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lunes, 4 de agosto de 2014

Ronda de reseñas: De hoteles, alienígenas y vampiros

Continuamos reanimando el blog. Si la semana pasada recopilábamos las reseñas de algunas de las películas destinadas a convertirse en los rompetaquillas de 2014, hoy damos un repaso a algunas de las últimas novedades del panorama independiente.


Empezamos con el esperado regreso de Wes Anderson con la particular El gran hotel Budapest. A estas alturas considero casi indiscutible que Anderson es, por méritos propios, uno de los jóvenes maestros surgidos del cine americano durante los últimos veinte años. Posee una excelente carrera plagada de películas de inconfundible sello personal que nos ha dejado obras maestras como Los Tenenbaums o Fantastic Mr. Fox. No obstante, el éxito comercial y el reconocimiento del público no le acompañó hasta el estreno de la entrañable Moonrise Kingdom en 2012. Ya consagrado con legiones de fans, Anderson vuelve con una película sumamente entretenida en la que pueden apreciarse la mayoría de las características de su cine: la trama se desarrolla como una serie de historias dentro de otras, la obsesión por los planos simétricos roza lo enfermizo y el uso de dioramas es un verdadero lujo. La película nos traslada a un hotel del Este de Europa a principios del siglo XX, cuando el gerente y su nuevo botones se ven envueltos en una sucesión de enredos y crímenes desesperados que tienen que ver con la herencia de una huésped ricachona. Se echa en falta el transfondo de las dinámicas familiares que pueblan las películas de Anderson, si bien en esta ocasión la relación paterno-filial ha sido sustituida por una de mentor-alumno entre la pareja protagonista y por escenas de sexo y violencia nunca antes vistas en la filmografía del director. También sorprende la ausencia de canciones pop, aunque no casaban demasiado con la ambientación. Aun así, Alexandre Desplat firma una banda sonora delirante que iguala a su trabajo en Moonrise Kingdom. Muchos de los habituales de Anderson se dejan ver en un reparto coral formado por Willem Dafoe, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Edward Norton, Tilda Swinton y por supuesto Owen Wilson, Jason Schwartzman y el gran Bill Murray, a quienes se les suman Saoirse Ronan, Jude Law, Léa Seydoux, el debutante Tony Revolori y un recuperado Ralph Fiennes. El gran hotel Budapest hará las delicias de los incondicionales de Anderson y encandilará al resto, pues posiblemente estemos ante la primera gran película de 2014.



Bastante más desapercibida ha pasado Under the Skin, el nuevo trabajo del director británico Jonathan Glazer (Sexy Beast). Basada en la novela homónima de Michael Faber, la película nos cuenta la historia de una alienígena que se hace pasar por una atractiva mujer para atrapar hombres en Esocia y vender su carne a su raza extraterrestre (sí, es una versión más fina de Mal gusto, la ópera prima de Peter Jackson). Que nadie espere una película de grandes efectos especiales o un thriller tipo La invasión de los ladrones de cuerpos, pues estamos ante un filme abstracto en su ejecución. El ritmo de Under the Skin no es apto para todos los públicos, se recrea en los detalles y las repeticiones y en ocasiones puede llegar a aturdir y aburrir a los presentes. Por suerte, la historia presenta pinceladas interesantes acerca de una alienígena rebelde que descubre su propia humanidad mientras recorre los páramos escoceses. Acompañada de un reparto de desconocidos, Scarlett Johansson brilla con una interpretación contenida y sugerente.



Otra película que apenas ha gozado de distribución es Only Lovers Left Alive, el regreso de Jim Jarmusch. Todavía no he podido acercarme demasiado al trabajo de este autor, pero su nueva película supone un pequeño gran triunfo en su filmografía reciente. Nos narra la historia de una pareja de vampiros, curiosamente apodados Adán y Eva, al borde del hastío existencial debido a los siglos que llevan juntos y a la estupidez que observan en la raza humana del presente. Su anodina normalidad se altera con la llegada de la rebelde vampiresa Ava. Jarmusch compone una película interesante que recupera el concepto del vampiro clásico (nada de Crepúsculos baratos, por favor) en una trama que avanza a paso lento y está cargada de las más diversas referencias culturales (resultan impagables los nombres que adopta el médico que les proporciona sangre humana para su consumo). Puede hacerse demasiado larga, pues sobrepasa las dos horas y el tramo final se resiente. Aun así, merece la pena por recuperar a los vampiros como tal y por las divertidas interpretaciones de Anton Yelchin (Star Trek), Mia Wasikowska (Jane Eyre), Tilda Swinton y el cada vez más versátil Tom Hiddleston, alias Loki.



lunes, 31 de diciembre de 2012

Mike Lee's selection for 2012

2012 está a punto de terminar y, como es tradición en este blog, antes de inaugurar el año nuevo daremos un repaso al panorama cinematográfico, haciendo balance de lo que hemos visto y las sensaciones que nos ha transmitido.


Este año ha sido muy variado puesto que hemos encontrado películas de todo tipo y casi siempre había algún título en cartelera que mereciese la pena. Hemos tenido estrenos tan diferentes que comprenden desde el comienzo de exitosas sagas taquilleras (Los juegos del hambre) a tragedias intimistas independientes (la demoledora Shame), pasando por el regreso de personajes muy queridos (The Muppets), comedias agradables y con trasfondo (Intocable, Si de verdad quieres), homenajes al cine (Hugo), sorpresas terroríficas (The Cabin in the Woods), propuestas decepcionantes (The Amazing Spider-man, The Dark Knight Rises, Prometheus), timos monumentales (Luces rojas, Lo imposible), desafíos al espectador (The Master) y el regreso a la interpretación de toda una leyenda como es Clint Eastwood (Golpe de efecto). 

De entre todas ellas, me gustaría destacar 12 películas, una por mes, que por diversos motivos me han parecido muy destacables y altamente recomendables, merecedoras del precio de una entrada de cine en los convulsos tiempos que corren. Vamos con la selección:



*Moneyball: Drama con el mundo del béisbol profesional como telón de fondo en el que un hombre sin rumbo se recuperará de errores pasados. Cuenta con grandes interpretaciones y un guión de dos titanes, Aaron Sorkin y Steven Zaillian.

*Los idus de marzo:  George Clooney dirige con garra este thriller político de tintes shakespearianos que desgrana las luchas por el poder y la corrupción de los implicados en la campaña por las elecciones primarias en Estados Unidos, además de que cuenta con un reparto de verdadero lujo.

*Los Vengadores: Joss Whedon triunfa en una misión imposible y traslada el espíritu de los héroes más poderosos de los cómics Marvel a la gran pantalla en una película capaz de juntar espectacularidad con humor y mucho respeto a los personajes.

*Moonrise Kingdom: El director Wes Anderson lleva su estilo personal un paso más allá a la vez que recupera la mirada de un niño y despliega los temas que pueblan su universo personal.

*Mátalos suavemente: La crisis económica también ha afectado al mundo del hampa, donde los viejos valores y el glamour se perdieron hace mucho. Filmada con una elegancia insólita, contiene interesantes reflexiones de máxima actualidad.

*Frankenweenie: Cuando todo atisbo de personalidad parecía perdido, Tim Burton estrena esta conmovedora película de animación stop-motion que rinde homenaje a los clásicos del terror y a los temas recurrentes en su filmografía.

*Looper: Nueva vuelta de tuerca a los viajes en el tiempo y la ciencia ficción futurista en una historia de fuerte influencia western con interesantes giros. Poblada de personajes ambiguos, el reparto no lo hace nada mal.

*Argo: Ben Affleck se confirma como un director de mucho talento con este thriller de espionaje en la era pre-Bourne, cuando un agente de la C.I.A. debe ingeniárselas para rescatar a seis rehenes de Irán. Mucha emoción, ritmo, buena ambientación y una contundente carga crítica componen una película redonda.

*Skyfall: James Bond celebra sus 50 años renovándose para el siglo XXI en una película de acción filmada con mucho pulso y estilo que vuelve a las raíces del personaje para recuperar elementos clásicos.

*¡Rompe Ralph!: Curioso homenaje al mundo de los videojuegos en una película con mucha magia, nuevos mundos y protagonistas en busca de su lugar en el mundo.

*El Hobbit: Un viaje inesperado: Aunque no iguale la majestuosidad de la trilogía original, es bastante fiel a la novela y nos lleva de vuelta a la Tierra Media en un viaje muy entretenido.

*Silver Linings Playbook: Perfecta mezcla de comedia y drama familiar y personal en una película que cuenta con personajes muy humanos y un reparto formidable, desde la electrizante pareja que forman Bradley Cooper y Jennifer Lawrence a un Robert De Niro que vuelve a dar lo mejor de sí mismo.


Actor del año: Brad Pitt, por la madurez mostrada en trabajos como Moneyball y Mátalos suavemente, en los que llena la pantalla con personajes complejos.

Actriz del año: Amy Adams, capaz de cambiar a registros tan diferentes como los que exigían The Muppets, Golpe de efecto y The Master, y de salir airosa de todos sus trabajos.

Director del año: Ben Affleck, que en Argo realiza todo un ejercicio de estilo clásico, sin efectismos baratos, y homenajea toda una época.

Y vosotros, ¿con qué películas os quedáis? ¿Cuál sería vuestra selección?

¡Feliz 2013!

viernes, 6 de julio de 2012

Moonrise Kingdom: El regreso de Wes Anderson


Una mañana del verano de 1965, en la isla de New Penzance, en la costa de Nueva Inglaterra, el joven boy scout Sam desaparece del campamento Ivanhoe sin dejar rastro. Al mismo tiempo, en la otra punta de la isla, Suzy se fuga de su desequilibrado hogar. Acto seguido, sus padres acuden a las autoridades de la isla, pero lo que ningún adulto sospecha es que los dos jóvenes habían planeado fugarse en secreto, adentrándose en la naturaleza para buscar un lugar donde dejar atrás sus problemas y poder estar juntos.

Gracias al universo propio que ha ido desarrollando en cada una de sus más que recomendables películas, el estadounidense Wes Anderson es ampliamente reconocido como uno de los cineastas más personales que han debutado en el panorama cinematográfico de los últimos 20 años. Desde que escribiera Bottle Rocket junto a su amigo, el actor Owen Wilson, sus películas se han ganado poco a poco el favor del público, de la crítica e incluso de varios profesionales del medio, hasta el punto de que el mismísimo Martin Scorsese ha manifestado su admiración por el estilo tan particular de este cineasta. Su sello personal salta a la vista en cada una de sus películas, frecuentemente protagonizadas por personajes que se sienten solos, aislados, con dificultades para integrarse en un grupo social determinado y con ciertos problemas propios. Al drama de sus protagonistas se le suman la narrativa caracterísitca del director, muy ágil y rompedora; los golpes de humor absurdo, un cuidado aspecto visual, con un notable predominio de los tonos ocres y amarillentos en la fotografía; un ingenioso uso de la banda sonora y, por supuesto, la presencia de los actores fetiche del director: Bill Murray, Owen Wilson y Jason Schwartzman.


Después de dejarnos boquiabiertos a finales de 2009 con la sensacional Fantastic Mr. Fox, película de animación stop-motion, Wes Anderson vuelve a la acción real y filma todo un ejercicio de estilo con la igualmente recomendable Moonrise Kingdom, que nos cuenta la historia de dos jóvenes enamorados, cada uno incomprendido a su manera, que deciden desafiar las normas establecidas y fugarse juntos a la naturaleza. De este modo, el guión escrito por Roman Coppola y el propio Anderson presenta ciertas influencias de la comedia de enredos El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, y del viaje iniciático del Huckleberry Finn de Mark Twain para después adentrarse en una serie de situaciones que permitirán explorar los conflictos de un reparto coral, en los que queda patente que el mundo de los adultos suele ser mucho más surrealista y absurdo que el de los niños a los que persiguen a lo largo de la película. A su manera, cada personaje está aislado del resto por sus propios problemas (como ya pasaba en la genial Los Tenenbaums) y cuando colisionan unos con otros estalla el conflicto de una película tan llena de detalles como Moonrise Kingdom; en la que, además, Anderson tiene oportunidad de incluir una sutil crítica al mundo del ejército y sus sinsentidos a través del papel que juegan los boy scouts y su organización en la trama.


Por si esto fuera poco, el aspecto visual de Moonrise Kingdom es deslumbrante, la estética de la película es puro Wes Anderson: la cuidada fotografía de tonos amarillentos, el ambiente retro, el pintoresco vestuario de los personajes y los efectos visuales crean una atmósfera única en la que se nota el sello del director. La banda sonora también ayuda a sumergirnos en este entorno tan peculiar ya sea gracias a canciones populares como Kaw-Liga, piezas clásicas de Henry Purcell o las composiciones de Alexandre Desplat, quien parece haber encontrado lo que el director buscaba después de haber trabajado con él en Fantastic Mr. Fox.



El reparto es otro de los puntos más llamativos de la pelicula. En esta ocasión, Wes Anderson ha sido capaz de reunir a actores tan dispares como Bruce Willis, Frances McDormand, Bill Murray y un recuperado Edward Norton (hacía tiempo que no se le veía en un papel a la altura de su talento), todos ellos perfectos a la hora de retratar a unos personajes un tanto anodinos por los conflictos personales que atraviesan. Les acompañan los debutantes y más que convincentes Jared Gilman y Kara Hayward dando vida a la joven pareja que desencadena la historia. Además, Moonrise Kingdom cuenta con las breves apariciones de Tilda Swinton, el gran Harvey Keitel y un hilarante Jason Schwartzman. Tal vez, como señalaba el amigo Oneyros, la única pega sea que con tantos personajes tan bien definidos no hay tiempo suficiente de entrar en profundidad en los problemas de muchos, y que también se echa en falta más tiempo en pantalla de Schwartzman y la presencia de Owen Wilson.


Ingeniosa, dramática, divertida, un tanto surrealista y protagonizada por unos personajes que dan mucho juego, Moonrise Kingdom supone un nuevo triunfo de Wes Anderson, uno de los pocos directores actuales capaces de imprimir su personalísimo toque propio a cada nuevo trabajo. Sin duda, una de las películas del año.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mike Lee's Selection for 2010

Termina 2010 y, como es costumbre en este blog, concluimos el año con un repaso de las películas más destacadas entre los distintos estrenos. Con temporadas bastante irregulares en las que la cartelera estaba desierta de propuestas interesantes, 2010 se ha caracterizado por la creciente (y preocupante) tendencia de los grandes estudios a jugar sobre seguro con superproducciones basadas en éxitos de la década de los ochenta, ya sean segundas partes como Tron Legacy y Predators o nuevas versiones al estilo de Furia de titanes, El equipo A y Karate Kid, por no mencionar la cantidad de secuelas estrenadas.




Aun así, aquí están los diez títulos que para mí han marcado el año:

*Buried: Habíamos visto a nuestros protagonistas enterrados vivos en capítulos de Alfred Hitchcock presenta y en un par de títulos de Quentin Tarantino, pero esta arriesgada película merece ser alabada por el guión de Chris Sparling, la interpretación de Ryan Reynolds y la eficaz dirección de Rodrigo Cortés, todo para mostrar hasta qué punto la sociedad oprime al individuo.

*Kick-Ass: Gamberra película superheroica con un ritmo trepidante, cortesía de Matthew Vaughn. Acción, mucho humor, un reparto acertado y una adecuada banda sonora nos animan a limpiar las calles de criminales aunque no tengamos superpoderes.

*Fantastic Mr. Fox: Wes Anderson triunfa en su salto a la animación stop-motion con una película muy recomendable. Adaptación de la novela de Roal Dahl que mantiene las constantes de su director y nos ofrece un auténtico espectáculo visual.

*Invictus: El maestro Clint Eastwood retrata la lucha por la paz y el perdón de Nelson Mandela en una película esperanzadora. Un canto a la humanidad y la tolerancia que cuenta además con las brillantes interpretaciones de Morgan Freeman y Matt Damon.

*The Ghost Writer (El escritor): La aclamada película de Roman Polanski nos atrapa con una historia en la que nada es lo que parece. Intrigas políticas, espionaje, actualidad y la labor de actores como Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams y Tom Wilkinson se dan la mano en este trepidante thriller.

*Shutter Island: Martin Scorsese cambia de registro en este inquietante thriller psicológico que puede presumir de reparto y una agobiante puesta en escena. No confíes en nadie, ni siquiera al final.

*Toy Story 3: Aunque se suman a la tendencia de las secuelas, los estudios de animación Pixar nos traen la última entrega de la saga que lo inició todo. Hora de despedirse de Woody, Buzz y compañía en una trepidante aventura repleta de homenajes a grandes películas.

*The Town: Asombroso drama social centrado en un grupo de atracadores de bancos de Charlestown filmado por Ben Affleck con la influencia del cine clásico e impresionantes actuaciones. No dejará indiferente a nadie.

*Inception: Christopher Nolan desarrolla su propio mundo de ficción en una película de factura impecable con un reparto de auténtico lujo. Dos horas y media en auténtica tensión.

*La red social: A partir de la fundación de Facebook, David Fincher y Aaron Sorkin construyen una lucha por el poder con ecos de tragedia clásica que refleja los cambios sociales en la era de Internet. Actores inspirados, técnica perfecta y múltiples lecturas la convierten en la película del año.

Otras propuestas interesantes estrenadas en 2010 serían Un tipo serio, comedia absurda de los hermanos Coen; la ácida visión de la crisis económica que Jason Reitman nos ofrece en Up in the Air; las incisivas críticas de la guerra de Irak mostradas en The Hurt Locker, Green Zone o Los hombres que miraban fijamente a las cabras; la sorprendente actuación de Jeff Bridges en Crazy Heart; el inicio de la prometedora saga cinematográfica de Sherlock Holmes o el homenaje que Danny Trejo se merecía en Machete.

¿Qué nos espera en 2011? Para empezar, llega la temporada de estrenos con muchas posibilidades de ser nominados a los Oscar: Black Swan, Hereafter, 127 Hours, True Grit, The Fighter... Como es de esperar, llegarán más secuelas y remakes, pero también asistiremos al regreso de grandes directores como Terrence Malick con The Tree of Life y Steven Spielberg con Tintín y War Horse.



¡Os deseo a todos un Feliz 2011!