domingo, 15 de marzo de 2009

Los 4F: Lo más grande del mundo, por Millar y Hitch


Anteriormente comenté el inicio de la etapa de Los 4 Fantásticos a cargo de Mark Millar y Bryan Hitch, equipo creativo alabado por su labor en The Ultimates, y ahora que ha terminado su primer arco argumental en la colección y acaba de empezar el segundo los resultados han cumplido las expectativas.




A lo largo de cuatro números, el tándem Millar-Hitch ha desarrollado una entretenida historia con numerosos elementos de ciencia ficción sobre la creación de una réplica de nuestro mundo ante el inminente fin del mismo debido a las agresivas actividades humanas. Al mismo tiempo, Millar ha sabido llevar a cada personaje al terreno en que mejor se desenvuelve y de paso introducir nuevos rostros que al parecer serán fundamentales en posteriores arcos argumentales. El popular guionista también aprovecha la ocasión para dejar de lado su estilo violento y cinematográfico anteponiendo las aventuras que viven los personajes mezcladas con unas cuantas bromas sobre tópicos de Marvel, como por ejemplo las múltiples actividades que desempeña Lobezno, resultando inquietante el modo en que enlaza este primer arco argumental con el siguiente, en el cual aparecen más personajes con propósitos inesperados. Este hecho no hace sino aumentar la curiosidad acerca del próximo gran crossover que Millar prepara y afectará a las colecciones del mutante de las garras de adamátium, la esperada 1985 y a esta Primera Familia.

En cuanto al dibujo, el estilo de Hitch pierde en cantidad de detalles y limpieza comparado con sus espectaculares Ultimates debido al ritmo impuesto de un número al mes, si bien cumple de forma más que eficiente. Destacan sobre todo el realismo que imprime a los personajes y especialmente el ritmo ágil del que dota a la historia, con una composición original y dinámica como pocas, además de las portadas, las cuales consiguen invitarte a la lectura.

En definitiva, no es una etapa que redefinirá a los 4 Fantásticos, pero sí una serie recomendable y entretenida que promete unas cuantas sorpresas en su desarrollo futuro y relación con otras colecciones.


1 comentario:

Yota dijo...

Yo no pude pasar del tercer número, por dios que de chorrada metía Millar en cada página....

Ufff.