viernes, 18 de septiembre de 2009

Cómo conocí vuestra serie

Hace tiempo comenté el fenómeno que la serie Cómo conocí a vuestra madre suponía en el mundo de las series, una nueva sitcom que nos cuenta las andanzas de un grupo de amigos en la ciudad de Nueva York, heredando la mejor tradición de Friends.

Gran parte del éxito de esta serie se debe a sus personajes únicos, que resultan de lo más cercanos y acaban convirtiéndose en amigos de los propios espectadores. Ted Mosby (Josh Radnor) es el protagonista y al mismo tiempo el que más cargante resulta, obsesionado con su búsqueda de la mujer ideal con quien casarse, lo cual le lleva a estropear de las formas más absurdas su relación con unas cuantas chicas (de hecho sus propos amigos bromean con esta situación y hacen el nombre de Ted sinónimo de este tipo de desastres). Acompañándole en todo momento se encuentra la excepcional pareja formada por Lily (Alyson Hannigan) y Marshal (Jason Segel), que ocultan más de lo que puede verse a simple vista: ella padece ataques de consumismo compulsivo y, aunque todos su amigos la tomen por la confidente ideal, no es capaz de guardar ni un secreto; mientras que su prometido (y posterior marido) es un tipo de pueblo enorme, amante de la naturaleza y creyente en todo tipo de supersticiones. La última en incorporarse al grupo fue la periodista Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), canadiense aficionada a las armas y los deportes violentos que no termina de acomodarse a la vida neoyorkina. Uno de los mayores aciertos de la serie es el increíble personaje de Barney Stinson, interpretado por el simpar Neil Patrick Harris, cuyo modo de vida, bromas, ligues, gestos y expresiones le han lanzado a la fama hasta el punto de publicarse su libro, The Bro Code, y no son pocas las ocasiones en que el peso de la serie recae en su presencia.



La serie cuenta con los fenomenales guiones de Carter Bays y Craig Thomas, los propios creadores que se inspiran en sus vivencias personales para ofrecernos capítulos tan bien construidos como el que trata sobre el incidente de la piña, el origen de Barney, en el que se desvela el pasado de Robin o donde descubrimos el paradero de las mejores hamburguesas de la ciudad; encadenándose en todos ellos sucesiones imposibles de flashbacks para dar sentido al capítulo. Su trabajo en los guiones junto a la dirección de Pamela Fryman nos han ofrecido 4 temporadas plagadas de bromas que se mantienen de unas a otras (conversaciones telepáticas, planes e intervenciones inesperadas), secundarios como Wendy la camarera, Carl o Ranjit e incluso apariciones de celebridades.

Si bien es cierto que el nivel bajó en algunos capítulos de la cuarta temporada por el cambio de guionistas, la serie ha conseguido mantener su espíritu inicial por la fuerza de los protagonistas (hasta el punto de disimular el embarazo de una de las actrices para que su personaje no desapareciese) y a día de hoy, a punto de estrenar su quinta temporada, unos cuantos fieles seguidores esperamos descubrir las nuevas desventuras de Ted y compañía en la búsqueda de su futura esposa, la cual parece resistirse demasiado a salir en pantalla.


4 comentarios:

Oneyros dijo...

Bueno, eso de que bajo el nivel "un poco"... venga no me...

Yota dijo...

Quien le iba a decir al medico precoz que llegaría tan lejos XD

Lucía dijo...

Sin duda, una de mis series favoritas, no puedo perderme ni un solo capítulo, jeje.

Además de los que comentas, otro aspecto que me encanta es cuando en un capítulo hacen referencia a incidencias pasadas (que hemos podido ver en temporadas anteriores) o al revés, comentan algo por encima y alguna temporada después profundizan. ¿Veremos este año el paraguas amarillo? jeje

Angel "Verbal" Kint dijo...

La verdad es que la descubrí este año y me vi las 4 temporadas seguidas en un tiempo record....una buena serie sin duda