*Este post puede revelar detalles sobre la 5ª temporada de Perdidos.
Con anterioridad en este blog hemos hablado sobre el impacto que causa la serie Perdidos, en la que auténticos genios del entretenimiento como JJ Abrams o Michael Giacchino despliegan su arsenal para hacerse con una legión de fieles seguidores que no pueden dejar de pensar en los misterios que surgen en cada capítulo.
Después de que la 4ª temporada se viera afectada en parte por la huelga de guionistas, los responsables de Perdidos decidieron terminar la serie en otras dos temporadas más en las que se dedicarían a resolver las incógnitas planteadas que forman el mundo de la Isla, los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic Airlines, Los Otros o del mismísimo Jacob y su enemigo.

De esta forma, la 5ª temporada comienza con un planteamiento atípico, con los supervivientes divididos en varios grupos: aquellos que abandonaron la Isla y los que se quedaron y se enfrentan a viajes en el espacio-tiempo. La serie tarda en asentarse y encontrar su ritmo, pero una vez lo hace aprovecha la ocasión para mostrarnos el funcionamiento de la Iniciativa Dharma (cuyo nombre se ha ganado un hueco en el mundo de la ciencia ficción) con personajes como Horace o el Dr. Chang, conocidos por flashbacks y vídeos en temporadas anteriores; y cede el protagonismo a Sawyer, quien demuestra ser un personaje muy flexible y mejor líder que Jack.
Durante la temporada, la serie se adentra definitivamente y sin retorno en el terreno de la ciencia ficción, con conceptos tan diferenciados como los viajes en el tiempo, el templo subterráneo, el asunto de la bomba de hidrógeno, la forma en que vuelven a la Isla o todo lo relacionado con la estatua egipcia. No por ello la serie olvida a sus personajes únicos en busca de redención, por lo que también hay ocasión para momentos tan memorables como el reencuentro con Walt, el origen y desenlace de Charlotte, la historia de Miles o las breves pero intensas apariciones de Desmond y Penny.

Una vez llega el final, más que las respuestas prometidas nos encontramos con más preguntas y misterios por resolver: Ilana y su grupo, la estatua, la situación de John Locke o el destino de los viajeros en el tiempo. Aún así, está claro que en la serie nadie va a explicar todos los sucesos con claridad, sino que podremos ir comprobando cómo todos los detalles aparecidos desde la primera temporada están relacionados entre sí, desde la identidad de Jacob hasta la presencia de la Roca Negra, pasando por los elementos egipcios; por lo que con total seguridad el esperado final de la serie no dejará indiferente a nadie.
Con anterioridad en este blog hemos hablado sobre el impacto que causa la serie Perdidos, en la que auténticos genios del entretenimiento como JJ Abrams o Michael Giacchino despliegan su arsenal para hacerse con una legión de fieles seguidores que no pueden dejar de pensar en los misterios que surgen en cada capítulo.
Después de que la 4ª temporada se viera afectada en parte por la huelga de guionistas, los responsables de Perdidos decidieron terminar la serie en otras dos temporadas más en las que se dedicarían a resolver las incógnitas planteadas que forman el mundo de la Isla, los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic Airlines, Los Otros o del mismísimo Jacob y su enemigo.

De esta forma, la 5ª temporada comienza con un planteamiento atípico, con los supervivientes divididos en varios grupos: aquellos que abandonaron la Isla y los que se quedaron y se enfrentan a viajes en el espacio-tiempo. La serie tarda en asentarse y encontrar su ritmo, pero una vez lo hace aprovecha la ocasión para mostrarnos el funcionamiento de la Iniciativa Dharma (cuyo nombre se ha ganado un hueco en el mundo de la ciencia ficción) con personajes como Horace o el Dr. Chang, conocidos por flashbacks y vídeos en temporadas anteriores; y cede el protagonismo a Sawyer, quien demuestra ser un personaje muy flexible y mejor líder que Jack.
Durante la temporada, la serie se adentra definitivamente y sin retorno en el terreno de la ciencia ficción, con conceptos tan diferenciados como los viajes en el tiempo, el templo subterráneo, el asunto de la bomba de hidrógeno, la forma en que vuelven a la Isla o todo lo relacionado con la estatua egipcia. No por ello la serie olvida a sus personajes únicos en busca de redención, por lo que también hay ocasión para momentos tan memorables como el reencuentro con Walt, el origen y desenlace de Charlotte, la historia de Miles o las breves pero intensas apariciones de Desmond y Penny.

Una vez llega el final, más que las respuestas prometidas nos encontramos con más preguntas y misterios por resolver: Ilana y su grupo, la estatua, la situación de John Locke o el destino de los viajeros en el tiempo. Aún así, está claro que en la serie nadie va a explicar todos los sucesos con claridad, sino que podremos ir comprobando cómo todos los detalles aparecidos desde la primera temporada están relacionados entre sí, desde la identidad de Jacob hasta la presencia de la Roca Negra, pasando por los elementos egipcios; por lo que con total seguridad el esperado final de la serie no dejará indiferente a nadie.