miércoles, 21 de abril de 2010

La Expedición, de Stephen King


Por pura casualidad me topé con La Expedición, uno de los cuatro volúmenes que recogen la antología de relatos Skeleton Crew, a la que pertenecen La Niebla y otros igual de recomendables. El escritor de Maine nos propone, por medio de cuatro cuentos, un viaje a su peculiar mundo terrorífico en el que el horror en persona aguarda oculto en los rincones más inesperados.

En el relato que da título al libro, La Expedición, nos sumergimos en una travesía futurista que se adentra en el terreno de la ciencia ficción, explorando el teletransporte y sus consecuencias para la humanidad; además de los misterios que encierra semejante avance científico. Empleando técnicas que recuerdan ligeramente al gran H.P. Lovecraft, King nos presenta a una familia a punto de teletransportarse como marco narrativo para detallarnos la invención de tan sofisticado invento y los oscuros secretos que lo rodean, con un desenlace verdaderamente desgarrador que nos grabará a fuego el testimonio de uno de los protagonistas.

La herencia de Lovecraft continúa en Superviviente, diario de un náufrago decidido a subsistir en un islote pedregoso en medio de ninguna parte. Tan intensa será su lucha por la supervivencia que el protagonista buscará alimento en los lugares más inesperados, dando pie a momentos realmente escabrosos en los que cobra importancia la capacidad para insinuar del relato.

La tensión y desesperación del personaje principal sigue vigente en Abuela, en el momento en que un niño hará frente a sus temores cuando su madre debe ausentarse de casa y le deja a solas con su abuela enferma, quien guarda un pasado tenebroso de trágicas consecuencias para su propia familia.

El último y más denso de los relatos tiene el curioso título de La balada del proyectil flexible. Una jovial reunión en casa de un escritor de éxito con su agente y redactor dará pie a una discusión sobre el proceso que lleva a la mente humana a la absoluta locura. En ese ambiente, uno de los personajes decide contar su propia experiencia (de nuevo encontramos ecos de Lovecraft y sus mencionados marcos narrativos), en la que se mezclan teorías conspiratorias sin fundamento aparente, la crisis del mundo editorial y reflexiones acerca de la inspiración que llevan al animismo plasmado en la inquietante frase "Fornit some Fornus".

En su conjunto, La Expedición nos ofrece cuatro relatos absorbentes, con el terror propio del autor y de temática dispar en los que queda demostrado el innegable talento de Stephen King como narrador.

2 comentarios:

Yota dijo...

Ummm, pues este me lo vas a tener que dejar.

Pinta muy bien.

Lázaro dijo...

hace tiempo que no leo a King,me gusta el argumento...terror made Maine..
saludos Mike