jueves, 16 de septiembre de 2010

Némesis: La venganza de Millar y McNiven

Si el cómic Kick-Ass suponía una versión violenta y sangrienta del superhéroe adolescente Spider-man, el conocido guionista escocés Mark Millar vuelve este año para hacer lo mismo con otro icono: Batman. Junto al dibujante Steve McNiven (con quien ya colaboró en las sagas Civil War y El viejo Logan) escribe la serie Némesis, centrada en una persona con los recursos económicos de Bruce Wayne que decide convertirse en un terrorista internacional en lugar de dedicarse a proteger a los inocentes de Gotham u otra ciudad.

Además de tratarse de colecciones cuyos derechos poseen los propios creadores, los títulos publicados bajo el sello Icon de Marvel permiten a los autores no quedarse cortos a la hora de llenar las páginas de palabras malsonantes y violencia en general, lo cual no ha tardado en suceder en los números publicados hasta la fecha de Némesis. No sólo en este aspecto se asemeja a la citada Kick-Ass, sino que la historia de Némesis tampoco destaca por su profundidad temática o destreza narrativa, tan sólo nos presenta un festival de explosiones y acción cada vez más exagerados en el que se desenvuelven los dos protagonistas: la mencionada versión maligna de Batman y el policía honrado que tratará de detenerlo, equivalente al Jim Gordon de los cómics del murciélago.



Aunque llamó la atención por sus anteriores trabajos junto a Millar y en Spider-man, el dibujo de Steve McNiven pierde fuerza en esta ocasión al desvincularse de su entintador y colorista habituales, lo cual repercute notablemente en la nitidez de los trazos. Además, presenta una narrativa realmente pobre, con composiciones de página nada arriesgadas, deudoras del lenguaje cinematográfico y carentes de recursos propios del cómic.

Con todo, Némesis resulta una lectura entretenida siempre que no le pidamos más que la acción que ofrece. De hecho, esto parece haber llamado la atención del director Tony Scott, quien ha decidido encargarse de la adaptación cinematográfica cuando a estas alturas ni siquiera se conoce el final de la serie, lo cual prueba de nuevo la fe ciega que el mundo del cine deposita en el cómic en la actualidad.

*Aprovecho que menciono el sello Icon para recomendar otra serie publicada bajo él: Scarlet. Escrita por Brian Michael Bendis y dibujada por Alex Maleev, su primer número no podría ser más interesante al presentarnos a una joven que, harta de las injusticias de nuestra sociedad, decide iniciar una revolución contra el cinismo imperante.



5 comentarios:

Crowley dijo...

Sin ser tan interesante como Kick-ass, es entretenido. Cierto que el dibujante no luce como en otras ocasiones y esperemos que Scott no haga de las suyas y nos de un producto, como mínimo, tan ameno como el comic.
un saludo

Yota dijo...

Me espero una mierda, aquí en España saldrá en formato de lujo, así que esperaré a que alguien se lo compre y me lo deje XD

Cinemagnific dijo...

Adoro a Millar. A ver si me agencio este nuevo bichejillo urbano suyo.

PD: Scarlet pinta realmente bien. Y Bendis es un CRACK.

Mike Lee dijo...

Crowley: Si Kick-Ass aportaba poco como parodia satírica, Némesis menos aun. Sobre la adaptación, seguramente poco tendrá que ver con el cómic, como suele pasar en estos casos.

Yota: Harás bien, si no te llaman la atención este tipo de historias no creo que te merezca la pena hacerte con la edición de lujo que publicará Panini.

Cinemagnific: Te gustará, porque continúa en el estilo gamberro de Millar. Scarlet sí que promete, sobre todo por el enfoque que Bendis pueda darle.

¡Saludos y gracias por comentar!

XAVI dijo...

A ver, no negaré que me picó la curiosidad de este trabajo de Millar.

Kick-Ass, tenía su gracia. Poca. Pero la tenía.

Wanted me gustó. La forma en que Wesley Gibson afronta su destino es algo con lo que deberíamos contar (aunque suene retorcido).

Las adaptaciones de éstas dos últimas fueron (a mi parecer) una verdadera pena. Los personajes reales no se parecían en NADA (o poco) a los del cómic. Y yo por lo menos, espero algo de rigor.

Némesis, es una paranóia constante, pero, está vacía de contenido. Aprovecha lo que es la esencia de Batman (su paranoia, su capacidad de planificación, sus habilidades) y las retuerce, como hiciera Warren Ellis con "Midnighter" (Batman planifica, Midnighter no tiene más que esperar sentado puesto que su cerebro hipermegaevolucionado hace el trabajo-menudo tramposo...)

Lo que más me desconcierta es el final. Es el tipico final "Kayser Sozé" que te rompe todos los esquemas.