de lo más llamativo de la cartelera, junto con True Grit y a la espera del estreno de Black Swan.

Mario: Sí, la dirección de Boyle es uno de los grandes aciertos de esta película, consigue transmitir mucha fuerza a la historia.

¡Saludos y gracias por comentar!