sábado, 30 de agosto de 2008

Especial Batman: El regreso del señor de la noche

Tras el fracaso de las entregas de Joel Schumacher, la producción de películas sobre el hombre murciélago estuvo parada durante 8 años. No fue hasta 2005 cuando la saga dio un giro inesperado y la ciudad de Gotham resurgió en los cines con magníficos resultados.
El artífice de este renacimiento es el director Christopher Nolan, cuyas películas a estas alturas pueden considerarse sinónimo de calidad. Antes de dedicarse a Batman, Nolan había conseguido el reconocimiento de la crítica y el público con Memento, donde este director (que viste traje a la hora de dedicarse a sus películas en lugar de los vaqueros habituales) mostraba su gusto por la buenas historias y la forma de contarlas.
Pues bien, cuando se anunció la llegada de Batman Begins, pocos confiaban en las andanzas cinematográficas de Batman tras las anteriores entregas. Sin embargo, Batman Begins fue una grata sorpresa en todos los sentidos: la saga era reseteada para empezar con un enfoque completamente nuevo, una estética realista y oscura (lejos de los colorines anteriores), una buena historia escrita por el propio Nolan y David S. Goyer llena de giros argumentales, y una dirección, banda sonora y reparto excelentes. Todos y cada uno de los personajes tenían un papel de importancia en la trama y complejas personalidades que contribuían a narrar una historia plagada de reflexiones sobre el miedo, la justicia y la venganza, temas que afectan directamente al caballero oscuro. Villanos bien tratados como el Espantapájaros y Ra's Al Ghul, escenarios únicos para una ciudad que se convierte en uno más de los personajes, una trepidante banda sonora y numerosos guiños al cómic, especialmente a Año Uno, obra en que se basaba.
Con una más que aceptable recaudación en taquilla, los seguidores comenzaban a preguntarse si habría secuela mientras Nolan se encargaba de la también sorprendente El Truco Final: El Prestigio. Y la respuesta llegó a finales de 2007...
Fue entonces cuando comenzaba una compleja campaña de publicidad que superaba incluso a la de Spider-man 3 al aparecer imágenes en Internet en las que se intuía al Joker y Harvey Dent como personajes para la segunda entrega, un buen incentivo para los fans. Poco a poco surgían más imágenes que no desvelaban por completo el aspecto que tendrían los personajes, como el ya famoso póster de Why so serious? o la propaganda política de Harvey Dent que el Joker marcaba con su sonrisa; hasta que en torno a diciembre llegaron las primeras fotografías del citado payaso en la revista Empire y el esperado primer tráiler, que surgía con una antelación de 8 meses respecto al estreno.
Tan buena fue la impresión que causó que se generaron enormes expectativas respecto a la película. Pero a comienzos de 2008 tuvo lugar un trágico acontecimiento que ayudó a promocionar la película: el fallecimiento de Heath Ledger, quien interpreta al Joker, justo al acabar el rodaje de "El Caballero Oscuro".
Transcurrieron los meses y, después de un segundo traíler en el que se intuía a Dos Caras sin revelar su auténtica apariencia, llegó la fecha señalada para el esperado estreno en EEUU, produciéndose un fenómeno sin precedentes: El Caballero Oscuro batía récords de taquilla permaneciendo más de un mes como absoluto número 1, contando con el respaldo de tanto el público como la crítica, quienes la calificaban de obra maestra y mencionaban una posible candidatura de Ledger al Óscar. Además, todo el merchandising relacionado con la película y el Joker se agotaba a los pocos días de salir a la venta, contribuyendo así a aumentar el enorme impacto de este fenómeno cinematográfico.