sábado, 23 de noviembre de 2013

Gravity: En el espacio, nadie puede oírte gritar

Durante una misión de mantenimiento, la doctora Ryan y el astronauta Matt Kowalski presencian un terrible accidente que les deja a la deriva en el espacio, sobre la órbita de la Tierra. Contra todo pronóstico, los dos astronautas harán todo lo que está en su mano y más para buscar un modo de llegar a la Estación Espacial Internacional y regresar a la Tierra.


Gravity es la esperada nueva película del director Alfonso Cuarón, la cual llevaba años en desarrollo y de la que se conocía que contaría con un reparto mínimo y con efectos especiales revolucionarios. Cuarón pertenece a la generación de directores mexicanos, junto a Guillermo Del Toro y Alejandro González Iñárritu, que saltaron al mercado del cine estadounidense a mediados de los 90 y desde entonces han filmado películas en las que queda patente su sello particular. En el caso de Cuarón, ha explorado distintos géneros, manteniendo siempre un ligero tono oscuro y la presencia de personajes que buscan conectar con otros tras haber sufrido algún duro trauma en el pasado. En su filmografía destacan la tercera parte de Harry Potter, que rompió con el tono familiar de las dos anteriores entregas, la versión contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens, y mis dos favoritas: La Princesita, un durísimo cuento narrado de forma preciosa, e Hijos de los hombres, distopía futurista que cuenta con secuencias que nos dejan sin aliento.


El estreno de Gravity se ha hecho esperar, pero sin duda supone un nuevo éxito en la carrera de Cuarón. Escrita en colaboración con su hijo Jonás, Gravity cuenta una historia aparentemente sencilla que huye del despliegue de pirotecnia y de seres fantásticos de la ciencia ficción para mostrarnos a dos astronautas atrapados en el vacío del espacio, a escasa distancia de la órbita de la Tierra. Con esta premisa se desarrolla una historia de supervivencia extrema, en la línea de grandes películas como Náufrago, Buried o la genial 127 Horas, en la que los protagonistas se ven atrapados en un medio inhóspito y deben enfrentarse a sus propios miedos y dificultades con el fin de sobrevivir. Semejante situación propicia el desarrollo de los personajes a través de pequeñas pinceladas que nos dejan entrever el carácter socarrón de Kowalsky y la pérdida reciente que marcó a la doctora Ryan.

Además de la brillante sencillez de la historia, Gravity sorprende por la forma en que está narrada. Cuarón aprovecha efectos digitales punteros, el vacío del entorno espacial y el 3D para ofrecer imágenes de gran belleza en las que contrasta el brillo de la Tierra con la profunda oscuridad del espacio, resaltando la angustia de los protagonistas. De este modo, tiene ocasión de filmar planos secuencias que nos dejarán clavados a la butaca con la boca abierta, como la secuencia de apertura, y tampoco podemos olvidarnos del ingenioso juego de sonidos con el que cuenta Gravity: en lugar de atronar al espectador, la película nos sumerge en el silencio sepulcral del espacio y nos acerca a los personajes, de modo que sólo escuchamos sus voces a través de las radios de sus escafandras. En este aspecto también hay que destacar la banda sonora de Steven Price, joven compositor que ha trabajado a las órdenes de Howard Shore y de Hans Zimmer que ahora tiene la ocasión de lucirse con una partitura angustiosa.


En cuanto al reducido reparto, sólo se puede alabar el trabajo de George Clooney, tan comedido como en sus papeles más recientes, y sobre todo el papel de Sandra Bullock. Sorprende que una actriz normalmente asociada a comedias estúpidas de vez en cuando nos brinde interpretaciones de gran carga dramática como su trabajo en Crash o la que hoy nos ocupa.


Gracias a la sencillez y humanidad de su angustiosa historia, a la rompedora puesta en escena y al trabajo de los actores, Gravity se alza como un nuevo triunfo de la ciencia ficción (si bien es difícil enmarcarla en este género) y como una de las películas más interesantes del año.

6 comentarios:

Cotu dijo...

Que alegría verte escribir, me tenías preocupado. Y más si es para una película como esta. Aún no he podido verla pero con tu crítica han subido un poco más miss ganas, a ver si lo consigo

Néstor Company dijo...

Gran reseña Mike!!!

Es una de las películas del año, sino la mejor. Comparto tu aproximación al contenido y significación de la propuesta de Cuarón.

¿Recordáis la conversación que Bullock mantiene con un aldeano por radio? Pues ha originado un cortometraje que quizá también será nominado para los oscars en esa categoría.

Éowyn dijo...

Yo no la he visto aún! A ver si pronto la veo, que ya tengo ganas.

Saludos!

Xemy dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.

Cuando ví la peli me sorprendieron mucho, muchísimo, los planos secuencia, y cómo Cuarón usa los efectos especiales de una forma tan sutil en algunos casos. Pequeñas tonterias como gotitas de agua flotando dan una profundidad asombrosa. En especial, me quedo con una secuencia que pasa de un plano general a una imagen subjetiva desde el punto de vista de la astronauta. Una auténtica pasada, precisamente, porque apenas te das cuenta de lo maravilloso que es hasta que ha pasado un rato y piensas 'Qué acabo de ver'

Por cierto, comento, la peli en mi blog, http://goo.gl/YnJkLj.

Un saludo

Meg dijo...

Me encantó, un espectáculo visual, una maravillosa banda sonora y unos actores a la altura, aunque al principio Sandra B no me cuadraba en la ecuación. Un abrazo!!

Mike Lee dijo...

Cotu: Muchas gracias, comentarios como ése me animan a seguir escribiendo en el blog, a ver si podemos darle más vida estos días :)

Néstor Company: ¡Gracias! Para mí es una de las películas indispensables del año. Gracias por el apunte, si no me equivoco, el cortometraje lo ha dirigido el hijo de Cuarón, y complementa a la perfección la escena que mencionas.

Xemy: ¡Exacto! Detalles de ese tiempo engrandecen a Gravity como película.

Meg: Sandra Bullock ha sido, junto a Matthew McConaughey, una de las revelaciones de este año, ¡menudos papelones nos han brindado!

Muchas gracias a todos por comentar, así da gusto escribir.
¡Saludos!