miércoles, 15 de junio de 2011

Castle: Tercera temporada

Desde su éxito sorpresa en el verano de 2009, la serie centrada en un escritor de novela negra que colabora como asesor de la policía de Nueva York en los casos asignados a la inspectora Beckett no ha hecho más que crecer. Su recién finalizada tercera temporada retoma la fórmula consolidada en la segunda y continúa funcionando, presentando un caso nuevo en cada capítulo que los protagonistas resuelven gracias al humor e ingenio del inigualable Richard Castle.


Los responsables de esta producción de la cadena abc han continuado con la creciente tensión entre las personalidades opuestas de Castle y la inspectora Beckett (aunque el cambio estético de ella no convenza al pasar de ser una dura mujer policía formada a sí misma a casi una supermodelo). Además, en esta temporada hay lugar para el desarrollo de la subtrama relacionada con las motivaciones y origen de la mencionada inspectora, las cuales desembocarán en los sucesos del episodio final. También sorprende el espacio que se les ha dado a los secundarios, especialmente a los policías Ryan y Espósito, que consiguen robar unos cuantos momentos a pesar del carisma del personaje del gran Nathan Fillion.


Como en temporadas anteriores, cada capítulo es autoconclusivo (salvo una notable excepción), y a lo largo de los 23 que componen la temporada los personajes se sumergirán en mundos tan dispares como los relacionados con timadores, deportistas de élite, series de televisión, magos, o actores aspirantes; además de que se las verán con un club steampunk, un sicario al que perseguirán hasta Los Ángeles (interpretado por Dominic Purcell, alias Lincoln Burrows), y antiguas disputas entre pizzerías neoyorkinas. Destacan los cameos de escritores superventas como Michael Connelly, Stephen J. Cannell y Dennis Lehane jugando al póquer con el propio Castle, por no mencionar los episodios dedicados a la amenaza terrorista que pondrá en jaque a todos los personajes (con la aparición de Adrian Pasdar, de la cancelada Héroes), el homenaje a Encuentros en la tercera fase, y, por supuesto el tenso final, que abre nuevas líneas argumentales para la esperada cuarta temporada.