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lunes, 4 de agosto de 2014

Ronda de reseñas: De hoteles, alienígenas y vampiros

Continuamos reanimando el blog. Si la semana pasada recopilábamos las reseñas de algunas de las películas destinadas a convertirse en los rompetaquillas de 2014, hoy damos un repaso a algunas de las últimas novedades del panorama independiente.


Empezamos con el esperado regreso de Wes Anderson con la particular El gran hotel Budapest. A estas alturas considero casi indiscutible que Anderson es, por méritos propios, uno de los jóvenes maestros surgidos del cine americano durante los últimos veinte años. Posee una excelente carrera plagada de películas de inconfundible sello personal que nos ha dejado obras maestras como Los Tenenbaums o Fantastic Mr. Fox. No obstante, el éxito comercial y el reconocimiento del público no le acompañó hasta el estreno de la entrañable Moonrise Kingdom en 2012. Ya consagrado con legiones de fans, Anderson vuelve con una película sumamente entretenida en la que pueden apreciarse la mayoría de las características de su cine: la trama se desarrolla como una serie de historias dentro de otras, la obsesión por los planos simétricos roza lo enfermizo y el uso de dioramas es un verdadero lujo. La película nos traslada a un hotel del Este de Europa a principios del siglo XX, cuando el gerente y su nuevo botones se ven envueltos en una sucesión de enredos y crímenes desesperados que tienen que ver con la herencia de una huésped ricachona. Se echa en falta el transfondo de las dinámicas familiares que pueblan las películas de Anderson, si bien en esta ocasión la relación paterno-filial ha sido sustituida por una de mentor-alumno entre la pareja protagonista y por escenas de sexo y violencia nunca antes vistas en la filmografía del director. También sorprende la ausencia de canciones pop, aunque no casaban demasiado con la ambientación. Aun así, Alexandre Desplat firma una banda sonora delirante que iguala a su trabajo en Moonrise Kingdom. Muchos de los habituales de Anderson se dejan ver en un reparto coral formado por Willem Dafoe, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Edward Norton, Tilda Swinton y por supuesto Owen Wilson, Jason Schwartzman y el gran Bill Murray, a quienes se les suman Saoirse Ronan, Jude Law, Léa Seydoux, el debutante Tony Revolori y un recuperado Ralph Fiennes. El gran hotel Budapest hará las delicias de los incondicionales de Anderson y encandilará al resto, pues posiblemente estemos ante la primera gran película de 2014.



Bastante más desapercibida ha pasado Under the Skin, el nuevo trabajo del director británico Jonathan Glazer (Sexy Beast). Basada en la novela homónima de Michael Faber, la película nos cuenta la historia de una alienígena que se hace pasar por una atractiva mujer para atrapar hombres en Esocia y vender su carne a su raza extraterrestre (sí, es una versión más fina de Mal gusto, la ópera prima de Peter Jackson). Que nadie espere una película de grandes efectos especiales o un thriller tipo La invasión de los ladrones de cuerpos, pues estamos ante un filme abstracto en su ejecución. El ritmo de Under the Skin no es apto para todos los públicos, se recrea en los detalles y las repeticiones y en ocasiones puede llegar a aturdir y aburrir a los presentes. Por suerte, la historia presenta pinceladas interesantes acerca de una alienígena rebelde que descubre su propia humanidad mientras recorre los páramos escoceses. Acompañada de un reparto de desconocidos, Scarlett Johansson brilla con una interpretación contenida y sugerente.



Otra película que apenas ha gozado de distribución es Only Lovers Left Alive, el regreso de Jim Jarmusch. Todavía no he podido acercarme demasiado al trabajo de este autor, pero su nueva película supone un pequeño gran triunfo en su filmografía reciente. Nos narra la historia de una pareja de vampiros, curiosamente apodados Adán y Eva, al borde del hastío existencial debido a los siglos que llevan juntos y a la estupidez que observan en la raza humana del presente. Su anodina normalidad se altera con la llegada de la rebelde vampiresa Ava. Jarmusch compone una película interesante que recupera el concepto del vampiro clásico (nada de Crepúsculos baratos, por favor) en una trama que avanza a paso lento y está cargada de las más diversas referencias culturales (resultan impagables los nombres que adopta el médico que les proporciona sangre humana para su consumo). Puede hacerse demasiado larga, pues sobrepasa las dos horas y el tramo final se resiente. Aun así, merece la pena por recuperar a los vampiros como tal y por las divertidas interpretaciones de Anton Yelchin (Star Trek), Mia Wasikowska (Jane Eyre), Tilda Swinton y el cada vez más versátil Tom Hiddleston, alias Loki.



viernes, 7 de septiembre de 2012

El dictador, de Sacha Baron Cohen



El dictador Aladeen somete al pequeño país de Wadiya sembrando el terror entre la población mientras desarrolla un ambicioso programa de armamento nuclear. Cuando viaja a Nueva York para dar una conferencia en la ONU, algunas de las personas en quienes más confía le tienden una trampa y le sustituyen por un doble fácil de manipular, por lo que Aladeen deberá aprender a desenvolverse en la ciudad que nunca duerme y observar el modo de vida norteamericano si quiere recuperar el control de su país antes de que sea demasiado tarde.


Después de Ali G, Borat y Bruno, llega a la gran pantalla el nuevo personaje de uno de los cómicos más corrosivos del panorama actual, Sacha Baron Cohen. Tras su participación en películas como Hugo, de Martin Scorsese, el actor británico se entrega una vez más a otra de sus creaciones propias, para la cual ha realizado una prolongada y elaborada campaña de márketing viral en la que nos presentaba al dictador Aladeen, parodia de los líderes totalitarios de ciertos países de Oriente Próximo.

Coautor del guión, productor e intérprete absoluto de la función, Baron Cohen se ha reunido con el director Larry Charles para filmar la que, personalmente, me parece su película más completa hasta la fecha, ya que funciona tanto como comedia al uso y como conjunto de bromas ácidas y escatológicas propias del actor, no como sucedía en las anteriores Borat y Bruno, que más bien parecen una sucesión de escenas en las que explotar las críticas y el humor de Baron Cohen. De este modo, El dictador nos narra una historia sencilla de luchas por el poder, amor y cambios de identidad que homenajea al trabajo de Charles Chaplin en El gran dictador al mismo tiempo que Sacha Baron Cohen se reserva buena parte del metraje para satirizar el terrorismo islámico, los líderes de regímenes dictatoriales actuales y también acerca del mundo occidental, poniendo de manifiesto las contradicciones tanto de los sectores más conservadores como las de los más ecologistas y "veganos". En este aspecto, Baron Cohen ataca sin piedad demostrando una sutil capacidad crítica, la cual combina en la película con buenas dosis de humor negro y con bromas puramente escatológicas, por lo que da la sensación de que el público que más disfrutará la película será el habitual de este cómico, aunque, como he mencionado antes, El dictador me ha parecido bastante más elaborada y crítica que sus predecesoras.


Además del protagonismo absoluto de Sacha Baron Cohen, que ha creado un personaje completo desde cero, con su acento y sus manías propias, en el reparto cabe destacar la presencia de Ben Kingsley en un papel cómico que no le sienta nada mal, una irreconocible Anna Faris, y los divertidos cameos de Megan Fox, John C. Reilly y Edward Norton. En el apartado de las curiosidades, merece la pena mencionar que los exteriores del palacio de Aladeen se rodaron en Sevilla, como hiciera Geroge Lucas en el Episodio II de Star Wars, y que la banda sonora de la película fue compuesta por Erran Baron Cohen, hermano del actor protagonista.


La nueva creación del cómico Sacha Baron Cohen entusiasmará a quienes quedaron encantados con la mezcla de humor burdo y crítica ácida de sus anteriores películas, si bien considero que El dictador es el más conseguido de sus trabajos y que contiene una acertada sátira acerca de la sociedad del momento que no da tregua a ningún sector en particular.

viernes, 6 de julio de 2012

Moonrise Kingdom: El regreso de Wes Anderson


Una mañana del verano de 1965, en la isla de New Penzance, en la costa de Nueva Inglaterra, el joven boy scout Sam desaparece del campamento Ivanhoe sin dejar rastro. Al mismo tiempo, en la otra punta de la isla, Suzy se fuga de su desequilibrado hogar. Acto seguido, sus padres acuden a las autoridades de la isla, pero lo que ningún adulto sospecha es que los dos jóvenes habían planeado fugarse en secreto, adentrándose en la naturaleza para buscar un lugar donde dejar atrás sus problemas y poder estar juntos.

Gracias al universo propio que ha ido desarrollando en cada una de sus más que recomendables películas, el estadounidense Wes Anderson es ampliamente reconocido como uno de los cineastas más personales que han debutado en el panorama cinematográfico de los últimos 20 años. Desde que escribiera Bottle Rocket junto a su amigo, el actor Owen Wilson, sus películas se han ganado poco a poco el favor del público, de la crítica e incluso de varios profesionales del medio, hasta el punto de que el mismísimo Martin Scorsese ha manifestado su admiración por el estilo tan particular de este cineasta. Su sello personal salta a la vista en cada una de sus películas, frecuentemente protagonizadas por personajes que se sienten solos, aislados, con dificultades para integrarse en un grupo social determinado y con ciertos problemas propios. Al drama de sus protagonistas se le suman la narrativa caracterísitca del director, muy ágil y rompedora; los golpes de humor absurdo, un cuidado aspecto visual, con un notable predominio de los tonos ocres y amarillentos en la fotografía; un ingenioso uso de la banda sonora y, por supuesto, la presencia de los actores fetiche del director: Bill Murray, Owen Wilson y Jason Schwartzman.


Después de dejarnos boquiabiertos a finales de 2009 con la sensacional Fantastic Mr. Fox, película de animación stop-motion, Wes Anderson vuelve a la acción real y filma todo un ejercicio de estilo con la igualmente recomendable Moonrise Kingdom, que nos cuenta la historia de dos jóvenes enamorados, cada uno incomprendido a su manera, que deciden desafiar las normas establecidas y fugarse juntos a la naturaleza. De este modo, el guión escrito por Roman Coppola y el propio Anderson presenta ciertas influencias de la comedia de enredos El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, y del viaje iniciático del Huckleberry Finn de Mark Twain para después adentrarse en una serie de situaciones que permitirán explorar los conflictos de un reparto coral, en los que queda patente que el mundo de los adultos suele ser mucho más surrealista y absurdo que el de los niños a los que persiguen a lo largo de la película. A su manera, cada personaje está aislado del resto por sus propios problemas (como ya pasaba en la genial Los Tenenbaums) y cuando colisionan unos con otros estalla el conflicto de una película tan llena de detalles como Moonrise Kingdom; en la que, además, Anderson tiene oportunidad de incluir una sutil crítica al mundo del ejército y sus sinsentidos a través del papel que juegan los boy scouts y su organización en la trama.


Por si esto fuera poco, el aspecto visual de Moonrise Kingdom es deslumbrante, la estética de la película es puro Wes Anderson: la cuidada fotografía de tonos amarillentos, el ambiente retro, el pintoresco vestuario de los personajes y los efectos visuales crean una atmósfera única en la que se nota el sello del director. La banda sonora también ayuda a sumergirnos en este entorno tan peculiar ya sea gracias a canciones populares como Kaw-Liga, piezas clásicas de Henry Purcell o las composiciones de Alexandre Desplat, quien parece haber encontrado lo que el director buscaba después de haber trabajado con él en Fantastic Mr. Fox.



El reparto es otro de los puntos más llamativos de la pelicula. En esta ocasión, Wes Anderson ha sido capaz de reunir a actores tan dispares como Bruce Willis, Frances McDormand, Bill Murray y un recuperado Edward Norton (hacía tiempo que no se le veía en un papel a la altura de su talento), todos ellos perfectos a la hora de retratar a unos personajes un tanto anodinos por los conflictos personales que atraviesan. Les acompañan los debutantes y más que convincentes Jared Gilman y Kara Hayward dando vida a la joven pareja que desencadena la historia. Además, Moonrise Kingdom cuenta con las breves apariciones de Tilda Swinton, el gran Harvey Keitel y un hilarante Jason Schwartzman. Tal vez, como señalaba el amigo Oneyros, la única pega sea que con tantos personajes tan bien definidos no hay tiempo suficiente de entrar en profundidad en los problemas de muchos, y que también se echa en falta más tiempo en pantalla de Schwartzman y la presencia de Owen Wilson.


Ingeniosa, dramática, divertida, un tanto surrealista y protagonizada por unos personajes que dan mucho juego, Moonrise Kingdom supone un nuevo triunfo de Wes Anderson, uno de los pocos directores actuales capaces de imprimir su personalísimo toque propio a cada nuevo trabajo. Sin duda, una de las películas del año.

jueves, 26 de abril de 2012

¡Vengadores, Reuníos!

Llegó el momento, Los Vengadores por fin llegarán a la gran pantalla este viernes 27. Con motivo de tal evento, conviene dedicar unos instantes a repasar el camino tan elaborado que ha seguido Marvel Studios para trasladar el universo de los cómics al cine de forma coherente y generar la máxima expectación posible ante el estreno de la película que reúne a los héroes más poderosos de la Tierra. Para ello, recuperamos los posts en los que se habló de los filmes dedicados a cada superhéroe del equipo, entre quienes se ha ido estableciendo una serie de conexiones calcuadas al detalle.


-Iron Man: En 2008, daba la impresión de que Marvel poco o nada tenía que ofrecer con las adaptaciones cinematográficas de sus cómics, sobre todo con los resultados de títulos tan irregulares como Spider-man 3 o El motorista fantasma. Por suerte, la película de Jon Favreau llegó en el momento oportuno para demostrar que era posible combinar la acción, la aventura y los efectos especiales con buenas interpretaciones y cierto desarrollo de personajes en una película de superhéroes. El talento de un reparto formado por Jeff Bridges, Gwyneth Paltrow y un soberbio Robert Downey Jr., más los guiños constantes al cómic y la puesta en marcha de la Iniciativa Vengador hicieron el resto.

-El increíble Hulk: Pocos meses después se estrenó este relanzamiento del goliat esmeralda, que adaptaba lo mostrado en la versión de Ang Lee al planteamiento de Iron Man. A pesar de no recaudar tanto en taquilla como se esperaba, consiguió traernos de vuelta a Bruce Banner en una película muy entretenida, llena de homenajes al cómic (y hasta a la serie de televisión), y que contaba con buenas escenas de acción y con un estupendo Edward Norton en el papel principal.

-Iron Man 2: Dos años después, Tony Stark regresaba en una película que recogía los aciertos de la primera y los potenciaba, acentuando su tono cómico a la vez que exploraba los fantasmas del pasado de su protagonista, de nuevo interpretado por un genial Downey Jr. Además de como entretenida segunda parte, funcionaba a la perfección como preludio de Los Vengadores, introduciendo a muchos personajes que jugarán papeles fundamentales con posterioridad.

-Thor: Trasladar el universo del dios del trueno a la gran pantalla y que resultase creíble era una de las apuestas más arriesgadas, pero Marvel Studios consiguió salir airosa una vez más. Dirigida con habilidad por Kenneth Branagh, Thor mezcla con ingenio el conflicto asgardiano del protagonista con su exilio en Midgard y vinculación con SHIELD y los futuros Vengadores (gracias a la aparición de elementos que posteriormente darán mucho juego, como el Cubo Cósmico). Por si éstos no fueran pocos méritos, nos presenta a Loki, un villano de altura interpretado por un brillante Tom Hiddleston.


-Capitán América: Unos meses después de los martillazos del dios del trueno, llegó a nuestras carteleras la que podríamos considerar la precuela oficial de Los Vengadores, pues nos presenta al "primer" miembro de este equipo, el supersoldado Steve Rogers. A pesar de sus defectos (especialmente en su segunda mitad, un tanto forzada), consigue plasmar el espíritu del personaje, clave dentro del Universo Marvel; es rica en guiños al cómic y establece una serie de conexiones interesantes con lo visto en Thor y Iron Man.

Tras este repaso, solo queda disfrutar de la película de Joss Whedon que reunirá a estos cuatro personajes y muchos otros más en la que posiblemente sea una de las apuestas más ambiciosas (y también elaboradas) en cuanto a adaptaciones de cómics al cine se refiere. Por fin acudiremos a la llamada de ¡Vengadores, reuníos!

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mike Lee's Selection for 2010

Termina 2010 y, como es costumbre en este blog, concluimos el año con un repaso de las películas más destacadas entre los distintos estrenos. Con temporadas bastante irregulares en las que la cartelera estaba desierta de propuestas interesantes, 2010 se ha caracterizado por la creciente (y preocupante) tendencia de los grandes estudios a jugar sobre seguro con superproducciones basadas en éxitos de la década de los ochenta, ya sean segundas partes como Tron Legacy y Predators o nuevas versiones al estilo de Furia de titanes, El equipo A y Karate Kid, por no mencionar la cantidad de secuelas estrenadas.




Aun así, aquí están los diez títulos que para mí han marcado el año:

*Buried: Habíamos visto a nuestros protagonistas enterrados vivos en capítulos de Alfred Hitchcock presenta y en un par de títulos de Quentin Tarantino, pero esta arriesgada película merece ser alabada por el guión de Chris Sparling, la interpretación de Ryan Reynolds y la eficaz dirección de Rodrigo Cortés, todo para mostrar hasta qué punto la sociedad oprime al individuo.

*Kick-Ass: Gamberra película superheroica con un ritmo trepidante, cortesía de Matthew Vaughn. Acción, mucho humor, un reparto acertado y una adecuada banda sonora nos animan a limpiar las calles de criminales aunque no tengamos superpoderes.

*Fantastic Mr. Fox: Wes Anderson triunfa en su salto a la animación stop-motion con una película muy recomendable. Adaptación de la novela de Roal Dahl que mantiene las constantes de su director y nos ofrece un auténtico espectáculo visual.

*Invictus: El maestro Clint Eastwood retrata la lucha por la paz y el perdón de Nelson Mandela en una película esperanzadora. Un canto a la humanidad y la tolerancia que cuenta además con las brillantes interpretaciones de Morgan Freeman y Matt Damon.

*The Ghost Writer (El escritor): La aclamada película de Roman Polanski nos atrapa con una historia en la que nada es lo que parece. Intrigas políticas, espionaje, actualidad y la labor de actores como Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams y Tom Wilkinson se dan la mano en este trepidante thriller.

*Shutter Island: Martin Scorsese cambia de registro en este inquietante thriller psicológico que puede presumir de reparto y una agobiante puesta en escena. No confíes en nadie, ni siquiera al final.

*Toy Story 3: Aunque se suman a la tendencia de las secuelas, los estudios de animación Pixar nos traen la última entrega de la saga que lo inició todo. Hora de despedirse de Woody, Buzz y compañía en una trepidante aventura repleta de homenajes a grandes películas.

*The Town: Asombroso drama social centrado en un grupo de atracadores de bancos de Charlestown filmado por Ben Affleck con la influencia del cine clásico e impresionantes actuaciones. No dejará indiferente a nadie.

*Inception: Christopher Nolan desarrolla su propio mundo de ficción en una película de factura impecable con un reparto de auténtico lujo. Dos horas y media en auténtica tensión.

*La red social: A partir de la fundación de Facebook, David Fincher y Aaron Sorkin construyen una lucha por el poder con ecos de tragedia clásica que refleja los cambios sociales en la era de Internet. Actores inspirados, técnica perfecta y múltiples lecturas la convierten en la película del año.

Otras propuestas interesantes estrenadas en 2010 serían Un tipo serio, comedia absurda de los hermanos Coen; la ácida visión de la crisis económica que Jason Reitman nos ofrece en Up in the Air; las incisivas críticas de la guerra de Irak mostradas en The Hurt Locker, Green Zone o Los hombres que miraban fijamente a las cabras; la sorprendente actuación de Jeff Bridges en Crazy Heart; el inicio de la prometedora saga cinematográfica de Sherlock Holmes o el homenaje que Danny Trejo se merecía en Machete.

¿Qué nos espera en 2011? Para empezar, llega la temporada de estrenos con muchas posibilidades de ser nominados a los Oscar: Black Swan, Hereafter, 127 Hours, True Grit, The Fighter... Como es de esperar, llegarán más secuelas y remakes, pero también asistiremos al regreso de grandes directores como Terrence Malick con The Tree of Life y Steven Spielberg con Tintín y War Horse.



¡Os deseo a todos un Feliz 2011!

jueves, 14 de octubre de 2010

Los siete curiosos casos de David Fincher

Cuando hablaba de Inception pocos días después de su estreno, mencionaba que Christopher Nolan pertenece al grupo de escasos directores "jóvenes" actuales que ya casi pueden ser considerados clásicos. Pues bien, otro de ellos podría ser David Fincher, quien hasta la fecha ha apostado por proyectos arriesgados y, como mínimo, curiosos.



Fincher comenzó colaborando en diversos rodajes, dedicándose posteriormente al mundo de la publicidad y al de los videoclips, desde donde daría el salto a la gran pantalla con la prescindible Alien 3. Sería en su próximo trabajo en el que establecería las constantes que definen su obra, caracterizada por presentarnos un mundo oscuro en el que los personajes se ven angustiados al enfrentarse a sus demonios interiores, cambiando para siempre su vida en el proceso. A la recreación de los lóbregos ambientes por los que se desenvuelven contribuyen su pericia como director, su capacidad para que los actores den lo mejor de sí mismos y la utilización de efectos especiales al servicio de la historia, que no abrumen a los espectadores con explosiones y demás recreaciones digitales.

Su segunda y reconocida película fue Se7en, tenebroso thriller policial con Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow y Kevin Spacey que crearía escuela, influyendo a los posteriores retratos de asesinos en serie. La siguió The Game, filme que reivindicar por su desconcertante desarrollo, con una poderosa interpretación de Michael Douglas, cuyo personaje se ve inmerso en una enrevesada trama que homenajea a Con la muerte en los talones.



Más recordada es El club de la lucha, película con Brad Pitt y Edward Norton considerada de culto basada en la novela homónima de Chuck Palahniuk. Aunque personalmente ni me sorprendió la identidad de Tyler Durden ni congenié con el individualismo radical propuesto, sí hay que reconocer la labor de Fincher en la dirección y montaje con fuerte herencia del videoclip. La angustia vuelve a invadir su siguiente película, La habitación del pánico, en la que se nos narra la claustrofóbica situación que viven los personajes interpretados por Jodie Foster y Kristen Stewart al irrumpir en su casa la banda de ladrones encabezada por Forest Whitaker.

Tras años de inactividad estrenó Zodiac, de engañoso planteamiento ya que lo que comienza como un thriller policíaco estilo Se7en se transforma en el retrato de una obsesión a través del tiempo. No mucho después llegó su película más ambiciosa hasta la fecha, El curioso caso de Benjamin Button, relato de la vida de un peculiar personaje, las distintas épocas que atravesó y las pintorescas personas a las que conoció. Además de contar con las arrolladoras interpretaciones de Brad Pitt y Cate Blanchett, los efectos especiales avanzan un paso más al recrear a los personajes en sus diferentes edades, siempre perfectamente integrados en la historia.



Sin embargo, no pude sino mostrarme escéptico cuando descubrí cuáles serían los nuevos proyectos de David Fincher. Por una parte filmaría la versión estadounidense de la adaptación de la novela Los hombres que no amaban a las mujeres; que, si bien su temática coincide con el registro del director, no termina de ser chocante verle al frente de un remake. Más inminente resulta el estreno de La red social, centrada en la creación de Facebook. Dado el auge de las redes sociales me parecía un tanto oportunista trasladar semejante historia al cine...hasta que me informé acerca de la vida de Mark Zuckerberg, repleta de ambición y traición. Así, las disputas de este oscuro y joven empresario terminan perfilándose como uno de los estrenos más interesantes de este año.



Habrá que estar pendiente de su llegada a las carteleras; y en cuanto a sus futuros trabajos, será mejor depositar un mínimo de confianza en un director que hasta ahora es responsable de películas más que curiosas.

martes, 14 de septiembre de 2010

Modern Family

Partiendo del hecho de que la familia nuclear estándar está en vías de extinción, la serie Modern Family nos presenta cómo sería una familia estadounidense actual desde un enfoque fresco y divertido. Una de las series revelación de la pasada temporada, la creación de Steven Levitan y Christopher LLoyd vio recompensada su calidad al llevarse seis de los catorce premios Emmy a los que optaba, entre ellos el de mejor serie cómica, mejor casting y mejor actor de reparto para el desternillante Eric Stonestreet (Cameron en la ficción).



Rodada con cámara subjetiva a modo de falso y divertido documental (mockumentary, al igual que The Office), Modern Family nos presenta a un grupo de personajes que caricaturizan a los nuevos arquetipos presentes en las complejas familias de hoy en día. Así, tenemos al abuelo cínico casado con una colombiana a la que casi dobla en edad, madre a su vez de un chico enamoradizo; una clásica familia formada por un padre que se cree guay, una madre abrumada por las tareas del hogar, una hija que prefiere mandar mensajes antes que hablar, otra que es la versión de carne y hueso de Lisa Simpson y un hijo pequeño ingenuo; y por último un matrimonio gay que adopta un bebé vietnamita. Unidos todos ellos por relaciones de parentesco, deberán hacer frente a sus diferencias para enfrentarse a las complicaciones que se les presentan y dejar a los espectadores con una sonrisa al final de cada episodio.

En Modern Family seremos testigos de situaciones cotidianas del tipo practicar deporte con los hijos, la celebración de un cumpleaños o la Navidad, las cuales llegarán a rozar los límites del absurdo gracias a las peculiares personalidades de los integrantes de la familia, cada uno de los cuales hace gala de su particular sentido del humor y goza de protagonismo en uno u otro episodio. Aquí tenemos que reconocer la enorme labor del reparto, formado por los actores Ed O'Neil (alias Al Bundy, aquí llamado Jay), Sofía Vergara (Gloria), Julie Bowen (Claire), Ty Burrell (el patético Phil Dunphy), Jesse Tyler Ferguson (Mitchell) y Eric Stonestreet (interpretando al sorprendente Cameron), a quienes se les suman estrellas invitadas en ciertos capítulos como Elizabeth Banks o Edward Norton.



A punto de empezar su segunda temporada, es recomendable no perder la pista a una serie tan rica y divertida como ésta, que debido a su elaboración y altas dosis de diversión no deja indiferentes a los espectadores.

domingo, 22 de junio de 2008

Iniciativa Vengador: El Increíble Hulk



*Esta reseña puede contener spoilers si no se ha visto la película El Increíble Hulk.


Cuando en el año 2003 se estrenó la película Hulk protagonizada por Eric Bana y Jennifer Connelly, los resultados no fueron los esperados. Cierto que contaba con la dirección de Ang Lee, quien aportó la original transición entre escenas por medio de viñetas, pero la historia se alejaba demasiado de la original al escasear los guiños al cómic, introducir al personaje del padre de Bruce (encarnado por Nick Nolte) como una variante del Hombre Absorbente y basar el origen del goliat esmeralda en experimentos genéticos realizados por su padre antes que en los rayos gamma.


Este año, tras el estreno de la sorprendente Iron Man y la revelación del proyecto que se trae entre manos la recién creada Marvel Studios llega la asombrosa El Increíble Hulk, dirigida por Louis Leterrier. Este nuevo filme no se presenta como una continuación estricta del anterior (aunque tampoco niega directamente lo que en él sucedió), sino que presenta una historia independiente en la que aparece un origen del personaje más ligado con la exposición a los rayos gamma y el suero del supersoldado (al estilo The Ultimates) y nos encontramos con un atormentado Bruce Banner, interpretado a la perfección por el ilusionista Edward Norton, que huye desesperadamente del las fuerzas del General Ross (William Hurt, el presidente de En el punto de mira) a la vez que intenta buscar una cura y olvidar su antigua relación con Betty Ross (Liv Tyler).


Con este reparto, Louis Leterrier nos muestra los problemas de Banner mientras que usa sus efectos especiales y dirección característicos (al estilo de Transporter) en las escenas de acción para realizar una película que respeta a los seguidores del cómic y se inscribe dentro del proyecto vengador que planea Marvel. Así, tenemos los esperados y cómicos cameos de Stan Lee y Lou Ferrigno, el sorprendente empleo de la mítica música de la serie televisiva del goliat esmeralda, un villano a la altura del personaje como es la Abominación de Tim Roth, bromas sobre los clásicos calzones morados, el nacimiento de un conocido y puede que futuro enemigo relacionado con Tim Blake Nelson, escenas entrañables, batallas contra todo el arsenal del ejército, duelos de titanes e incluso nuestras palabras favoritas pronunciadas por Hulk.


Incluso si queremos sumergirnos aún más en el Universo Marvel nos encontramos con las referencias y guiños al Capi y su suero del Supersoldado, las menciones a Nick Furia y SHIELD (o ESCUDO) y la inesperada intervención de cierto vengador dorado.


En conjunto, El Increíble Hulk ha sorprendido tanto por su tratamiento del personaje como por su respeto hacia los cómics y seguidores a la vez que contribuye a trasladar una parte del intrincado Universo Marvel a la gran pantalla.



lunes, 24 de marzo de 2008

¡Abra Kadabra!

El viernes 4 de abril llega a los cines El Último Gran Mago, película sobre el escapista Houdini ambientada en Edimburgo y que cuenta con la participación de Guy Pearce y Catherine Zeta-Jones. He aquí el tráiler:



Junto con la saga Harry Potter (que al final contará con 8 películas al quedar dividido el último libro en dos partes), hay que resaltar otras dos recientes películas relacionadas con la magia:

*El Ilusionista: El imposible romance entre el enigmático mago Eisenheim y la prometida del príncipe de Austria esconde fascinantes secretos que el jefe de policía Ul deberá resolver. Esta historia protagonizada por Edward Norton, Jessica Biel y Paul Giamatti sorprendió tanto por su inesperado final como por los resultados que obtuvo en taquilla.




*El Truco Final (El Prestigio): El genio de los flashbacks Christopher Nolan cuenta la rivalidad entre dos magos, encarnados por Christian Bale y Hugh Jackman, mediante diferentes historias no lineales que encajan a la perfección en el sorprendente desenlace. Además de los ya mencionados actores, participan también Michael Caine y Scarlett Johansson en esta intrigante película.


Tras este mágico repaso, es posible que también se lleve a la gran pantalla una adaptación del cómic Mandrake el Mago.