jueves, 26 de diciembre de 2013

Lobezno y la Patrulla X: La saga del Fuego Infernal



El joven Kade Kilgore pone en marcha el plan que lleva meses tramando para acabar con la Escuela Jean Grey de Estudios Superiores. A través de distintos métodos, ha conseguido convencer a varios estudiantes de que se unan a las filas de su Academia Fuego Infernal, que cuenta con profesores como Mística, Saurón, Dientes de Sable o Perro Logan, y constituye una pieza más de su plan para desprestigiar a los mutantes y lucrarse en la venta de Centinelas.


Llegamos a un punto clave en la colección de Lobezno y la Patrulla X, que surgió hace ya año y medio tras los sucesos del Cisma mutante. Como hemos comentado en anteriores ocasiones, el guionista Jason Aaron, una de las estrellas en alza actuales de Marvel, consiguió aprovechar el interesante panorama mutante para poner en marcha un cómic fresco, divertido y gamberro en el que reciclaba conceptos de las etapas de Claremont y de Morrison para ofrecernos historias más que entretenidas que conectan con los sucesos de otras colecciones como Imposibles X-Force. Lamentablemente, el desarrollo de los acontecimientos se vio paralizado por el cruce con el insulso evento de Vengadores vs. Patrulla X, que poco aportó más allá de la enésima muerte de Charles Xavier, si bien sus consecuencias posteriores sí que están dando bastante juego. Los homenajes a etapas pasadas continuaron en el intenso arco argumental dedicado al monstruo de Frankenstein y su feria de horrores ambulante, y después presenciamos el regreso del hermanastro de Lobezno a través del tiempo en una saga ambientada en la Tierra Salvaje que dejaba bien clara la preocupación y la responsabilidad de Logan como mentor de las nuevas generaciones de mutantes. 


Después de esto, Aaron empieza a atar cabos y recupera la subtrama de los niños que forman el actual Club Fuego Infernal y que juraron vengarse de Lobezno y su escuela en los primeros números. Así comienza una saga que homenajea directamente a la gloriosa primera aparición de esta sociedad secreta escrita por Chris Claremont. Aaron combina el desarrollo de personajes como los jóvenes Quentin Quire y Oya con un despliegue de villanos y de rarezas casi sin límites. De este modo, presenciaremos la irrupción de nuevos mutantes, las clases que se dan en la recién fundada academia, y una batalla final por todo lo alto que incluye a viejos integrantes de la Hermandad de Mutantes Diábolicos, a la Patrulla X de Lobezno y a gigantescas islas mutadas. La diversión no cesa en ningún momento, y el cierre final abre puertas a futuras tramas.

En el apartado gráfico tenemos una breve y correcta intervención de Pasqual Ferry, Pepe Larraz y Salva Espín en el prólogo, quienes después dan paso a Nick Bradshaw, el alma de la colección junto a Aaron. Bradshaw ofrece un festival de detalles y saca el máximo partido a su estilo animado y desenfadado, con páginas para el recuerdo como las de la batalla final. Su labor a los lápices es sin duda una de las señas de identidad de esta colección.


La Saga del Fuego Infernal supone un nuevo hito dentro de esta colección, que cierra algunas de las tramas que arrastraba desde el comienzo. Sin embargo, después de su cruce con La batalla del átomo, Jason Aaron ha anunciado que tiene pensado concluir este volumen de la colección. por suerte, no abandonará la franquicia mutante, sino que lanzará una nueva serie titulada Amazing X-Men, en la que retomará los personajes y las aventuras de esta recomendable Lobezno y la Patrulla X.