martes, 3 de diciembre de 2013

Escenas que marcan: Argo

Mientras intentamos revitalizar el blog, inauguramos una nueva sección dedicada a escenas concretas que sorprenden por algún motivo en especial dentro de la película a la que pertenecen. Las escenas que protagonizarán esta sección se quedaron grabadas en nuestra memoria cinéfila gracias a la interpretación de un actor, al giro de los acontecimientos, a unas líneas de diálogo brillantes, a la música que las acompaña, o al significado que dicha escena tiene dentro de la película (o serie) en cuestión.

En nuestra primera entrega, en vez de recurrir a una película clásica, comenzamos con una bien reciente, estrenada hace apenas un año: se trata de Argo, la tercera película de Ben Affleck tras la cámara, que supuso su consagración como director de herencia clásica, buen dominio del ritmo narrativo y de los actores. No son escasos los méritos de esta película, que se alzó merecidamente con el Premio de la Academia a Mejor Película, pero, desde que se estrenara a finales de 2012, una de las escenas que más me ha venido a la mente para acompañarme en distintos momentos ha sido su epílogo. Absténganse de seguir leyendo quienes no hayan visto aún la película, pues en las siguientes líneas desvelaremos detalles de su final.


Tras emplear artimañas propias del mundo de espectáculo de Hollywood, el agente de la CIA Tony Méndez consigue que los rehenes estadounidenses escapen del Irán de la revolución sanos y salvos. Tras charlar con su superior (un impagable Bryan Cranston) y ver cómo su labor en el conflicto ha sido ocultada por los medios, Méndez vuelve a casa. Allí, disfruta de la compañía de su hijo, quien le inspiró indirectamente para poner en marcha el plan de rescate. Mientras suena de fondo una calmada nana chilena, vemos la cantidad de figuras de acción que decoran la habitación del hijo de Méndez, pertenecientes a sagas y películas de ciencia ficción que cuentan con miles de fans como Star Wars, Battlestar Galactica, Star Trek o Planeta Prohibido. Entre las figuras (algunas de las cuales puede que incluso tengamos nosotros mismos) se vislumbra uno de los dibujos originales realizados por Jack Kirby para la falsa película de Argo, en el que un hombre de aspecto similar a John Carter de Marte escapa junto a un niño de una ciudad gigantesca.


Una vez resuelta la trama principal, esta escena supone el final perfecto para Argo, pues el epílogo representa el triunfo de la imaginación, de los mundos de fantasía y ciencia ficción, sobre las trabas burocráticas, representadas en la película por la CIA, sus protocolos y tejemanejes; y por supuesto sobre el fanatismo desmedido personificado en la revolución iraní. Así, Argo nos cuenta que no fue la supremacía o la tecnología de la CIA quien salvó a los rehenes, sino el ingenio de Tony Méndez, resaltando de este modo el poder de la imaginación y de la ficción, el cual hace acto de presencia en el epílogo a través de las figuras de sagas que llevan bastante tiempo acompañándonos e inspirándonos a muchos de nosotros.

Con este canto al poder de la imaginación presente en Argo, y sobre todo en su brillante epílogo, concluye la primera entrega de Escenas que marcan. Y a vosotros, ¿qué escenas os han marcado? ¿Cuáles os gustaría ver en esta sección?

3 comentarios:

Meg dijo...

Muy buena idea esta sección, y muy acertada la elección :-) Así que se me venga a la cabeza, Philadelphia, cuando Tom Hanks pregunta a Denzel si le gusta la ópera, suena la Callas y a Denzel se le cae la venda de los prejuicios. Un besote!

Néstor Company dijo...

Muy buena idea esta sección Mike!!!
a mi ya sabes que una escena que mes fascina es aquella de... Predicadooooooor!!!!
No diré más.

Saludos!!!

Mike Lee dijo...

Muchas gracias a los dos, me alegro de que os guste esta sección y de que compartáis algunas de vuestras escenas favoritas.
Espero que la sección regrese pronto con nuevas escenas que podamos comentar.

¡Saludos!